Capítulo LVIII. Binah
"¡Salve Cisne Sagrado! Hamsa milagroso. ¡Salve Ave Fénix del Paraíso! ¡Salve Ibis inmortal! Paloma del Grial. ¡Energía Creadora del Tercer Logos!" (Ritual Gnóstico). Binah es el Espíritu Santo, es el Tercer Logos, el Señor Shiva de los indostanos, que se manifiesta como POTENCIA SEXUAL en todo lo que es, ha sido y será. El Espíritu Santo es la Fuerza Sexual que vemos en los pistilos de las flores, eso que se expresa en los Órganos Creadores de todas las especies que viven; Fuerza maravillosa sin la cual el Universo no podría existir. Los kabalistas acomodan los distintos Sephirotes de la Kábala Hebraica a los Mundos. Así por ejemplo, que el Anciano de los Días es un punto del Espacio Infinito, es eterno como símbolo. Chokmah está gobernado por el Zodíaco y es verdad. Dicen que Binah está gobernado por Saturno; ahí llegamos a un punto en que tenemos que disentir, no quiero decir que no esté gobernado el Espíritu Santo por Saturno, que no haya una relación entre ambos, sí la hay, pero no es todo, porque no hay duda que en el Mundo de Júpiter está relacionado en cierta forma con Binah, puesto que tiene Poderes, Trono y que él lava las Aguas de la Vida.[1] Del Ain Soph (el Átomo Súper divino) emanan KETHER, CHOKMAH Y BINAH, la Corona de la Vida, el resplandeciente Dragón de Sabiduría. Cuando llegue la gran noche cósmica, el resplandeciente Dragón de Sabiduría se absorberá dentro del Ain Soph... ¡He ahí la Trinidad absorbiéndose dentro de la Unidad! ¡He ahí al Santo Cuatro, el TETRAGRAMMATON de los kabalistas! La Trinidad, la Tríada Perfecta, Padre, Hijo y Espíritu Santo más la Unidad de la Vida es el Santo Cuatro, los Cuatro Carpinteros Eternos, los Cuatro Cuernos del Altar, los Cuatro Vientos del Mar, el Santo y Misterioso Tetragrammaton cuya palabra mántrica es Iod-He-Vau-He, el nombre terrible del Eterno. El Espíritu Santo se desdobla en una Mujer inefable, ésta es la Divina Madre, viste túnica blanca y manto azul. El Espíritu Santo es Shiva, el Divino Esposo de Shakti, LA DIVINA MADRE KUNDALINI[2]. La Divina Mujer es una Virgen Inefable, esta Divina Madre está simbolizada entre los Aztecas por una Virgen misteriosa (ver monografía Nº 10 del libro "Magia Crística Azteca"), esta virgen tiene en su garganta una misteriosa boca; es que la garganta es el útero donde se gesta la palabra, los Dioses crean con la laringe. "En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Este era en el Principio con Dios. Todas las cosas por el fueron hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la Vida y la Vida era la Luz de los hombres". EL Verbo hizo fecundas las Aguas de la Vida y el Universo en su estado germinal surgió espléndido en la aurora. El Espíritu Santo fecundó a la Gran Madre y nació el Cristo. El 2º Logos es siempre hijo de la Virgen Madre. Ella es siempre virgen antes del parto, en el parto y después del parto. Ella es Isis, María, Adonía, Isomberta, Rea, Cibeles, etc. Ella es el Caos Primitivo, la Sustancia Primordial, la Materia Prima de la Gran Obra. El Cristo Cósmico es el Ejército de la Gran Palabra y nace siempre en los Mundos y es crucificado en cada uno de ellos para que todos los seres tengan vida y la tengan en abundancia. El Espíritu Santo es el Hacedor de Luz: "dijo Dios, hágase la luz y la luz fue hecha". El Sentido esotérico es: "Porque lo dijo fue". La Tierra tiene 9 Estratos y en el Noveno está el Laboratorio del 3er Logos. Realmente el 9º Estrato está en todo el centro de la masa planetaria, ahí está el Santo Ocho, el Divino Símbolo del Infinito en el cual están representados el Cerebro, Corazón y Sexo del Genio Planetario. Una Sagrada Serpiente se enrosca en el corazón de la Tierra, precisamente en