Capítulo LXIII. Ritmo Retorno Recurrencia
"Toda la naturaleza –dice Engels– desde sus partículas más minúsculas hasta sus cuerpos más gigantescos, desde el grano de arena hasta el sol, desde el protozoo hasta el hombre, se halla en estado perenne de nacimiento y muerte, en flujo constante, sujeta a incesantes cambios y movimientos".
Engels estudia la mecánica de la naturaleza pero nada sabe sobre las leyes fundamentales de dicha mecánica, conoce el reloj pero nada sabe sobre las leyes que gobiernan la mecánica del reloj; realmente Engels, el inseparable amigo de Marx, fue un pobre hombre digno de piedad... un imbécil...
"La Dialéctica –dijo Engels–, enfoca las cosas y sus imágenes conceptuales. Sustancialmente, en sus conexiones mutuas, en su entronque y concatenación, en su dinámica, en su proceso de génesis y caducidad".
Es absurdo afirmar que la dialéctica materialista puede enfocar las cosas y las imágenes conceptuales Sustancialmente sin conocer la cuarta característica de todas las cosas.
Resulta estúpido hablar de conexiones mutuas, entronque, concatenación, dinámica, procesos de génesis y caducidad, etc., etc., etc., sin conocer las leyes de Retorno, Recurrencia, Ritmo.
Todo fluye y refluye, va y viene, sube y baja, en todo existe un sístole y un diástole. Los astros en el firmamento y los átomos en la molécula retornan siempre al punto de partida.
Las leyes de Retorno, Recurrencia y Ritmo gobiernan inteligentemente la vida y la muerte, el flujo y el reflujo, y los incesantes cambios y movimientos de la naturaleza.
La gran maquinaria de la naturaleza está gobernada por leyes inteligentes que Engels jamás conoció.
Marx y Engels sólo vieron el reloj pero no conocieron al relojero ni estudiaron las leyes mecánicas de la relojería.
De acuerdo con las leyes del Ritmo todo tiene que retornar al punto de partida.
De acuerdo con las leyes de Recurrencia todo vuelve a ocurrir tal como ocurrió.
Las leyes del Ritmo son matemáticas y las leyes de Retorno y Recurrencia son también matemáticas.
Todo en la naturaleza funciona de acuerdo con las leyes de número, medida y peso.
El acaso no existe.
Los astrónomos pueden calcular matemáticamente el retorno de los soles y de los planetas.
Sabemos con exactitud que cada tres meses cambian las estaciones, tres meses para las primaveras, tres para el verano, tres para el otoño y tres para el invierno.
En forma rítmica todo se repite, todo vuelve a ocurrir tal como ya ocurrió, recordemos que el reloj es redondo, recordemos que el tiempo es redondo, y que las horas van y vienen repitiéndose siempre rítmicamente, retornando las manecillas siempre a los mismos números del horario.
Si realmente queremos conocer las conexiones mutuas de todos los organismos, y de todas las cosas, en su forma realmente Sustancial y no únicamente accidental, necesitamos estudiar las leyes del Ritmo, Retorno y Recurrencia.
El hombre, o para hablar con más exactitud, el Animal Intelectual, en última síntesis es energía y esto lo puede demostrar la física nuclear[1].
Ya está totalmente demostrada la conservación de la energía, realmente la energía se transforma pero no se destruye.
El Animal Intelectual perece, es perecedero, pero el yo energético por el hecho mismo de ser una suma de valores energéticos de la naturaleza, no puede perecer con la muerte del cuerpo físico y continúa en nuestros descendientes.
Si todo retorna, el yo también retorna y si todo se repite, es claro que el yo vuelve a repetir el drama de la existencia, está en la ley de Recurrencia: todo vuelve a ocurrir tal como sucedió, más los resultados.
Desde el átomo hasta el sol, y desde el protozoo hasta el hombre, toda suma de valores energéticos está sometida a las leyes del Retorno, Recurrencia y Ritmo[2].
Es imposible conocer realmente la mutua conexión intrínseca de todos los seres y de todos los pueblos en su entronque verdadero y concatenación auténtica, si jamás hemos estudiado las leyes del Ritmo, Retorno y Recurrencia.
