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Capítulo IX. Arcano Nº 9 "El Eremita"

DESCRIPCIÓN DE LA LÁMINA:🔗

En este Arcano encontramos en las Aguas de la Vida una LUNA que sube. En la parte media un ANCIANO ERMITAÑO en actitud de avanzar sosteniendo en su mano izquierda la lámpara que le señala el camino, es la LÁMPARA DE HERMES, la Sabiduría. Con su mano derecha se apoya en el BASTÓN DE LOS PATRIARCAS, que representa la columna espinal con sus Siete Iglesias. El Ermitaño prudente y sabio, está envuelto en el Manto Protector de Apolonio que simboliza la Prudencia. Detrás de él se encuentra la PALMA DE LA VICTORIA[1]. En la parte superior un Sol que alumbra con tres rayos indicando las TRES FUERZAS PRIMARIAS, baja a unirse con la Luna. La Luna sube y el Sol baja, lo que indica que necesitamos transformar la Luna en Sol por medio de la Transmutación, convertir con el Arcano A.Z.F. los Cuerpos Lunares en Solares[2]. El Arcano Nº9 indica claramente las 9 Esferas de los infiernos atómicos de la Naturaleza y las 9 Esferas de los 9 Cielos. Este Arcano también señala los 9 Planetas representados en las 9 Esferas del Planeta Tierra[3]. El Iniciado tiene que bajar a las 9 Esferas Sumergidas, para después ganarse los 9 Cielos correspondientes a cada planeta.

SIGNIFICADO ESOTÉRICO DEL ARCANO:🔗

<book_image path="books/47-tarot-y-kabala/100000000000033D0000060235733FE4C0D75C7A.webp" alt="Ilustración" />