la 9ª Esfera. Ella es séptuple en su constitución y cada uno de sus 7 Aspectos Ígneos se corresponde con cada una de las 7 Serpientes del Hombre. LA ENERGÍA CREADORA del Tercer Logos elabora los elementos químicos de la Tierra, con toda su multifacética complejidad de formas. Cuando esta Energía Creadora se retire del centro de la Tierra, nuestro mundo se convertirá entonces en un cadáver. Así es como mueren los Mundos. El Fuego Serpentino del Hombre dimana del FUEGO SERPENTINO DE LA TIERRA. La Serpiente terrible duerme profundamente entre su misterioso nido de huecas esferas raras, semejantes realmente a un verdadero rompecabezas Chino. Estas son esferas concéntricas astrales y sutiles. Verdaderamente, así como la Tierra tiene 9 Esferas Concéntricas y en el fondo de todas está la terrible Serpiente, así las tiene también el hombre, porque éste es el Microcosmos del Macrocosmos. El hombre es un Universo en miniatura, lo infinitamente pequeño es análogo a lo infinitamente grande. El hidrógeno, Carbono, Nitrógeno y Oxígeno son los 4 Elementos básicos con los cuales trabaja el Tercer Logos. Los elementos químicos están dispuestos en orden de sus pesos atómicos, el más ligero es el Hidrógeno, cuyo peso atómico es 1 y termina con el Uranio cuyo peso atómico es 238,5 y resulta de hecho el más pesado de los elementos conocidos[3]. Los Electrones vienen a constituir un puente entre el Espíritu y la Materia. El Hidrógeno en sí mismo es el elemento más enrarecido que se conoce; LA PRIMERA MANIFESTACIÓN DE LA SERPIENTE. Todo elemento, todo alimento, todo organismo se sintetiza en determinado tipo de Hidrógeno. La Energía Sexual corresponde al Hidrógeno 12, y su nota musical SI[4]. La Materia Electrónica Solar es el Fuego Sagrado del Kundalini. Cuando liberamos esa energía, entramos en el Camino de la Iniciación Auténtica. La Energía del Tercer Logos se expresa por medio de los Órganos Sexuales, y por medio de la Laringe Creadora. Estos son los dos instrumentos a través de los cuales fluye la Poderosa Energía Creadora del Tercer Logos. Cuando se trabaja con el Arcano A.Z.F., se despierta la SERPIENTE SAGRADA. El Flujo ascendente de la Energía Creadora del Tercer Logos, es el Fuego Vivo. Ese Fuego Pentecostal sube a lo largo del Canal Medular abriendo centros y despertando poderes milagrosos. En el México antiguo, en el Templo de las Serpientes, llamado QUETZALCÓATL, se adoraba al Espíritu Santo, con túnica y manto de colores blanco, negro y rojo, echaban entre ascuas de fuego, caracoles en polvo, para ello utilizaban caracoles marinos blancos, negros y rojos. El Blanco es el Espíritu Puro, el Negro simboliza la caída del Espíritu en la Materia, y el Rojo es el Fuego del Espíritu Santo, con el cual regresamos a la blancura del Espíritu Puro. Ese incienso subía hasta el Cielo, el Sacerdote oraba por la vida y florecían las plantas porque el Espíritu Santo es el Fuego Sexual del Universo. El rito se verificaba en el templo de Quetzalcóatl antes de salir el Sol, porque el Espíritu Santo es el Hacedor de Luz, el Sacerdote vocalizaba los mantrams IN EN. Jonás el profeta, también verificaba el rito del Espíritu Santo exactamente lo mismo que los Aztecas y usaba para ello las mismas vestiduras y sahumerios. También vocalizaba los mantrams IN, EN cuando echaba el sahumerio entre el fuego. Este rito debe establecerse en todos los Santuarios Gnósticos. Los caracoles están relacionados con el agua del mar y el Agua es el habitáculo del Fuego del Espíritu Santo. Así pues, resultan los caracoles marinos el sahumerio perfecto del Espíritu Santo. La Madre o Espíritu Santo nos da Poder y Sabiduría. Los símbolos de la Virgen son: el Yoni, el Cáliz y la TÚNICA DE OCULTACIÓN.
