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Capítulo 46. Las Doce Nidanas

La sabiduría antigua enfatiza la idea de que existen siete "Vías" hacia la dicha inefable de la NO-EXISTENCIA, que es absoluto Ser y existencia real. En el fondo tal idea luminosa es unitaria, pues solo existe una sola senda con siete jornadas. Pensemos en la fórmula astrológica de Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno. Es incuestionable que cada uno de los siete mundos se relaciona íntimamente con cada una de las siete jornadas... ¿Habéis oído hablar sobre las doce causas del Ser? ¿Qué sabéis sobre las cuatro nobles verdades? Es obvio que las doce NIDANAS y las cuatro verdades caracterizan especialmente al sistema Hinayana[1]. Pertenecen ellas a la sabia teoría de la corriente de la ley de encadenamiento que produce mérito y demérito y que finalmente manifiesta el Karma en la plenitud de su poder. Es un sistema que tiene por basamentos las famosas leyes de TRASMIGRACIÓN, RETORNO, RECURRENCIA y KARMA[2]. Es ostensible que el sistema Hinayana o escuela del Vehículo pequeño es de origen muy antiguo; al paso que el Mahayana o escuela del gran Vehículo, pertenece a un periodo posterior, habiendo tenido origen después de la desencarnación del Buddha. Es claro que ambas escuelas en el fondo enseñan la misma doctrina esotérica. "YANA" o Vehículo es una expresión mística, y ambos vehículos significan que nosotros podemos escapar de la tortura de los renacimientos mediante la AUTO-REALIZACIÓN ÍNTIMA DEL SER. Necesitamos vestirnos con el DHARMA MEGHA, la nube de virtud, el resplandor maravilloso de los perfectos que renuncian a los poderes. Todas las ideas diversas que surgen y nos hacen creer que tenemos necesidad de algo exterior para ser felices son óbice para la perfección. El Ser íntimo es felicidad y beatitud por su propia naturaleza; el conocimiento está recubierto desgraciadamente por impresiones pasadas. Es urgente, es indispensable, es necesario, que tales impresiones agoten sus efectos. Su destrucción se hace de la misma manera que la de la ignorancia, del egoísmo, etc. Si aún llegando a la discriminación correcta de las esencias se rechazan los frutos, sobreviene como resultado el Samadhi llamado nube de virtud. Quien se viste con la nube de virtud se libera de penas y obras; empero, esto no significa que esté exento de la posibilidad de caída; solo ingresando al ABSOLUTO pasamos más allá de todo peligro. Las transformaciones sucesivas de cualidades solo desaparecen cuando nos absorbemos en el espacio abstracto absoluto. Los caminos que existen con relación a los momentos, y que son percibidos al final de una serie en el otro extremo, son sucesión. Para el espíritu AUTO-REALIZADO y diamantino no existe sucesión; para el sólo existe el eterno presente; vive de instante en instante; se ha liberado de las doce NIDANAS[3].

  1. En el original impreso viene: "Hinayama", pero es incorrecto, porque la disertación nos muestra que el maestro se ciñe a la diferenciación entre las escuelas Hinayana (acción) y Mahayana (visión) tal como las define en el capítulo 29 de «EL MISTERIO DE ÁUREO FLORECER».

  2. En todas las ediciones impresas esta frase que cita cuatro leyes repite "TRANSMIGRACIÓN". Es una errata, la cuarta y última ley por ese orden es: "KARMA".

