← Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica (Ampliado y Corregido)
Indicaciones Finales
Según el problema que tengamos, se escogerá el día de la invocación. Nunca se debe olvidar el círculo mágico alrededor del invocador, este último como ya dijimos, se traza con la espada en el suelo. Debe prepararse el aire con los perfumes correspondientes. Hay que invocar al Regente del aire en el día correspondiente, suplicando arregle el aire para que el Genio Planetario o los Genios puedan hacerse visibles y tangibles ante nosotros. Concluido todo esto, se procederá a la invocación planetaria; para esto último se usará la invocación correspondiente. Cualquier duda por insignificante que ésta sea, aun cuando ésta última sea inconsciente, o meramente subconsciente, hará fracasar la invocación. Los miedosos deben abstenerse de hacer estas invocaciones teúrgicas porque podrían caer muertos en el experimento. Esta clase de invocaciones son para gente muy valerosa. La invocación se debe repetir miles de veces hasta que se presente el Genio invocado. Quienes hagan invocaciones con propósitos de venganza, como el deseo revanchista, egoístamente, con envidia, etc., fracasarán, no lograrán nada con la invocación. La Teurgia sólo es posible a base de muchísima paciencia; quienes no logran el triunfo en un primer experimento, deben repetirlo miles de veces hasta triunfar. Jámblico fue un gran Teúrgo que trabajó con los Genios Planetarios. Es obvio que ese gran Maestro poseía facultades logradas a base de grandes súper-esfuerzos y sacrificios. Las facultades teúrgicas de Jámblico fueron extraordinarias.