Es imposible establecer un orden social perfecto, si no comprendemos profundamente las leyes de la naturaleza.
La dictadura del proletariado, la violencia comunista, la persecución religiosa, etc., etc., son el resultado fatal de una pésima interpretación de las leyes de la naturaleza.
En nombre del Dios materia y de una dialéctica materialista que en el fondo es únicamente sofistería barata, se violan inocentes monjas y se asesinan sacerdotes de todos los cultos.
Es necesario que nuestros lectores no confundan las leyes de Retorno y Recurrencia con la doctrina teosófica de la Reencarnación.
El yo siendo pluralizado no tiene individualidad y por lo tanto su reencarnación es imposible.
Si el yo es legión no existe individualidad reencarnante, realmente el yo retorna y continúa en nuestros descendientes, pero eso no es reencarnación, eso es únicamente Retorno y Recurrencia.
Es claro que el yo reconstituye nuevas células con sus percepciones y sensaciones, se reviste de nuevo, pero no es en eso Reencarnación porque no existiendo individualidad no se puede hablar de reencarnación.
Es estúpido afirmar que una legión de yoes se reencarna, mejor es decir que el yo pluralizado retorna.
Sin embargo, no queremos con esto negar la reencarnación, únicamente aclaramos lo que son las leyes de Retorno, Recurrencia y ritmo.
Es claro que a veces se dan casos de auténticas reencarnaciones, nosotros consideramos como reencarnación la de un Buda, un Jesús, un Hermes, etc.
Entiéndase por reencarnación el nacimiento de verdaderos individuos, es difícil encontrar en este mundo verdaderos individuos.
Sólo aquellos que ya disolvieron el yo pluralizado, lograron establecer dentro de sí mismo un Centro Permanente de Conciencia (véase Cáp. 41).
Realmente sólo esos que ya poseen un centro de gravedad permanente, pueden ser seriamente considerados como individuos. (El término individuo lo hemos usado convencionalmente en otros capítulos precedentes de este libro).
Cuando nace un individuo verdadero en el sentido completo de la palabra decimos que él es una reencarnación.
Los viejos lamas del Tíbet supieron siempre reconocer las reencarnaciones, y celebraron esos casos con grandes fiestas religiosas.
Santo Lamo[3] fue una Reencarnación; Buda fue una reencarnación, Jesús fue una reencarnación, etc., etc., etc.
Aclaramos para mejor comprensión de este capítulo que el yo pluralizado ha tenido en este mundo millones de personalidades, pierde una personalidad y se reviste de otras, la vuelve a perder y vuelve a crearse otra, pero eso no se puede llamar reencarnación, eso es únicamente retorno, y todo vuelve a ocurrir tal como ocurrió, y el pasado se convierte en futuro porque el tiempo es redondo.
Se hace imposible conocer a fondo la repetición cíclica de los acontecimientos históricos de los hombres y de los pueblos, sin haber estudiado a fondo la leyes del Retorno, Ritmo y Recurrencia.
Es imposible conocer a fondo las causas que dan origen a todos esos procesos de génesis y caducidad mencionados por Engels, si realmente no hemos estudiado muy a fondo la leyes de Ritmo, Retorno y Recurrencia.
Las leyes de Ritmo, Retorno y Recurrencia encierran todos los secretos de la ley de la herencia biológica, la repetición.
Es estúpido pretender que ya se conoce la dinámica de la vida por medio de la mecánica de la dialéctica materialista.
Las leyes de Ritmo, Retorno y Recurrencia encierran todos los secretos de a ley de la herencia biológica, la repetición histórica de los Atilas y de los Hitler, el incesante repetirse de asesinos semejantes, el incesante reaparecimiento de las costumbres decadentes y de los vicios, etc., etc., etc.
Sin el estudio de las leyes de Retorno, Recurrencia y Ritmo, es imposible conocer a fondo las leyes de la sociología.