El Arcano Nº 9 es EL ERMITAÑO, la Soledad. Este Arcano en forma más elevada es la Novena Esfera, el "Sexo". El descenso a la Novena Esfera era en los Templos antiguos la Prueba Máxima para la suprema dignidad del Hierofante. Hermes, Budha, Jesucristo, Zoroastro, Dante, etc., y muchos otros grandes iniciados, tuvieron que pasar por la Prueba Máxima, bajar a la Novena Esfera, para trabajar con el Fuego y el Agua, origen de Mundos, Bestias, Hombres y Dioses. Toda auténtica Iniciación Blanca, comienza por allí. En la Novena Esfera o Noveno Estrato de la Tierra, en el centro de la Tierra, en el corazón mismo de la Tierra se halla resplandeciente el signo del Infinito. Este signo tiene la forma de un Ocho. El signo del Infinito es el Santo Ocho. En este signo se hallan representados el Corazón, Cerebro y Sexo del Genio de la Tierra. El nombre secreto de este Genio es CHANGAM[4]. EL ZOHAR nos advierte enfáticamente que en el fondo del Abismo vive el Adam-Protoplastos, El Principio Diferenciador de las Almas[5]. Con ese principio tenemos que disputarnos en lucha a muerte. La lucha es terrible: Cerebro contra Sexo; y Sexo contra Cerebro; y lo que es más terrible y lo que es más doloroso es aquello de Corazón contra Corazón. <book_image path="books/47-tarot-y-kabala/10000001000000E60000007D46ECB926DB045AFC.webp" alt="Ilustración" /> CEREBRO SEXO CORAZÓN Es obvio que todas las fuerzas giran sobre la base del SANTO OCHO, en los seres humanos. Aquel que quiera entrar a la Ciudad de las Nueve Puertas mencionadas en el Bhagavad-Gita[6], debe resolverse a bajar a la Fragua Encendida de Vulcano. En el organismo humano, la Novena Esfera es el Sexo, el que quiera Auto-Realizarse, tiene que descender a la Novena Esfera a trabajar con el Agua y el Fuego, para llegar al Nacimiento Segundo. En la NOVENA ESFERA se halla la FRAGUA ENCENDIDA DE VULCANO (el Sexo). Allí baja Marte para retemplar su espada flamígera y conquistar el corazón de Venus (la Iniciación Venusta). Hércules para limpiar los Establos de Augias (los Bajos Fondos Animales). Perseo para cortar la cabeza de la Medusa (el Yo Psicológico o Adam-Terrenal) con su Espada Flamígera, y esa cabeza sembrada de serpientes, el estudiante esotérico tiene que entregarla a Minerva, la Diosa de la Sabiduría. NUEVE meses permanece el feto dentro del Vientre Materno y "NUEVE EDADES" son necesarias en el vientre de Rea, Tonantzín, Cibeles, o sea, la Madre Natura para que nazca una Humanidad Planetaria. Así también es obvio que hay que descender a la Novena Esfera para poder gestarse y lograr ese Nacimiento Segundo. Jesús le dijo a Nicodemus: "Es necesario que Nazcas de Nuevo para que puedas entrar en el Reino de los Cielos". (Juan 3: 1-15). Esto quiere decir fabricar los Cuerpos Solares, nadie puede entrar en el Reino si va vestido con Harapos Lunares. Hay que fabricar los Cuerpos Solares y solamente se Logra "Transmutando la Energía Creadora". En la Teogonía Egipcia están representados esos Cuerpos Solares con el Sahú Egipcio. Nadie tiene derecho a sentarse a la mesa de los Ángeles si no está vestido con los Cuerpos Solares. Tenemos que fabricar el To Soma Heliakon, el Cuerpo de Oro del Hombre Solar. Escrito está que: "Angosto es el camino que conduce a la luz". El que quiera seguir el camino: "NIÉGUESE A SÍ MISMO, TOME SU CRUZ Y SÍGAME". (Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia, Morir, Nacer y Sacrificio). El que quiera AUTO-REALIZARSE debe estar dispuesto a renunciar a todo: riqueza, honores, paz, prestigio, debe dar su misma sangre. Debe tener un CENTRO DE GRAVEDAD, un CENTRO DE CONCIENCIA PERMANENTE. Todos los seres humanos no somos más que máquinas manejadas por nuestros Yoes (el Ego es plural), estamos colocados en una situación desventajosa, esto significa Súper-Esfuerzos y matar al Yo; ese Ego es el Mefistófeles, es la raíz de todos nuestros sufrimientos, dolores, vive en función de su propio condicionamiento, debemos reducirla a polvareda cósmica para tener una Conciencia Despierta, para "poder ver la Senda". POR