Capítulo LI. El Ain Soph
De AIN SOPH emana toda la Creación, pero la Creación no es igual ni en esencia ni en potencia al Ain Soph, quien por medio de su Divina Luz Increada irradia de sí mismo una inteligencia, un poder, que si originalmente participa de la perfección e infinitud de su creador, por derivarse de Él tiene un aspecto finito. La Kábala llama a esta primera emanación espiritual del Ain Soph, el inefable Anciano de los Días, que es el Ser de nuestro Ser, el Padre y Madre en nosotros. No pudiendo expresarse Ain Soph en el Mundo Físico limitado, se expresa por medio de sus "DIEZ SEPHIROTES". En Ain Soph existe una extraña evolución que ni los Dioses ni los hombres conocen. Más allá del Íntimo está el Logos o Cristo. Más allá del inefable Anciano de los Días está Ain Soph o el Absoluto. A su exhalación se llama Día Cósmico (Mahanvantara), a su inhalación Noche Cósmica (Gran Pralaya). Durante la Noche Cósmica el Universo se desintegra en Ain Soph y sólo existe en su mente y en la de sus Dioses, pero lo que en la mente de Él y en la mente de Ellos existe, es objetivo en el Espacio Abstracto Absoluto. Antes de que el flamígero corazón del Sistema Solar de Ors en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser, comenzara a palpitar intensamente después del Gran Pralaya, el Tiempo no existía, pues yacía dormido entre el seno profundo del Espacio Abstracto Absoluto. Si al final del MAHANVANTARA, las Siete Dimensiones básicas del Universo quedan reducidas a un simple punto matemático que se pierde como una gota entre el Gran Océano, es evidente que entonces el Tiempo deja de existir. Los mundos como los hombres, los animales y las plantas, nacen, crecen, envejecen, y mueren. Todo lo que alienta bajo el Sol tiene un tiempo definido. La Sabiduría Antigua dice que Brahama, el Padre, el Océano del Espíritu Universal de Vida, al llegar la Gran Noche (eso que los indostanos llaman Pralaya o disolución del Universo), se sumerge entre el Espacio Abstracto Absoluto durante 7 Eternidades. Las 7 Eternidades significan "Evos"[1] o períodos de tiempo totalmente definidos, claros y precisos. Se nos ha dicho que un Mahakalpa, Gran Edad, Día Cósmico, tiene un total de 311.040.000.000.000 de años[2]. Es obvio que un Mahapralaya, Noche Cósmica, equivale a la misma cantidad de tiempo. Cuando llegue la Noche Profunda de los Creadores de este Sistema Solar, éstos se absorberán en el seno del Absoluto, quedará un grupo de lunas. Los Planetas, el Sol, la Tierra y la vida habrán desaparecido con todas las Chispas Virginales; a nosotros nos corresponde una Chispa Virginal, a cada criatura viviente le corresponde una Chispa Virginal y éstas se absorberán en el Absoluto por 7 Eternidades. Si observamos a Selene (nuestra Luna) veremos que es un cadáver, tuvo rica vida, mares, volcanes; hay otras lunas que giran alrededor de Marte, Saturno, etc., que un día tuvieron vida. En el pasado MAHANVANTARA que fue un Padma o Loto de Oro hubo en la Luna una humanidad, 7 razas y murió. Antes del amanecer del MAHANVANTARA el Universo dormía en la terrible Oscuridad. Al comienzo o aurora de cada Universo, la Eterna Luz Negra u Oscuridad Absoluta se convierte en Caos. Las Tinieblas son en sí mismas Padre-Madre; la Luz su Hijo, dice la Sabiduría Antigua. Es evidente que la Luz Increada tiene un origen ignoto, absolutamente desconocido para nosotros. De ninguna manera exageramos si enfatizamos la idea de que tal origen son las Tinieblas. Hablemos ahora sobre la Luz Prestada, Cósmica, Secundaria; es obvio que cualquiera que sea su origen y por bella que sea, tiene en el fondo un carácter pasajero, Mayávico. Las inefables TINIEBLAS PROFUNDAS, constituyen pues, la Matriz Eterna, en la cual los orígenes de la Luz aparecen y desaparecen. Se dice que el Absoluto son Tinieblas, de las Tinieblas sale la Luz, LA LUZ INCREADA DEL ABSOLUTO sale de las Tinieblas Profundas de la Gran Noche, de esas Tinieblas que no tienen la Luz, brota la Luz Increada. Si a nosotros nos colocarán ahí no veríamos mas que un abismo y tinieblas profundas, pero para los habitantes del Absoluto (Paramarthasatyas), esas Tinieblas es Luz Increada ni por un hombre ni por un Dios, donde reina una Felicidad inagotable, una Dicha inconcebible. Hay tremendos genios del mal como Belial, Bael, Moloch, etc., terribles Maestros; sabiendo que la Luz sale de las Tinieblas se precipitaron en el Abismo aun cuando saben que van a involucionar. Del Abismo sale la Luz, por eso nos toca descender a las Tinieblas para destruir al "Yo", al Satán para arrancarle la Luz a las Tinieblas. LOS DIOSES MEDIANTE EL FUEGO SURGEN DEL ABISMO Y SE PIERDEN EN EL ABSOLUTO. Luz y Tinieblas son fenómenos del mismo Noúmeno[3] ignoto, profundo, inconcebible para la razón. El que percibamos más o menos la Luz que resplandece de las Tinieblas es cosa que depende de nuestro Poder de Visión Espiritual. El Absoluto es Tinieblas profundas para los ojos humanos, y Luz Increada y terrible para la Jerarquía Inefable de los Paramarthasatyas. "Lo que es la luz