Si estudiamos a fondo estas tres leyes, Ritmo, Retorno, Recurrencia y aprendemos a seleccionar la semilla humana en la misma forma en que seleccionamos semillas vegetales y animales con el propósito de mejorar especies, es lógico que no nacerían más delincuentes y todos los códigos penales y cárceles, quedarían sobrando y desaparecerían por innecesarios.
Mientras los delincuentes se estén multiplicando, los asesinos y los Mussolini, y los Hitler, y los ladrones y los perversos y degenerados de todos los tipos, estarán retornando incesantemente para repetir las mismas páginas negras de la negra historia.
Estúdiese el árbol genealógico de todos los delincuentes y descubriremos sino en sus antecesores inmediatos por lo menos en sus antecesores lejanos, idénticos tipos de delincuentes.
El árbol genealógico con las leyes de Ritmo, Retorno y Recurrencia tienen la clave de todos los misterios de la vida y de la muerte.
La tierra será un infierno mientras la mala semilla se esté reproduciendo.
Es absurdo y Maligno asesinar delincuentes, estúdiese la forma inteligente de evitar que se reproduzcan.
Nuestra tierra se convertiría en un paraíso cuando no nazcan más delincuentes.
En nuestro libro en preparación titulado «la Transformación Social de la Humanidad», hablaremos profundamente sobre este vital problema de la reproducción de los delincuentes.
No es por medio de dictaduras de extrema derecha o extrema izquierda, como se puede acabar con el delito.
No es por medio del marxismo leninismo como se va a poder convertir la tierra en un paraíso.
Las hordas marxistas leninistas han incendiado pueblos y campos, matado niños, mujeres y ancianos, violado mujeres y esclavizado pueblos.
Las hordas asesinas continúan con distintos nombres, retornan siempre para repetir sus sangrientas historias.
En el África y en el Amazonas hay caníbales, pero en Europa también aparecieron caníbales civilizados durante la época feudal, recordemos a las multitudes civilizadas de esa época devorando carne humana para saciar el hambre.
El canibalismo también se repite, retorna, regresa, todo se repite.
Evítese la reproducción de los perversos y el canibalismo no volverá.
Evítese la reproducción de los delincuentes y la tierra se convertirá en un Edén.
Disuélvase el yo psicológico y la tierra se convertirá en un paraíso porque las leyes de retorno y recurrencia no traerán ya más egos.
Entonces sólo habrá reencarnaciones que celebraremos con júbilo, nacimientos de individuos sagrados.
Así es como podremos realizar sobre la tierra el Cristo Social.
La ciencia debe resolver el problema de esterilizar sin castrar, sin mutilar a nadie porque es criminal castrar, mutilar a otras personas.
Así como la medicina preventiva ha inventado vacunas para inmunizarnos de las enfermedades contagiosas[4], así también se debe esterilizar a los malvados para salvar a la sociedad de las epidemias morales[5].
Empero, la violencia no debe ser aceptada. Castrar a los animales o a las personas, es un grave delito.
Se puede esterilizar a los malvados sin dañarlos, sin perjudicarlos.
Cuando no existan delincuentes, el Cristo Social ha sido realizado.
Ya la humanidad ha sufrido mucho y es justo seleccionar las semillas humanas, es absurdo permitir la reproducción de los alcohólicos, droganómanos, asaltadores de bancos, prostitutas, asesinos, estafadores, violadores, leprosos, sifilíticos, inválidos, cancerosos, monstruos, dementes, etc., etc.
Si en cancerología esterilizan a los cancerosos, ¿Por qué no esterilizar a los perversos? ¿Por qué no esterilizar a los tarados, a los inválidos y monstruos?[6]
Necesitamos realizar el Cristo Social, necesitamos convertir la tierra en un paraíso; es urgente evitar el retorno de los perversos, la ley de Recurrencia también tiene un límite.
Desgraciadamente para los ignorantes ilustrados del materialismo dialéctico las leyes de retorno y Recurrencia no existen, ellos sólo ven en el ser humano órganos, cartílagos, masa encefálica, cerebro, etc., etc., etc.
La causa causarum del razonamiento materialista es la ignorancia.
Nosotros los Gnósticos sabemos que existen dos escuelas, la materialista y la idealista.