SABER SE ENTIENDE, VER, OÍR Y PALPAR LAS GRANDES REALIDADES. Hay necesidad de entender lo que significa el FONDO DEL ABISMO; cuando se dice bajar al Fondo del Abismo ello es Real. Al Descender a la Novena Esfera por la Ley de Concomitancias o de Relaciones, nos ponemos de acuerdo con el Organismo Planetario en que vivimos, aquel que trabaja en la Novena Esfera ha descendido al FONDO DE SU ASPECTO REAL, si el que está trabajando desencarna, vería que vive realmente en esa Región (la Novena Esfera es el centro de la Tierra), desde luego el que ha Despertado Conciencia sería quien se diera cuenta. Hay que advertir al neófito que en la Novena Esfera existe el "SUPREMO DOLOR". Como lo dice el Dante en la Divina Comedia: "en los condenados sus lágrimas se han cuajado en sus ojos, a otros las aguas les suben hasta los órganos creadores". Hay que saber entender, hay que saber aprender a Sufrir, a Ser Resignados. Los que no lo son fracasan, es como un exabrupto, algo paradójico querer encontrar Felicidad en la Novena Esfera. Sería absurdo, y es que la Auto-Realización Íntima cuesta, TIENE UN PRECIO, ACASO CON LA PROPIA VIDA. Acaso Hiram Abiff no fue asesinado y lo buscaron "27 Maestros" que sumados kabalísticamente son 2 + 7 = 9. En la Novena Esfera hay grandes dolores hasta que al fin llega uno al SEGUNDO NACIMIENTO. Cuando Jesús le dijo a Nicodemus que tenía que "NACER DE NUEVO", él no entendió. Jesús sí conocía el Gran Misterio. ¿Y saldrá alguno alguna vez de la Novena Esfera? Si, cuando se alcance el Nacimiento Segundo. Después de haber creado el "To Soma Heliakon" en la "Forja de los Cíclopes" (el Sexo), hube entonces de pasar por un tiempo de profundas reflexiones. En la Residencia del Amor, en el Templo de los "Dos Veces Nacidos", encontré a otros Hermanos y Hermanas que también habían trabajado intensamente en "LA FRAGUA ENCENDIDA DE VULCANO" (el Sexo), todos ellos resplandecían gloriosamente entre los Divinales encantos indescriptibles del Viernes Santo. Nos reunimos para comentar las luchas y penas, habíamos salido victoriosos. Más todo esto es principio de principios y fundamento de fundamentos, hay algo más sobre esto y es necesario que ustedes vayan siendo informados. Si un Dos Veces Nacido o alguien que ha llegado al Adeptado intenta llegar al Estado Angélico, tendría que bajar otra vez al Pozo Profundo del Universo, a la Novena Esfera y terminado el trabajo, subir por la Escalera o Escala de Lucifer para alcanzar el Estado Angélico. Si quisiera ser un Arcángel, o Principado, o Trono, o Querubín, tiene que hacer lo mismo, "bajar para luego subir". Hay que entender y distinguir lo que es una "Caída" y lo que es una "Bajada", aquel que ya fue decapitado no puede ser re-decapitado. En víspera de entrar al Absoluto se tiene que bajar a la Novena Esfera. Si se llega al NACIMIENTO SEGUNDO, se queda prohibido del Sexo, ya no se usará el Sexo porque se quiera, pero si se recibe la orden de la Blanca Hermandad, la Orden Sagrada, o del Padre que está en secreto y se ordena bajar al Pozo del Abismo, hay que obedecer, esto no es placer sino dolor, sacrificio. Por la escalera Luciférica hay que bajar y hay que subir, necesitamos hacernos Maestros tanto de las Fuerzas Superiores como Inferiores. El Padre que está en secreto ordena lo que se debe hacer, sólo recibiendo una orden se baja. Sólo pierde sus grados Iniciáticos el que CAE, no el que ha BAJADO. Concluido el trabajo se reciben las órdenes y ya no se hace uso del Sexo en forma caprichosa. Es el Padre dueño de este acto, y del Padre tiene que venir la orden. El Sexo no pertenece a uno sino al Padre[7]. La Ley de Leviatán es la de aquel Masón que ya pasó todos los Trabajos o Grados Esotéricos y como ya fue decapitado no puede ser re-decapitado, no puede recibir daño ni de arriba ni de abajo, vive en tono a la Ley, a la Gran Ley. Este es el conocimiento superior de la Masonería Esotérica. Primero hace su Voluntad Caprichosa. Después tiene que hacer la VOLUNTAD DEL PADRE. Cuando ya no se tiene "Ego", desaparece la