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Capítulo XLIV. La Cuarta Unidad del Razonamiento

Los fanáticos comunistas odian mortalmente todo lo que tenga sabor a divinidad.

Los fanáticos materialistas creen que con su razonamiento tridimensional pueden resolver todos los problemas del cosmos, y lo peor del caso es que ni siquiera se conocen a sí mismos.

El Dios Materia de los señores materialistas no resiste un análisis de fondo.

Hasta ahora los fanáticos de la dialéctica marxista no han podido demostrar realmente la existencia de la materia.

Todo el siglo pasado y parte del siglo veinte ha sido utilizado por los fanáticos materialistas en discutir el ya cansado tema aburridor de materia y energía.

Mucho se ha hablado sobre la fuerza y materia, mas éstas continúan a pesar de todas las especulaciones, siendo realmente la X, Y, desconocidas. ¿Entonces qué?.

Lo chistoso del asunto es que los secuaces reaccionarios del famoso materialismo dialéctico han tratado siempre de definir la una por la otra, resulta ciertamente, espantosamente ridículo definir lo desconocido por lo desconocido.

A los pobres niños secuestrados del Tibet se les enseña en Pekín frases como éstas:

"Materia es aquello en que se lleva a cabo los cambios llamados movimientos. Y movimientos son aquellos cambios que se llevan a cabo en la materia".

Esta es la identidad de lo desconocido; X=Y, Y=X. Total círculo vicioso, ignorancia, absurdo y con esto quieren taparle el ojo al macho[1].

¿Quién ha tenido alguna vez en la palma de su mano un pedazo de materia sin forma alguna? ¿Quién ha conocido la materia libre de toda forma? ¿Quién ha conocido alguna vez la energía libre del concepto movimiento? ¿La materia en si misma, la energía en sí misma quien la ha conocido?.

Nadie ha visto la materia, nadie ha visto la energía. El ser humano sólo percibe fenómenos, cosas, formas, imágenes, etc., pero jamás ha visto la sustancia de las cosas.

Los señores materialistas de la URSS ignoran totalmente todo lo que es la sustancia dada y dogmáticamente la llaman materia cuando en realidad sólo han visto madera, cobre, estaño, hierro, piedra, etc., etc., etc.

Realmente la llamada materia es un concepto tan abstracto como la belleza, la bondad, el valor, el trabajo. Ningún fanático de la dialéctica materialista ha visto jamás la sustancia de las cosas en sí misma, tal cual es, "la cosa en sí". No negamos que utilicen lo que ellos llaman dogmáticamente materia; el burro también utiliza el pasto para su alimento sin conocerlo en sí mismo, y lo que es peor sin interesarle conocerlo; empero, esto no es ciencia, esto no es sabiduría, esto no es nada. ¿Quieren los fanáticos de la dialéctica materialista convertir a todos los seres humanos en borricos? Por lo que estamos viendo así es. ¿Qué mas se puede esperar de aquellos que no quieren conocer las cosas en sí mismas?

MATERIALISMO HISTÓRICO🔗

Si hay algo en la vida espantosamente ridículo es el tan cacareado materialismo histórico. Nosotros lo hemos estudiado a fondo para reírnos un poco.

La teoría Darvinista basada en que el hombre viene del mono y aquello de la transformación de las especies con el dogma de la evolución, están muy buenos como para un Moliere y sus caricaturas.

No negamos la transformación de las especies, pero es ridículo suponer que esta transformación sea siempre de tipo evolutivo. Rechazamos todo Dogma.

Es chistosísima la forma como abusan los materialistas con la ley de las analogías filosóficas, escogen al azar unos cuantos monos, apelan a las anatomías comparadas y luego exclaman con ese aire de autosuficiencia que los caracteriza: ¡Eureka! El hombre viene del mono.

Desde hace muchos años se viene discutiendo todo lo relativo a los monos.

Un tal Menittket[2] demostró con sus teorías que los monos descienden de gente salvaje.

En la India se le rinde culto a los simios considerándoseles sagrados porque descienden de la tercera raza según el decir de los sabios indios.