Realmente la escuela materialista es sólo la reacción contra la idealista, nosotros nada tenemos que ver con esas dos escuelas porque somos eminentemente revolucionarios.
Los términos que esas dos escuelas utilizan están mal usados porque en el fondo los materialistas son idealistas utópicos aun cuando sostengan que la materia es lo primero y la idea lo segundo.
Todos los sofismas materialistas son idealismos fantásticos sin comprobación alguna.
La dialéctica materialista con sus dogmas sobre materia y evolución es tan conservadora y reaccionaria como cualquier escuela idealista.
Nosotros los Gnósticos siendo eminentemente revolucionarios es claro que nada tenemos que ver con esos dogmas.
Sabemos que el organismo humano está compuesto de órganos, y que estos se componen de células, y que las células se componen de átomos y los átomos de Iones, electrones, protones, etc.
Si fraccionamos cualquier átomo del organismo humano liberamos energía, en última síntesis el organismo humano es energía.
Dentro del campo del energetismo humano hay mucho que investigar, analizar y estudiar a fondo.
En la parte superior del cerebro humano existe la glándula pineal, ese rompecabezas de los sabios.
La glándula pineal tiene tan sólo cinco milímetros de tamaño y está rodeada de una fina arenilla.
En otro tiempo cuando esta glándula no estuvo atrofiada le permitía a la raza humana ver las dimensiones superiores del espacio y el fondo multidimensional del organismo humano.
Actualmente existen escuelas de yoga, ocultismo, esoterismo, que tienen métodos científicos para desarrollar esa glándula maravillosa.
Muchos grandes hombres de ciencia han logrado con esos sistemas el desarrollo de esa glándula.
Los sabios que han desarrollado la glándula pineal, pueden ver con ella el fondo del organismo humano y estudiar detalladamente el energetismo viviente de los organismos.
Se ha descubierto mediante la ultra percepción que en el fondo del organismo existe un doble organismo material, dicho doble es el cuerpo vital que sirve de base a todas las actividades físicas, químicas, biológicas, etc., del organismo.
Se ha comprobado que el cuerpo vital pertenece a la Cuarta Dimensión, y que dicho cuerpo lo poseen todos los organismos y hasta la tierra misma.
Se ha visto en el ser humano algo más, se ha visto un tercer cuerpo, que se halla en íntima relación con el sistema nervioso gran simpático.
El tercer cuerpo es el asiento de los deseos, emociones y pasiones, la literatura ocultista lo denomina Cuerpo Astral, nosotros los Gnósticos lo denominamos cuerpo de deseos, porque consideramos que el cuerpo astral sólo lo poseen los verdaderos superhombres de la raza.
No estamos hablando aquí de nada espiritual, estamos hablando de materia, de organismos materiales desconocidos para la dialéctica materialista.
Afirmamos también que el cuerpo de deseos es molecular y pertenece a la Quinta Dimensión.
Empero aclaramos que si el ser humano sólo tuviera un cuerpo físico se comportaría como los minerales y sería una estatua inerte.
Si el ser humano tuviera el físico más vital, sería un organismo viviente semejante a las plantas y nada más.
Si tuviera únicamente los tres cuerpos llamados físicos, vital y de deseos sería sólo un animal bi-centrado incapaz de pensar, analizar, escribir, etc.
En el hombre hay algo más y esto se ha podido percibir con la glándula pineal desarrollada.
Tenemos la mente, el principio mental, el Manas de que hablan los indostanos.
Esa mente, ese mental molecular es también material y corresponde a las dimensiones superiores del espacio[7].
La materia es pues algo desconocido para Marx; y existen los organismos en distintas dimensiones.
Es inconcebible la existencia sin la Esencia y ésta también puede ser estudiada separadamente de los organismos con la glándula pineal que sirve como microscopio de laboratorio.
Actualmente ya algunos sabios tienen lentes especiales para ver los cuerpos internos y pronto dichos lentes los tendrá a su disposición la ciencia médica.
Se ha podido ver que en el instante de la muerte se escapan del organismo estos valores energéticos, estos cuerpos internos.