para nosotros, es tinieblas para ciertos insectos, y el Ojo Espiritual ve Iluminación allí donde el ojo normal tan sólo percibe oscuridad". El Universo sumido en Pralaya después del MAHANVANTARA, disuelto en su elemento primordial, reposa necesariamente entre las Tinieblas Profundas del Espacio Infinito. Es urgente comprender a fondo el misterio profundo de las Tinieblas Caóticas. Del Caos sale el Cosmos y de las Tinieblas brota la Luz; oremos profundamente... Escrito está y con palabras de fuego en todos los libros sagrados del mundo, que el Caos es el semillero del Cosmos. La Nada, el Caos, es ciertamente y sin la menor duda el Alfa y Omega, el Principio y el Fin de todos los Mundos que viven y palpitan en el inalterable Infinito. En el Aitareya Brahmana[4], preciosa lección magistral del Rig Veda queda en verdad demostrado hasta la saciedad la tremenda identidad entre esas luminosas ideas de Brahmanes y Pitagóricos, pues unos y otros se apoyan en las matemáticas. En el citado volumen indostánico se alude con frecuencia al Fuego Negro, a la Obscura Sabiduría Abstracta, Luz Absoluta incondicionada y sin nombre. Esa Seidad Abstracta, el Cero-Aster primitivo de los Parsis, la Nada saturada de vida, Aquello... Aquello... Aquello. Dios en sí mismo, es decir, el EJÉRCITO DE LA VOZ, el Verbo, la Gran Palabra, muere, cuando llega el Gran Pralaya, la Noche Cósmica, y renace terriblemente divino en la aurora del MAHANVANTARA Divino. El CERO ABSOLUTO RADICAL en Aritmética Trascendente, el Espacio Abstracto en Geometría, la Incognoscible Seidad (no se confunda con Deidad que es diferente) no nace, ni muere, ni se reencarna. De ese Todo Incognoscible o Cero Radical, emana al comenzar cualquier Universo Sideral, la Mónada Pitagórica, el Padre-Madre Gnóstico, el Purusha-Prakriti Indú, el Osiris-Isis Egipcio, el Protocosmos Dual o Adam-Kadmon Kabalista, el Teos-Chaos, de la Teogonía de Hesíodo, el Ur-Anas o Fuego y Agua Caldeo, el Iod-Heve Semita, el Perú-Ama Parsi, el Uno-Único, el Aunadad-Ad Budhista, el Ruach Elohim o Divino Espíritu del Señor flotando sobre las Aguas Genésicas del primer instante. En la NOCHE PROFUNDA sólo Tinieblas llenaban el Todo sin límites; pues, Padre, Madre e Hijo eran una vez más Uno, y el Hijo no había aún despertado para la Rueda y su peregrinación en ella. Escrito está y con caracteres de fuego inconfundible en el Libro de la Gran Vida que al final del Mahanvantara, Osiris (el Padre), Isis (la Madre), y Horus (el Espíritu Divino), se integran, mezclan y fusionan como 3 Fuegos para formar una sola Llama. Busquemos a OSIRIS, ISIS Y HORUS dentro de nosotros mismos en las ignotas profundidades de nuestro propio Ser. Es obvio que Osiris, Isis y Horus constituyen en sí mismos la Mónada, la Duada y la Tríada de nuestro Ser Interno. ¿Habéis oído hablar de Brahama? Él es en sí mismo Padre-Madre-Hijo. En cada nueva Aurora Cósmica, el Universo resucita como el Ave Fénix de entre sus propias cenizas. En el amanecer de cada Mahanvantara, la Mónada se desdobla nuevamente en la Duada y en la Tríada. Al rayar el alba del nuevo Día Cósmico después de la Noche Profunda, el Hijo, la Tríada, Horus (el Espíritu Divino de cada cual), emana de sí mismo su Esencia, sus Principios Místicos, la Rueda del Samsara, con el sano propósito de adquirir Alma-Diamante. ¡Ah! ¡cuán grande es la dicha de Horus al adquirir Alma-Diamante! entonces se absorbe en su Divina Madre y ésta, fusionándose con el Padre, forman una sola Llama diamantina, un Dios de esplendente belleza interior. El Espacio está lleno de Universos, mientras algunos sistemas de mundos salen de la Noche Profunda, otros llegan a su ocaso, aquí cunas, más allá sepulcros. Al inicio de la Aurora del MAHANVANTARA la Heterogeneidad se desenvuelve de la Homogeneidad, renace el Ejército de la Voz (Dios), para volver nuevamente a Crear. Cuando se anunció la Aurora del Día Cósmico, el Universo se estremeció de terror. En la Conciencia de los Dioses y de los Hombres surgió un extraño y aterrador crepúsculo y la Luz Increada comenzó a alejarse de la Conciencia de ellos. Entonces los Dioses y los hombres lloraron como niños ante LA AURORA DEL GRAN DÍA CÓSMICO. El Logos Causal del primer instante recordó a los Dioses y a los hombres sus deudas kármicas y comenzó el peregrinar del hombre de un mundo a otro, hasta la Tierra, donde actualmente vive sujeto a la "Rueda de Nacimiento y Muerte", hasta que aprenda a vivir gobernado por la Ley del Amor. El Universo surgió de las entrañas del Absoluto y la Luz Increada se hundió en un nostálgico poniente. Así descendieron los Dioses y los hombres entre las sombras del Universo. El Sacrificio quedó consumado y la Kábala lo registra en su Arcano Mayor Nº 12. Si sumamos el número 12 entre sí nos da 3. Uno es el Principio Masculino, el Fuego. Dos el Principio Femenino, el Agua, el Semen. Tres el Universo, el Hijo. El Día Cósmico actual, está simbolizado por un pelícano azul, abriéndose el pecho con el pico para beber sus propias entrañas de las cuales emanó todo lo creado[5].