maldad y sólo sabe hacer la Voluntad del Padre, él es nuestro verdadero Ser, es el Anciano de los Días, está más allá de Átman; cuando él ordena, sus órdenes deben ser cumplidas. Viene uno a liberarse de la Novena Esfera cuando se convierte en un Paramarthasatya (habitante del Absoluto), entonces se sumergirá en la Dicha Abstracta. Pero antes de ir allá habrá una humillación, necesita uno volver a bajar, de otro modo viola la Ley de Leviatán, el Sello de Salomón[8]. En el Apocalipsis de la Santa Biblia también encontramos los misterios de la NOVENA ESFERA: "Y si el número de los sellados: Ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel". (Apoc. 7:4). Sumando kabalísticamente los números entre sí, tendremos el número NUEVE. 1 + 4 + 4 = 9. Nueve es la Novena Esfera, el Sexo. Sólo serán salvos los que hayan llegado a la Castidad Absoluta. "Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte Sión, y con el ciento cuarenta y cuatro mil, que tenía el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente". (Apoc. 14:1-5). El monte de Sión son los Mundos Superiores, las cifras es cantidad simbólica y kabalísticamente se descompone así: 1 + 4 + 4 = 9, el Sexo. Sólo con el GRAN ARCANO podemos ser salvos y recibir el nombre del Padre en la frente. El pueblo es Sión, es el Pueblo Espiritual de Dios. Este pueblo está formado por todos aquellos que practican Magia Sexual (Pueblo de Castidad). Referente a la Nueva Jerusalén, dice: "Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel": (Apoc. 21:17). 144 = 1 + 4 + 4 = 9, el Sexo. El 9 es medida de Hombre, la cual es de Ángel. Nueve meses permanecemos entre el vientre materno. Sólo en la Novena Esfera puede nacer el Hijo del Hombre. No se ha conocido jamás Ángel que no haya nacido en la Novena Esfera. Aquel que quiera cortar la cabeza a la Medusa (al Yo) debe bajar a la Novena Esfera. Aquel que quiera encarnar al Cristo, tiene que bajar a la Novena Esfera. Aquel que quiera disolver el Yo debe bajar a la Novena Esfera. La Novena Esfera es el Sanctum Regnum de la Omnipotencia Divina del Tercer Logos. En la Novena Esfera hallamos la Fragua Encendida de Vulcano. Todo pichón que trabaja en la Gran Obra, debe apoyarse en su báculo, alumbrarse con su propia lámpara, y envolverse en su manto sagrado[9]. Todo pichón debe ser prudente. Si queréis encarnar al Cristo, sed como el limón[10]. Huid de la Lujuria y del Alcohol. Matad las más íntimas raíces del Deseo[11]. Abundan estudiantes esoteristas que, equivocadamente, afirman que hay numerosos caminos para llegar a Dios. Pero el Divino Gran Maestro Jesús, dijo: "Angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la luz, y muy pocos son los que lo hallan". (Mateo 7:14). Si el estudiante esotérico escudriña pacientemente todo lo que son los CUATRO EVANGELIOS, podrá comprobar por sí mismo que Jesús jamás dijo eso de que hubiera muchos caminos. El adorable Salvador del Mundo, sólo habló de una sola PUERTA ESTRECHA y de un solo Camino, Angosto y Difícil. ¡Y esa Puerta es el Sexo¡ ¡Y ese camino es el Sexo¡ No hay más camino para llegar a Dios. Nunca se ha conocido jamás en toda la Eternidad profeta alguno que haya conocido otra puerta fuera del Sexo. Algunos estudiantes esotéricos equivocados, confusos, errados, objetan estas enseñanzas y afirman que Pitágoras, Zoroastro, Jesús y otros Iniciados eran célibes, y que dizque jamás tuvieron mujer. En todos los Templos de Misterios existieron Vestales Sagradas. Los materialistas, los irrespetuosos, los mal intencionados, arbitrariamente han pretendido llamarlas "prostitutas sagradas". Empero, esas Vestales eran verdaderamente Vírgenes Iniciadas. Vírgenes Esotéricas aunque sus cuerpos ya no fuesen fisiológicamente de vírgenes. Los Iniciados del Templo, Pitágoras, Zoroastro, Jesucristo y todos aquellos Iniciados antiguos, SIN EXCEPCIÓN, realmente practicaron el Arcano A.Z.F. con las Vestales del Templo. Sólo en la Fragua Encendida de Vulcano, esos Grandes Iniciados pudieron retemplar sus armas y conquistar el corazón de Venus.

