← Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica (Ampliado y Corregido)
Introducción a la Medicina Oculta
LAS FACULTADES DE LA MEDICINA🔗
"La vanidad de los eruditos no viene del cielo sino que la aprenden los unos de los otros, y sobre esta base edifican su iglesia" (De fundam Sap. Frangm. Paracelso). Bruno Noah, en una revista de Berlín, dice textualmente: "Su excelencia el rector de la Universidad de Halle, el señor profesor doctor Hahne dice en su discurso 2-2-1934: "Tengo el suficiente valor de declararme públicamente partidario de la Astrología, y que ya es tiempo de reconocer la Astrología como una ciencia; lamento no haberme preocupado antes por la Astrología". El honorable cuerpo médico de Berlín, es de suponer que acate la autorizada declaración del doctor Hahne, desde luego que éste no es ni "tegua" oportunista, ni galeno impostor. La Astrología es una ciencia que se remonta a las primeras edades de la humanidad, y todas las antiquísimas escuelas de medicina bebieron en su fuente de sabiduría inagotable. Siendo esto así, como en efecto lo es, el retrasado reconocimiento del médico alemán no otorga mérito alguno a la Astrología, pero ya es bastante su reconocimiento... Los indios Arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta (Colombia) no tienen que lamentarse de haber ignorado la Astrología. "Astrología y Medicina" es un sistema de enseñanza médica infalible, indispensable, como que son partes de un mismo y complicado organismo. Usar una de estas partes o estudiar uno de estos elementos con prescindencia del otro, es anacrónico y anticientífico. "El Dr. Walter Krish de Stralsund -dice el doctor Krumm Heller- fundó una nueva teoría sobre los órganos de los sentidos, que abre nuevos horizontes a la fisiología sensorial. Mucho se habla ahora del sexto sentido, y encuentran que se ha de buscar en la cuarta dimensión". El sistema médico de los indios Arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta, es análogo al de los Lamas del Tíbet, y en materia de fisiología sensorial y anatomía humana están aquellos en posición envidiable en comparación con la cacareada sapiencia modernista. Trece años estudian medicina los médicos Arhuacos y doce años es el mínimo de los médicos Lamas del Tíbet. El estudiante Arhuaco de medicina permanece "enclaustrado" en un apartamento de dos piezas, trece años precisos. A los siete años de edad, inicia sus estudios, y se gradúa a los veintiuno. Por una ventana entra el sustento al estudiante, y por otra recibe las enseñanzas de su instructor, juntamente con las plantas medicinales. Enseña primero el profesor que sabe menos y termina el que sabe más. El número de instructores varía según sean los cursos que recibe. Cada profesor maneja su mochila de plantas. El estudio de las plantas versa sobre sus elementales y sus poderes ocultos. Esta es la antigua ciencia de la ELEMENTOTERAPIA. En la noche, el discípulo es instruido fuera del apartamento por los profesores de Astrología y Magia Práctica, y para lograr esta instrucción tiene que desarrollar la clarividencia o sexto sentido, que fue presentido por el doctor Walter Krisch, de Stralsund. El procedimiento que utilizan los estudiantes de medicina Arhuacos para desarrollar la clarividencia, es como sigue: Con una vara en la mano permanece el discípulo contemplando una estrella en el cielo, pugnando por percibir el sitio que el profesor desea. Después de cierto tiempo de prácticas diarias, no habrá seguramente lugar de la tierra, por remoto que sea, que el estudiante no pueda ver desde la Sierra Nevada de Santa Marta. Los indios del Departamento de Bolívar (Colombia) desarrollan su sexto sentido con el siguiente procedimiento: Siendo las seis pasadas meridiano, el aspirante coloca en el suelo, debajo de un árbol que puede ser Guácimo, Olivo, Totumo o Trébol, una botella con ron, un reloj, una vela encendida y un plato con comida, el cual consume mientras mira fija y penetrantemente el ron, la vela y el reloj. Siempre ejecutan los indios estas prácticas con el rostro hacia el sol poniente, pronunciando llenos de fe el credo cristiano. El jueves y viernes son los días especiales para realizarlas. Los órganos sensoriales de los sentidos son la fuente de información para la mente, y a medida que más finos sean los sentidos humanos, mejor percepción tendremos de las cosas que nos rodean, por ende, más exactos serán nuestros juicios conceptuales. El físico alemán Alfred Judt, sostiene que un individuo de pura sangre oye ocho octavas completas de la nota sol, con dos líneas frecuencia (96.825) o con líneas frecuencia 24787.200, en tanto que la media de los europeos mestizos alcanzan muchísimo menos la zona auditiva grave o la alta. Los "pura sangre" disponen de sentidos más finos, y si sumamos el despertar de la clarividencia o sexto sentido localizado en la glándula Epífisis, tendremos una más penetrante percepción sensorial y una pura fuente de información objetiva, que no es posible alcanzar a los estudiantes de las facultades de medicina oficial por carencia de medios apropiados. Los indios Arhuacos y los Lamas Tibetanos conocen a fondo la anatomía humana. A los textos de anatomía oficial les falta la anatomía de los cuerpos internos del hombre, que es séptuple en su constitución orgánica. Cada órgano es, por consiguiente, séptuple en su constitución interna. He aquí los siete cuerpos del hombre: 1° Cuerpo físico. 2° Cuerpo Vital. 3° Cuerpo Astral. 4° Cuerpo mental. 5° Cuerpo de la Voluntad. 6° Cuerpo de la Conciencia. 7° SPIRITUS (el ÍNTIMO). El insigne Maestro Paracelso los determina así: 1° El Limbus. 2° La "Mumia". 3° El Archaous. 4° Cuerpo Sideral. 5° Adech (el hombre interno o cuerpo mental, hecho de la carne de Adán). 6° Aluech. 7° Cuerpo del ÍNTIMO. Estos son siete organismos de distintas materias o grados de sutilidad, que cualquier profesor de medicina podría percibir si desarrollara la clarividencia con los procedimientos que se dan en esta obra. Un estudio de Anatomía para que sea completo tiene que abarcar en su conjunto los siete cuerpos del hombre en todas sus interrelaciones. Emmanuel Kant, el gran filósofo alemán, admite ese "nisus formativus", cuerpo astral, Lingam Sarira de los teósofos. Estos distintos cuerpos internos del hombre, obran sobre nuestras glándulas endógenas y sobre nuestras hormonas. Y no se puede ser médico sin conocer a fondo ese "nisus formativus" de que nos habla Kant. El doctor Krisch concluyó que el olfato, la vista, el oído y demás sentidos del hombre, funcionan mediante oscilaciones electromagnéticas. Lakosky, el gran sabio ruso, fundador de la teoría emanatista, llegó a la conclusión de que todo irradia y de que todo es energía. Es absolutamente imposible ser médico en toda su acepción sin ser clarividente y sin haber estudiado la anatomía, biología y patología de todos los siete cuerpos del ser humano. El Maestro Paracelso, dice: "Hay dos especies de carne, la carne de Adán (el cuerpo físico) es la carne terrestre, grosera. La carne que no se deriva de Adán es de una especie sutil. No está hecha de materia grosera, y penetra en todas las paredes sin necesidad de puertas o agujeros, sin embargo, ambas especies de carne tienen su sangre y sus huesos y ambas difieren también del espíritu" (Paracelso - De Nymphis). Estos cuerpos energéticos internos del hombre son organismos materiales, que el médico tiene que conocer a fondo para diagnosticar las enfermedades sin fallar, sin cometer torpezas. De nada sirve conocer la química oficial si no se conoce la "química oculta". De poco serviría conocer la biología exterior si no se conoce la biología interna de los siete cuerpos del hombre. Lo propio ocurriría al conocer solamente la Anatomía "externa", si se desconoce la Anatomía "interna". Baldío sería el estudio teórico de la Bacteriología sin un microscopio de laboratorio. Es absurdo estudiar medicina sin haber desarrollado la clarividencia positiva, que nos permita ver y palpar los siete cuerpos del hombre. Los medios de diagnosis de la ciencia oficial son insuficientes y, por esta causa, la mayor parte de los pacientes mueren y no se sabe de qué enfermedad. El indio Jerónimo Montaño colocaba una bola de vidrio en la nuca del enfermo, y a través de ella veía el organismo mejor que con Rayos X. Y cuando era menester diagnosticar a un paciente distante, le bastaba humedecer la esfera de vidrio con ron y envolverla en la ropa del enfermo. De esta singular manera conocía la enfermedad y la diagnosticaba con certeza. En cierta ocasión, dos escépticos le llevaron el sombrero de un muerto para que el indio Jerónimo les dijera a quién pertenecía. Tomó éste el sombrero entre sus manos e invitó a los dos escépticos a entrar en su consultorio. Luego con voz recia les dijo: "Aquí está el dueño del sombrero". Los dos sujetos cayeron desmayados al ver sentado en una silla al mismo difunto del experimento. Yo quisiera ver a un alumno de último año de medicina diagnosticando en presencia de un "Mama" de la Sierra Nevada de Santa Marta... Sería divertido, muy divertido... Al finalizar los estudios de medicina, el alumno Arhuaco es examinado por todos sus profesores en presencia del gobierno de los indios de la Sierra. Y cada profesor examina con sus mochilas de plantas una por una, los astrólogos en astrología, los magos en magia práctica, etc. Los exámenes sobre plantas se relacionan con el ocultismo de ellas, es decir, con la ELEMENTOTERAPIA, que ignoran los botánicos. Las escuelas de medicina de los Lamas del Tíbet Oriental, hacen lo propio. Una de sus especialidades es la Osmoterapia o curación con perfumes. De un devocionario Lamáico copiamos la siguiente oración, mencionada por Krumm Heller: "Flores sublimes, escogidos rosarios de florecillas, música y ungüentos de deliciosa fragancia, luces