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Quemaduras

Se necesita con urgencia máxima inaplazable, tomar un poco de cal viva. Ponedla luego entre agua por espacio de dos horas. Cuando ya se haya posado y el agua resulte clara, aunque ligeramente teñida de blanco, se saca filtrándola a través de algún pedazo de tela o de un cedazo o colador, o filtro, para evitar que se salga la cal. Esta agua maravillosa se mezcla lo mejor posible, con manteca fresca de cerdo. Laborad bien esto lo mejor posible, como para hacer una magnífica pomada. Luego guardaréis esto en una taza y cada vez que necesitéis usarla, extenderás hábilmente un poco de manteca en un trapo de hilo y la aplicarás a la quemadura, atándola con una venda; cada tres horas se debe hacer al paciente una curación de éstas. Así el paciente sanará de sus horribles quemaduras. De ninguna manera se deben suspender estas curaciones, hasta sanar al enfermo.