-
Vocablo muy poco usado hoy día, deriva del latín aevum, y este del preclásico aevom, emparentado con el protoindoeuropeo *aiw- ("fuerza vital"). Es un sustantivo masculino (singular: evo, plural: evos) y se refiere a un periodo de tiempor de duración eterna o, figuradamente, un período muy largo o infinito de tiempo (en usos literarios puede expresar una duración de mil años o diez siglos, pero no es si significado propio. Evo también era la personificación de la fuerza inmutable del tiempo entre los romanos. Se le representaba en forma de un hombre desnudo con cara de león. En filosofía es el tiempo durante el cual algo es inmutable en su esencia aunque no lo sea en sus acciones u operaciones. ↩
-
Esa cantidad tal como viene escrita en el original impreso es 311,04 billones de años. Ahora bien: ¿de dónde sale ese número? La respuesta corta es: del glosario Teosico, donde está escrito que: “un Mahakalpa (en sánscrito: "Gran Edad" o "Gran Ciclo") es una “Edad de Brahmâ” equivalente a 100 “años de Brahmâ”, o sea la enorme cifra de 311.040.000.000.000 años”. Como podemos ver la cifra que da el maestro Samael es la misma del glosario teosófico. Otra cosa es entender cómo se llega a esa cifra, y otra muy distinta por cierto entender a qué equivalen esos “años terrestres” en los que se dan esas cifras en años solares de nuestro calendario. Para entender todo hay que empezar por el ciclo básico, que es la era o yuga. El hinduismo percibe el tiempo como el fluir en grandes ciclos llamados yugas o eras. Hay cuatro yugas, pero la unidad de duración es la duración de la era más corta o kaliyuga, que dura 1000 “años de los dioses” más un amanecer de 100 de estos años y un atardecer de otros 100 (estos 1200 “años de los dioses” en total son equivalentes a 432000 “años terrestres” a razón de 360 “años terrestres” por cada “año divino”, ahora bien, estos “años terrestres” podrían no ser exactamente –y de hecho no lo son– lo que nosotros entendemos por años solares o años lunares, cuestión que dejaré para el final). El resto de las eras (y su respectivo amanecer y anochecer) duran un múltiplo entero de la más corta siguiendo la relación: 4+3+2+1=10, tal como sigue: años divinos edad o yuga duración en “años terrestres” proporción 4800 SATYAYUGA (edad de oro) 1728000 4 3600 TRETAYUGA (edad de plata) 1296000 3 2400 DVAPARAYUGA (edad de bronce) 864000 2 1200 KALIYUGA (edad de hierro) 432000 1 En el cuadro anterior no se aprecian los amaneceres y ocasos de las eras, que detallados serían estos: años divinos edad o yuga duración en “años terrestres” proporción 400 Amanecer de Satya 400 × 360 = 144000 4 4000 Era SATYAYUGA (edad de oro) 4000 × 360 = 1440000 4 400 Anochecer de Satya 400 × 360 = 144000 4 4800 TOTAL DE AÑOS (SATYAYUGA) 144000 + 144000 + 1440000 = 1728000 4 300 Amanecer de Treta 300 × 360 = 108000 3 3000 Era TRETAYUGA (edad de plata) 3000 × 360 = 1080000 3 300 Anochecer de Treta 300 × 360 = 108000 3 3600 TOTAL DE AÑOS (TRETAYUGA) 108000 + 1080000 + 108000 = 1296000 3 200 Amanecer de Dvapara 200 × 360 = 72000 2 2000 Era DVAPARAYUGA (edad de bronce) 2000 × 360 = 720000 2 200 Anochecer de Dvapara 200 × 360 = 72000 2 2400 TOTAL DE AÑOS (DVAPARAYUGA) 72000 + 720000 + 72000 = 864000 2 100 Amanecer de Kali 100 × 360 = 36000 1 1000 Era KALIYUGA (edad de hierro) 1000 × 360 = 360000 1 100 Anochecer de Kali 100 × 360 = 36000 1 1200 TOTAL DE AÑOS (KALIYUGA) 36000 + 360000 + 36000 = 432000 1 Entendido que el ciclo completo de los cuatro yugas es un Mahayuga o ciclo yuga, es fácil ver que tal ciclo dura la suma de los cuatro yugas, equivalente a 4320000 “años terrestres”. Las reglas para entender los ciclos de tiempo vienen en tres escritos antiguos llamados: “LAS LEYES DE MANÚ” (MANUSMRITI), “EL TRATADO DEL SOL” (SURYA SIDDHANTA), y “LA HISTORIA ANTIGUA DE VISHNÚ” (VISHNU PURANA). Para quien no los conozca no está de más ver una reseña de cada uno de estos libros antes de seguir con los ciclos: MANUSMṚITI O LAS LEYES DE MANÚ: “Se cree que el Manusmṛiti (sánscrito : मनुस्मृति) es el primer texto legal antiguo y constitución entre los muchos Dharmaśāstras del hinduismo. En la India antigua, a menudo los sabios solían expresar sus ideas sobre cómo debería funcionar la sociedad en los Manuscritos. Se cree que la forma original de Manusmriti fue cambiada ya que muchas cosas escritas en el Manuscrito se contradicen entre sí. Fue uno de los primeros textos en sánscrito que fue traducido al inglés en 1776 por el filólogo británico Sir William Jones, y se utilizó para construir la ley hindú en beneficio del gobierno colonial británico. Actualmente se conocen más de cincuenta manuscritos de los Manusmriti, pero la versión más antigua descubierta, la más traducida y supuestamente auténtica desde el siglo XVIII, ha sido el "manuscrito de Kolkata (antes Calcuta) con comentario de Kulluka Bhatta. La erudición moderna afirma que esta supuesta autenticidad es falsa, y los diversos manuscritos de Manusmriti descubiertos en la India son incompatibles entre sí y dentro de sí mismos, lo que genera preocupaciones sobre su autenticidad, inserciones e interpolaciones realizadas en el texto en épocas posteriores. El texto métrico está en sánscrito, está fechado de diversas maneras desde el siglo II a. C. hasta el siglo III d. C., y se presenta como un discurso de Manu (Svayambhuva) y Bhrigu sobre temas del dharma como deberes, derechos, leyes, conducta, etc. virtudes y otros. La fama del texto se extendió fuera de Bharat (India), mucho antes de la era colonial. La ley budista de la era medieval de Myanmar y Tailandia también se atribuye a Manu, y el texto influyó en los reinos hindúes del pasado en Camboya e Indonesia. Manusmriti también se llama Mānava-Dharmaśāstra o Leyes de Manu” (de wikipedia). SURYA SIDDHANTA: “El Surya Siddhanta (IAST: Sūrya Siddhānta; literalmente: 'Tratado del Sol') es un tratado en sánscrito sobre astronomía india en catorce capítulos. El Surya Siddhanta describe reglas para calcular los movimientos de varios planetas y la luna en relación con varias constelaciones, y calcula las órbitas de varios cuerpos astronómicos. El texto se conoce por un manuscrito de hoja de palma del siglo XV d.C. y varios manuscritos más nuevos. Fue redactado o revisado c. 800 EC de un texto anterior