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Capítulo LII. El Ain Soph Aur

Cada Universo del Espacio Infinito posee su propio SOL CENTRAL y la suma de tales Soles Espirituales, constituye el Ain Soph Aur, el Protocosmos, el Absoluto Solar. El Absoluto Solar está formado por múltiples Soles Espirituales, Trascendentales, Divinales[1]. La emanación de nuestro "OMNIMISERICORDIOSO Y SAGRADO ABSOLUTO SOLAR" es aquello que Helena P. Blavatsky denomina "El Gran Aliento" para sí mismo profundamente ignoto... Mucho se ha hablado sobre el Sagrado Sol Absoluto y es obvio que todo Sistema Solar, está gobernado por uno de esos Espirituales Soles. Realmente son Soles Espirituales extraordinarios, centelleantes, con infinitos esplendores en el espacio. Radiantes Esferas que jamás podrían percibir los astrónomos a través de su telescopio. Esto quiere decir, que nuestro juego de mundos posee su Sagrado Sol Absoluto propio, al igual que todos los otros Sistemas Solares del inalterable Infinito. El PROTOCOSMOS o Primer Cosmos, es infinitamente Divinal, inefable, no existe en él ningún principio mecánico, está gobernado por la Única Ley. Si reflexionáis vosotros profundamente sobre el Absoluto Solar, veréis que más allá existe la más plena Libertad, la más absoluta felicidad porque todo está gobernado por la Única Ley. Incuestionablemente en el Sagrado Absoluto Solar, en el Sol Central Espiritual de este Sistema en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser, no existe mecanicidad de ninguna especie y por lo tanto, es obvio, que allí reine la más plena Bienaventuranza. Es indubitable que en el Sol Central Espiritual, gobernado por la Única Ley, existe la felicidad inalterable del Eterno Dios Viviente; desafortunadamente, conforme nosotros nos alejamos más y más del Sagrado Sol Absoluto, penetramos en mundos cada vez más y más complicados, donde se introduce el automatismo, la mecanicidad y el dolor. Obviamente en el 2º Cosmos de Tres Leyes, el AYOCOSMOS (Planetas, Soles, Firmamento), la dicha es incomparable, porque la Materialidad es menor. En esa región cualquier átomo posee dentro de su Naturaleza Interior, tan sólo Tres Átomos del Absoluto. Que distinto es el 3er Cosmos, el MACROCOSMOS (nuestra Galaxia, La Vía Láctea), gobernado por Seis Leyes, ahí la materialidad aumenta porque cualquiera de sus átomos posee en su interior Seis Átomos del Absoluto. Penetramos en el 4º Cosmos, el DEUTEROCOSMOS (nuestro Sistema Solar), gobernado por Doce Leyes. Allí encontramos más densa la Materia, debido al hecho concreto que cualquiera de sus átomos posee en sí Doce Átomos del Absoluto. Si examinamos cuidadosamente el 5º Cosmos, el MESOCOSMOS (el Planeta Tierra) gobernado por Veinticuatro Leyes, veremos que cualquiera de sus átomos, posee en su Naturaleza Íntima 24 Átomos del Absoluto. Estudiemos en detalle el 6º Cosmos, el MICROCOSMOS (el Hombre), gobernado por 48 Leyes. Encontraremos que en cualquier átomo del organismo humano percibimos dentro de él mediante la Divina Clarividencia, 48 Átomos del Absoluto. Bajemos un poco más y entremos en el reino de la más cruda materialidad, el 7º Cosmos, el TRITOCOSMOS (los Mundos Infiernos), bajo la corteza del Planeta en que vivimos, gobernado por 96 Leyes, descubriremos que en la 1ª Zona Infra-dimensional, la densidad ha aumentado espantosamente porque dentro de su Naturaleza Íntima hay 96 Átomos del Absoluto. En la 2ª Zona Infernal, todo átomo posee 192 Átomos del Absoluto, en la 3ª todo átomo posee en su interior 384 Átomos del Absoluto, etc., etc., etc., aumentando así la materialidad en forma espantosa y aterradora. Al sumergirnos dentro de Leyes cada vez más complejas, obviamente nos independizamos en forma progresiva de la Voluntad del Absoluto y caemos en la complicación mecánica de toda esta Gran Naturaleza. Si queremos reconquistar la Libertad, debemos liberarnos de tanta mecánica y tantas leyes y volver al Padre. Ostensiblemente debemos luchar en forma incansable por Liberarnos de las 48, 24, 12, 6 y 3 Leyes para regresar realmente al Sagrado Sol Absoluto de nuestro Sistema[2].

  1. El protocosmos es el aeón 13, la región increada, el resto del universo son las doce regiones zodiacales. En la visión de los capítulos 4 y 5 del apocalípsis se ve a Atin, el gobernador del sistema solar, sobre el trono del sol central protocósmico, rodeado de los cuatro dioses de la muerte (los cuatro tetrasustentadores de nuestro universo) y estos a su vez rodeados de los 24 ancianos regentes de los doce signos zodiacales. Allí está el libro del destino, el cordero inmolado y los ocho kabires, simbolizados por el cordero y los siete cuernos (que representan a los siete cosmocratores que nos crearon: Gabriel, Raphael, Uriel, Mikael, Samael, Zakariel y Orifiel).