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El párrafo está escrito tal cual figura en el original impreso (lo advierto ya que tiene una redacción peculiar). ↩
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En el cristianismo católico las tres divinas personas son masculinas (padre, hijo, espíritu santo), el espíritu santo siempre es la tercera persona, igual que en la kábala hebrea, pero también se adora a María como “madre de dios”, hay en eso un reconocimiento tácito a la divina madre Kundalini, y una correlación entre el tercer sephirote y la madre, volviendo al árbol de la vida, la madre aquí es el sephirote 3, y el sephirote 2 es el Cristo, Chokmah, sin embargo todo esoterista sabe que el número de la madre es el 2 tal como lo establece el patrón de medidas (el tarot), donde el arcano 2 es la madre. ¿Por qué es esto? Porque hay un primer desdoblamiento de la mónada misma, del que surge el padre, entonces hay digamos un absoluto-madre y al igual que el 2 es el hijo y se hace hijo del 3, el uno que es el padre, es hijo del 2 que es su madre, y es la madre de la madre. Esto se ve mejor en otras teogonías donde está el abuelo, la abuela, el padre, la madre, y el hijo. El abuelo es el absoluto y la abuela es el desdoblamiento femenino del absoluto (la enorme serpiente), la kábala y su hija la teología católica resuelven esto diciendo que el absoluto y el padre son andróginos. Así igual que del padre-madre sale el hijo, del absoluto andrógino sale el padre. En la religión de Osiris, éste es hijo de RA y de NUT, y su hijo HORUS es hijo de ISIS y OSIRIS, así que tenemos dos divinas madres: ISIS que equivale a DEVI KUNDALINI, y NUT, que equivale a la divina madre espacio, si el Absoluto es EL ESPACIO ABSTRACTO ABSOLUTO, es lógico que su desdoblamiento es LA DIVINA MADRE ESPACIO, pero no se habla de desdoblamiento porque ambos son padre-madre del anciano de los días como este es padre-madre del Cristo Cósmico, de hecho en el principio el Cristo (el verbo): “estaba con Dios” y el Cristo o verbo: “era Dios”, así lo dice el génesis (diciendo verbo, pero Cristo es el Verbo). NUT (la voluptuosidad) viene a ser la prakriti y ISIS la Kundalini, el ETERNO FEMENINO (KUNDALINI) tiene siempre las 3 gunas (las tres cualidades de la prakriti: belleza, pasión e inercia (satva, rajas y tamas)). Con esto quiero decir que el eterno femenino siempre está presente y que al menos podemos diferenciarlo según lo que nos ha develado el maestro Samael en dos escalas, la escala del absoluto y la escala logóica, pero en realidad hablamos de estas escalas y otras no explicadas explícitamente en el cuerpo de doctrina gnóstico como de LOS CINCO ASPECTOS DE LA DIVINA MADRE. Tenemos así el eterno femenino en cinco escalas: la inmanifestada (neftis-nut en el absoluto), la manifestada (isis-kundalini-Ram-IO en toda la manfestación pero especialmente radicada en el mundo vital), la madre muerte (sejmeh-kali en toda la manifestación pero especialmente activa en este mundo físico y en el mundo de los kliphos), la destructora del yo (serket-durga, especialmente radicada en el causal, mental y astral) y la madre naturaleza interna y externa (Gea, Barbelo, especialmente activa en los mundo causal, mental, astral y físico). Con todo esto pretendo que se entienda que el espíritu santo como atributo (el lógos del primer instante fecundador de la materia caótica, la inteligencia suprema, es masculino como principio activo fecundador, pero tiene un desdoblamiento femenino como engendrador y rector de lo engendrado (la madre kundalini). Aclaración merece la identidad del quinto aspecto de la madre divina con la Gea griega, pues esta identificación nunca la da el maestro en el cuerpo de doctrina, pero si examinamos un poco el mito de Gea, salta a la vista: “La Teogonía de Hesíodo cuenta cómo, tras el Caos, surgió Gea «la de amplio pecho», la eterna fundación de los dioses del Olimpo. De su propio ser, «sin mediar el grato comercio», trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella y a las colinas, y también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar. Pero tras esto, como cuenta Hesíodo: "Acostada con Urano, alumbró a Océano de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis, a Mnemósine, a Febe de áurea corona y a la amable Tetis. Después de ellos nació el más joven, Crono, de mente retorcida, el más terrible de los hijos y se llenó de un intenso odio hacia su padre". Hesíodo menciona que Gea concibió más descendencia con Urano. Primero, los Cíclopes, gigantes de un solo ojo constructores de murallas, a los que posteriormente