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Capítulo L. El Ain

EL ESPACIO ABSTRACTO es la CAUSA CAUSORUM de todo lo que es, ha sido y será. El Espacio Profundo y Dichoso es ciertamente la Incomprensible "Seidad", la mística raíz inefable de los Siete Cosmos, el origen misterioso de todo eso que conocemos como, Espíritu, Materia, Universos, Soles, Mundos, etc. Eso, lo Divinal, el Espacio de la Felicidad, es una tremenda realidad más allá del Universo y de los Dioses. "Aquello" no tiene dimensión alguna, y en verdad es lo que siempre será y ha sido; es la Vida que palpita intensamente en cada átomo y en cada Sol. Hablemos ahora sobre el Gran Océano del Espíritu. ¿Cómo poder definirlo?. Ciertamente él es Brahama, la primera diferencia o modificación de "Aquello" Ante lo cual tiemblan los Dioses y los hombres. "Aquello" ¿es Espíritu? En verdad os digo que no lo es. "Eso" ¿es Materia? ciertamente os digo que no lo es. "AQUELLO" ES LA RAÍZ DEL ESPÍRITU Y DE LA MATERIA, mas no es ni lo uno ni lo otro. "Aquello" trasciende las leyes de número, medida y peso, lado por lado, cantidad, cualidad, ante, atrás, arriba, abajo, etc. "Aquello" es lo inmutable en profunda abstracción Divinal, Luz que jamás ha sido creada por ningún Dios ni por ningún hombre, eso que no tiene nombre. Brahama es espíritu pero "Aquello" no es espíritu. Ain, el Inmanifestado, es Luz Increada. El Absoluto es la Vida Libre en su movimiento, es la Suprema Realidad, Espacio Abstracto que sólo se expresa como Movimiento Abstracto Absoluto, Felicidad sin límites, Omnisciencia total. El Absoluto es Luz Increada y Plenitud Perfecta, Felicidad Absoluta, Vida Libre en su movimiento, Vida sin condiciones, sin límites. En el Absoluto pasamos más allá del Karma y de los Dioses; más allá de la Ley. La Mente y la Conciencia Individual sólo sirven para mortificarnos la vida[1]. En el Absoluto no tenemos Mente ni Conciencia Individual. Allí somos el Ser Incondicionado, libre y absolutamente feliz. El Absoluto es Vida Libre en su movimiento, sin condiciones, sin limitaciones, sin el mortificante temor de la Ley, vida más allá del Espíritu y de la Materia. Más allá del Karma y del dolor. EL ABSOLUTO ES ESPACIO ABSTRACTO ABSOLUTO, MOVIMIENTO ABSTRACTO ABSOLUTO, LIBERTAD ABSOLUTA sin condiciones, sin reservas, Omnisciencia Absoluta y Felicidad Absoluta. Tenemos que acabar con el proceso del Yo para entrar en el Absoluto. El Yo humano debe entrar a la casa de los muertos. Debe ir a la fosa común de los despojos astrales. Debe desintegrarse en el Abismo para que nazca el Ser lleno de majestad y poder. Sólo la vida impersonal y el Ser nos pueden dar la Legítima Felicidad de la Gran Vida Libre en su movimiento. Batallar, luchar, sufrir, liberarse al fin, perderse como gota diamantina entre el Océano de la Luz Increada, es ciertamente el mejor anhelo. Antes de entrar al Absoluto se tiene uno que preparar en la Región de Atala[2], ahí los seres son incoloros, ahí vive un hombre que no pudo entrar al Absoluto[3] porque inventó dos palabras: Bien y Mal en lugar de usar Evolutivo o Involutivo, y creó Karma. La humanidad se ha perjudicado con esas dos palabras, de todo se dice eso es Malo o eso es Bueno, y ahí se está estancando todo lo que invite al estudio de los Valores Internos, por ese motivo ese Santo Varón está esperando. TENEMOS QUE AYUDAR A QUE LA GENTE CAMBIE ESAS DOS PALABRAS POR EVOLUTIVO E INVOLUTIVO. En el seno del Absoluto existe una gran exaltación, los Paramarthasatyas se van exaltando poco a poco y pasan más allá de toda posible comprensión[4].

