Capítulo 35. Bombas Atómicas en Órbita
Rusia organiza el horror espacial. En Washington se da la voz de alarma. Dicen que las infernales cargas atómicas son detonadas a control remato. El sistema, maquiavélico de horror consistente en una serie nada agradable de bombas atómicas en órbita, es abominable, execrable, horripilante. Realmente ya se está haciendo casi imposible la vida sobre la faz de la Tierra, el mal del mundo ya se desbordó y llegó hasta el cielo. El Kremlin tiene la intención —no muy hermosa por cierto— de poner en marcha su monstruoso programa denominado: "Sistema fraccional de bombardeo orbital"; las pavorosas bombas SFBO[1], no son por cierto una hermosa caricia, ni tampoco una demostración de amor a la pobre humanidad doliente; eso es obvio. Tales bombas nucleares serian colocadas en órbitas muy bajas, de unos 160 kilómetros sobre la tierra, y es ostensible que serian detonadas por control remoto, contra objetivos militares y ciudades indefensas antes de que completaran su primer circuito; es indubitable que las horrendas bombas SFBO, recorrerían fatalmente una fracción de órbita antes de su detonación. La baja altura haría posible que la bomba orbital no fuera descubierta por el sistema de radar de alarma temprana con que cuentan los Estados Unidos de Norteamérica. Se nos ha informado que los rusos han llevado a cabo por lo menos, trece experiencias científicas tipo SFBO; se nos ha dicho que los siete primeros experimentos atómicos orbitales fracasaron, pero dizque: los seis siguientes fueron un éxito rotundo. Es obvio que los yanquis tampoco son unas mansas ovejas y podemos estar seguros de que no solamente imitaran el ejemplo soviético, sino que además, inventarán algo peor. Coexistencia pacífica o guerra atómica, exclamaba amenazante un ministro soviético; desgraciadamente Tirios y Troyanos odian la paz y eso está ya demostrado con hechos claros, contundentes y definitivos[2]. En estos instantes de crisis mundial y explosión demográfica, existen por doquiera alarmantes síntomas de guerra mundial. Las partículas radioactivas de las explosiones nucleares, alterarán profundamente las zonas superiores de la atmósfera mundial. Es ostensible y cualquier hombre de ciencia lo sabe, que tales zonas constituyen algo así como una especie de filtro supremo para los rayos solares. Cuando el citado filtro maravilloso haya sido completamente alterado por las asqueantes explosiones nucleares, es incuestionable que entonces ya no podrá filtrar, analizar y descomponer los rayos solares en luz y calor, entonces veremos el sol negro como cilicio. Conviene saber que la cámara superior de la atmósfera planetaria es el viviente sustentáculo de nuestro mundo y que su alteración coadyuvará en la intensificación de terremotos y maremotos. Entonces las ciudades caerán hechas polvo y olas marítimas nunca vistas azotarán las playas; escrito está en el evangelio cristiano que un sonido muy extraño saldrá de entre el fondo mismo de los mares. Enfermedades desconocidas nunca antes descubiertas por la ciencia médica, ya están apareciendo a consecuencia del abuso atómico; el fósforo de los cerebros humanos será contaminado con las radiaciones y muchísimas gentes perderán la razón y andarán locas por las calles; los hospitales estarán abarrotados de enfermos y no habrá remedio; las aguas de la tierra y del cielo es obvio que también serán contaminadas y las cosechas se perderán, pues no podrán ser utilizadas por las hambrientas multitudes debido a que estarán cargadas de radiación. Entonces veremos por las calles escenas dantescas, horripilantes, y entre las ruinas humeantes de esta perversa civilización de víboras, solo escucharemos baladres, aullidos, silvos, relinchos, chirridos, mugidos, graznidos, maullidos, ladridos, bufares, roncares y crocotares[3].