Darwin sentó el dogma de que el hombre viene del mono.

Este problema agita permanentemente y con intervalos más o menos largos a los sabios del mundo.

Es mucho lo que se ha discutido sobre el origen del mono y el origen del hombre; unos suponen que el hombre viene del mono y otros creen que el mono desciende del hombre; la realidad es que nadie sabe quién desciende de quien.

Un gran maestro Gnóstico afirma que el secreto lo tienen las mujeres; en apoyo de este maestro viene el gran iluminado Nassr Eddin diciendo solemnemente: «La causa de todo malentendido debe buscarse siempre en la mujer»[3].

El gran maestro Gnóstico a base de muchas investigaciones llegó a la conclusión de que los simios fueron el resultado de la mezcla sexual de mujeres, con ciertas bestias de la naturaleza.

Dice el gran maestro que esto sucedió después del gran cataclismo que acabó con el continente Atlante.

Afirma el maestro que muchos hombres y mujeres quedaron aislados después del sumergimiento de la Atlántida; las mujeres aisladas y sin posibilidad de conseguir marido, (pues perecieron casi todos los habitantes de la Atlántida), se vieron en la necesidad de mezclarse sexualmente con algunos animales de la selva, de esa mezcla descienden los monos.

Otros maestros de la Gnosis afirman que el mono viene de la Lemuria. Dicen estos Maestros que algunos lémures degenerados se mezclaron con ciertas bestias y que de dicha mezcla vienen los monos.

Nosotros decimos que algunas clases de simios vienen de la Atlántida y otros de la Lemuria.

Nosotros afirmamos que si las mujeres fueron las culpables de la existencia de algunas especies de simios, después del sumergimiento de la Atlántida, los hombres lo fueron en la época de la Lemuria.

En conclusión hombres y mujeres son los antecesores de los simios, éstos descienden de la raza humana.

Los Gnósticos tenemos métodos y procedimientos para investigar en el tiempo y saber de verdad quién desciende de quién.

En la naturaleza existe el Akasha. Todos los acontecimientos de la tierra y de sus razas han quedado grabados en el Akasha. Desarrollando el sentido espacial podemos estudiar los registros Akhásicos. Nosotros investigamos los registros Akhásicos[4].

Antes de terminar este siglo los registros Akhásicos podrán ser televisados[5], y entonces todo el mundo podrá ver en la pantalla de la realidad viviente de los simios.

Están tan fanatizados los materialistas con Darwin y sus teorías, que ya de verdad quieren mezclar a los monos con el hombre, eso de inseminar mujeres rusas con semen de simios es bestialidad en el sentido más completo de la palabra.

Los primeros ensayos fracasaron con las cien mujeres inseminadas, pero no hay duda de que al fin conseguirán ver el fruto de su bestialidad, el resultado será la aparición de una raza humana degenerada con inteligencia mediocre, propia para trabajos sencillos manuales como dicen los tontos científicos de la Unión Soviética.

Nosotros conocimos el caso de Juan mono. Este caso sucedió en Venezuela. Un simio se robó a una mujer del pueblo y se la llevó para la selva, ahí la fecundó, el hijo de esta bestialidad fue Juan mono, un hombre como el que quiere la Unión Soviética; hombre de inteligencia mediocre; si no fuera por sus peludas piernas, sería imposible saber que su padre fue un Simio[6].

Realmente el simio viene del hombre y es claro que al mezclarse con raza humana el resultado es hombre degenerado, eso es todo.

Muchas especies son el producto de la evolución y muchas lo son de la Involución.

Actualmente existen muchas especies que descienden del hombre; no solamente los simios descienden del hombre.

El asno desciende del hombre y es seguro que nadie cree esto, empero es cierto y de toda verdad que el asno o borrico desciende del hombre.

En la Lemuria existió una tribu de gigantes degenerados; dicha tribu se mezcló con ciertas bestias, el resultado fue una raza de gigantescas criaturas semejantes al Chimpancé.

Estas criaturas a su vez se siguieron mezclando con distintas bestias y el resultado final: el asno o borrico.