también llamado Surya Siddhanta . Según el astrofísico indio Jayant Narlikar, el conocimiento de Surya Siddhanta provino de la astrología griega. Sin embargo, esta vista se basa en un texto interpolado que se encuentra en Anandashrama Pune y no se encuentra en ninguna otra versión. Según él, el campo de la astrología en la India probablemente se desarrolló en los siglos posteriores a la llegada de la astrología griega con Alejandro Magno, siendo sus signos del zodíaco casi idénticos. Según al-Biruni, el erudito y erudito persa del siglo XI, un texto llamado Surya Siddhanta fue escrito por un tal Lāta. El segundo verso del primer capítulo del Surya Siddhanta atribuye las palabras a un emisario de la deidad solar de la mitología hindú, Surya, como se relató a un asura (un ser mítico) llamado Maya al final de Satya Yuga, la primera edad de oro. de la mitología hindú, hace unos dos millones de años. El texto afirma, según Markanday y Srivatsava, que la tierra tiene forma esférica. Trata al Sol como un globo estacionario alrededor del cual orbitan la Tierra y otros planetas. Calcula el diámetro de la tierra en 8,000 millas (moderno: 7,928 millas), el diámetro de la luna como 2,400 millas (actual ~ 2,160) y la distancia entre la luna y la Tierra mide 258,000 millas (ahora se sabe que varía: 221,500–252,700 millas (356,500–406,700 kilómetros). El texto es conocido por algunas de las primeras discusiones conocidas sobre fracciones sexagesimales y funciones trigonométricas. El Surya Siddhanta es uno de los varios textos hindúes relacionados con la astronomía. Representa un sistema funcional que hizo predicciones razonablemente precisas. El texto influyó en los cálculos del año solar del calendario hindú luni-solar. El texto fue traducido al árabe y fue influyente en la geografía islámica medieval” (de wikipedia). VISHNU PURANA: “El Vishnu Purana (Viṣṇu-purāṇa, विष्णुपुराण) es uno de los dieciocho Mahapuranas, un género de textos antiguos y medievales del hinduismo. Es un texto importante de Pancharatra en el corpus de literatura vaishnavismo. Los manuscritos de Vishnu Purana han sobrevivido hasta la era moderna en muchas versiones. Más que cualquier otro Purana importante, Vishnu Purana presenta su contenido en formato Pancalaksana: Sarga (cosmogonía), Pratisarga (cosmología), Vamśa (genealogía de los dioses, sabios y reyes), Manvantara (ciclos cósmicos) y Vamśānucaritam (leyendas durante los tiempos de varios reyes). Algunos manuscritos del texto se destacan por no incluir secciones que se encuentran en otros Puranas importantes, como los de Mahatmyas y guías turísticos en peregrinación, pero algunas versiones incluyen capítulos sobre templos y guías de viaje a lugares sagrados de peregrinación. El texto también es notable como el primer Purana que ha sido traducido y publicado en 1840 EC por HH Wilson, basado en manuscritos entonces disponibles, estableciendo las presunciones y premisas sobre lo que Puranas pudo haber sido. El Vishnu Purana se encuentra entre los textos más cortos de Purana, con alrededor de 7,000 versos en versiones existentes. Se centra principalmente en el dios hindú Vishnu y sus avatares como Krishna, pero alaba a Brahma y Shiva y afirma que dependen de Vishnu. El Purana, afirma Wilson, es panteísta y las ideas que contiene, como otros Puranas, se basan en las creencias e ideas védicas. Vishnu Purana, como todos los principales Puranas, atribuye a su autor al sabio Veda Vyasa. Los autores reales y la fecha de su composición son desconocidos y controvertidos. Las estimaciones varían de su composición entre 400 a. C. y 900 d. C. El texto probablemente fue compuesto y reescrito en capas durante un período de tiempo, posiblemente con raíces en textos antiguos del primer milenio a. C. que no han sobrevivido hasta la era moderna. El Padma Purana categoriza a Vishnu Purana como un Sattva Purana (Purana que representa bondad y pureza). De las tres obras presentadas se extractan las siguientes nociones: Considerensé las siguientes frases: MANUSMRITI, cap. 1: (67) Un año es un día y una noche de los dioses ... (79) La edad de los dioses antes mencionada, (o) doce mil (de sus años), multiplicada por setenta y uno, (constituye lo que) se denomina aquí el período de un Manu (Manvantara). (80) Los Manvantaras, las creaciones y destrucciones (del mundo, son) innumerables; divirtiéndose, por así decirlo, Brahman repite esto una y otra vez. SURYA SIDDHANTA, cap. 1: (13) ... doce meses hacen un año. A esto se le llama día de los dioses. (14) ... Seis veces sesenta [360] de ellos son un año de los dioses ... (15) Doce mil de estos años divinos se denominan Edad Cuádruple (caturyuga); de diez mil veces cuatrocientos treinta y dos [4,320,000] años solares. (18) Una y setenta [71] Edades se denominan aquí un Patriarcado (manvantara); se dice que al final hay un crepúsculo que tiene el número de años de una Edad de Oro, y que es un diluvio. (19) En un Æon (kalpa) se cuentan catorce Patriarcas (manu) con sus respectivos crepúsculos; al comienzo del Eón hay un decimoquinto amanecer, que tiene la duración de una Edad de Oro. VISHNU PURANA, Parte 1, Cap. 3: “Doce mil años divinos, cada uno compuesto de tales días [trescientos sesenta], constituyen el período de los cuatro Yugas, o edades... mil de tales agregados son un día de Brahma, y catorce Manus reinan dentro de ese término... Siete Rishis, ciertas divinidades (secundarias), Indra, Manu y los reyes sus hijos, son creados y perecen en un período; y el intervalo, llamado Manwantara, es igual a setenta y una veces el número de años contenidos en los cuatro Yugas, con algunos años adicionales: esta es la duración del Manu, las divinidades (asistentes), y el resto, que es igual a 852.000 años divinos, o a 306.720.000 años de mortales, independientemente del período adicional. Catorce veces este período constituye un día de Brahma, es decir, un día de Brahma...” No olvidemos que queremos llegar a lo que es un mahakalpa. Para entenderlo hay que saber primero lo que es un kalpa, pero antes hay que saber lo que es un Manvantara, y antes hay que saber lo que es un Mahayuga. MAHAYUGA O CICLO YUGA Vimos que existen cuatro yugas con sus amaneceres y ocasos proporcionales, resumiendo: Satya Yuga = cuatro veces un kali Yuga. Treta Yuga = tres veces un kali Yuga. Dvapara Yuga = dos veces un kali Yuga. Kali Yuga = 432000 años terrestres. Estos cuatro Yugas juntos completan un Maha Yuga, que equvale a 10 kaliyugas, y una sucesión de 71 Maha-Yugas dan lugar a un Manuantara o intervalo de Manú (Manú significa: “el primer humano”, manú-antara (manvantara) es el tiempo entre dos primeros humanos, es decir entre una humanidad y la siguiente). Después de cada Manu-antara o manvantara hay otro periodo de igual duración en el cual el mundo/universo es inundado, para dar lugar al ciclo de nuevo (el pralaya o noche cósmica). Sabiendo esto, podemos decir que si un maha yuga dura 4320000 años terrestres, al multiplicarlos por 71 podemos saber la duración del Manvantara: 4320000 × 71 = 306720000 años terrestres. Pero la cuestión no acaba aquí. MANVANTARA El manvantara o día cósmico (no se confunda con el llamado por el maestro Samael Mahamvantara), de igual duración al pralaya o noche cósmica, se agrupa en una “semana cósmica” que llamamos kalpa (14 mahanvantaras, es decir siete días cósmiscos con sus noches). Según el glosario Teosófico, en la actualidad nos hallamos en el séptimo Manvatara del presente kalpa, llamado Vaivasvata como el séptimo Manú (el mismo Noé Bíblico). “Literalmente, Manvantara significa: "Período entre dos Manús" (Manu-antara), es el período de actividad cósmica entre dos pralayas. Cada manvantara se divide en siete períodos o Rondas, y así cada globo tiene siete períodos de actividad durante un manvantara” (A. Besant, Sabiduría Antigua, 419). El Manvantara o período entre dos Manús, es el ciclo de existencia correspondiente a un Manú, y durante el cual existe una humanidad de cierto tipo. Catorce Manvantaras forman una “semana cósmica” o Kalpa, a la que llamamos Día de Brahmâ. Siguiendo este razonamiento, un día de Brahma (no se confunda con el día cósmico o Manvantara), que es lo mismo que dos kalpas, contendrá 28 manvantaras, pero si hacemos el cálculo para determinar la duración de un manvantara según esto, obtenemos el mismo resultado obtenido al dividir un kalpa entre 14: 8640000000 / 28 = 308571428,57142857142857142857 … en ambos resultados tropezamos con la ley del siete, además no nos coincide la duración con la obtenida antes cuando definimos su duración en 71 mahayugas. ¿por qué? Pues es porque el manvantara, cuya duración es la calculada en el punto anterior, tiene también su amanecer y ocaso. Cada manvantara dura 306720000 años (852000 años divinos; 1 año divino = 360 años solares) y repite setenta y un Ciclos Yuga (edades dhármicas). En un kalpa (día de Brahma), que dura 4.320 millones de años (12 millones de años divinos), hay un total de catorce manvantaras, donde cada uno es seguido y el primero precedido por un manvantara-sandhya (quince sandhyas) donde cada sandhya dura 1.728.000 años (4.800 años divinos; la misma duración de un Satya Yuga), de modo que cada kalpa tiene 14 manvantaras y 15 manvantara-sandhyas en el siguiente orden: 1er manvantara-sandhya (el kalpa inicia con su principio) 1er manvantara 2do manvantara-sandhya 2do manvantara ... 14 manvantara-sandhya 14 manvantara 15 manvantara-sandhya (el kalpa acaba con su final) Sabiendo esto, el cálculo correcto sería: 306720000 × 14 = 4294080000 = los años que duran los 14 manvantaras. Y 1728000 × 15 = 25920000 = los años que duran los manvantara-sandhya que los intercalan, sumándolos: 4294080000 + 25920000 = 4320000000 = los 4320 millones de años que dura un kalpa. KALPA Como hemos visto el número básico es 432.000, la era de Kali Yuga incluido su amancer y ocaso, y así Dvapara es el doble de ese número, treta es 3 veces ese número y Satya es cuatro veces ese número. Una rotación de estos cuatro yugas se llama un ciclo yuga que es un total de 4.320.000 “años terrestres” (4+3+2+1=10). Y a un ciclo de “mil ciclos yugas” es a lo que se le llama “un kalpa” o “día de Brahmâ”, por lo tanto un kalpa comprende los 4320000 “años terrestres” de un ciclo yuga multiplicados por mil: 4.320.000.000 años o lo que es igual 4320 millones de “años terrestres”. Ese kalpa o “día de Brahmâ” también se define como 14 manvantaras (con las estructura vista anteriormente), pero es mirándolo como 100 años de Brahma como vamos a llegar a la cifra que buscamos. MAHAKALPA Establecido que un kalpa equivale a un único día de Brahma que es lo mismo que mil mahayugas. Dos kalpas constituyen un día y una noche de Brahma (4320000000 × 2 = 8640000000 = 8640 millones de “años terrestres”). Un mes de Brahma contienen 30 de estos días incluyendo sus noches (8640000000 × 30 = 259200000000 = 259200 millones de “años terrestres”. De acuerdo al Mahábharata, 12 meses de Brahma constituyen uno de sus años, y así llegamos a la maravillosa cifra de 259200000000 × 12 = 3,1104×10¹² = 3110400000000 = 3,1104 billones de “años terrestres”. Ahora, 100 de esos años serían el famoso mahakalpa que queremos comprender (el ciclo de vida del universo, es decir 3110400000000 × 100 = 3,1104×10¹⁴= 311040000000000 = 311,04 billones de “años terrestres” (se supone que han transcurrido ya 50 años de Brahmā y estamos ahora en el kalpa shvetavaraha, que es el número 51). Buda Gautama no habló sobre la duración exacta de un kalpa en años, pero ofreció varias analogías para calcularlo: “Imagina un enorme cubo vacío en el inicio de un kalpa, con una longitud de arista de unos 25,6 km; una vez cada cien años, insertamos una pepita de mostaza en el cubo. Cuando el cubo se llene, el kalpa terminará”. Otra es esta: “Imagina una montaña de roca con unas medidas de 26x26x26 km (ancho, largo, alto). Tomamos un pequeño trozo de tela y la frotamos con él una vez cada 100 años. Cuando la montaña desaparezca desgastada, el kalpa terminará”. En una ocasión, varios monjes quisieron saber cuantos kalpas habían transcurrido hasta la fecha. Buda les dio una analogía sorprendente: “Si cuentas el número total de granos de arena de las profundidades del río Ganges, desde donde comienza hasta donde desemboca en el mar, incluso ese número será menor que el número de kalpas que ya han transcurrido”. En resumen, el tiempo es cíclico en el hinduismo, siendo el ciclo más pequeño el kaliyuga y el más grande el mahakalpa. La siguiente tabla resume todo lo dicho: La Kali Yuga tiene 432000 La Maha Yuga tiene 