  1. Se puede decir más alto pero no más claro, aunque hay que saber entender el estilo directo del maestro: La mente y la conciencia “sólo sirven para amargarnos la vida” comparados con la suprema dicha del absoluto, con la seidad sin existencia del absoluto, con la talidad del absoluto, pero aquí en las doce regiones del zodiaco, en la creación de dios, son instrumentos grandiosos. La esencia, el alma, es el guerrero que el espíritu manda a la manifestación de la vida, y la mente es su eterno siervo que le ayuda en todo cuando la conciencia lo sabe poner en su lugar. Ambos son 2 de los siete hermanos de fuego terriblemente divinos, y ninguno es en verdad sino el robot, el cascarón del ser íntimo en su correspondiente esfera, tal como nuestro cuerpo físico es nuestro cascarón aquí en la tierra.

  2. El purgatorio.

  3. Ese maestro del que habla el maestro Samael es Maní, fundador del Maniqueísmo. “Maniqueísmo es el nombre que recibe la religión universalista fundada por el sabio persa Mani (o Manes; c. 215-276), quien decía ser el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad, siguiendo a Zoroastro, Buda y Jesús. El maniqueísmo se concibe desde sus orígenes como la fe definitiva, por cuanto pretende completar e invalidar a todas las demás. Al rivalizar en este sentido con otras religiones, como el zoroastrismo, el budismo, el cristianismo gnóstico y el islam, de sus contactos con ellas se derivaron numerosos fenómenos de fusión doctrinal. La definición teológica del maniqueísmo ha dividido a la crítica. Mientras que, para algunos eruditos, el fenómeno maniqueo no es reductible a una concepción dualista de la divinidad y el cosmos, ni es definible como gnosticismo, para otros muchos estudiosos es esencialmente gnóstico y dualista. Parte de su esencia doctrinal se funda en comprender que existen dos principios creadores en conflicto constante: el bien y el mal. Por ello, por extensión y de manera peyorativa también se usa este término para referirse a la «tendencia a reducir la realidad a una oposición radical entre lo bueno y lo malo». Se divulgó desde la Antigüedad tardía por el Imperio romano e Imperio sasánida, y en la Edad Media, por el mundo islámico, Asia Central y China, donde perduraría, al menos, hasta el siglo XVII. Se ha llegado a decir que el maniqueísmo llegó a extenderse desde el Atlántico hasta el Pacífico. Por ello, sus escritos litúrgicos sagrados y fuentes propias se encuentran registrados en múltiples lenguas, entre ellas, latín, griego, copto, persa medio, chino, parto, sogdiano, etcétera. Por lo demás, existen fuentes no maniqueas que informan sobre las creencias y costumbres de esta religión desde San Agustín con su obra Contra los herejes, a al-Biruni. En la Edad Media, catarismo y bogomilismo fueron consideradas herejías de raigambre maniquea, y en la actualidad algunas sectas y nuevas religiones se declaran maniqueas o neomaniqueas, aunque sin relación directa o histórica con el maniqueísmo”. Hasta aquí esta interesante reseña (tomada de wikipedia).

  4. Es lógico, los paramarthasatyas (habitantes del absoluto) mantienen una seidad propia al mismo tiempo que están fundidos con el absoluto mismo, sus posibilidades son ilimitadas. Uno de esos es Jesúcristo, sólo que él renunció al absoluto por amor a la humanidad y por eso todavía está aquí, con nosotros. Los paramarthasatyas se pueden entender también como: “los que quieren ser nada”. En lugar de ocupar un lugar de poder en el némesis de las estrellas como dioses colosales, se ponen ellos mismos donde se les antoja en el universo sin tener que rendir cuentas ante nada ni ante nadie. A los paramarthasatyas se les debe adorar, ellos sirven a todos los seres y escuchan a los que les invocan.