esplendentes y los mejores perfumes traigo a los victoriosos (los Buddhas); magníficas túnicas y extrafinos perfumes, saquitos llenos de pebetes partidos, iguales en número a las montañas del "Mirú" y todas las más lindas creaciones, traigo a los victoriosos". Frhr. Von Perckammer pintó un cuadro, mencionado por el doctor Krumm Heller, en el que aparece un Lama en el patio del Yungho-Kung en el templo de la eterna paz, presagiando junto a un incensario. En el convento Lama de las cien mil imágenes de "Maitreia" nunca faltan los perfumes. El doctor Rudolf Steiner afirma que el empleo de los perfumes para la curación de las enfermedades tenía un pasado remotísimo y un espléndido porvenir. Leadbeater dice que nuestros pecados y culpas repercuten en el cuerpo Astral y que pueden ser eliminados por la acción de ciertos perfumes. Cada vicio tiene sus larvas que se adhieren al cuerpo Astral, y sólo desintegrando esas larvas por medio de ciertos perfumes se logra la curación total de esos vicios. Estatuas de Buddha hechas con madera olorosa del sándalo, existen en Pekín, en el Tíbet y en el claustro Mongólico Erdoni "Dsu". Estas estatuas permanecen envueltas en hierbas aromáticas y son utilizadas para curar a distancia. Estas estatuas se llaman "Dscho" (escrito "je") por abreviación de "jebe" esto es del señor o maestro. Las hay en Lassa capital del Tíbet. "Tschima-Purma" es el nombre de ciertas bolas de paño llenas de hierbas aromáticas que tibetanos y mongoles cuelgan de los techos de sus templos para fines curativos. Krumm Heller nos habla en uno de sus libros del Lama Rintschen, que practicaba en Berlín. Trajo sus esencias del Tíbet y jamás compró una droga siquiera. Su misión era velar por la salud de los mongoles domiciliados, según nos cuenta Huiracocha. Los severos estudios de medicina Himaláyica y Trans-Himaláyica, incluyen la ELEMENTOTERAPIA, la OSMOTERAPIA, la anatomía de los siete cuerpos y la astrología y Química ocultas. Todo médico Lama es clarividente, y realmente no se puede ser médico sin ser clarividente. Oídlo señores de la medicina oficial. El diagnóstico por percusión y auscultación, y el modo de caminar y moverse un ciego, son análogos. Usar el tacto para poderse orientar en un diagnóstico, es absolutamente inseguro y pueril. Los médicos Arhuacos y Lamas no necesitan para nada de estos anticuados métodos de diagnóstico de la medicina oficial, propios para ciegos. Ellos tienen desarrollado el sexto sentido, la clarividencia, y pueden ver directamente las causas de la enfermedad y sus efectos en los cuerpos internos. En las selvas profundas del Amazonas hay una ciudad subterránea donde moran algunos Yoguis Occidentales. En esa misteriosa ciudad se guardan celosamente los sagrados tesoros de la sumergida Atlántida. Esos sabios médicos Yoguis son los celosos guardianes de la antiquísima sabiduría médica. En las selvas espesas de California existe también otra misteriosa ciudad, que no podrá ser descubierta jamás por los civilizados del siglo XX. Aquí mora una raza superviviente de la vieja Lemuria. Esta raza es la más antigua depositaria del precioso tesoro de la sabiduría médica. En Centro América existen de la misma manera varios santuarios de medicina, fundamentada en el "arte regio" de la Naturaleza. Y no escasean en el mundo entero sitios secretos donde se estudia y cultiva la sabiduría médica, que otrora el hombre conoció cuando todavía actuaba fuera de la atmósfera viciada de la vida urbana. Las Epidemias enlutecen el mundo. Por doquiera la muerte avanza triunfante, desoladora. El transitorio poder de la medicina alopática, ríndese ante la avalancha del dolor humano. Ha llegado la hora de volver a la Naturaleza, de retirarse a los campos, de que se aprendan las enseñanzas que doy en este libro. Y allí, en la paz profunda de los bosques, a semejanza de los santuarios del Tíbet y de la Sierra Nevada de Santa Marta, fundar planteles de sabiduría médica. ¡Jóvenes de genio, humanidad indefensa, hombres insatisfechos, vamos a la lucha con esta bandera de reconquista que enarbolo a todos los vientos! ¡Vamos a la batalla contra los exclusivismos científicos! ¡Vamos a la guerra contra lo dañoso y anticuado! ¡¡¡A la batalla por ACUARIO!!! ¡¡¡A la batalla por la Nueva Era!!!
LOS CONSULTORIOS MÉDICOS🔗
"Aquel que puede curar enfermedades, es médico. Ni los emperadores, ni los papas, ni los colegios, ni las escuelas superiores pueden crear médicos, pueden conferir privilegios y hacer que una persona que no es médico aparezca como si lo fuera, pueden darle permiso para matar, mas no pueden darle poder de sanar, no pueden hacerlo médico verdadero si no ha sido ya ordenado por Dios" (Paracelso). Para ser médico verdadero se necesita tener sabiduría. La palabra "wisdom" (sabiduría) se deriva de vid (ver) y de don (juicio). Aquí se alude a lo que se ve con los sentidos del alma y del ÍNTIMO; a los juicios sabios, fundamentados en esas percepciones ultra-sensoriales, y no a simples intelectualismos dogmáticos, a vanidosas suficiencias profesionales, ya en declinación y decrepitud. ¿Cómo puede llegar a la sabiduría aquel que no ha desarrollado la clarividencia? ¿Cómo puede ser médico de los demás aquél que no es médico de sí mismo? ¿Cómo puede sanar a los demás aquél que no está sano en su corazón? El 50% de los consultorios médicos, sin pecar por exageración, son prostíbulos disimulados. Que lo diga el otro 50% de médicos inculpados. En los consultorios médicos adultera la aristocrática dama y la humilde aldeana. El rubor de las jóvenes esposas o de las pudorosas doncellas no alcanza a detener el desafuero del médico de ver y de tocar lo que es secreto y prohibido. Y esto ocurre precisamente cuando la reprimida o insaciable "libido", lo que Freud llama "hambre sexual", no puede o no tuvo tiempo de devorar honras y sacrificar virtudes... Un médico auténtico, tiene que ser absolutamente casto y bueno, o en último término, blando de corazón. ¿Obrar así, contra las leyes morales, es sabiduría? O será cultura esto, civilización, o ¿Cómo se podría llamar? La Maestra H. P. Blavatsky dice: "Cuando aparecieron en la tierra hombres dotados de inteligencia superior, dejaron a este poder supremo (el íntimo) obrar irresistiblemente, y de él aprendieron sus primeras lecciones. Todo lo que tuvieron que hacer, fue imitarlo, pero para reproducir los mismos efectos por un esfuerzo de voluntad individual, se hallaron obligados a desarrollar en su constitución humana un poder creativo (el Kundalini), llamado Kriya-Shakti en la fraseología oculta". Para ser médico es preciso el fuego del Espíritu Santo. Este fuego resulta de la transmutación de nuestras secreciones sexuales por medio de la Culebra. ¿Cómo puede servir de vehículo de expresión para el "ÍNTIMO" aquel cuya alma está manchada por el amor al lucro y por la sed insaciable de fornicación? El "ÍNTIMO" en nosotros, es nuestro Maestro Interior, nuestro Dios, nuestro "Real Ser", nuestro "Espíritu", nuestro Yo Superior, nuestro Padre que está en secreto. El "ÍNTIMO" es una llama inefable de la Gran Hoguera; Un fragmento del absoluto en nuestro corazón. El "ÍNTIMO" dentro de nosotros es aquel Ruach Elohim que según Moisés, labraba las aguas en el principio del mundo. El "ÍNTIMO" es la "MONADA" de Carpócrates, el "DAIMON" de Sócrates, la Seidad de los tibetanos, el silencioso Gandharva o Músico Celeste de los Hindúes. El "ÍNTIMO" es nuestro Padre en nosotros, el Alma es el Hijo, y el Espíritu Santo es la fuerza sexual, llamada Kundalini, simbolizada en la culebra. Cuando el hombre ha desarrollado en su constitución humana ese poder del fuego, entonces es ya médico auténtico, ungido por Dios. De esta manera el "ÍNTIMO" Divino se expresa a través del Ungido, y realiza asombrosas curaciones. Un hombre puede haber estudiado teóricamente el organismo humano y sus enfermedades, pero esto no quiere decir que tenga el poder de sanar, porque nadie puede recibir este poder de los hombres, sino de Dios. En el país asoleado de Khem, allá en los lejanos tiempos del antiguo Egipto, los enfermos eran llevados, no a consultorios médicos, sino a los templos augustos y sagrados donde se cultiva la hierática sabiduría. De los templos salían los enfermos sanos y salvos. Un sopor de eternidades pesa sobre los antiguos misterios. En la noche profunda de las edades parece percibirse allá, en la remota lejanía, el verbo delicioso de los viejos sabios que esculpieron su sabiduría en extraños relieves en los muros invictos. Calles de esfinges milenarias contemplaron silentes millares de peregrinos venidos de distantes tierras en busca de salud y de luz. Rostros quemados por el sol ardiente de la Arabia feliz, gentes venidas de Caldea, mercaderes judaizantes de Cíclopes o de Tiro, viejos Yoguis de la tierra sagrada de los Vedas... La medicina fue siempre sagrada. La medicina fue el patrimonio bendito de los magos. En esos olvidados tiempos del lejano Egipto, los enfermos cubríanse de aromas en los templos y el verbo inefable de santos Maestros llenábalos de vida. La gran "Ramera", cuando esto ocurría no había parido al "Anticristo" de la falsa ciencia, y tampoco el pontífice de todas las abominaciones de la tierra habíase sentado sobre sus siete colinas. Y en aquellas provectas edades, bajo los pórticos sagrados, exclamaba el sacerdote de Sais: ¡Solón, Solón, ay hijo mío! Día llegará en que los hombres se reirán de nuestros sagrados jeroglíficos, y dirán que los antiguos adorábamos ídolos". En la edad de ACUARIO, se acabarán los consultorios médicos y se abrirán "Santuarios de Curación" por donde quiera, no importa que nos toque soportar con estoicismo los zarpazos de la bestia, cuyo número es 666. ¡Hijos de la luz, por nuestras ideas, a la batalla! ¡Por el triunfo de la verdad y el Bien, a la batalla!