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La sigla no la encontrará el lector como tal porque el maestro la "castellaniza" a partir de la traducción que él mismo da: "Sistema Fraccional de Bombardeo Orbital". Pero sí se encontrará amplia documentación buscando las siglas en inglés: FOBS (Fractional Orbital Bombardment System). El Sistema Fraccional de Bombardeo Orbital (FOBS) era un programa ICBM soviético de la década de 1960 que después de su lanzamiento entraría en una órbita baja de la Tierra siendo capaz de atacar desde ella. No tenía límite de rango y la trayectoria de vuelo orbital no revelaría la ubicación de destino, haciendo más difícil al enemigo determinar qué zona sería atacada. Esto permitía un camino a América del Norte desde el Polo Sur (alcanzar objetivos desde el sur, que es la dirección opuesta a la que se orientan los sistemas de alerta temprana del NORAD). El Tratado del Espacio Exterior vigente entonces prohíbe las armas nucleares en la órbita terrestre. Sin embargo, no prohibe los sistemas que son capaces de poner armas en órbita, y la Unión Soviética evita violar el tratado mediante la realización de pruebas de su sistema FOBS sin ojivas armadas. De los tres misiles que los soviéticos desarrollaron para emplear en el FOBS, sólo uno entró en servicio: El misil orbital 8K69 (también conocido como R-36orb) que se desplegó inicialmente en 1968 y estaba totalmente operativo en 1969. El Rocket Global 1, o GR-1, fue cancelado debido a problemas con el motor. El R-46 no fue desarrollado, y fue finalmente desguazado. Los EE.UU. apostaron por el Programa de Apoyo a la Defensa mediante Satélites de Alerta Temprana (un programa anterior a la famosa "guerra de las galaxias" de Reagan), lanzado por primera vez en 1970, que permitía a los EE.UU. detectar un lanzamiento FOBS. El acuerdo SALT II (1979) prohíbe el despliegue de sistemas orbitales con armas nucleares a bordo (cada parte se comprometía a no desarrollar, probar o implementar: "sistemas para la colocación en órbita terrestre de armas nucleares o cualquier otro tipo de armas de destrucción masiva, incluyendo misiles orbitales fraccionales"). El misil fue eliminado en enero de 1983 en cumplimiento de este tratado. El sistema comparte muchas similitudes con el moderno concepto de bombardeo cinético desde satélite (por ejemplo el arma que aparece en la pelícua G.I.JOE: un satélite que suelta una varilla de tungteno capaz de resistir el calor de reentrada en atmósfera a cien veces la velocidad de una bala, y que se estrella con el suelo provocando una onda sísmica devastadora), con la excepción de la utilización de una cabeza nuclear en oposición a un proyectil inerte. ↩
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Poder y sufrimiento humano siempre son el primero a costa del segundo. Un mundo donde gente honesta viviera honradamente es detestable para la mentalidad de los poderosos, porque exigiría dirigentes honestos y entonces ¿dónde quedarían los dirigentes actuales? Los amantes del poder siempre son perversos, codiciosos, orgullosos, etc. Además como hacer algo bien cuesta muchísimo sacrificio y no está al alcance de cualquiera, y hacerlo mal o de cualquier manera cuesta mucho menos y lo puede hacer cualquiera, siempre y cuando la masa sea lo bastante ignorante del latrocinio que se les hace al gestionarlos mal, los perversos suelen tenerlo fácil para hacerse con el poder. Hoy día, como los medios de producción han mejorado para beneficio de los mismos de siempre, la élite que gobierna el mundo calcula que toda su grey de encumbrados sólo requiere de entre 200 y 500 millones de sirvientes, de modo que están dispuestos a sacrificar a los restantes 7500 millones de humanos que, definitivamente, para nada les sirven, y además suponen un problema por diversas razones. Naturalmente las personas que jamás se han auto-observado seriamente a sí mismas protestan contra estas afirmaciones, no entienden qué clase de mente perturbada puede afirmar algo así, etc., pero la dura realidad es la que es y poco importa si entendemos lo que pasa tal cual es o no porque de todos modos sufrimos las consecuencias. Eso que se llama globalización, palabra que no dice mucho, y que ha sido definida por Adrián Salbuchi como: "la privatización del poder", permite gestionar desde un despacho la muerte de millones de seres humanos, y hay gentes en este mundo que diseñan guerras en sus despachos, y que saben su oficio porque el sufrimiento siempre es necesario en este sistema, dado que lo que no se puede permitir el sistema es la prosperidad de todos. El poder y las utopías son incompatibles: No se puede dar a unos sin quitar a otros. ↩
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Siempre son 12. ↩