  1. En la conferencia 128 de «El Quinto Evangelio» (IMPLICACIONES SEXUALES DEL BAUTISMO), el maestro da interesantísimas precisiones sobre el trabajo en la novena esfera que sería largo referir aquí y que recomiendo encarecidamente estudiar y asimilar. Al final de ella, cuenta una experiencia que, por falta de la última parte del audio –posiblemente censurada a propósito por lo inverosímil y desconcertante de la experiencia–, no ha trascendido en su totalidad a su correspondiente transcripción en el quinto evangelio, pero que sí conocemos por estar recogida en el libro de Fernando Salazar Bañol «El rayo del superhombre», es la siguiente: “Estando precisamente yo en los Mundos Superiores de Conciencia Cósmica, hube de solicitar al Padre, me mostrara la síntesis de mis trabajos más recientes en la Fragua Encendida de Vulcano. Entonces el Padre me llevó a una gran ciudad, una de esas CIUDADES JINAS o CIUDADES MÁGICAS, de las cuales hay cuatro importantes en Europa; nosotros tenemos una en Yucatán, fundada antiguamente por los TUATHA DE DANANN, que fueron entre otras cosas grandes viajeros, viajeros Jinas... Bien, allí encontré a muchos Adeptos, Adeptos de distintos grados de esplendor; hasta encontré ADEPTUS EXEMPTUS. ¿Ustedes saben lo que es “Adeptus Exemptus”? Significa Adeptos exentos ya de Karma, que no deben Karma (en Esoterismo se dice “Adeptus Exemptus”). Claro, entre todos organizamos una excursión a la cima de la Montaña del Ser; ¡grandiosa fue tal excursión! En los Mundos Superiores de Conciencia Cósmica se pasa por vivencias trascendentales, divinales, formidables... Cuando conseguimos llegar a la cima con el ánimo de encontrarnos con IOD-HEVE, el ANCIANO DE LOS DÍAS, entonces tuvimos la grata sorpresa de hallarle transformado en una palmera elevadísima (la PALMA es el símbolo de la victoria, de la VICTORIA DEL CHRESTOS). Todos los Adeptus se prosternaron en tierra para rendir culto a Iod-Heve. Sabía que esa Palmera era mi Real Ser, el Anciano de los Días, el INTERIOR DE MI INTERIOR, para hablarles, esta vez, a ustedes, en el lenguaje de la Pistis Sophia, que es un lenguaje esotérico, simbólico, alegórico... Claro, yo avance. Como quiera que el Cuerpo Astral tiene cierta elasticidad, ductibilidad, no me fue difícil aumentarle su tamaño para tomar aquella Palmera por aquí, como quien dice “por el cuello”, y asirla con fuerza hacia mí, hacia mi pecho, y acariciar sus hojas, sus ramas... Aquellos Adeptos venerables, venerabilísimos, me miraron con terror; no se oyó sino un clamor. Se asombraron al ver cómo tomaba yo al Anciano de los Días –nada menos– en esa forma. Mas luego la Palmera se transformó en una GRAN TORRE, en la Torre de mi Templo Interior, de mi propia Catedral. Esa Torre corresponde a la cabeza de lo Divinal. Estaba tatuada, toda llena de piedras preciosas. Y los ojos eran los de la mismísima Divinidad, y tenía brazos, como brazos de hombre, mas eran brazos de Dios... >FA<”. Por desgracia falta el audio del final de esta narración, de modo que recurro al capítulo “la iniciación de Judas” del libro de Fernando Salazar Bañol antes mencionado, donde encontramos el relato así: “En este capítulo es conveniente conocer que SAMAEL AUN WEOR en su Iniciación de Judas sufrió muchos ataques y desconciertos. Descontrolado ante tales adversidades imploró cierto día, queriendo saber algo sobre el mismo, deseando conocer la síntesis de sus trabajos en su "Iniciación de Judas". Oró a su Padre que está en secreto, al Anciano de los Días. Le suplicó que le indicara con exacta precisión la síntesis de todos los trabajos que había realizado. El Anciano de los Días escuchó sus oraciones y lo llevó en Espíritu a una ciudad "jinas". Recordemos en estos momentos las ciudades mágicas que los Tattwas de Danan fundaron en la antigua Europa. Una de las ciudades a donde fue llevado le pareció sorprendente; los habitantes jinas compartieron con Él muchas horas amables. Posteriormente realizaron, todos, una excursión a la cima de la "Montaña del Ser". Identificados con todo el ascenso y sobre todo de esta clase, subieron penosamente hasta la cima. Anhelaba ver a Jehová, IOD-HE- VE, es decir, el Elohim particular de cada uno de nosotros. En el fondo era una cita con su propio Ser, con el "Viejo de los Siglos". Llegados todos a la cumbre hallaron al "Venerable" convertido en una gran palma, símbolo viviente de la victoria lograda por Él mediante espantosas ordalías y tremendos súper-esfuerzos. Todos los adeptos cayeron prosternados en la tierra adorando al Bendito. Samael fue más atrevido que los demás; avanzó hacia a aquella palmera, la asió por el tallo cerca de las hojas y con tremenda fuerza la inclinó sobre su pecho, acariciando posteriormente sus hojas que sabía en esos instantes eran los cabellos del Eterno. El Círculo Consciente de la Humanidad Solar, en su totalidad, se llenó de horror por su actitud... Entonces se oyó un rumor de voces considerándolo 'sacrílego'. El, heroicamente, se dirigió hacia los hermanos de la congregación y les habló en los siguientes términos: «Imbéciles, ustedes no saben de estas cosas». Dichas estas palabras insolentes el "Anciano" que antes estuviera transformado en una gran palmera, cambió de inmediato, transformándose en una gran torre, la torre de su propio Templo Interior. Aquella torre como cabeza de hombre estaba llena de piedras preciosas, era "Cabeza de Dios". Tenía brazos y manos; los dedos eran cónicos y llenos de piedras preciosas, destilaban mirra y felicidad. Sorpresivamente el gran rostro, la Misericordia de las Misericordias, el Anciano de los Días, le entregó con su diestra una pluma y le dijo: «Escribe estas cosas». El expresó: «Sí, sí Padre mío, te obedeceré escribiré todo esto para bien de la humanidad... » . Los adeptos cayeron; no se atrevían a pronunciar una sola palabra más; estaban perplejos, asombrados ante lo insólito. El Cielo se toma por asalto. Sólo valientes como Él lo han