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El Espejo Mágico
El espejo de la alta magia se prepara esotéricamente en cuarenta y ocho días empezando en luna nueva y concluyendo el trabajo en el plenilunio de la siguiente. Con permiso del padre que está en secreto se consigue el éxito. En realidad de verdad, el Padre de todas las luces es quien manda y si nosotros queremos trabajar rectamente y con verdadera dignidad en magia blanca, debemos empezar cualquier trabajo esotérico, rogando al Padre, pidiendo permiso al Padre que está en secreto; así no caeremos en errores. En el espejo mágico se puede ver todas aquellas cosas que nos interesan, si el Padre da permiso; así él ayuda, si él quiere. Si se quiere preparar bien el espejo mágico, durante el tiempo de preparación se debe vivir en santidad y castidad total. Es necesario dedicarse durante todo ese tiempo a hacer obras de caridad. Tómese una lámina muy brillante de acero muy bien pulimentada y escríbase encima de los cuatro extremos, en cada uno de éstos, las mágicas palabras siguientes: "Jehová, Elohim, Metraton, Adonai". En cada extremo se escribirá una sola palabra. Las cuatro palabras serán distribuidas en los cuatro extremos. Póngase muy devotamente la lámina de acero en un lienzo blanco y muy hermoso y luego presentaréis así la lámina resplandeciente ante los rayos de la Luna diciendo la siguiente oración: "Oh Padre Mío, Oh Isis, Madre Divina, Madre Saidica, Tetragrammaton, Tetragrammaton, Tetragrammaton. Prepárame este espejo; concédeme el poder de mirar en él y haz que se digne el resplandeciente Ángel Azrael, aparecerse en este espejo". "Azrael, Azrael, Azrael, te adoro y te invoco, venid en nombre del Tetragrammaton, Amén, Amén, Amén". Hecha esta invocación mágica, se quemarán ramas de Laurel para impregnar con el humo de estas, al espejo mágico. Posteriormente se perfumará el espejo con rosas y violetas que se echarán sobre el espejo mágico. Por último y para concluir el trabajo, se recitará con mucha fe la siguiente invocación. INVOCACIÓN: "En éste, por éste y con éste espejo del Tetragrammaton y por el Tetragrammaton, imploro la ayuda misteriosa del Ángel Azrael". Terminada la invocación, se sahumará el espejo con Incienso y Mirra. Enseguida se soplará sobre el espejo tres veces. Luego, con intensiva fe, se recitará estas palabras: "No me abandones Azrael, sé que soy un miserable gusano del lodo del mundo. Sé que soy un pobre pecador. Sé que ando por el camino del mal. Todo eso lo sé, pero te amo Azrael, te pido que me auxilies, Azrael te imploro ayuda, Azrael. Venid a mí en el nombre mágico y esotérico de Falma, por Falma, en Falma. Ven Azrael a este espejo, ven, ven, ven". Por último se pondrá la mano derecha sobre el espejo suplicando al Padre que Envíe a Azrael. Esto se hará durante cuarenta y ocho noches, hasta que el Ángel Azrael aparezca en el espejo. El ángel Azrael aparecerá en la forma de un hermoso niño. Cuando el Ángel aparezca, se le rogará nos asista siempre en el trabajo con el espejo.