SANTUARIOS DE CURACIÓN🔗
Estamos en el paraje de un bosque tropical. Aquí todo respira un aire de profundo misterio. En este sitio vivió una raza de sabios Iluminados, mucho tiempo antes de que nuestra amada América hubiera sido invadida por hordas españolas. En este paraje llamado Coveñas, Departamento de Bolívar, cerca al pueblo de San Andrés (República de Colombia), viven todavía unos sabios Gnósticos de raza indígena. Estamos a la vista de un pozo "encantado". Alrededor del pozo camina una alimaña silvestre llamada "cien-píes" por los nativos de la región, la cual desaparece entre las aguas. Todo está saturado por un aire misterioso. Algunas momias petrificadas por los siglos, parece que espiaran todos nuestros actos. Estamos en presencia de un Santuario de Curación. Peregrinos que vienen de lejanas tierras en busca de salud, musitan oraciones piadosas, pidiendo al difunto "Mama" que cura, permiso para entrar en su Santuario, en donde su momia parece sonreír. Es de obligación forzosa para todos los peregrinos, pedirle permiso al difunto para poder seguir adelante. Cuando el peregrino viola este precepto, el cielo se llena de densos nubarrones y estalla terrible tempestad; parece como si el "Mama" indignado azotara la comarca con su látigo de fuego. En este paraje existen algunas riquezas que nadie se atreve a tocar porque están "encantadas". Los peregrinos al acercarse a la momia, recogen plantas, tierra o metales con los cuales se curan milagrosamente... Este "Mama", a pesar de muerto, sigue "mandando" y curando. Indudablemente es Rey y Sacerdote del Universo. Así es el sacerdote Gnóstico: un Rey y un Sacerdote del Universo, que sabe mandar y bendecir. El Santuario de curación de todo médico gnóstico, debe tener su Altar, hecho con madera de Ciprés o madera olorosa. Antes de su consagración, es necesario lavar la mesa con agua caliente y jabón perfumado. La mesa se consagra restregándola con una esponja embebida en agua de Rosas y untándola con un "mastic" compuesto de cera virgen blanca, Almáciga, Incienso, Aloe, Tomillo, resina de Pino e Incienso de Esmirna. También se puede hacer la mesa de madera de Cedro, que es la madera del Iniciado José, padre de Jesús de Nazareth. El Cedro tiene grandes poderes ocultos. El jueves y viernes Santos, los gigantescos Cedros de los bosques se comunican entre sí por lúgubres golpes que resuenan en lejanos parajes. Sobre la mesa del Santuario de curación, debe haber siempre un mantel y sobre éste, una carpeta doblada con pinturas que representen "dramas de la pasión del Señor". Las carpetas son semejantes al corporal de la Iglesia Romana. Sobre la carpeta se colocarán los vasos y cálices sagrados, contentivos de sustancias vegetales que se dan a beber a los enfermos. También sobre la mesa no puede faltar la redoma de perfumes, que es un vaso metálico, cilíndrico y prismático, que tiene base o pie de copa y sobre la tapa una torrecilla o banderita metálica hecha de estaño o cobre, que son los metales de Júpiter y Venus. Para curar al enfermo se le debe rodear de intensos perfumes. El Incienso es el principal vehículo para las ondas curativas de la mente del médico mago, en combinación con los elementales vegetales. Al Incienso se le puede añadir algunas plantas aromáticas, como flores de Chipre, Nardo, Azafrán, Ámbar, Cálamo, Acíbar y el polvo de especias. El médico Gnóstico jamás usará perfumes o sustancias odoríferas que contengan sustancias minerales, porque eso es ejecutar magia negra. Los perfumes se bendecirán con la siguiente oración: "Alabado seas, Señor Dios nuestro, Rey del mundo, que creaste todas las especies de aromas". La medicina "Lamáica" divide las esencias odoríficas en cinco grupos: repugnantes, penetrantes, picantes, aromáticas, rancias y azumagadas. Con el utensilio para los perfumes se medicinará a los enfermos que requieran perfumes curativos. Jamás deberán faltar las velas perfumadas en el Altar del médico Gnóstico, pues el fuego de las velas actúa sobre el subconsciente del enfermo en forma eficaz. En el Tíbet, Mahayana el filósofo, escribió todo un libro sobre la preparación de "velas perfumadas". Después de toda operación curativa, el médico Gnóstico debe apagar una vela dentro de una copa de vino, en acción de gracias a los Dioses del Fuego. En todo Santuario de Curación debe haber doce bolas de paño con hierbas aromáticas colgadas del techo. Cada bola contendrá las hierbas correspondientes a un signo zodiacal. Las doce bolas contendrán las hierbas de los 12 signos zodiacales. Al inhalar el enfermo el perfume curativo de un signo zodiacal, sentirá que comienza su mejoría. El folclorista Garay, en sus tradiciones y cantares de Panamá, describe cómo los Chamanes envuelven a los enfermos en perfumes y les cantan Mantrams mientras los están medicinando. Los Santuarios de Curación deben tener un piso de baldosas blancas y negras, y el médico Gnóstico usará en su Sanctum túnica de color. Nunca malos pensamientos pueden profanar este Santuario, en cuya portada se lee esta inscripción: "TU QUE ENTRAS, DEJA ATRÁS TUS MALOS PENSAMIENTOS".