tomado. Indubitablemente se necesita dar tremendos pasos hasta conseguir la copa de Salomón Rey, cueste lo que le cueste, aunque el mundo se venga encima. Aquellos que se quedan solamente adorando, mas no agarran la palma de la victoria con violencia, fracasan en la Gran Obra”. Hasta aquí la cita de la experiencia antes referida tal y como figura en la obra de Fernando Salazar Bañol. He querido poner esta narración porque en ella el maestro dice que la palmera es el símbolo de la victoria del cristo, pero también por lo que tiene de infalsificable sobre las circunstancias insólitas del camino. Dejando aquí este elevado asunto, examinemos el símbolo de la palmera: En el libro tercero de las «noches Áticas» de Aulo Gelio, obra datada durante el mandato del emperador Romano Marco Aurelio (161-180), la anotación 6 dice así: “VI. Naturaleza resistente de la palmera: su tronco aguanta los pesos que se le pongan encima.1 Aristóteles, en el libro VII de sus Problemas, y Plutarco, en el VIII de sus Simposios, cuentan un hecho admirable, ¡por Hércules! 2 Dicen: “Si colocas grandes pesos sobre el tronco de una palmera y la sobrecargas hasta que no pueda aguantar un peso tan voluminoso, no por eso la palmera se dobla hacia abajo ni se resquebraja por dentro, sino que se yergue, empuja y se curva hacia arriba”. 3 “Por eso -añade Plutarco-, se escogió la palma como símbolo de la victoria en los certámenes, porque la naturaleza de su tronco es tal que no cede a quienes la violentan e intentan abatirla”. Es precisa aquí cierta explicación, pues con la traducción, parece que el sentido se pierde: el lector habrá visto las palmeras doblarse ante vientos huracanados quedando casi horizontales y erguirse de nuevo verticales cuando este deja de soplar, de la misma forma si sobre una palmera viva se coloca peso de forma que el tronco ceda hasta tocar el suelo, la palmera sigue creciendo curvando hacia arriba y llega a volver a crecer verticalmente pese a que el peso mantenga una parte de su tronco aplastado por el peso se mantenga acostado en el suelo en posición horizontal. En wikipedia, buscando: “rama de palma” aparece lo siguiente: “La rama de la palma es un símbolo de la victoria, el triunfo, la paz y la vida eterna que se origina en el antiguo Oriente Próximo y el mundo mediterráneo. La palma (Phoenix) era sagrada en las religiones mesopotámicas y en el antiguo Egipto representaba la inmortalidad. En el judaísmo, el lulav, una rama de la palmera datilera es parte del festival de Sucot. Una rama de palmera era otorgada a los atletas victoriosos en la antigua Grecia y el árbol en sí es uno de los atributos más comunes de la Victoria personificada en la antigua Roma. En el cristianismo, la rama de palma está asociada particularmente con el Domingo de Ramos, cuando, según los cuatro evangelios canónicos, se agitaron las ramas de palma en la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Fue adoptada en la iconografía cristiana para representar la victoria de los mártires, o la victoria del espíritu sobre la carne. Dado que una victoria señala el fin de un conflicto o competición, la palma se convirtió en un símbolo de paz, un significado que también puede tener en el Islam donde a menudo se la asocia con el Paraíso. La palma aparece en varias banderas o sellos que representan países u otros lugares, con la palmera de coco asociada a los trópicos. ANTIGÜEDAD: En la religión asiria, la palma es uno de los árboles identificados como Árbol Sagrado; conecta el cielo, representado por la corona del árbol, y la tierra, la base del tronco. Los relieves del siglo IX a. C. muestran genios alados que sostienen hojas de palmera en presencia del Árbol Sagrado. Se asocia con la diosa Inanna y se encuentra en la Puerta de Istar. En la antigua Mesopotamia, la palmera datilera puede haber representado la fertilidad en los humanos. Se creía que la diosa mesopotámica Inanna, que participaba en el ritual del matrimonio sagrado, hacía que los dátiles fueran abundantes. Los tallos de las palmas representaban una larga vida para los antiguos egipcios, y el dios Heh a menudo se mostraba sosteniendo un tallo de palmas en una o ambas manos. La palma era llevada en procesiones funerarias egipcias para representar la vida eterna. El Reino de Nri (Igbo) usó el omu, una tierna fronda de palma, para sacralizar. Algunos sostienen la palma en el poema parto Drakht-e Asurig y sirve como una referencia a la fe de Babilonia. La palma era un símbolo de Fenicia y apareció en las monedas púnicas. En la antigua Grecia, se pensaba que la palabra palmera, phoinix, estaba relacionada con el etnónimo. En la Grecia arcaica, la palmera era un signo sagrado de Apolo, que había nacido bajo una palmera en la isla de Delos. La palma se convirtió así en un icono de la Liga de Delos. En reconocimiento a la alianza, Cimón de Atenas erigió una estatua de bronce de una palmera en Delfos como parte de un monumento de la victoria que conmemora la batalla del Eurimedón (469/466 aC). Desde el 400 a.C. en adelante, se adjudicó una rama de palma al vencedor en las competiciones atléticas, y la práctica se llevó a Roma alrededor del 293 a.C. Existe un sólido (335–336 dC) de Constantino I, el primer emperador cristiano, con la victoria sosteniendo una palma y un trofeo militar junto a un cristograma. La palma de la mano se asoció tan estrechamente con la victoria en la antigua cultura romana que la palabra latina palma se podía usar como metónimo para "victoria", y era un signo de cualquier tipo de victoria. Un abogado que ganó su caso en el foro decoró su puerta con hojas de palma. La rama de palmera o el árbol se convirtió en un atributo regular de la diosa Victoria, y cuando Julio César logró el poder en la batalla de Farsalia, se suponía que había surgido milagrosamente una palmera en el Templo de Nike en Cesarea, Asia Menor. La toga palmata era una toga adornada con un motivo de palmera; fue usada para