  2. Tremenda lección este capítulo, que nos muestra el sentido de la misma vida (liberarnos lo más posible de las leyes mecánicas de la naturaleza). En la actualidad nosotros tenemos dentro de nosotros mismos yoes de 96 leyes totalmente abismales, además la logia negra se ha encargado de hacer que el medio ambiente en que vivimos se parezca al mundo de las 96 leyes liberando en el aire los isótopos de las reacciones nucleares que han causado ya muchos daños como el estroncio 90 y el cesio 137. Pero quiero llamar la atención sobre el plomo de los combustibles que ha idiotizado a toda la humanidad. La ventana que el maestro abrió con la develación de los misterios se está cerrando con la contaminación química y nuclear provocada adrede en aras del transhumanismo, cuyo máximo exponente han sido las inyecciones covid (obviamente si se deteriora la capacidad cognitiva humana será muy difícil que las personas accedan a este conocimiento). Sólo por comentar una de estas cuestiones, pongo esta noticia publicada por el diario 20 minutos el 13/02/2022: “La exposición al plomo ha reducido el coeficiente intelectual de la mitad de los estadounidenses desde 1940: La exposición infantil al plomo en los Estados Unidos es omnipresente y mucho más preocupante de lo que sugerían las estimaciones anteriores, según un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Cuando los investigadores analizaron el uso de gas con plomo desde 1940 y lo combinaron con datos sobre los niveles de plomo en la sangre de mediados de la década de 1970, encontraron que más del 54% de los estadounidenses vivos en 2015 habían estado expuestos a niveles peligrosos de plomo cuando eran niños. Eso es más de 170 millones de adultos que ahora corren un mayor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, enfermedades mentales y problemas cardiovasculares, debido al plomo que inhalaron, ingerieron o absorbieron cuando eran niños. Ningún nivel de exposición al plomo es seguro en ningún momento de la vida de una persona, pero este metal altamente tóxico puede ser especialmente perjudicial para los niños, ya que puede impedir el desarrollo del cerebro, lo que genera dificultades permanentes de aprendizaje y problemas de comportamiento. En total, tal y como recoge Gizmodo, los investigadores estiman que el gas con plomo ha reducido el coeficiente de inteligencia acumulativo de la nación en 824 millones de puntos, lo que equivale a casi tres puntos por persona. Y eso es solo el promedio. Los nacidos en las décadas de 1960 y 1970, cuando el uso de gasolina con plomo estaba alcanzando su punto máximo, podrían haber perdido un promedio de seis a siete puntos de coeficiente intelectual. La exposición al plomo de la cohorte fue ocho veces superior a los límites de salud actuales. Para la mayoría de las personas, estos efectos no se notan fácilmente, pero para algunas que tienen una capacidad cognitiva inferior a la media, puede conducir a un diagnóstico de discapacidad intelectual. "Francamente, me sorprendió", dice el sociólogo Michael McFarland, de la Universidad Estatal de Florida (FSU). "Y cuando miro los números, todavía estoy sorprendido a pesar de que estoy preparado para ello". MENOS QUE ANTES: Desde que el gobierno de EE UU prohibió la gasolina con plomo para los automóviles en 1996, la exposición infantil al plomo ha disminuido gradualmente. Sin embargo, todavía hay muchos estadounidenses vivos hoy que están lidiando con las consecuencias de su educación. Los niños nacidos después de 1996 generalmente tienen niveles más bajos de plomo en la sangre que sus padres y abuelos, pero en comparación con las generaciones anteriores a la era preindustrial, su exposición al plomo sigue siendo mucho mayor. Además, hay miles de comunidades en los EE UU, como Flint, en Michigan, que continúan sufriendo el legado de uso ilimitado de plomo, y las disparidades raciales son marcadas. El estudio revela que los adultos negros mayores de 45 años, por ejemplo, tenían niveles considerablemente más altos de plomo en la sangre que sus contrapartes blancos, y eso era cierto incluso para los nacidos después de 1996. Los autores del estudio ahora están examinando las consecuencias a largo plazo de esa exposición y si puede explicar las disparidades raciales en los resultados de salud, como enfermedad renal, enfermedad coronaria y demencia. "Millones de nosotros caminamos con un historial de exposición al plomo", dice el psicólogo clínico Aaron Reuben, de la FSU. PINTURAS, TUBERÍAS Y GASOLINA: El envenenamiento por plomo es insidioso por naturaleza. Históricamente, el contaminante invisible e inodoro se ha utilizado en pinturas, tuberías y gasolina, y aunque las restricciones son mejores que antes, al menos en los EE UU, enormes cantidades de plomo ya se han filtrado en el agua potable, las vías respiratorias y los hogares. Es posible que el gas con plomo del escape de los automóviles ya no sea la amenaza que alguna vez fue, pero otras fuentes de contaminación por plomo, como las municiones de caza, la plomería y los desechos industriales, aún representan una amenaza para los humanos y el medio ambiente en general. En 2021, por ejemplo, un estudio de más de un millón de niños estadounidenses encontró niveles detectables de plomo en la sangre de la mitad de la cohorte. Los niños que viven en códigos postales con poblaciones predominantemente negras tenían más probabilidades de caer en este grupo. Algunos investigadores consideran que la contaminación por plomo es la "epidemia de mayor duración" en EE UU, y calcular los puntos de coeficiente intelectual perdidos por la exposición al plomo es un indicador comúnmente utilizado para sus efectos perjudiciales para la salud. El año pasado, los investigadores encontraron que la exposición al plomo estaba relacionada con "pérdidas asombrosamente altas" y "alarmantes" en el coeficiente intelectual entre 1999 y 2010. Las nuevas estimaciones han mirado más atrás en el tiempo, solo para encontrar niveles de plomo en sangre aún más altos entre los adultos mayores. "Al proporcionar estimaciones más completas de la cantidad de personas expuestas al plomo en la vida temprana, este estudio da un paso considerable hacia la comprensión del alcance total del daño causado a la población estadounidense en un dominio específico: la capacidad cognitiva", concluyen los autores.”