Son muchas las especies que en una u otra forma descienden del hombre.

Eso de la transformación evolutiva de las especies en la forma dogmática de Darwin, es de hecho absurdo; el dogma de la evolución no resiste un análisis de fondo. Existen también transformaciones involutivas.

El racionalismo materialista es muy subjetivo, muy embrionario, no sirve.

El Cientifismo de Marx y de Engels no es ni siquiera el resultado de sus propias investigaciones, estos señores tomaron de Feuerbach[7] su médula doctrinaria para subdesarrollarla y convertirla por degeneración en una teoría fantástica, desprovista de los sabios principios que le dio su verdadero autor.

El materialismo histórico es un verdadero hazmerreír; aquello del hueso fósil, revela completa ignorancia de los Materialistas-Marxistas.

Es absurdo suponer que los restos humanos encontrados en las antiguas cavernas de la tierra corresponden a las primeras razas humanas recién desprendidas del mono.

La realidad es que los restos humanos arcaicos encontrados en las cavernas antiguas, corresponden a degenerados sobrevivientes de la sumergida Atlántida; los antepasados de esos hombres de las cavernas no son los simios, sino los muy civilizados y gloriosos Atlantes.

Estos datos los hemos tomado nosotros los Gnósticos, directamente de los registros Akhásicos y muy pronto podrán ser televisados.

DIALÉCTICA🔗

La palabra dialéctica viene del griego dialegos que significa diálogo o polémica. Empero es absurdo afirmar que por medio de la polémica se pueda descubrir la verdad.

La mente sólo puede reconocer lo que conoce. La mente no conoce la verdad.

La mente no puede reconocer la verdad porque no la conoce.

La mente no puede buscar la verdad porque nadie puede buscar lo que no conoce.

La verdad no es el tiempo. La verdad es lo desconocido de instante en instante.

El choque de opiniones contrapuestas permite descubrir verdades relativas, pero no la verdad absoluta como lo creyó el idealista Marx.

Quien quiere vivenciar la verdad debe disolver el yo. Sólo en ausencia del yo podemos vivenciar la verdad.

Quien logre la quietud y el silencio absoluto de la mente, puede liberar la esencia del entendimiento para experimentar eso que llamamos la verdad.

MULTIDIMENSIONALIDAD DEL ESPACIO🔗

Desarrollando el sentido espacial podemos ver todas las cosas en sí mismas.

Desarrollando el sentido espacial podemos ver el cuerpo de un hombre en sí mismo, tal cual es, y mejor que con rayos X.

La imagen de un hombre no es el hombre en sí mismo; con el sentido espacial desarrollado, podemos ver el cuerpo vital del hombre, (el Lingam-Sarira).

Dicho cuerpo es el asiento básico de todos los fenómenos biológicos, físicos, químicos, etc., sin el fondo vital la mecánica de la célula sería un imposible.

El cuerpo vital es la "cosa en sí". "El cuerpo en sí" del hombre.

¿Cuál es la "Cosa en Sí" de una planta?, El cuerpo vital de ella; ¿Cuál es la "Cosa en Sí" de un animal? El cuerpo vital de éste. ¿Cuál es la cosa en sí de un cubo? El cubo tetradimensional de éste, es decir el hipersólido[8] colocado en la cuarta dimensión.

Los animales inferiores poseen sensaciones; los animales superiores poseen sensaciones y percepciones; el Animal Intelectual llamado hombre posee sensaciones, percepciones y conceptos.

Existen dos clases de cerebraciones animales. La primera es la cerebración basada en la asociación mecánica de las ideas, palabras y pensamientos. La segunda es la cerebración por la forma basada en la asociación mecánica de imágenes, ambos tipos de cerebración son animales.

Necesitamos una nueva forma de pensar, necesitamos la cuarta unidad del razonamiento.

Quien quiere adquirir la cuarta unidad del razonamiento debe libertarse de la sicología tridimensional.

La cuarta unidad del razonamiento es tan diferente del concepto, como éste lo es de la percepción.