Se ha podido ver con la percepción del ultra, que el ego metido dentro de su cuerpo de deseos continúa y luego impregna un nuevo zoospermo.
Resulta asombroso ver luego al ego metido dentro del huevo fecundado, y más interesante resulta verlo nuevamente revestido con el traje de piel.
Así es como el ego retorna, hay personas que recuerdan sus vidas pasadas.
Los cerdos del materialismo se ríen de todo esto porque lo ignoran, nosotros decimos que el que ríe de lo que desconoce, está en el camino de ser idiota.
Todo efecto tiene su causa, toda causa se transforma en efecto, todo efecto se convierte en causa.
Cada vida es sólo una continuación de la pasada, el ego retorna millones de veces.
Todo vuelve a ocurrir tal como ocurrió, esa es la ley de Recurrencia, todo se repite.
Los Hitler, los Atilas y los Mussolini y los Carlos Marx y todos los verdugos en general, asesinos, ladrones y perversos, seguirán retornando y continuarán en sus descendientes cercanos o muy lejanos, mientras se cometa el error de no esterilizar a los delincuentes.
Se puede dar el caso de que los antecesores inmediatos de algún malvado haya sido gente sana y de recto vivir, pero es seguro que entre los antepasados muy remotos de dicho malvado existió algún perverso.
Las leyes de retorno y recurrencia sirven de fundamento a las leyes de herencia biológica y psíquica.
El trío Ritmo, Retorno, Recurrencia, sirve de base a toda la mecánica de la naturaleza.
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Esto lo dije notas antes pero lo repito: ya está demostrado por la mecánica cuántica que las cosas más pequeñas no están hechas de otras cosas más pequeñas, sino de energía cuantificada, organizada en una forma altamente precisa, donde lo que llama la atención es una "información preexistente" a la materia. ↩
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La ley del Ritmo está menos explicada que las otras, pero hasta donde yo sé, obedece a que a determinada cantidad de conciencia despierta corresponde determinado ritmo de los acontecimientos, y se da también que el ritmo precedente ejerce su inercia sobre el ritmo actual. ↩
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Así viene escrito: "Santo Lamo", y no es una errata de algo como: "santo Lama", aunque no sé con seguridad lo que es. Pero si está hablando de reencarnaciones puede que se refiera –en una castellanización personal– a Palden Lhamo, maestro femenino considerado hoy como "la diosa protectora del Tíbet", uno de los famosos "dioses iracundos" (en realidad maestros de la fuerza) o Dharmapalas cuyo bodhisattva es una mujer, precisamente la esposa de otro Dharmapala: Mahakala. ↩
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Las vacunas han demostrado servir de medio a uno de los fraudes más graves de todos los tiempos: la eugenesia. Las vacunaciones masivas son hoy en día uno de los pilares fundamentales del engaño y el medio del que se sirve el poder criptócrata de los amos del dinero para establecer su nefasto Nuevo Orden Mundial. Hay que tener cuidado con ellas. Jamás se ha explicado por qué las vacunas contienen mercurio, aluminio y otras cosas muy dañinas para los organismos. La única explicación lógica es que se desea introducir esos elementos en las personas sometidas a vacunación por motivos de eugenesia (castración y lobotomización químicas y control de la longevidad, fundamentalmente). Un documental que hay que difundir por nuestro propio bien (continuamente lo censuran y nunca lo darán en TV. Descárgatelo, puede salvar muchas vidas). “Vaccination: The Hidden Truth” (1998) es un tremendo documental que nos muestra los horrores de la vacunación, y lo hace de manera extremadamente informativa. En él, quince personas, incluyendo a la Dra. Viera Scheibner (investigadora PhD), cinco doctores médicos y otros investigadores, revelan lo que realmente ha pasado y está pasando en relación con las enfermedades y las vacunas. Es un documental australiano que recoge el movimiento mundial anti-vacunación, analizando los daños y las dudas tanto en las mentes de doctores como en la de padres de familia. El documental nos presenta de manera documentada respuestas a preguntas como: ¿Realmente son las vacunas las que nos salvan?