celebrar un triunfo militar solo por aquellos que tuvieran un triunfo anterior. La toga en sí era la prenda del civil en la paz, y fue usada por el triunfador para señalar el cese de la guerra. El uso de la palma en este caso nos indica cómo el significado original de "victoria" se convirtió en "paz" como consecuencia de la victoria. Las monedas emitidas bajo Constantino I, el primer emperador cristiano, y sus sucesores continúan mostrando la iconografía tradicional de la Victoria, pero a menudo se combinan con el simbolismo cristiano, como los cristogramas. El senador romano Símaco, que intentó preservar las tradiciones religiosas de Roma bajo la dominación cristiana, aparece en un díptico de marfil con una rama de palma en un triunfo alegórico sobre la muerte. JUDAÍSMO: En el judaísmo, la palmera datilera (Lulav) es una de las Cuatro Especies utilizadas en las oraciones diarias en la fiesta de Sucot. Está unida junto con el hadass (mirto) y aravah (sauce). El Midrash señala que la unión de las Cuatro Especies simboliza el deseo de unir a las cuatro "clases" de judíos al servicio de Dios. Durante el Imperio Romano, la palmera datilera representaba a Judea y su fecundidad tanto para los romanos como para los judíos. La palmera datilera fue una imagen frecuente en Judea en la moneda imperial, sobre todo en la serie Iudaea Capta, cuando el típico trofeo militar fue reemplazado por la palma. La palma aparece también en al menos una moneda hasmoneana y en la acuñación emitida en el 38-39 dC por Herodes Antipas. Adornos de palma se encuentran también en osarios judíos. En 1965, se recuperaron semillas de palma datilera de Judea que datan de alrededor de 2000 años de antigüedad durante las excavaciones en el palacio de Herodes el Grande en Masada, Israel. En 2005 fueron plantadas algunas de las semillas. Una creció y ha sido apodada " Matusalén ". CRISTIANISMO: En el cristianismo contemporáneo, las ramas de palmera llevadas el Domingo de Ramos se originan en la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Los primeros cristianos utilizaron la rama de la palma para simbolizar la victoria de los fieles sobre los enemigos del alma, como en el festival del Domingo de Ramos que celebra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. En el arte cristiano occidental, los mártires se mostraban a menudo sosteniendo una hoja de palma como atributo, representando la victoria del espíritu sobre la carne, y se creía ampliamente que una imagen de una palma en una tumba significaba que un mártir estaba enterrado allí. Orígenes llama a la palma (En Juan, XXXI) el símbolo de la victoria en esa guerra librada por el espíritu contra la carne. En este sentido, era especialmente aplicable a los mártires, los vencedores por excelencia sobre los enemigos espirituales de la humanidad; de ahí la frecuente ocurrencia en los Hechos de los mártires de expresiones como "recibió la palma del martirio". El 10 de abril de 1688, la Congregación de Ritos decidió que la palma, cuando se encontraba representada en las tumbas de las catacumbas, debía considerarse una prueba de que un mártir había sido enterrado allí. Posteriormente, esta opinión fue reconocida por Mabillon, Muratori, Benedicto XIV y otros como insostenible; una investigación posterior mostró que la palma estaba representada no solo en las tumbas de la era posterior a la persecución, sino también en las tumbas de aquellos que no practicaban el cristianismo. El significado general de la palma en los primeros monumentos cristianos se modifica ligeramente de acuerdo con su asociación con otros símbolos (por ejemplo, con el monograma de Cristo, el Ichthys (pez) o el Buen Pastor). En algunos monumentos posteriores, la palma estaba representada simplemente como un adorno que separa dos escenas. Las palmas también representaban el cielo, como lo demuestra el arte antiguo que a menudo representa a Jesús en el cielo entre las palmas. En la Edad Media, los peregrinos a Tierra Santa llevaban palmas para depositar en sus iglesias de origen. Los cruzados llevarían o usarían una imagen de una palma, vista hoy en la Orden Católica del Santo Sepulcro, que tiene en su decoración una Palma de Jerusalén. Además, la Custodia de Tierra Santa, encomendada a la Iglesia Católica, otorga la Cruz de Peregrinos de Jerusalén a los peregrinos católicos a la ciudad. ISLAM: La palma es muy importante en la cultura islámica, y la palma simboliza el descanso y la hospitalidad en muchas culturas del Medio Oriente. La presencia de palmeras alrededor de un oasis mostraba que el agua era el regalo de Alá. En el Corán, la palma aparece en las imágenes paradisíacas del Jardín (Jannah). En una tradición profética, la Cúpula de la Roca se colocará en una palmera que sale de uno de los ríos del Paraíso. Se dice que Mahoma construyó su casa de palmas, se apoyó contra una palma mientras hablaba, y levantó la primera mezquita como un techo colocado sobre palmeras. El primer almuédano trepó a las palmeras para llamar a los fieles a la oración, desde donde se desarrolló el minarete. En el Corán (19: 16–34), se dice que María dio a luz a Jesús bajo la palma datilera. En el norte de Sudán, la palma del doum es el símbolo de la resistencia (doum), y en particular del santo musulmán que dio su nombre a Wad Hamid. La palma también aparece en varias monedas de estados islámicos, por ejemplo, la emisión del dinar tunecino de 1970 en honor a la Organización para la Agricultura y la Alimentación y varias monedas iraquíes de los años setenta”. A no más de 11 km de donde estoy escribiendo esto está la ciudad Alicantina de Elche, en ella existen extensos palmerales que se han convertido en el símbolo de la ciudad. La palmera es una planta sagrada a la altura de la vid y del olivo, y hay secretos de sus elementales que no puedo yo contar aquí ni el maestro contó es sus textos sobre elementoterapia, pero quédese el lector con que es una planta importante.