La cuarta unidad del razonamiento nos permite ver la cuarta característica de todas las cosas. La cuarta unidad del razonamiento nos permite conocer directamente la cuarta coordenada, la cuarta vertical, la cuarta dimensión espacial.

En todas las cosas, en todos los organismos, y dentro de nuestro mismo organismo existe una cuarta característica científica desconocida totalmente para los secuaces degenerados de Marx y Engels.

El espacio es multidimensional porque es infinito; negar la multidimensionalidad del espacio equivale a negar el infinito; sólo a un loco de atar o a un idiota podría ocurrírsele negar el infinito.

Realmente es un hecho que la tridimensionalidad del espacio es una propiedad de su reflexión en nuestra Conciencia. La tridimensionalidad del mundo es tan solo un resultado de nuestra propia perceptibilidad individual.

El espacio depende de nuestro sentido espacial, debemos saber que existe un sentido espacial inferior al sentido espacial del hombre, debemos saber que existe un sentido espacial superior al que usa normalmente el hombre.

Cada cual ve el mundo de acuerdo con la categoría de su sentido espacial, esto significa claramente, que en nuestro ambiente y alrededor nuestro, pueden convivir seres que viven en distintos mundos de acuerdo con la categoría de su sentido espacial.

Concretaremos estas explicaciones con algunos ejemplos; el caracol ve al mundo con una sola dimensión porque él es unidimensional. Los animales superiores tales como el perro, el caballo, el elefante, etc., ven el mundo con dos dimensiones porque ellos son animales bidimensionales. El Animal Intelectual ve el mundo con tres dimensiones porque él es tridimensional. Los hombres verdaderos, es decir, los hombre-Ángeles, superhombres o genios, ven al mundo con cuatro, cinco, seis y siete dimensiones, porque ellos han desarrollado extraordinariamente el sentido espacial.

El caracol es guiado por la brújula placer-dolor y trata siempre de alcanzar el borde de la hoja sobre la que deliciosamente descansa, e instintivamente se aleja de la hoja muerta.

Todos los movimientos del caracol se procesan en una sola línea, yendo de lo desagradable a lo agradable; fuera de esa sola línea nada existe para el caracol; esa línea es todo su mundo; el mundo es para el caracol una sola línea.

Los animales superiores tales como el perro, el gato y el caballo ven el mundo como una superficie, como un plano, todo lo que no se encuentre en ese plano pertenece al tiempo; un perro, o un gato, percibe cualquier superficie convexa o ángulo como cuerpos en movimiento, el ángulo de la casa por donde diariamente pase el caballo, es percibido por éste, como un cuerpo en movimiento que se repite en el tiempo; al animal le falta el concepto para corregir sus percepciones; el hombre que marcha velozmente en un coche percibe árboles que se mueven, casas que vienen y se van, etc., pero como es un Animal Intelectual tridimensional, corrige sus propias percepciones por medio del concepto.

Actualmente existen en el mundo seres tetradimensionales y pentadimensionales y sextadimensionales y hasta heptadimensionales, que ven a los seres tridimensionales en la misma forma en que éstos últimos ven a los seres bidimensionales y unidimensionales.

El MOVIMIENTO GNOSTICO tiene sistemas científicos para desarrollar el sentido espacial.

Toda persona que desarrolle el sentido espacial adquiere la cuarta unidad del razonamiento.

Es cierto que el razonamiento tridimensional está ya anticuado para la nueva era que en estos momentos se está iniciando.

  1. Este es un refrán Mejicano, se dice cuando alguien mete la pata y luego busca minimizar el hecho, o cuando alguien te agrede con intencion o hace algo a escondidas y despues te dice que era broma o cuando alguien pretende haber resuelto algo y sólo ha hecho un leve cambio que no resuelve el problema.

  2. El nombre está mal escrito, es Menitkel (así que no encontrará el lector nada sobre ningún Menittket). Es tomado del capítulo 23 su libro: «Relatos de Belcebú a su nieto», en la nota siguiente dejo la cita del pasaje.