4320000 71 Maha Yugas forman un Manvantara, que son 306720000 14 Manvantaras tienen 4294080000 los periodos entre cada manvantara y el siguiente en un mismo kalpa son 15 y suman 25920000 En total hacen un Día de Brahma o Kalpa de 4320000000 La Noche de Brahma es de misma duración 4320000000 Juntos Día y Noche de Brahma hacen 8640000000 Un Año de Brahma con 12 meses de 30 días con sus noches tiene 3110400000000 Por lo que en 100 años (una Vida de Brahma) trascurre un mahakalpa que dura 311040000000000 ¿CÚANTO DURA UN AÑO TERRESTRE? Como dije, dejaría para el final esta cuestión. En principio, se suele asumir que los años terrestres duran lo que dura una vuelta de la tierra al rededor del sol, es decir son años solares, pero si esto es así ¿cómo podemos llevar en el kaliyuga 432000 años si en babilonia estábamos en la edad de bronce y de eso hace escasos 3000 años? ¿Cuándo se inició la actual era de Kaliyuga? A mediados del siglo VI, el astrólogo Aria Bhatta (476-550 d. C.) determinó mediante cálculos astrológicos que ese momento podría haber sucedido entre el 17 y el 18 de febrero del 3102 a. C. En la actualidad los hinduistas sostienen que esa fecha es correcta. Si eso fuese así ¿quiere decir que a esta broma pesada del nuevo orden mundial satánico que rige actualmente el mundo le quedan todavía cientos de miles de años? ¡Eso no es posible! La divinidad se haría cómplice del delito. El maestro Samael explica algo que es la clave de este asunto: “Es bueno que ustedes sepan que una Raza no dura más que lo que dura un año sideral. Así como la Tierra tiene su año, que consiste en la vuelta de la Tierra alrededor del Sol en 365 días y algunas fracciones, con minutos y segundos; así también existe un año sideral. Y es que nuestro Sistema Solar, junto con nuestra Tierra, viaja alrededor del Cinturón Zodiacal (ese viaje equivale a unos 25968 años, ese el tiempo que dura una Raza). Nuestra Raza empezó después del Diluvio Universal, entonces se inició un viaje que comenzó en el Signo del Aguador, pero el viaje está concluyendo porque el Sistema Solar regresó, otra vez, al Signo del Aguador” (QUINTO EVANGELIO – Conferencia 182 (LA BÚSQUEDA DE NUESTRA PROPIA REALIDAD) nombre antiguo: LA GESTACIÓN DEL HOMBRE SOLAR). En otras palabras el maestro reduce el tiempo de un ciclo yuga al “año platónico”. “En astronomía se denomina año platónico, gran año o ciclo equinoccial al período que tarda la precesión de la Tierra en dar una vuelta completa: dura 25776 años de tiempo solar medio debido a la precesión de los equinoccios (el valor actual del desplazamiento es de 50.290966" por año, o de 1° cada 71,583433096 años. Por lo tanto: 71,583433096 años/grados x 360 grados = 25770,035914601 años trópicos según datos del 2010 del Western Washington University Planetarium), esto es, se trata del giro completo del eje de rotación de la Tierra en torno al actual Polo Norte de la eclíptica.” (de wikipedia). El mismo maestro dice que la cifra en años es aproximada. El problema al que nos enfrentamos a la hora de establecer de forma segura la correlación entre los “años terrestres” y el tiempo tal como transcurre, es que para la ciencia actual este año platónico no se debe a la traslación del sistema solar completo sobre su órbita (la cual se desconoce por la astronomía actual), sino al movimiento de peonza del planeta tierra: “La rotación de la Tierra causa un ensanchamiento ecuatorial, y un achatamiento polar de unos 21 km aproximadamente. Además el eje de rotación de la Tierra está inclinado 23° 27' con respecto a la perpendicular a la eclíptica (el plano que contiene la órbita solar de la Tierra). Por tanto, una mitad del ensanchamiento ecuatorial se sitúa sobre el plano de la eclíptica y la otra mitad debajo. Durante los equinoccios, los ensanchamientos de cada lado de la eclíptica están a la misma distancia del Sol y este no produce momento de fuerza. En cambio, todo el resto del tiempo, y sobre todo en los solsticios, el ensanchamiento de uno de los lados de la eclíptica no se encuentra a la misma distancia que el ensanchamiento del otro lado, y se produce un momento de fuerza creado por el Sol, que tiende a llevar el exceso de masa presente en el ecuador hasta el plano de la eclíptica, provocando el movimiento de precesión de la Tierra. Si no existiese el achatamiento y la Tierra fuese esférica, la atracción del Sol no produciría un momento de fuerza sobre la Tierra y no habría modificación de la dirección del eje terrestre.” Ignorando los datos precisos de la órbita de nuestro Sol en torno a Alcyone (rotación que la tradición afirma pero que parece imposible a la luz de los datos disponibles hoy día), tenemos que asumir un ciclo del orden del año platónico. Si dividimos los 4320000 años terrestres que dura el mahayuga entre los 25968 años que dura la órbita sideral del sistema solar en años solares según el maestro, tenemos un resultado no exacto: 4320000 ÷ 25968 = 166,358595194 que representa la cantidad de estos años terrestres que transcurren por cada año solar de la tierra, pero si aproximanos la cifra de 25968 años a la de 25920 que nos aparece en los cáluculos precedentes (por lo tanto es un número más fácilmente divisible entre los múltiplos de 360 que estamos manejando), obtenemos unos resultados mucho más redondos sin empeorar apenas la aproximación del maestro. Tenemos la fecha en la que comenzó la era de Acuario (4/2/1962). También sabemos lo que dura una era zodiacal o mes sidereal en los dos sistemas puesto que ambos números son divisibles entre doce: 4320000 ÷ 12 = 360000 años terrestres por era. 25968 ÷ 12 = 2164 años solares por era. Pero además tenemos otros datos que da el maestro a lo largo de su obra que tomo ya resumidos de la página www.gnosis2002.com/eras.html: “Como dice el maestro una raza no dura más de lo que dura una órbita solar en torno a su centro de rotación, pero entonces ¿por qué desde la separación de las fuerzas mágicas en blancas y negras durante la raza Atlántida pasan hasta ahora unos 800000 años? ¿Por qué desde la caída Adámica o separación en sexos de la humanidad que ocurrió durante la Lemuria han pasado hasta ahora 18 millones de años (18000000 años)? Pues la respuesta es que la raza lemur era una raza de hombres verdaderos, y que la raza