  2. Aunque el maestro dice aquí convertir los cuerpos lunares en solares habla sintetizando, el hecho es que los cuerpos lunares se desintegran con la muerte del yo y los solares nacen con la alquímia sexual.

  3. Esos nueve planetas correspondientes a las nueve esferas del infierno son: Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

  4. Chamgam es ese a quien otros llaman Zorocotora Melchisedech.

  5. En la vida profana, las parejas más afortunadas que se forman son las de un hombre y una mujer que parecen físicamente hechos tal para cual, a veces son parejas vulgares y a menudo muy desgraciadas, pero pese a su miseria ellos saben en el fondo que hicieron buena cosa al unirse y dar lugar a sus hijos, prototipos vivientes de una mezcla humana de tipo superior. Tras estas uniones trabaja el principio diferenciador de las almas.

  6. Las nueve puertas mencionadas en el “canto del señor” son: los dos ojos, los dos oídos, los dos narigales, la boca, el ano y el órgano sexual (la novena puerta).

  7. Aquí da el maestro una enseñanza de orden superior, esto le tocó aprenderlo cuando tras una pausa prolongada tuvo que bajar a la novena esfera con otra mujer que no era su compañera la maestra litelantes, se casaron en secreto el maestro y Clara Chávez, la hermana de Víctor Manuel Chávez Caballero, y así el maestro cumplió el mandato de su padre y completó al menos, que a mi me conste, los trabajos de la segunda montaña (no sé si los de la tercera, eso ya no lo pregunté, pero sí tuve inquietud de investigar si había logrado la cristificación). Hay que tomar muy en cuenta estos párrafos de oro pues no podía escribirlos el maestro en sus libros anteriores.

  8. Violar la ley de Leviatán significa la caída, la pérdida del anillo con el sello de Salomón que se da a todos los que han realizado la obra completa.

  9. Apoyarse en el báculo es llenar los requisitos de santidad que permiten conquistar cada cañon o vértebra, es decir ser puros, alumbrarse con la propia lampara es basarse en la propia experiencia y meditación sin importar lo que otros digan, pues sólo lo que diga el ser importa, y envolverse en el manto de Apolonio es actuar con prudencia, sin exponerse innecesariamente.

  10. Ser como el limón es una noción que el maestro repite mucho y nunca explica, cuando él actúa así es porque dice algo obvio. Para empezar a entender esta noción hemos de saber que en México el limón es una fruta verde no tan ácida como el limón amarillo que se conoce en España y otros sitios. El limón en México es un acompañamiento a todo tipo de platos, se añade a todo y todo lo mejora, nada daña y siempre es bueno. Así debemos ser nosotros.

  11. Si entendiste esto: “Huid de la Lujuria y del Alcohol: Mata las más íntimas raíces del Deseo”, mejor entiende esto: “Huid de la Lujuria y del Alcohol. Matad las más íntimas raíces del Deseo”.