  3. Bueno, el "innombrable" es aquí como siempre, Gurdjieff, el pasaje es del capítulo 23 su libro: «Relatos de Belcebú a su nieto» y bien vale la pena ponerlo aquí: "Una vez que Belcebú hubo oído, en esta forma, el contenido del Leitoochambros que le habían alcanzado, se volvió hacia su nieto diciendo: —Mira tú las coincidencias que ocurren en nuestro Gran Universo. El contenido de este heterograma se refiere precisamente a tus favoritos, en relación con estos seres terrestres que acabo de mencionar hace apenas unos instantes; me refiero a los monos. Me lo envían del planeta Marte y, entre otras cosas, me comunican que los seres tricentrados del planeta Tierra han vuelto otra vez a revivir lo que se conoce con el nombre de «la cuestión del mono». Debo decirte, ante todo, que debido a cierta causa proveniente también de las anómalas condiciones de vida allí predominantes, se cristalizó largo tiempo atrás —y su funcionamiento se intensifica periódicamente—, en las presencias de aquellos extraños seres tricerebrados que habitan el planeta Tierra, un extraño factor que produce de tiempo en tiempo, en sus presencias, un «creciente impulso» merced al cual, en los períodos de actividad, desean averiguar a toda costa, si descienden de estos monos o si en cambio estos monos descienden de ellos. A juzgar por el heterograma, la cuestión ha agitado principalmente, esta vez, a los bípedos que habitan en el continente conocido por el nombre de América. Si bien este problema los agita permanentemente, y con intervalos más o menos largos, con cada nueva aparición de la cuestión la opinión pública se inflama hasta convertirlo en el problema «candente del día». Por mi parte, recuerdo perfectamente que esta «agitación del espíritu» con respecto al origen de estos simios, tuvo lugar por primera vez entre los terráqueos cuando su «centro cultural», como suelen expresarlo, era Tikliamish. El comienzo de esta agitación de la opinión pública fue el malentendido de cierto «erudito» de formación improvisada, conocido con el nombre de Menitkel. El tal Menitkel se convirtió en erudito, en primer lugar, debido a que su tía, que no tenía hijos, era una excelente celestina y alternaba considerablemente con los seres influyentes y, en segundo lugar, porque cuando llegó la edad en que se aproximaba al «umbral eseral» del ser responsable, recibió, en el día de su cumpleaños, cierto libro de regalo, titulado “Manual del Buen Tono y de cómo escribir cartas de amor”. Viéndose materialmente asegurado y por lo tanto, totalmente libre, gracias a una herencia legada por su tío, ex propietario de una casa de empeños, se dedicó, por simple aburrimiento, a recopilar un erudito y grueso trabajo en el cual «rastreaba» todo lo relativo al origen de dichos monos, configurando una minuciosa teoría con toda suerte de «pruebas lógicas», pero, claro está, «pruebas lógicas» tales que sólo podían ser percibidas y cristalizarse en las Razones de aquellas desvalidas criaturas que han despertado tu interés. Este señor Menitkel «demostró» entonces, con su teoría, que estos «monos congéneres» descendían nada menos que de lo que se llama la «gente salvaje». Y los demás seres terrestres de aquel período, de acuerdo con una característica que ya se había hecho sensible en ellos, creyeron implícitamente a este «tesorito de su tía» sin la menor actitud crítica y, a partir de entonces, esta cuestión que había agitado la extraña razón de tus favoritos, se convirtió en tema de análisis y fantasía, prolongándose hasta lo que se conoce con el nombre de «turno séptimo del gran proceso general planetario de la destrucción recíproca». Gracias a esta maléfica idea, llegó a afirmarse en los instintos de la mayoría de estos desdichados que en aquella época habitaban la Tierra, un nuevo factor anómalo conocido con el nombre de «factor dictatorial», que comenzó a engendrar en sus presencias comunes el falso sentimiento de que estos simios eran presumiblemente «sagrados»; y el factor anómalo generador de este sacrílego impulso pasó también de generación en generación hasta alcanzar los instintos de gran parte de los seres contemporáneos. Esta falsa idea, que