lemur tras la caída Adámica y la raza atlante, no alcanzaron el grado de degradación terrible en el que estamos los sub-humanos de hoy en día sino a través de un doloroso proceso de degeneración (la naturaleza no hace saltos), que excede con mucho la duración de un año sideral. De hecho el maestro Samael da datos bastantes para deducir la duración de todas las razas que han poblado la tierra: Si consideramos los 800000 años que dura la separación de la magia en los dos caminos blanco y negro como la edad negra Atlante, por la regla 4+3+2+1=10 que rige la proporción entre las cuatro estaciones del año cósmico, podemos establecer la duración de toda la raza Atlante en 8 millones de años. De igual modo, sabiendo que la caída Adámica ocurrió hace 18 millones de años y considerando este evento como el inicio de la edad negra lemur, es lógico que el Kaliyuga lemur duró desde ese evento hasta el inicio de la raza Atlante, lo que nos da una duración de 10 millones de años, sobre esa base, la regla 4+3+2+1=10 establece que la lemuria duró 100 millones de años. También nos da el maestro en sus siete cátedras de antropología un dato crucial: la raza protoplásmática –que existía desde que existe la vida física pero que vivía en el mundo etérico– se hizo corpórea en el mundo físico hace ahora 350 millones de años (en el periodo carbonífero temprano), es presumible que en el plano etérico existe desde que existe la vida física en la tierra al menos, es decir desde el inicio de la actual cuarta ronda planetaria, pues sin humanos el planeta moriría por falta de Askokin, luego es lógico que siempre han existido los humanos, pero se sabe que la raza protoplasmática, el adan-kadmon original, anhelaba el descenso a la materia como hoy día se anhela el ascenso al mundo etérico (la futura quinta ronda), de modo que esa fecha de 350 millones de años hemos de entenderla como la materialización física del hombre polar, y la tercera gran extinción de la tierra o gran mortandad, ocurrida hace 251 millones de años (el evento que separa el periodo pérmico del triásico), es en mi opinión el momento en que la raza polar sumió la lejana Thule –la isla de Avalon, la sagrada Asgard: tiene muchos nombres– en estado de Jinas, donde aún hoy existe y viven entre otros, los Tuatha de Danab (los hijos de la diosa), dejando libre el escenario del mundo para la segunda raza, la raza hiperbórea. Con todos estos datos, podemos y debemos establecer la duración de la raza hiperbórea en los 143 millones de años que van de la gran mortandad al inicio de la raza lemuria, y la manifestación física de la raza polar en los 99 millones de años que van de los 350 millones de años que cita el maestro hasta la gran mortandad de hace ahora 251 millones de años. Es obvio que los humanos de antes de la caída, son infinitamente superiores a los animales intelectuales de hoy en día, pero esto no es en sí mismo un problema pues el germen humano, depositado en nuestros organismos humanos –concretamente en nuestros gérmenes– contienen todas las posibilidades humanas y pueden aún hoy y en el futuro, desarrollarse por más que la degeneración humana se vuelva más y más atroz. Esto es lo grande de tales posibilidades y en realidad, el sentido profundo de la vida humana. Hay otra cuestión que me ha hecho devanarme los sesos infructuosamente hasta el momento, y es ¿qué tiene que ver un ciclo terrestre como la precesión de equinoccios con el ciclo del sol alrededor de su centro? Pues la verdad no tengo ni idea: evidentemente no conocemos el ciclo de revolución del sol pero siguiendo la tradición preexistente, somos capaces de discernir el paso de las eras fijándonos en la precesión. Y por último ¿Por qué el maestro da esta cifra de 25968 años? ¿la sacará de alguna experiencia interna? Realmente no lo sé, pero entiendo que no es necesario que así sea, puede que simplemente sea una de las que en su tiempo definen la duración del ciclo de precesión de los equinoccios. La cifra actual es de 25776 años, este valor cambia con el tiempo para ser coherente con el valor cada vez más preciso del desplazamiento angular por precesión que actualmente está medido en 50,290966 segundos de arco por año, y que al redondear a 1° cada 71,6 años, da para el ciclo completo la consabida duración de 25776 años –resultado de multiplicar 360 grados por 71,6–. No obstante la cifra del maestro está muy cerca de otra aproximación mucho más inexacta que consiste en considerar un desplazamiento de 1º cada 72 años (lo que da 25920 años para el ciclo completo y una duración para las eras de 2160 años), y esta es la que he preferido usar. El por qué es porque sus dígitos suman entre sí 9, lo que veremos que ocurre también con todos los ciclos de tiempo maya en días y con la duración en años del Manvantara y sus subdivisiones. Como todo lo que sigue es una aproximación, para que las doce eras astrológicas puedan computarse como tiempo cósmico sumando sus dígitos nueve entre sí, asumo por conveniencia que las doce eras duran 25920 a razón de 2160 años por era.” Según esto, asumiendo 2160 años solares por era en vez de 2164, el factor de conversión se vuelve mucho más preciso porque presenta un sólo decimal periódico: 360000 ÷ 2160 = 166,666666666666666666666666666666666666666666, traduciendo por ese factor de equivalencia los cómputos en un tiempo y otro, tendríamos esta duración en años solares para los periodos descritos: periodo brahmánico en años terrestres en años solares en millones de años La Krita Yuga tiene 1728000 10368 - La Treta Yuga tiene 1296000 7776 - La Dvapara Yuga tiene 864000 5184 - La Kali Yuga tiene 432000 2592 - La Maha Yuga tiene 4320000 25920 - 71 Maha Yugas forman un Manvantara 306720000 1840320 1,84 14 Manvantaras tienen 4294080000 25764480 25,76 Añadiendo sus amaneceres y crepúsculos 25920000 155520 0,15 En total hacen un Día de Brahma o Kalpa 4320000000 25920000 25,92 La Noche de Brahma es de misma duración 4320000000 25920000 25,92 Juntos Día y Noche de Brahma hacen 8640000000 51840000 51,84 Un Año de Brahma tienen 3110400000000 18662400000 18662,4 100 Años hacen una Vida de Brahma 311040000000000 1866240000000 186624 Hay varias conclusiones a la luz de estos números. MAHA-MANVANTARA O MAHAMVANTARA La primera es que el maestro evita usar