SISTEMA DE DIAGNÓSTICO🔗
Actualmente existen innumerables sistemas de diagnóstico, que en el fondo no son más que simples lazarillos que guían a los "ciegos" fanáticos de las distintas escuelas médicas a través de complejos y tortuosos caminos de la sintomatología orgánica. El 90% de las personas mueren ignorándose de qué enfermedad. Hay muchos que dicen que el hombre es un microcosmos, pero pocos comprenden lo que esto significa. Así como el Universo es un organismo con todas sus constelaciones, de la propia manera el hombre es un mundo por sí mismo. Como el firmamento visible (espacio) no es gobernado por criatura alguna, así también el firmamento que está en el hombre (su mente) no está sujeta a ninguna otra criatura. Este firmamento (esfera mental) en el hombre, tiene sus planetas y estrellas (estados mentales), como también sus elevaciones y oposiciones (estados de sentimientos, pensamientos, emociones, ideas, amores y odios), llámeseles como se quiera. Y como todos los cuerpos celestiales en el espacio están unidos los unos con los otros por eslabones invisibles, así mismo los órganos en el hombre no son enteramente independientes los unos con los otros, sino que se subordinan entre sí hasta cierto grado. "El corazón es un sol, el cerebro su luna, el bazo su Saturno, el hígado su Júpiter, los pulmones su mercurio y los riñones sus Venus" (Paramirun III, 4, Paracelso). Esotéricamente, el sol de nuestro organismo es Saturno. Mercurio es el pecho, y el FIOR son los órganos sexuales. El mapa de las estrellas está en el organismo humano. Saturno es el sol, que gobierna el vientre. Para mayores detalles ver nuestro «Curso zodiacal». Órganos, nervios, músculos, etc., son tan sólo los instrumentos físicos de ciertos principios y poderes en los cuales se fundamenta su actividad. Para diagnosticar exactamente una enfermedad se necesita ser clarividente. Toda enfermedad tiene sus causas en el universo interior del hombre, y para penetrar en ese profundo universo interior se necesita ser clarividente. Freud con su psicoanálisis, se acercó mucho a la realidad pero no llegó a ella porque le faltó desarrollar la clarividencia o sexto sentido. La diagnosis por percusión y auscultación, es ya tan anticuada que la mayor parte de los médicos la están abandonando. La Iridología, tan preconizada por el gran Iridólogo Vidarráuzaga, es deficiente también, pues las líneas del iris son tan extremadamente finas, que aún con lentes de seis aumentos puede extraviar fácilmente al médico. La Quirología médica, tan preconizada por el doctor Krumm Heller (Huiracocha), tiene los mismos defectos de la Iridología, pues las líneas de la mano presentan señales de enfermedades muy complejas, y de muy difícil diagnóstico, confusas, intraducibles en muchos casos. Traemos a cuento el escandaloso suceso acaecido hace algunos años en un colegio de Bogotá, cuando una comisión de médicos enfermizos de pasión carnal presentáronse en un colegio de niñas para hacerles reconocimientos sexuales. Fue entonces cuando el Dr. Laureano Gómez protestó enérgicamente en nombre de la sociedad por semejante infamia. Esto nos revela a las claras hasta donde ha llegado el sadismo de falsos apóstoles de la medicina. La lubricidad refinada no respeta ni el pudor de niñas inocentes. Los médicos de los hospitales de caridad han convertido esas instituciones en centros de corrupción. En los salones de maternidad, se despoja de sus ropas a las parturientas y en la forma más sádica y criminosa se les exhiben públicamente sus órganos sexuales para que grupos de pedantes universitarios, llenos de ocultas ansias de coito, estudien y exciten sus propias pasiones ante el triste espectáculo de las indefensas víctimas. Las clínicas con todos sus instrumentos de cirugía cometen a diario los crímenes más horribles. De Cali tuvo que huir un médico que aprovechaba sus pacientes en beneficio de propaganda, exhibiéndolas ante extraños en el instante supremo del parto. Y los novedosos sistemas de diagnóstico de laboratorio, sólo han conseguido aumentar el número de enfermedades y defunciones. A los enfermos de los hospitales de caridad se les befa y humilla, como si no fueran seres humanos sino parias. El organismo humano ha sido convertido por los señores médicos en una simple "cosa" de experimentación, de ensayo, de prueba. Esta falta de respeto por el cuerpo de nuestros semejantes, radica en el desconocimiento de los vehículos internos. Desde el momento de nacer, apártase a los pequeñuelos de sus madres pretextando exigencias de higiene. Ignoran los médicos que el niño necesita del aura vital de la madre para el desenvolvimiento de la biología orgánica de su cuerpo en formación. Ignoran los "científicos" que el niño lejos de la irradiación del cuerpo vital de su madre, enferma, corre el peligro de morir. Es pedantería querer corregir a la Naturaleza. Es estulticia imperdonable. Si observamos la creación entera, veremos a toda madre dormir con su criatura. La gallina abre sus alas y abriga a sus polluelos durante la noche. Todos los animales dan a sus hijos calor y protección. Solamente los desorbitados científicos quieren corregir la obra de Dios. La placenta de la madre, que debiera ser sepultada en lugar caliente para evitar consecuencias, es arrojada a los muladares. Ignorando los "doctores" la íntima relación bioeléctrico-magnética que existe entre la placenta y el organismo de la enferma... Una placenta arrojada al muladar o al agua, es la causa de múltiples y futuras enfermedades a la matriz y otros órganos. Cuando esas pobres madres se presentan en los consultorios pidiendo salud y medicinas, los médicos, con sus falsos diagnósticos, les recetan un sinnúmero de remedios que, en lugar de sanarlas, las enferman más. Cuando los médicos Arhuacos, necesitan excitar su sexto sentido para diagnosticar, beben una pócima especial que les pone en total actividad su poder clarividente. La fórmula es esta: Ron, una botella. Semilla interna del Cidrón, 10 centígramos; una semilla de jabilla (la pepita que va dentro del fruto); y cinco hojas de Salvia. Todo esto se deja en maceración durante varios días. Esta bebida tiene la virtud de hacer subir la sangre a la cabeza, para dar fuerza a las glándulas donde radica el sexto sentido. Los Gnósticos no necesitamos de esta pócima. Estos vegetales se encuentran en el Departamento de Magdalena (Colombia). En los sistemas de diagnóstico de la sabiduría médica, el mago usa un aparato llamado Clariteleidoscopio, para observar clarividentemente el organismo. Ese lente se construye de esta forma: Dentro de un tubo de acero de unos 20 centímetros de largo por 5 centímetros de diámetro, se meten dos bolitas de vidrio con franjas de colores azul, verde, amarillo y rojo. Este lente es a la clarividencia, lo que el microscopio al nervio óptico del médico. El clariteleidoscopio se habrá de bendecir con un ramo de Pino; y de su lado se colgarán tres frutos de "Cadillo Mono", a manera de bolas. El Cadillo Mono es una planta que crece uno o dos metros. El médico Gnóstico llevará al enfermo a su santuario de curación, y luego, con el sexto sentido, y con auxilio del clariteleidoscopio, hará el examen orgánico correspondiente y dará su exacto diagnóstico. En este santuario no necesitarán las doncellas desnudar su cuerpo para recrear a ningún pasionario. Allí no necesitarán las señoras renunciar a su pudor para someterse al examen de ningún insatisfecho sexual. Allí sólo habrá sabiduría y respeto.
LAS CINCO CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES🔗
Cinco son las causas de las enfermedades, a saber: 1° Del Ens Astrale. 2° Del Ens Veneri. 3° Del Ens Espirituale. 4° Del Ens Naturae. 5° Del Ens Dei. Dice el Maestro Paracelso: "Todas las enfermedades tienen su principio en alguna de las tres sustancias: sal, azufre y mercurio, lo cual quiere decir, que pueden tener su origen en el mundo de la materia (simbolizado por la sal), en la esfera del alma (simbolizado por el azufre), o en el reino de la mente (simbolizado por el mercurio)". Si se desea comprender mejor este aforismo del Maestro Paracelso, debe estudiarse la constitución interna del hombre. (Véase «El Matrimonio Perfecto» y «La Revolución de Bel»). Si el cuerpo, el alma y la mente están en perfecta armonía entre sí, no hay peligro de discordancias perjudiciales, pero si se origina una causa de discordia en uno de estos tres planos, la desarmonía se comunica a los demás. El SER no es el cuerpo físico; tampoco es el cuerpo vital que sirve de base a la Química orgánica; ni es el cuerpo Sideral, raíz misma de nuestros deseos; ni la mente, organismo maravilloso cuyo instrumento físico es el cerebro. El SER no es el cuerpo de la Conciencia, en el cual se fundamentan todas nuestras experiencias volitivas, mentales o sentimentales. El SER es algo mucho más recóndito. Lo que es el SER, muy raros seres humanos lo han comprendido. El GLORIAN es la ley y es la raíz incógnita del hombre. El GLORIAN es el SER del SER. El GLORIAN es la ley dentro de nosotros. Cuando el hombre obedece a la ley, no puede enfermarse; la enfermedad viene de la desobediencia a la ley. Cuando los siete cuerpos, como si fuesen siete YOES quieren actuar separadamente, el resultado es la enfermedad. Los cuerpos físico y vital deben obedecer al alma; el alma debe obedecer al ÍNTIMO, y el ÍNTIMO debe obedecer al GLORIAN. Cuerpo, alma y espíritu, deben convertirse en un universo purísimo y perfecto a través del cual pueda expresarse la majestad del GLORIAN. Veamos un ejemplo concreto y simple: Si arrojamos piedras al agua, se producirán ondas necesariamente. Esas ondas son la reacción del agua contra las piedras. Si alguien nos lanza una palabra ofensiva, sentimos ira. Esa ira es la reacción contra la palabra ofensiva, y la consecuencia puede ser una indigestión o un dolor de cabeza, o simplemente pérdida de energías, causa de alguna enfermedad futura. Si alguien frustra un plan que tenemos proyectado, nos llenamos de honda preocupación mental. Esa preocupación es la reacción de nuestro cuerpo mental contra la incitación exterior. Nadie duda que una fuerte preocupación mental trae enfermedades a la cabeza. Debemos gobernar las emociones con el pensamiento, y el pensamiento con la voluntad, y la voluntad con la conciencia. Y debemos abrir nuestra conciencia como se abre un templo, para que en su altar oficie el sacerdote (el ÍNTIMO), ante la presencia de Dios (el GLORIAN). Tenemos que dominar nuestros siete vehículos y cultivar la serenidad, para que a través de nosotros pueda expresarse la sublime e inefable majestad del GLORIAN. Cuando todos los actos de nuestra vida cotidiana, hasta los más insignificantes, sean la expresión viviente del GLORIAN en nosotros, entonces ya no volveremos a enfermarnos. Estudiemos ahora las cinco causas de las enfermedades en sucesivo orden:
ENS ASTRALE🔗
Dice Paracelso: "Los astros en el cielo no forman al hombre. El hombre procede de dos principios: el "Ens Seminis" (el esperma masculino) y el "Ens virtutis" (el ÍNTIMO). Tiene por tanto dos naturalezas: una corpórea y otra espiritual y cada una de ellas requiere su digestión (matriz y nutrición)". "Así como el útero de la madre es el mundo que rodea al niño y del cual el feto recibe su nutrición, de la propia manera la naturaleza, de la cual el cuerpo terrestre del hombre recibe las influencias que actúan en su organismo, el "Ens Astrale" es algo que no vemos pero que nos contiene a nosotros y a todo lo que vive y tiene sensación. Es lo que contiene al aire y del cual viven todos los elementos y los simbolizamos con "M" (misterium)" (Paramirum Lib. 1). Aquí nos habla claramente el gran Teofrasto de la luz astral de los Kabalistas, del ázoe y la magnesia de los antiguos alquimistas, del Dragón volador de Medea, del INRI de los cristianos y del Tarot de los Bohemios. Ya llegó la hora en que la "Biocenosis" estudie a fondo el gran agente universal de vida, la luz astral y su "solve et coagula", representados en el macho cabrío de Méndez. La luz astral es la base de todas las enfermedades y la fuente de toda vida. Toda enfermedad, toda epidemia tiene sus larvas astrales, que, al coagularse en el organismo humano, producen la enfermedad. En el templo de Alden, los Maestros sientan a sus enfermos en un sillón, bajo luz amarilla, azul y roja. Estos tres colores primarios sirven para hacer visibles en el cuerpo astral las larvas de la enfermedad. Después de que los Maestros extraen estas larvas del cuerpo astral del paciente, tratan este organismo con innumerables medicamentos. Sano ya el cuerpo astral, el cuerpo físico sanará matemáticamente, porque antes de que enfermasen los átomos físicos de un órgano, enferman los átomos "internos" del mismo órgano. Curada la causa, curase el efecto. Toda persona enferma puede escribir una carta al templo de Alden, y recibirá ayuda de los médicos Gnósticos. La carta debe ser escrita por el interesado, y quemarse luego por él mismo, después de haberse perfumado con Incienso, en el propio acto. La carta astral o alma de la carta quemada, irá al templo de Alden. Los Maestros de la sabiduría leerán la carta y asistirán al enfermo. Debemos tener nuestras casas aseadas, tanto en lo físico como en lo astral. Los depósitos de basura están siempre llenos de larvas infecciosas. Hay sustancias odoríferas que queman las larvas o las arrojan fuera de la casa. El frailejón es una planta que utilizan los indios Arhuacos para desinfectar sus casas. Se puede también hacer la desinfección con Belladona, Alcanfor y Azafrán. Minerva, la Diosa de la Sabiduría, esteriliza los microbios del aposento del enfermo con cierto elemento alquímico que irradia mediante sistema especial. Esto les impide reproducirse. También tiene Minerva un lente cóncavo, que aplica al órgano del enfermo, estableciendo así un foco de magnetismo perenne que produce la curación. Debemos evitar el trato con personas malvadas, pues esas personas son centros de infección astral.