surgió y se afirmó gracias a la mencionada «progenie de la casa de empeños», abarcó cerca de dos siglos terráqueos, convirtiéndose en parte inseparable de la Razón de la mayoría de aquellos seres tricerebrados. Y sólo con el acaecimiento de diversos sucesos procedentes de aquel proceso planetario general antes mencionado, comenzó a disiparse hasta desaparecer por fin completamente de sus presencias comunes. Pero cuando lo que se denomina «existencia culta» tenía por centro el continente de Europa, según se llama en la actualidad, y en la época en que la manifestación de intensidad máxima de la peculiar enfermedad llamada allí «necedad» había vuelto una vez más, enfermedad que, dicho sea de paso, ya había quedado desde mucho tiempo atrás sujeta a la ley cósmica fundamental de Heptaparaparshinokh según la cual debía, con respecto a la intensidad, funcionar también con cierta periodicidad, entonces, para desdicha de los seres tricerebrados de todo el Universo, la cuestión del Mono, es decir, la cuestión de quién descendía de quién, surgió nuevamente y, una vez cristalizada, volvió a formar parte de la presencia de la anómala Razón de tus favoritos. El estímulo que determinó el renacimiento de esta cuestión del Mono fue también esta vez un «erudito», tan «grande», por lo demás, como el anterior, si bien dotado de una «formación» completamente nueva y cuyo nombre era el de Darwin. Y este «gran» sabio, basando su teoría en la misma lógica terráquea, comenzó a demostrar exactamente lo contrario de lo que Menitkel había sostenido, es decir, que eran los terráqueos tricerebrados los que descendían de los señores Monos. En cuanto a la realidad objetiva de las teorías de estos dos «grandes» sabios terrestres, nada mejor que citar aquí los prudentes dichos de nuestro estimadísimo Mullah Nassr Eddin: «Ambos tuvieron un gran éxito, aunque, claro está, no sin suerte, ya que encontraron a la auténtica madrina de la incomparable Scheherezade en un viejo estercolero». En todo caso, deberás saber y recordar que durante varios siglos nada menos, esta cuestión, tan superflua como la mayoría de las que los ocupan, ha proporcionado abundante material para el tipo de mentación considerado entre tus favoritos como la «manifestación más elevada de la Razón». En mi opinión, tus favoritos podrían llegar a tener una respuesta correcta y satisfactoria a la cuestión que tanto les ha interesado siempre, es decir, la cuestión del origen de los monos. Si pudieran acudir también en este caso a una de las sabias frases de nuestro querido Mullah Nassr Eddin, quien solía decir en ciertas ocasiones: «La causa de todo malentendido debe buscarse siempre en la mujer». Si la resolución de este enigmático problema hubiera sido confiada a la sabiduría de nuestro querido amigo, quizás no hubiera sido difícil descubrir finalmente cuándo y cómo se habían originado los dichosos monos. Puesto que esta cuestión de la genealogía de dichos seres es, por cierto, en extremo oscura e insólita, informaré a tu Razón acerca de la misma con el mayor detalle posible. En realidad, ni los tricerebrados terráqueos descienden de los monos ni los monos de los terráqueos tricerebrados, sino que... la causa del origen de los monos radica en este caso, exactamente como en cualquier otro malentendido, en las mujeres. Debo decirte, ante todo, que las especies de simios terrestres existentes actualmente bajo diversas formas exteriores no existían con anterioridad a la segunda «perturbación Transapalniana»; pues de hecho, la genealogía de esta especie comenzó con posterioridad a la misma. Las causas del sufrimiento de este ser tan «maltrecho», al igual que la causa de todos los demás acontecimientos más o menos serios, en un sentido objetivo, que se desarrollan en la superficie de aquel desdichado planeta, derivan de dos fuentes totalmente independientes la una de la otra. La primera de ellas, como siempre, es aquella falta de previsión por parte de ciertos Altísimos, Santísimos Individuos Cósmicos y la segunda, también en este caso, aquellas condiciones anómalas de vida ordinaria establecidas por los terráqueos tricerebrados. El hecho es que cuando