el término manvantara y prefiere mahamvantara porque está aludiendo a un periodo mucho mayor que el manvantara que refiere este cómputo al que podemos llamar Maha-Manvantara y que según yo creo, coincide con el mahakalpa (100 años de Brahma = 1 Mahamanvantara o contraído: Mahamvantara), así parece deducirse si se examina el párrafo al que hace alusión esta nota. El maestro entiende por mahamvantara el propio mahakalpa y su concepto de “vida de Brahma” equivale a la manifestación, siendo la noche cósmica el mahapralaya. La segunda es que este cómputo, aunque aproximado, nos permite apreciar el paso de las eras astrológicas y cuadrar algunos datos como la edad del planeta y la edad del universo (ya vimos que según la tradición vivimos en el año 51 de Brahma, y según la astronomía actual: “la edad del universo, de acuerdo con la teoría del Big Bang (Gran Explosión), es el tiempo histórico del universo definido por su enfriamiento y expansión desde su densidad singular en la Gran Explosión. El consenso de los científicos contemporáneos es de unos 13,787 millones de años, (± 20 millones), con base en el modelo Lambda-CDM” (lo que estaría dentro de lo que llama el maestro Mahamvantara). La edad del planeta tierra, que según la geología: “indica el tiempo transcurrido desde su origen hasta nuestros días, que los geólogos y geofísicos modernos consideran de unos 4540 millones de años ± 1%. Esta edad había sido determinada mediante técnicas de datación radiométrica de material proveniente de meteoritos y es consistente con la edad de las muestras más antiguas de material de la Tierra y de la Luna. Sin embargo, estudios más recientes basados en el decaimiento de hafnio 182 en tungsteno 182, determinados por John Rudge y colaboradores, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cambridge, en 2010, sugieren 4470 millones de años, reduciendo la datación en 70 millones de años”, también estaría reflejada en este cómputo, pues desde su origen a su fin ella debe dar sus siete razas y morir en el presente mahamvantara. La otra cuestión, que hace que todo esto sea una aproximación que se debe tomar con cautela, es que resulta evidente que los yugas no han durado siempre el mismo número de años solares. En los mismos datos que expongo sobre la duración de las razas precedentes queda clara y patente esta circunstancia, de modo que si bien ese factor es válido con el conocimiento actual, es posible que esa equivalencia haya variado a través del tiempo (esta es una cuestión de la que me he ocupado mucho tiempo y seguramente me seguiré ocupando, y no veo forma de pasar de aquí con los conocimientos que le son asequibles a la mente exterior, ya vendrán mejores resplandores). ↩
-
Realidad real, objetiva (el término viene de la filosofía de Immanuel Kant). ↩
-
Consta de 8 libros, llamados péntadas por contener 5 capítulos cada uno. Trata, sobre todo, de los distintos tipos de sacrificio del Soma, bebida sagrada y dios al mismo tiempo. Se divide de la siguiente manera: Capítulos 1-16 sobre el agniṣṭoma, “el elogio a Agni”, un sacrifico en que el Soma es ofrecido a múltiples divinidades. Capítulos 17-18 sobre el gavāmayana, “el recorrido de las vacas”, nombre que alude al trayecto del sol a través de los signos zodiacales para significar que se trata de una ceremonia de un año de duración, la cual es un gran sacrificio en honor del Soma. Capítulos 19-24 sobre el dvādaśāha, una ceremonia, también dedicada al Soma, de 12 días de duración. Capítulos 25-32, más tardíos que los precedentes, se refieren al agnihotra, el sacrificio del fuego. Capítulo 33 contiene la historia de Śunaḥśepa (“cola de perro”) quien, a punto de ser sacrificado al dios Varuna, se salva mediante la plegaria y por la institución de la ceremonia de consagración real en honor del mismo. Capítulos 34-40, también tardíos, explican las ceremonias para la ascensión de un rey y los deberes de su sacerdote doméstico. TEXTOS VÉDICOS: Aparte de los cuatro Vedas, los otros textos básicos de la religión védica son los Brahmanas (brāhmaṇa) y Aranyakas (āraṇyaka). En cambio las Upanishads (upaniṣad), aunque la tradición considera anexas a los Vedas, son obras místicas y protofilosóficas dominadas por la idea del absoluto, llamado Brahman, por lo cual pertenecen más bien al período siguiente. Estos cuatro tipos de textos (Vedas, Brahmanas, Aranyakas y Upanishads) fueron objeto de una gran reverencia por los indios quienes consideraban que su autor no era humano ni divino. Se trataba para ellos de verdades eternas reveladas oralmente a sabios iluminados constituyendo la sruti (śruti), es decir “lo escuchado”. En contraste, otros textos de valor religioso y social (como los legales y las épicas) pertenecían a la smriti (smṛti), “lo recordado”, y se consideraban compuestos por sabios humanos. Vedas, Brahmanas y Aranyakas están escritos en sánscrito arcaico o védico, lengua de la rama Índica o Indoaria de la familia indoeuropea. Su pariente más cercano es el avéstico de Irán así denominado por el Avesta, el libro sagrado de la antigua religión irania, único repositorio donde sobrevive un material bastante magro en este idioma. En contraste, el material disponible en sánscrito védico es, afortunadamente, muy abundante lo cual no evita que subsistan en él oscuridades y dificultades de interpretación. Una lista de textos védicos es la siguiente: 1.Samhitas (c. 1400-900 aC): (a) Rig Veda (Saber de las Estrofas) (b) Yajur Veda (Saber de las Fórmulas) (c) Sama Veda (Saber de los Cantos) (d) Atharva Veda (Saber de Atharvan) 2.Brahmanas (c. 900-700 aC): (a) Aitareya (anexo al Rig Veda) (b) Kausitaki (anexo al Rig Veda) (c) Pañcavimsa (anexo al Sama Veda) (d) Jaiminiya (anexo al Sama Veda) (e) Maitrayani (anexo al Yajur Veda Negro) (f) Taittiriya (anexo al Yajur Veda Negro) (g) Satapatha Madhyamdina (anexo al Yajur Veda Blanco) (h) Satapatha Kanva (anexo al Yajur Veda Blanco) (i) Gopatha (anexo al Atharva Veda) 3. Aranyakas (c. 600 aC): (a) Aitareya (anexo al Brahmana homónimo) (b) Kausitaki o Sankhayana (ídem) (c) Taittiriya (ídem) (d) Jaiminiya (ídem) Fuente: https://www.elportaldelaindia.com/El_Portal_de_la_India_Antigua/Religion_Vedica.html ↩
-
El universo trogoautoegocrático el cual vivimos, diferente al trogocrático que lo precedió. ↩