  3. Es como decir: "se ha liberado de las doce fuerzas zodiaclaes". Lo que explica el buddhismo sobre las doce NIDANAS se puede resumir así: Existen tres venenos mentales: Odio, apego e ignorancia, otras veces se dice: Egoismo, Violencia e Ignorancia, y otras veces otras derivaciones pero siempre uno de ellos es la ignorancia, este es el yo, puesto que la razón de ser del ser es el mismo ser, pero la razón de ser del yo es la ignorancia. De una escuela exotérica buddhista extractamos lo que hoy día se entiende por esta doctrina de las NIDANAS: "Sákyamuni Buddha enseñó la doctrina de la Originación Dependiente (Pratitya Samutpada) de donde conocemos los Doce Eslabones (Nidanas) de la Cadena de Causalidad de la existencia (dícese que la enseñó en respuesta a la pregunta de por qué la gente padecía los sufrimientos de la vejez y la muerte). Esa cadena tiene doce eslabones o NIDANAS que representan el círculo de necesidad y que empiezan precisamente en el yo, en la ignorancia. El primer eslabón de la cadena es el de: LA IGNORANCIA, (Avidyá) luego ésta causa LAS IMPRESIONES (Samskára) de los actos o acciones, que crean karma. Las impresiones originan LA CONCIENCIA (Vijñana); La Conciencia origina NOMBRE Y FORMA (Nama-Rupa); nombre y forma originan los SEIS ORGANOS DE LOS SENTIDOS (Shadáyatána); estos, EL CONTACTO (Sparsha); el contacto produce SENSACIÓN (Vedána), que es también el quinto Skandha o agregado; la sensación origina DESEO, (Trishna); el deseo, APEGO, AFERRAMIENTO MENTAL (Upādāna); el apego origina EXISTENCIA (Bhava); la existencia origina NACIMIENTO; y el nacimiento ocasiona la VEJEZ Y LA MUERTE, es decir, Sufrimiento (Jarā-maraņa). Entonces, al eliminar la ignorancia se erradican, sucesivamente, cada uno de los eslabones de la cadena, y cesan, al fin, los sufrimientos de envejecer y de morir". Así se explica esto en el buddhismo, pero en realidad, esotéricamente hablando las doce NIDANAS no son más que las doce constelaciones del zodiaco. Bien sabemos que los doce signos se suceden uno a otro siguiendo el mismo esquema secuencial de Pratitya Samutpada: doce eslabones de la existencia, doce estados por los que la naturaleza entera tiene que pasar para no desmoronarse, etc., de modo que: LA IGNORANCIA, es ARIES, la primavera surgiendo a la vida, la fuerza originaria. LAS IMPRESIONES son TAURO, con el toro como símbolo del ímpetu que el viviente ha de mantener para no fenecer ante las impresiones o dificultades de la existenicia. LA CONCIENCIA es GÉMINIS, con sus dos gemelos iguales y opuestos, representativos de los dos caminos que puede tomar el viviente: el del mago blanco y el de mago negro. NOMBRE Y FORMA (Nama-Rupa) son CÁNCER, el signo viajero, con su actitud siempre volcada al conocimiento de la forma, de lo externo, de lo aparente. SEIS ORGANOS DE LOS SENTIDOS (Shadáyatána); es LEO, el león de la ley que nace por el hecho del nacimiento y la procreación y a la vez es la causa del nacimiento y la procreación. EL CONTACTO (Sparsha) es VIRGO, la preservación, la pureza, la virginidad que no ha de perderse si es que se quiere el renacimiento esotérico. SENSACIÓN (Vedána), LIBRA, la duda, pero también el fidel de la balanza de la justicia cósmica, que pondera, sopesa, dirime, discrimina, tantea y corrige... DESEO, (Trishna); es ESCORPIO, el furor sexual, imprescindible para la conservación de la vida. APEGO, AFERRAMIENTO MENTAL (Upādāna); es el vengativo SAGITARIO, el hombre con cuerpo de bestia símbolo del intento de gobernar por la conciencia a la fuerza instintiva. EXISTENCIA (Bhava) es CAPRICORNIO, el superviviente. NACIMIENTO; es ACUARIO, el adolescente del zodiaco con sus soluciones por lo fácil y directo. VEJEZ Y LA MUERTE, es PISCIS el complicado con sus dos peces navegando en direcciones opuestas en el océano de la vida, "por piscis se sale", dice cierto axioma. Cada uno de los doce signos vistos desde el punto de vista de un año de vida en la tierra, se suceden para mantener la vida, son las doce causas de la existencia. Ese al menos es mi concepto.