ENS VENERI🔗
"Si una mujer deja a su marido, no se halla entonces libre de él, ni él de ella, pues una unión marital, una vez establecida, permanece para toda la eternidad" (De "Homunculis", Paracelso). Realmente, en el semen está contenida la personalidad humana, pues el semen es el astral líquido del hombre y toda unión sexual es por este motivo indisoluble. El hombre que tiene contacto sexual con una mujer casada, queda por este motivo vinculado a parte del karma del marido. Fluídicamente, los dos maridos de la mujer quedan conectados mediante el "sexo". Cuando el semen cae fuera de la matriz, fórmanse con sus sales en corrupción ciertos parásitos, los cuales se adhieren al cuerpo astral de quien los engendró, absorbiendo de esta manera la vida de su progenitor. Los hombres masturbadores engendran "súcubos" y las mujeres masturbadoras engendran "íncubos". Estas larvas incitan a sus progenitores a repetir incesantemente el acto que les dio vida. Tienen el mismo color del aire y por eso no se ven a simple vista. Remedio eficaz para librarse de ellas es llevar Flor de Azufre entre los zapatos. Los vapores etéricos del Azufre las desintegran. Al abandonar el alma el cuerpo físico por causa de la muerte, se lleva todos sus valores de conciencia. Al reencarnar en un nuevo cuerpo físico trae todos estos valores de conciencia, tantos buenos como malos. Estos valores son energías positivas y negativas. Todo ser humano corriente tiene en su atmósfera astral cultivos de larvas de formas tan extrañas que la mente no puede concebir. Los valores positivos traen salud y dicha. Los valores negativos se materializan en enfermedades y amarguras. La viruela es el resultado del odio. El cáncer, de la fornicación. La mentira desfigura la figura humana engendrando hijos monstruosos. El egoísmo extremado produce la lepra. Se es ciego de nacimiento por pasadas crueldades. La tuberculosis es hija del ateísmo. Cada defecto humano, es pues, un veneno para el organismo.
ENS ESPIRITUALE🔗
La extraña historia que relatamos a continuación, sucedió en un pueblo de la costa Atlántica de Colombia conocido con el nombre de Dibulla. Sus moradores, en su mayoría, de raza negra, vivían despreocupados e indolentes. Un día, hace algunos años, nativos de esta localidad robaron a los indios Arhuacos reliquias sagradas de sus antepasados. El "Mama" Miguel envió una comisión a Dibulla con este recado: "El "Mama" ha puesto el lebrillo y sabe que en este pueblo están las reliquias de nuestros antepasados; Si no las entregáis en la luna llena, el "Mama" enviará los "Ánimos" y quemará el pueblo". Esta petición sólo causó mofas y risas entre los dibulleros. A la llegada de la luna llena, sin causa conocida, estalló un incendio en el pueblo. Cuando acudieron los vecinos a apagarlo, nuevos incendios estallaban, especialmente en las casas donde guardaban las reliquias robadas. Parecía como si las potencias del fuego se hubieran confabulado contra aquel pueblo indefenso para convertirlo en cenizas. Cantaban en vano los curas sus exorcismos y las gentes lloraban amargamente. Todo era confusión, y, perdida toda esperanza de contener el fuego, resolvieron devolver los dibulleros a los Arhuacos las reliquias sagradas. Inmediatamente y como por ensalmo, cesaron los incendios. ¿De qué medios se valió el "Mama" para producir los incendios? Indudablemente, de los elementales del fuego, contenidos en plantas, hierbas y raíces de los signos del fuego. Estos conocimientos son ignorados no solamente por científicos modernos, sino por las sectas que dicen ser poseedoras de las enseñanzas ocultas... Al hablar del ENS ESPIRITUALE tenemos que ser claros en la expresión y precisos en el significado, porque ENS ESPIRITUALE es complejo en su esencia y en sus accidentes. Al hablar de los Tattvas, que son criaturas elementales de los vegetales, advertimos que pueden ser utilizados por los magos negros para causar daño a sus enemigos. Cada vegetal es un extracto Táttvico. ¿Y qué es Tattvas? Sobre esto se ha hablado bastante, pero no ha sido bien comprendido. Tattva es vibración del éter. Todo sale del éter y todo vuelve al éter. Rama Prasá, el gran filósofo indio, habló de los Tattvas, pero no enseñó a manejarlos por no conocer a fondo la sabiduría de los Tattvas. También H.P. Blavatsky, en su obra «La Doctrina Secreta» habló de los Tattvas, pero ella desconocía la Técnica esotérica que versa sobre el uso práctico de los Tattvas. Todo el universo está elaborado con la materia etérica Akasha, término usado por los indostaníes. El éter se descompone en siete modalidades diferentes que, al "condensarse", dan origen a todo lo creado. El sonido es la materialización del Akasha Tattva. El sentido del tacto es la materialización del Vayú Tattva. El fuego y la luz que percibimos con nuestros ojos es la materialización de Tejas Tattva. La sensación del gusto no es más que la condensación del Tattva Apas. El olfato es la materialización de Prithví Tattva. Hay otros dos Tattvas que sólo sabe manejar el mago. Son el Adi Tattva y el Samadhi Tattva. Akasha, es la causa primaria de todo lo existente. Vayú es la causa del aire y del movimiento. Tejas es el éter del fuego animando las llamas. Prithví es el éter del elemento tierra acumulado en las rocas. Apas es el éter del agua que entró en acción antes de Prithví, pues antes de que hubiera tierra hubo agua. Los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, fuego, agua y aire, son una condensación de cuatro clases de éter. Estas cuatro variedades de éter están densamente pobladas por innumerables criaturas elementales de la naturaleza. Las salamandras viven en el fuego (Tattva Tejas). Las ondinas y las nereidas en las aguas (Tattva Apas). Las sílfides en las nubes (Tattva Vayú). Los gnomos y pigmeos en la tierra (Tattva Prithví). Los cuerpos físicos de las salamandras son las plantas, hierbas y raíces de los vegetales influidos por los signos del fuego. Los cuerpos físicos de las ondinas son las plantas, hierbas y raíces de los vegetales influidos por los signos zodiacales del agua. Los cuerpos físicos de las sílfides son las plantas, hierbas y raíces de los vegetales influidos por los signos de aire. Los cuerpos físicos de los gnomos son las plantas, hierbas y raíces de los vegetales influidos por los signos zodiacales de tierra. Cuando el "Mama" Miguel incendió a Dibulla, utilizó el Tattva Tejas. El instrumento para operar con este Tattva son los elementales de fuego (salamandras) encarnados en las plantas, árboles, hierbas y raíces de los signos de fuego. Manipulando el poder oculto de las plantas de agua, podemos operar con Apas y desatar las tempestades o apaciguar las aguas. Manejando los elementales del aire encerrados en los vegetales de este signo (Vayú) podemos desatar o calmar los vientos y huracanes. Manejando el poder oculto de las hierbas de los signos de tierra podemos transmutar el plomo en oro, pero para ello necesitamos de Tejas también. Las tradiciones prehistóricas de la América precolombina nos aseguran que los indios trabajaban el oro como si se tratara de blanda arcilla. Esto lo conseguían con los elementales de las plantas, cuyo elemento etérico son los Tattvas. Los magos negros utilizan los elementales de los vegetales y los Tattvas para dañar a distancia a sus semejantes. Cuando las sílfides astrales cruzan el espacio, agitan a Vayú y Vayú mueve las masas de aire y se produce el viento. Cuando un mago agita con su poder a los elementales del fuego, éstos a su vez actúan sobre Tejas, y entonces el fuego devora lo que el mago quiere. En el mar estallan grandes batallas entre los elementos. Las ondinas lanzan el éter de sus aguas contra las sílfides, y éstas, devuelven el ataque enviando ondas etéricas contra las ondinas. De la agitada combinación de agua y aire estalla la tempestad. El rugido del mar y el silbido