se les dieron nombres: Brontes (‘el que truena’), Estéropes (‘el que da el rayo’) y Arges (‘el que brilla’): «El vigor, la fuerza y los recursos presidían sus actos.» Luego añade los tres terribles hijos de cien manos de la Tierra y el Cielo, los Hecatónquiros, Coto, Briareo y Giges, cada uno con cincuenta cabezas. Urano escondió a cíclopes y hecatónquiros en el Tártaro para que no vieran la luz, regocijándose de su maldad. Esto provocaba dolor a Gea (el Tártaro era su vientre), por lo que creó un pedernal gris (o adamanto) y de éste fabricó una gran hoz, y reuniendo a los titanes les pidió obediencia. Solo Crono, el menor, se atrevió a tomar la hoz y castró a su padre cuando este se acercó a Gea para yacer con ella. De las gotas de sangre y Gea concibió aún a más hijos: las fuertes Erínias, los Gigantes con armadura y las Mélias (ninfas de los fresnos). Crono arrojó al mar los testículos de Urano, donde produjeron una espuma de la que nació Afrodita. Tras la castración de Urano, Gea parió a Equidna y Tifón, engendrados por Tártaro. De su hijo Ponto tuvo a las deidades marinas Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Euribia. Con Éter tuvo a Ergía, la diosa de la pereza y la holgazanería. Zeus escondía de Hera a Elara, una amante, ocultándola bajo la tierra. El hijo que tuvo de ésta, el gigante Ticio, es por tanto considerado a veces hijo de Gea, la diosa de la tierra. Gea también hizo inmortal a Aristeo. Pausanias cuenta que Gea fue la deidad a quien pertenecía originalmente el Oráculo de Delfos o, según otra versión, era una posesión que compartían conjuntamente Gea y a Poseidón. Gea traspasó su poder a Temis, quien, a su vez, la regaló a Apolo. Por otra parte, se cuenta que cuando el oráculo pertenecía a Temis, Apolo mató a Pitón, que era hija de Gea y custodiaba ese lugar y así se apoderó del oráculo. Los juramentos prestados en nombre de Gea, en la antigua Grecia, estaban considerados entre los más sagrados. En el arte clásico Gea era representada de dos formas. En las vasijas pintadas atenienses se la mostraba como una mujer entrada en años, medio levantada del suelo, a menudo dando el bebé Erictonio (un futuro rey de Atenas) a Atenea para que ésta lo criase. Más tarde, en los mosaicos, aparece como una mujer reclinada sobre la tierra rodeada por un grupo de Karpoi, dioses infantes de los frutos de la tierra.” (todo esto de wikipedia). Hay una identidad de Gea con la naturaleza misma, y podría por tanto decirse que Gea, Gaia (femenino de Gaio, el dios gallo o Abraxas) es la maga elemental (también llamada Barbelo entre los gnósticos), aunque es una comprensión momentánea del asunto muy particular así que tómese con reservas. Nuestra divina madre particular, individual, tiene, como nuestro real ser, su nombre propio, oculto, sagrado, pero mientras que nuestro ser íntimo Chesed esta colocado en el segundo triángulo (triángulo ético), ella está en el logoíco, por lo que manifiesta una jerarquía no igual sino superior en el árbol de la vida, por eso es parte activa en la vida de los dioses autorrealizados tanto como lo es en la de aquellos humanos que siguen a su madre en el camino de la autorrealización. ↩
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Aunque ahora se conocen elementos más pesados, esto sigue siendo así, porque el uranio es un elemento natural que se mantiene estable. Los elementos que superan su peso sólo se encuentran artificialmente y de forma muy inestable (su existencia es tan efímera como unas miilonésimas de segundo). En 2016 se dijo: “Un nuevo elemento sintético ha destronado al Uranio como el elemento más pesado de la tabla periódica. El elemento es el Oganesón y su nombre es en honor del investigador ruso Yuri Oganessian, el cual es un físico nuclear considerado uno de los principales científicos en el campo de la investigación de iones pesados. Este nuevo elemento es radiactivo y altamente inestable, por lo que desde 2002 solo se han detectado tres o posiblemente cuatro átomos del isótopo 294 Og. Es el elemento más pesado creado hasta ahora y el último del séptimo período en la tabla periódica. En la tabla periódica es un elemento del bloque p y el último del periodo 7. El oganesón es actualmente el único elemento sintético del grupo 18 y posee el número y masa atómica más altos de todos los elementos sintetizados. Sin embargo, aún el Uranio sigue siendo uno de los elementos químicos naturales con mayor masa atómica.” ↩
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Quien quiera profundizar en estas referencias debe estudiar a los autores del cuarto camino. ↩