¿Por qué son solo contraproducentes? ¿Cómo es que muchas estadísticas engañan? ¿Qué contienen las vacunas?¿Qué efectos tienen en nuestros órganos, sistemas inmunológicos, e incluso en nuestros genes? ¿Son las enfermedades infantiles realmente peligrosas para la salud de los niños? ¿Por qué continúa la vacunación? ¿Cuales son nuestros derechos? ¿Puede ser evaluado y contrarrestado el daño de las vacunas? ¿Cual es la verdadera clave para la inmunidad? En el se plantea la cuestión fundamental de si deberíamos intentar prevenir las enfermedades de los niños de cualquier forma, de manera que se contribuya al desarrollo de un sistema inmunológico saludable. Si lo que el vídeo expone es cierto, ¿por qué la vacunación es desplegada tan enfáticamente por las autoridades gubernamentales? La vacunación es una intervención directa sobre nuestro organismo con sustancias químicas que con la escusa de la prevención de enfermedades que puede hacerse con esa finalidad pero que igualmente puede explotarse para cualquier fin. Esto no se conocía en los tiempos del maestro porque se han necesitado muchos años de campañas de vacunaciones masivas para poder entender sus efectos. ↩
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El "billete de vuelta" del yo no está solamente en nuestros descendientes. Aunque una persona no tenga hijos, eso no significa que en anteriores existencias no originase líneas de descendientes entre las cuales ella misma retorne, pero siempre a condición de que algún descendiente actual o pasado viva para traerlo de regreso en forma de bebé. Existe un vínculo de necesidad mutua entre originación de descendencia y retorno del yo, por eso dice el maestro que evitando que los delincuentes se reproduzcan, los yoes más criminales terminan por dejar de retornar a nuevos organismos (de todos modos no conozco este asunto en tanta profundidad como para aseverar que la necesidad de ese vínculo excluya totalmente otras formas de retorno). Aparte de la castración de la pobre gente ignorante de su miserable nadidad, hay otra forma de evitar que retornen en nuestros descendientes yoes nefastos y criminales: el arcano AZF, los hijos concebidos con el arcano no sirven de punto de expresión a estos yoes y ellos entonces no pueden retornar. El lector debe considerar que existe una alta tasa de criminales a los que sólo mantiene en el orden social el temor al castigo, pero estos aparecen como por arte de magia con las guerras o los desórdenes sociales porque hay realmente muchas personas a las que si se les quita todo lo que tienen de animal no les quedaría nada. Hay gentes que se alistan voluntarios para ir a la guerra porque necesitan matar para divertirse, personas que sólo disfrutan con la ira y la maldad, gente que sólo durante la pelea se siente viva, etc. Y esta gente abunda como la mala hierba, en cambio, esencias evolucionadas que sienten placer al dar su luz al mundo hay muy pocas en comparación. Con el arcano se facilita que una de estas esencias benignas retorne y se dificulta que lo haga "un manojo de puros demonios". Las personas de corazón puro necesitan unirse a otras personas de corazón puro y bondadoso para tener hijos que sirvan de punto de expresión en el espacio a esencias nobles, si las personas de corazón noble se unen a delincuentes quedan esclavizadas por estos y se les obliga a servir de medio de vida para mantener y traer a la existencia a más delincuentes. En esta noción de unirse buenos con buenos se basa el principio dinástico y el concepto mismo de aristocracia en sus orígenes (el arcano AZF es el primer y más antiguo monopolio del poder en este planeta), aunque a estas alturas de la vida todo esto es un poco ya anecdótico, pero nunca está de más saberlo. Los materialistas piensan que buscamos parejas con genética superior a la nuestra para reproducirnos pero en esos misterios de venus relacionados con el enamoramiento no sólo juegan los instintos físicos sino que hay una legítima pretensión de todo el universo de filtrar lo malo y preservar y perpetuar lo bueno. Con el desarrollo exhorbitante del deseo sexual (la lujuria), el morbo hace que probemos el coito con organismos estigmatizados por yoes inferiores y el resultado es la raza de vívoras que vivimos hoy. ↩