del huracán son los gritos de guerra de estos elementales. Los elementos de la naturaleza se agitan cuando los correspondientes elementales se emocionan, entusiasman o mueven intensamente. Al manipular los elementales de las plantas, nos hacemos dueños de sus Tattvas y de los poderes que ellos encierran. El cuerpo etérico del hombre está constituido de Tattvas y sabemos que este cuerpo es la base sobre la que opera la Química orgánica. La misma ciencia oficial, en sus tratados de física, ya no puede negar que el éter penetra todos los elementos físicos. Dañando el cuerpo etérico, se daña matemáticamente el cuerpo físico. Utilizando los elementales vegetales y las ondas etéricas, pueden causar daño a distancia al cuerpo etérico entidades perversas. Las consecuencias son muy graves. Los médicos magos de la raza india del Departamento de Bolívar (Colombia), prueban entre sí su ciencia y poder con el elemental del árbol Guácimo, en la siguiente forma: Hacen un círculo alrededor del Guácimo, lo bendicen, lo veneran y le ruegan el servicio de atacar al médico rival. Después de éste ritual, con un cuchillo nuevo levantan varios centímetros de la cáscara del árbol y colocan debajo un pedazo de carne de res (Bofe). Luego ordenan al elemental del árbol atacar a su enemigo. El rival hace lo mismo utilizando otro árbol de Guácimo. De esta manera, trábase una lucha terrible entre los elementales de estos árboles, hasta que uno de los médicos muera. El elemental del Guácimo es un genio de fuego, que se lanza impetuoso contra la víctima. Visto clarividentemente, este elemental usa capa hasta los pies y está dotado de grandes poderes. Los magos negros practican cierto rito con el árbol Almácigo (que yo naturalmente guardo en secreto para no darles armas a los malvados), logrando por este medio herir o matar a distancia a las personas que desean hacer daño. Para curar a un enfermo atacado por este procedimiento, el mago blanco emplea otro Almácigo. Lo primero que hace es dibujar la figura del enfermo en el tronco: hacer un círculo mágico alrededor del árbol y ordenar al elemental curar al enfermo. A medida que la incisión hecha en el árbol va sanando, también va sintiendo mejoría el enfermo; y cuando desaparece la cicatriz del tronco la curación completa se ha verificado. Aquí ocurren dos fenómenos: El de la transmisión de la vida (Mumia), porque la vida del elemental del árbol cura al enfermo; y el de la trasplantación de las enfermedades, porque la enfermedad se transmite al vegetal agresivo y al mago negro, que van enfermando a medida que se cura el paciente. Con este procedimiento del Almácigo se pueden curar a distancia muchas enfermedades. Hay hechiceros que se valen de ciertas plantas, en mezcla con los alimentos, para llenar el organismo de sus víctimas de mortíferos gusanos, que han de producir la enfermedad y la muerte. Otros inoculan blenorragia artificial o dan a beber sustancias animales peligrosas para producir determinados efectos. En otra parte de este libro, el lector podrá informarse detenidamente de estas cosas. Los magos negros saben inyectar sustancias venenosas en el cuerpo Astral de sus víctimas, las cuales enferman inevitablemente. El cuerpo Astral es un organismo material un poco menos denso que el físico. Los maestros dan un vomitivo al cuerpo Astral del enfermo, en esos casos, para que arroje las sustancias inyectadas. Los otros cuerpos internos también son materiales, y como tales, tienen sus enfermedades, sus medicinas y sus médicos. No son raras en el templo de Alden las operaciones quirúrgicas. Un grave daño en el cuerpo mental, al transmitirse reflejamente en el cerebro físico, produce la locura. La desconexión entre el cuerpo Astral y el Mental, ocasiona locura furiosa. Si no hay ajuste entre el Astral y el etérico, necesariamente, resulta el idiota o cretino. En el templo de Alden, en donde moran los grandes Maestros de la Medicina: Hipócrates, Paracelso, Galeno, Hermes y otros, hay un laboratorio de alquimia de alta trascendencia. Este templo está en el Astral, en las entrañas vivas de la gran Naturaleza. Los cuerpos internos comen, beben, asimilan, digieren y excretan, exactamente lo mismo que el organismo físico, pues son cuerpos materiales en diverso grado de sutilidad solamente. En toda sensación y reacción, estos cuerpos utilizan los Tattvas. Los Tattvas son la base fundamental de todo lo existente, y de la misma manera pueden ser vehículos de amor o de odio. Lamento tener que disentir de la opinión del Maestro Huiracocha sobre el horario Táttvico. En su «Tatwámetro» dice él, que cada Tattva vibra durante 24 minutos cada dos horas, en el siguiente orden: Akasha, Vayú, Tejas, Prithví, Apas. Asegura Huiracocha que esta vibración de los Tattvas se inicia diariamente con la salida del sol. Esto está en desacuerdo con los hechos y las observaciones. El mejor horario Táttvico es el de la Naturaleza. Cuando el tiempo está frío, húmedo y lluvioso, encapotado el cielo de densos nubarrones, quiere decir que su causa radica en el éter mismo del agua (Apas). Cuando esto ocurre, las ondas etéricas del agua están sometidas a una fuerte vibración cósmica que coincide generalmente con una posición de la luna. En horas o días de huracanes y brisa, podemos asegurar que las ondas etéricas del aire (Vayú) están en agitación y vibración. Tardes llenas de sol, nos hablan claramente que el éter del fuego (Tejas) está vibrando intensamente. Tiempo seco, bochornoso, nos traduce vibraciones de Akasha. Horas llenas de alegría, plenas de luz las produce Prithví. El mejor horario Táttvico, es el de la Naturaleza. Cuando se agitan las ondas del fuego, la creación se inunda de luz y calor. Si el éter acuoso vibra, se mueven las aguas y todo se humedece. Cuando las ondas etéricas del elemento tierra, bullen y vibran, se alegra la Naturaleza entera. Las estaciones de verano se pueden determinar al principiar cada año. La tradición de las cabañuelas es muy antigua pero ya se tiene olvidada y desfigurada. Se toma en la noche del primero de Enero, 12 terrones secos de Sal de Piedra. Se separan en dos grupos de seis, y se asigna a cada terrón un mes del año. Al día siguiente se observan los terrones: los secos serán los de verano y los húmedos serán meses de invierno. Tanto los magos negros como los blancos, utilizan para sus respectivos fines los Tattvas de la Naturaleza. Hay ciertos extractos Táttvicos que el mago blanco aprovecha para "cerrarse". Para defenderse de las potencias del mal, cierra su atmósfera atómica y entonces ninguna influencia maligna, ni veneno mágico, ni trabajo de hechicería podrán afectarlo ni dañarlo. En el departamento de Magdalena (Colombia) existe un árbol llamado "Tomasuco", que lo usan para "cerrarse". Esta operación la empiezan a las doce del día de un Viernes Santo. Trazan un círculo alrededor del árbol, bendícenlo y ruegan al elemental que con sus átomos protectores "cierre" la atmósfera personal, creando una muralla protectora que los defienda de los poderes tenebrosos. Hecha la petición, se acercan al árbol, caminando de sur a norte, y con un cuchillo nuevo cortan una de las venas del árbol y se bañan el cuerpo desnudo con el líquido. De este líquido que es muy amargo, se toman tres copas. Este extracto Táttvico nos protege de muchos males. A quienes se han "cerrado" de este modo, no podrán dañarlo ni los venenos ni los hechizos. Si tuviere a la mano algún líquido o sustancia venenosa, sentirá un choque nervioso. El genio del árbol girará alrededor del mago blanco impidiendo la entrada a las potencias del mal. En un festín, el Maestro Zanoni bebió vino envenenado y levantando la copa dijo: "Brindo por ti Príncipe, aun cuando sea con esta copa", el veneno no le causaba daño al Maestro. También la historia cuenta que Rasputín bebió vino envenenado delante de sus enemigos y se rió de ellos.