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Aquí vemos al maestro partidario de la Eugenesia (una postura que no sostendrá por siempre). La Eugenesia fue en sus orígenes algo como él dice aquí, algo encaminado a la selección de la simiente humana, a la mejora de la especie, de la salud, de la longevidad, etc. Pero cuando se hizo evidente que tal mejora jamás podría ser para todo el mundo, empezó a degenerar en la visión elitista que tenemos hoy. Con el tiempo los eugenistas han demostrado parecerse más a las personas que idearon el mencionado hombre-mono de Stalin que a lo que dice el maestro: Ellos quieren a la élite diferenciada genéticamente de "la humanidad inferior" para que una revolución de los dominados sea tan imposible como que las vacas protesten por comer los humanos ternera. La "buena eugenesia" se practica de hecho en el universo y fruto de ella son nuestros mismos cuerpos. El prototipo humano constantemente es adaptado y modificado por extraterrestres para implantarlo y mejorarlo en todos los planetas, por eso en todos los planetas hay humanos. Nosotros no somos ni animales, ni dioses, sino un difícil experimento a medio camino entre ambos en el cual cooperan civilizaciones extraterrestres. De modo que no me pronuncio contra estas polémicas declaraciones del maestro porque entiendo que van en el buen sentido. Lo que sí me interesa es recalcar que esa Eugenesia de la que habla el maestro no tiene nada que ver con esa otra que se nos está aplicando a todos por medio de las vacunas y que –según afirman muchos aunque yo esto no lo he investigado en profundidad– nos rocía desde el aire miserablemente con productos químicos destinados a influir sobre nosotros. ↩
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La "materia" por así decir acaba en el plano mental. Aquí no sigue hablando el maestro de la esencia porque esta es netamente espiritual, volitiva. Pero conviene proseguir la interesante comparación que viene haciendo. Sin la esencia, sin ese aliento volitivo del ser que es como una copia del ser mismo puesta en nosotros, no tendríamos anhelos de volver al ser, seríamos simplemente desalmados, seres sin sentido que únicamente vagan condenados a vivir miserablemente, sin objetivo: sufriríamos realmente por el hecho de vivir. Eso es lo que aguarda a los que pierden el alma, a los que que pierden la esencia: la vida se convierte en una cadena de martirios de la que, sin esencia, no podemos extraer ningún significado, nada valioso, ningún elixir que dé sentido a todo este vivir. La esencia hace que aprendamos de la creación, hace que nos autoconozcamos y hasta autocomprendamos a nosotros mismos y a los demás, hace posible la disolución del yo y la autorrealización. Con esencia nosotros somos él (Atman), sin esencia sólo somos un un puñado de demonios. No termina ahí el bagaje espiritual, el ser tiene dos almas, la divina y la humana. El alma divina hace que la felicidad inagotable del ser pueda llegar hasta el alma humana, ella sirve de dama al caballero que es el alma humana. El caballero hace toda clase de prodigios por su dama tal y como se cuenta en los libros de caballerías alegorizando una verdad que escapa a una visión superficial de la cuestión. Para no perder la esencia, debemos vivir afirmando la verdad y arrepintiéndonos paulatinamente de la mentira. Quien desecha todas las grandes mentiras de su vida se vuelve libre, dichoso, alegre: no es para menos: ha quitado el pesado fardo que hace languidecer su propia alma. Quien vive en la mentira agoniza hasta que pierde su misma esencia, entonces se retuerce de dolor y maldice sin cesar, pero de nada le sirve ya. Hacer el bien, tratar a otros como nos gustaría ser tratados, hacer todo lo que enseña el Cristo Jesús sirve de aliento a nuestra esencia y le ayuda a que pueda materializar lo que el ser, que es ella allá arriba, quiere de ella (de nosotros). Luego viene Atman, el prototipo divino de nuestra alma: "tú mismo allá arriba". El ser y sus dos almas no son materia: son espíritu. Más allá del espíritu y de la materia está la talidad, la causa de los dos, el padre que está en secreto. El vacío iluminador. El Atala, la antesala del absoluto. ↩