ENS NATURAE🔗
Los nervios son para el fluido vital lo que los alambres para la electricidad. El sistema nervioso cerebro espinal es el asiento del ÍNTIMO, y el sistema Gran Simpático es la sede del cuerpo Astral del hombre. "El corazón envía todo su espíritu, por todo el cuerpo, así como el Sol envía todo su poder a todos los planetas y tierras; la Luna (la inteligencia del cerebro) va al corazón y vuelve al cerebro. El fuego (calor) tiene su origen en la actividad (Química) de los órganos (los pulmones) pero penetra todo el cuerpo. El licor vital (esencia vital) está universalmente distribuido y se mueve (circula en el cuerpo). Este humor contiene muchos humores diferentes y produce en él "metales" (virtudes y defectos) de varias especies" (Paramirum L. 3 Paracelso). Muchos médicos de la ciencia oficial van a exclamar ante estas afirmaciones: "¿Dónde están los cuerpos internos? ¿Cómo hacemos para distinguirlos y percibirlos? Nosotros solamente aceptamos lo que se pueda analizar en el laboratorio y someter al estudio de los sistemas que hemos desarrollado". O sea, que el límite de su capacidad está en relación con los aparatos que han perfeccionado. Esta posición en que se colocan de negar todo lo que no pueden comprender y de someter todo al dictamen de sus "cinco" sentidos, es absurda. Si desarrollaran la clarividencia, que es el "sexto" sentido, se darían cuenta de la verdad de estas aseveraciones. No se debe olvidar que las "lumbreras" de la época de Pasteur se mofaron de él cuando afirmaba las famosas teorías que lo han hecho célebre. ¿No ocurrió lo propio y algo peor con Copérnico y Galileo, víctimas de lo que se creyó contrario a la verdad conocida o revelada? ¿No fueron los "sabios" que cubrieron de vituperios a Colón porque anunciaba la existencia de un nuevo mundo, más allá del cabo de Finisterre, fin de la tierra de entonces? Se puede despertar el sexto sentido con éste procedimiento: Siéntese frente a una mesa; mire fijamente el agua contenida en un vaso, por espacio de diez minutos todos los días. Al cabo de algún tiempo de prácticas se despertará la clarividencia. La vocal "I" pronunciada diariamente, durante una hora, produce el mismo resultado. Despertada la clarividencia, se podrán ver los cuerpos internos y estudiar su anatomía. Cuando el cuerpo etérico del hombre está debilitado, el organismo físico enferma por acción refleja. El cuerpo etérico tiene su centro en el Bazo. A través del Bazo penetran en el organismo las energías solares, que son el principio vital de todo lo existente. El cuerpo etérico es un duplicado exacto del cuerpo físico, y está hecho de Tattvas. Cada átomo etérico penetra en cada átomo físico, produciéndose una intensa vibración. Todos los procesos de la química orgánica se desenvuelven con base en el cuerpo etérico o segundo organismo. Todo órgano del cuerpo físico enferma cuando su contraparte etérica ha enfermado, y a la inversa: sana el cuerpo físico cuando el etérico está curado. Los discípulos que no puedan recordar sus experiencias astrales, deben someter su cuerpo etérico a una operación quirúrgica, que realizan los Nirmanakayas en el primer salón del Nirvana (el primer subplano del plano Nirvánico, en lenguaje teosófico). Después de esta operación, el discípulo podrá llevar a sus viajes astrales los éteres que necesita para traer sus recuerdos. El cuerpo etérico, consta de cuatro éteres: éter químico, éter de vida, éter lumínico y éter reflector. Los éteres químico y de vida, sirven de medio de manifestación a las fuerzas que trabajan en los procesos bioquímicos y fisiológicos de todo lo relacionado con la reproducción de la raza. La luz, el calor, el color y el sonido se identifican con el éter lumínico y reflector. En estos éteres tiene su expresión el Alma sapiente, que es la Doncella querida de nuestros recuerdos. Vista clarividentemente esta doncella parece una bella dama en el cuerpo etérico. Es necesario que el discípulo aprenda a llevarse en sus salidas astrales a la Doncella querida de los recuerdos para poder traer la memoria de lo que vea y oiga en los mundos internos, pues ella sirve de mediadora entre los sentidos del cerebro físico y los sentidos ultrasensibles del cuerpo Astral. Viene a ser, si cabe el concepto, como el depósito de la memoria. En el lecho, a la hora de dormir, invoque al ÍNTIMO así: "Padre mío, tú que eres mi verdadero ser, te suplico con todo el corazón y con toda el alma, que saques de mi cuerpo etérico a la Doncella de mis recuerdos, a fin de no olvidar nada cuando retorne a mi cuerpo". Pronúnciese luego el Mantram: LAAAA RAAAA SSSSSSS, y adormézcase. Dese a la letra "S" un sonido silbante y agudo parecido al que producen los frenos de aire. Cuando el discípulo se halle entre la vigilia y el sueño, levántese de su cama y salga de su cuarto rumbo a la Iglesia Gnóstica. Esta orden debe tomarse tal cual, con seguridad y con fe, pues es real y no ficticia; en ello no hay mentalismos ni sugestiones. Bájese de la cama cuidadosamente para no despertarse y salga del cuarto caminando con toda naturalidad como lo hace diariamente para dirigirse al trabajo. Antes de salir de un saltito con la intención de flotar, y si flotare diríjase a la Iglesia Gnóstica o a la casa del enfermo que necesita curar. Más, si al dar el saltito no flotare, vuelva a su lecho y repita el experimento. No se preocupe usted por el cuerpo físico durante esta práctica. Deje a la Naturaleza que obre, y no dude porque se pierde el efecto. Tiene el cerebro un tejido muy fino, que es el vehículo físico de los recuerdos astrales. Cuando este tejido se daña se imposibilitan los recuerdos, y sólo se puede remediar el daño en el templo de Alden, mediante curación de los Maestros. Los canales seminíferos tienen átomos que tipifican nuestras pasadas reencarnaciones. También son los portadores de la herencia y de las enfermedades que sufrimos en vidas anteriores y las de nuestros antepasados. La célula germinal del espermatozoide es séptuple en su constitución interna y con ella recibimos la herencia biológica y anímica de nuestros padres. El carácter y talento propios sepáranse de la corriente atávica, porque son patrimonio exclusivo del Ego. En el corazón del Sol hay un hospital o casa de salud, donde se da asistencia oportuna a muchos iniciados desencarnados para curar sus cuerpos internos. El aura de un niño inocente es una panacea para los cuerpos mentales enfermos. Las personas que sufren de enfermedades mentales encontrarían gran alivio durmiendo cerca a un niño inocente. También son muy recomendables los sahumerios de maíz tostado. El enfermo debe mantener el estómago libre de gases para evitar que asciendan al cerebro y causen mayores trastornos. El aceite de higuerilla es muy recomendado para estos enfermos de la mente en aplicaciones diarias a la cabeza. Las vacunas deben proscribirse en todos los casos, pues dañan el cuerpo Astral de las personas. Si se desea recibir ayuda de los Maestros Paracelso, Hipócrates, Galeno, Hermes, etc., escriba al templo de Alden y pida atención médica. Los Tattvas vibran y palpitan intensamente con el impulso de poblaciones de elementales e influencias de las estrellas. Los Tattvas y los elementales de las plantas son la base de la medicina oculta. Los tumores purulentos en los dedos, cúranse generalmente sumergiendo alternativamente la parte afectada en agua caliente y fría. La acción del calor y el frío (Tattvas Tejas y Apas) al establecer el equilibrio orgánico, restablecen la normalidad. Todo ser humano carga una atmósfera de átomos ancestrales que tienen sus chakras en las rodillas. Allí, en las rodillas, y no en otra parte, está localizado el instinto de conservación y la herencia de la raza. Por esta exclusiva causa tiemblan las rodillas ante un grave peligro.
ENS DEI🔗
Dice H. P. Blavatsky: "Karma infalible que ajusta el efecto a la causa en los planos físicos, mentales y espirituales del Ser, así como ninguna hasta la más pequeña, desde la perturbación cósmica, hasta el movimiento de nuestras manos, y del mismo modo que lo semejante produce lo semejante, así también karma es aquella ley invisible y desconocida que ajusta sabia, inteligente y equitativamente, cada efecto a su causa haciendo remontar ésta hasta su productor". Se paga karma en el mundo físico, y se paga también en los mundos internos, pero el karma en el mundo físico es por grave que sea él, muchísimo más dulce que el correspondiente Astral. Actualmente, en el "Avitchi" de la luna negra, hay millones de seres humanos que están pagando terribles karmas. La mente del mago se horroriza al contemplar al Lucifer sumergido en fuego ardiente y azufre. La mente del mago se horripila al contemplar a los famosos inquisidores de la Edad Media soportando el fuego que a otros hicieron soportar, y exhalando los mismos ayes lastimeros que a otros hicieron exhalar. El alma del mago se estremece de horror al contemplar a los grandes tiranos de la "guerra" purgando sus karmas terribles en la luna negra. Allí vemos a Hitler y a Mussolini sufriendo el martirio del fuego, que desataron sobre las ciudades indefensas. Allí miramos a Abaddon, el Ángel del Abismo, sufriendo en sí mismo las cadenas y ligaduras con que martirizó a otros. Allí vemos a Mariela, la gran maga, abrasada en el fuego de sus propias maldades. Allí vemos a Yahvé y a Caifás el sumo Sacerdote, recibiendo el suplicio de la Cruz a que condenaron al Maestro. Allí vemos al "Imperator", fundador de la Escuela AMORC de California, asido al "lazo" o cuerda de la magia negra con que atan a sus discípulos ingenuos. Cuando el alma humana se une con el ÍNTIMO, ya no tiene karma por pagar, porque cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior. El peor género de enfermedades son aquellas engendradas por karma. La viruela es el resultado del odio, la Difteria es el fruto de las fornicaciones de pasadas vidas. El cáncer es también el resultado de la fornicación. La tuberculosis o peste blanca, es el resultado del ateísmo y materialismo en pasadas vidas. La crueldad engendra la ceguera de nacimiento. El raquitismo es hijo del materialismo. La malaria proviene del egoísmo, etc. Centenares de otras enfermedades tienen su origen en las malas acciones de nuestras pasadas vidas. Dentro de cada hombre vive "una ley", y esa "ley" es el "Glorian" de donde emanó el ÍNTIMO mismo. El alma es tan sólo la sombra de nuestro real ser, el "GLORIAN". El GLORIAN es un hálito del absoluto, para sí mismo profundamente ignoto. El GLORIAN no es espíritu ni materia, ni bien ni mal, ni luz ni tinieblas, ni frío ni fuego. El GLORIAN es la ley dentro de nosotros, es el YO real y verdadero. Cuando el ÍNTIMO y el alma obedecen a la ley que es "su ley", el resultado es la alegría, la felicidad y la salud perfectas. Día llegará en que nos libertaremos de los Universos y de los Dioses; y esto ocurrirá cuando nos fusionemos con el "GLORIAN", que es la ley dentro de nosotros. Tócale al Alma subir trabajosamente la septenaria escala de la luz, para pasar más allá de la luz y de las tinieblas. Debe pasar cincuenta puertas para unirse con su GLORIAN. De un Ritual Gnóstico, copiamos lo siguiente: "Allá arriba, en la altura de lo desconocido hay un palacio, el piso de aquel palacio es de oro, lapislázuli y jaspe, pero en medio de todo sopla un hálito de muerte. ¡Ay de ti, oh guerrero! ¡Oh luchador! Si su servidor se hunde, pero hay remedios y remedios". "Yo conozco esos remedios, porque el amarillo y el azul que te circundan es visto por mí". "Amarme es lo mejor, es el más sublime y delicioso néctar". Este fragmento del Ritual Gnóstico de Huiracocha, profanado por Israel Rojas R., encierra grandes verdades esotéricas. Aquel magnífico palacio de las cincuenta puertas tiene bellos y dulces jardines, en los cuales sopla un hálito de muerte. En sus salones seremos amados por nuestros discípulos más queridos; nos abandonarán los que antes nos aplaudían y admiraban, y quedaremos al fin solos, pero en el fondo realmente ni "solos" ni "acompañados", sino en plenitud perfecta. El hombre se convertirá en una "ley", cuando se una con "la ley". Existen poderes propios y poderes heredados. "Ganserbo" el gran "brujo", me contó cómo él heredó los poderes ocultos de su abuela, una anciana española. Dijo así Ganserbo: "Mi abuela me había instruido para que yo la atendiese en su lecho de muerte; ella me aseguró que yo sería el heredero de su poder, y en una salida que hice fuera de casa la anciana entró en estado agónico y no podía morir, y pedía a mis familiares que me llamasen. Cuando ya regresé a casa, lo comprendí todo y entendí que era el momento supremo, doblé mi pantalón hasta la rodilla para poder soportar el terrible frío de la entrega del poder. Yo entré solo a su aposento de muerte, estreché con mi mano la mano de mi abuela, y acto seguido se apagó la lumbre que iluminaba el tétrico recinto, se volcó un vaso de cristal con agua y el agua no se derramó; la anciana exhaló su último suspiro y dejó entre mi mano una enorme araña terriblemente helada y yerta. Aquella araña se sumergió por los poros de mi mano, y así heredé el poder de mi abuela". Esta narración, tal como la escuché de labios de "Ganserbo" el brujo, nos muestra a las claras los poderes heredados. Investigaciones posteriores en relación con el caso de Ganserbo, nos llevaron a la conclusión de que se trataba de poderes de magia negra. La araña en cuestión, es una maga negra que ha vivido adherida al cuerpo Astral de todos los antepasados de Ganserbo. A esa maga negra le gusta asumir esa horrible figura de araña, pues el cuerpo Astral es plástico y puede asumir cualquier figura de animal. Ganserbo es un gran adivino y nada se le puede esconder, pero en el fondo realmente no es sino un Médium inconsciente, y si bien es cierto que conoce los secretos de todo el mundo, ello se debe únicamente a los "informes internos" que recibe de la maga negra adherida a su Astral, tal como estuvo antes adherida al Astral de su abuela. La palabra perdida es otro poder que el Maestro entrega a su discípulo en el momento de fallecer. La palabra perdida de los Magos negros se escribe "MATHREM" y se pronuncia "MAZREM". La Palabra Perdida de los Magos Blancos se mantiene oculta dentro del fiat luminoso y espermático del primer instante, y solamente la sabe el INICIADO. "Nadie la pronunció, nadie la pronunciará, sino aquel que lo tiene encarnado".
LA IGLESIA GNÓSTICA🔗
La Iglesia Gnóstica es la auténtica iglesia de nuestro Señor el Cristo, es el templo de las iniciaciones y está situado en el plano Astral. En ese templo oficia nuestro Señor el Cristo y los Santos Maestros. Todo el que lea nuestros libros y practique magia sexual, quedará conectado internamente con ese templo. El discípulo puede ir en carne y hueso cada vez que quiera, y bástale el procedimiento que enseño en el capítulo: "Hombres y tierras de Jinas". Los días viernes y domingos puede el discípulo asistir al "Pretor" para recibir la Santa Unción de pan y vino, o para curarse de cualquier enfermedad. La iglesia tiene 11000 vestales. En la iglesia moran los 24 ancianos del Apocalipsis. La Iglesia tiene siete salones de instrucción esotérica para los discípulos; allí los Maestros enseñan e instruyen. El que quiera unirse con el ÍNTIMO, tiene que atravesar necesariamente las nueve Arcadas de las nueve iniciaciones de Misterios Menores. Los Aspirantes a cada Iniciación tienen sus salones de instrucción esotérica. Cada iniciación tiene sus grados y cada grado sus pruebas. En la Alta Iniciación el hombre se une con su ÍNTIMO y se convierte en un Maestro de Misterios Mayores (Véase mi libro: «Matrimonio Perfecto»). Los Maestros de la Santa iglesia Gnóstica concurren al lecho de los enfermos para sanarlo. Hay una oración Gnóstica que todo enfermo debe pronunciar para pedir ayuda a los Maestros. Hela aquí:
ORACIÓN GNÓSTICA🔗
"Tú, Logos Solar, emanación ígnea, Cristo en sustancia y en conciencia, vida potente por la que todo avanza, ven hacia mí y penétrame, báñame, traspásame y despierta en mi SER todas esas sustancias inefables que tanto son parte de ti como de mí mismo". "Fuerza universal y cósmica, energía misteriosa, yo te conjuro, ven hacia mí, remedia mi aflicción, cúrame este mal y apártame este sufrimiento para que tenga armonía, paz y salud". "Te lo pido en tu sagrado nombre, que los misterios y la Iglesia Gnóstica me han enseñado, para que hagas vibrar conmigo todos los misterios de este plano y planos superiores, y que esas fuerzas reunidas logren el milagro de mi curación. ASÍ SEA". La Iglesia Gnóstica se preocupa especialmente por el sexo. Se equivocan todos aquellos que piensan que para ser Gnóstico se necesita de las extravagantes prácticas de la Teosofía, de la Rosacruz o del espiritismo. Sepan todos, tirios y troyanos, que en nuestra Iglesia no existen anormales, y quien quiera ser Gnóstico tiene que vivir una vida sana y bien equilibrada. Hay viejas decrépitas y viejos agotados sexualmente, que nos critican porque amamos el sexo. Esos ancianos fornicarios y esas viejas beatas no pertenecen a la Iglesia Gnóstica, porque el movimiento Gnóstico estudia especialmente el amor y se fundamenta en la fuerza sexual que es la fuerza con que Dios hizo el Universo. Existen por ahí sujetos anormales que se precian de tener facultades mediumnímicas, a través de los cuales se expresan ciertas larvas que pululan en el Astral. Dichos sujetos dicen recibir mensajes de nuestro Señor Jesucristo, y fundan Logias y Sociedades con viejos decrépitos y estultos. Es el colmo de la impostura y de la falta de respeto al ser más grande y sublime que vino al mundo. Nosotros los gnósticos entramos a la Iglesia del Cristo que es la Santa Iglesia Gnóstica, pero cuán difícil es llegar a tener el privilegio de tocar siquiera la borla de las sandalias del Maestro. ¡Qué difícil y qué trabajoso es obtener la prerrogativa de besar los pies de la Divina Majestad de nuestro Señor el Cristo! Sin embargo, los mediumnímicos aquellos, engañados por larvas astrales, dicen tener comunicación con el Logos Solar, el Cristo. ¡Qué Sandios!. Apartémonos de los espiritistas y avancemos sobre el tema. Lo importante es aprender a querer, amar a la mujer, gozar de la dicha del sexo sin derramar el semen. El hombre se hizo para la mujer y a la inversa, la mujer para el hombre, macho y hembra, sin confundirse con el bruto por la divina diferencia de no eyacular; de aprender a separarse a tiempo. Así como hay canales para derramar el semen, así también existen en el organismo humano canales para transmutarlo, para subirlo a la cabeza. Hay que aprender a usar esos canales de ascenso, aprender a manejar la Culebra y aplastar la bestia pasional. Hay que aprender a reemplazar la pasión por la fuerza, por el poder.