tuvo lugar la segunda perturbación Transapalniana, además del principal continente, esto es, la Atlántida, muchas otras tierras firmes, grandes y pequeñas, se hundieron en el planeta, surgiendo en su lugar, otras nuevas. Estos desplazamientos de las distintas partes de la presencia común de aquel infortunado planeta, se prolongaron durante varios días, acompañándose de repetidos temblores planetarios y de manifestaciones tales que no podían dejar de provocar el mayor terror en la consciencia y los sentimientos de toda clase de seres. En aquella misma época, gran parte de los tricerebrados —que han ganado tu simpatía— que lograron sobrevivir junto con diversos seres uni y bicerebrados pertenecientes a otras formas, debieron instalarse, de buenas a primeras, en las tierras firmes recién formadas, es decir, en lugares enteramente nuevos y extraños para ellos. Fue precisamente en esta época cuando gran número de estos extraños seres tricerebrados Keschapmartinianos de sexo activo y pasivo o, como ellos dicen, «hombres» y «mujeres», se vieron forzados a vivir durante algunos años en entero aislamiento, esto es, sin la presencia del sexo opuesto. Antes de relatarte cómo ocurrió esto, te explicaré algo más detalladamente lo relativo a la sagrada sustancia que se obtiene como resultado final de las transformaciones evolutivas de toda clase de alimentos eserales formados en la presencia de todos los seres, sin diferencia alguna de sistemas cerebrales. Esta sagrada sustancia que se produce en la presencia de toda suerte de seres, se llama en casi todas partes, Exioëhary, pero tus favoritos del planeta Tierra, la llaman «esperma». Gracias a la misericordiosa previsión y a los loables designios de nuestro PADRE Y CREADOR COMÚN, y de acuerdo con la materialización de la Gran Naturaleza, esta sagrada sustancia se produce en la presencia de todos los seres independientemente del sistema cerebral a que ellos pertenecen y de su recubrimiento exterior, principalmente a fin de que mediante ella, de forma consciente o automática cumplan la parte del deber eseral consistente en la perpetuación de la especie; pero en la presencia de los seres tricerebrados se produce también a fin de poder ser transformada conscientemente en sus presencias comunes para el recubrimiento de los cuerpos eserales superiores de su propio Ser. Con anterioridad a la segunda perturbación Transapalniana, período éste conocido por los tricerebrados contemporáneos con la expresión de «Antes del hundimiento del continente de la Atlántida», durante el cual ya habían comenzado a cristalizarse en las presencias terráqueas múltiples consecuencias de las propiedades del órgano Kundabuffer, comenzó a configurarse en ellos un impulso eseral que no tardó en hacerse predominante. Este impulso recibe en la actualidad el nombre de «placer»; y a fin de satisfacerlo habían comenzado ya a llevar un género de vida impropio de los seres tricentrados; pues .en su gran mayoría habían comenzado a extraer la mencionada sagrada sustancia eseral de sí mismos sólo para satisfacción de aquel impulso. Pues bien, querido niño; en virtud de que la mayoría de los seres tricerebrados del planeta Tierra llevaron a cabo en lo sucesivo el proceso de extracción de esta sagrada sustancia de sí mismos —sustancia que constantemente es generada por sus organismos— no con ciertos intervalos establecidos normalmente por la Gran Naturaleza para los seres, conforme con su organización, con el solo fin de perpetuar la especie, y también por el hecho de que en su mayoría dejaron de utilizar esta sagrada sustancia conscientemente para recubrir sus cuerpos eserales superiores, sucedió finalmente que cuando la extracción no era producida por los medios que ya se habían tornado mecánicos, experimentaban, naturalmente, una sensación denominada «Sirkliniamen», o, como dirían tus favoritos, un estado de «desasosiego», estado éste acompañado invariablemente de lo que se llama «sufrimiento mecánico». Si me recuerdas en el momento oportuno el tema de los períodos regulares fijados por la Naturaleza para el proceso normal de la utilización del Exioëhary por los seres pertenecientes a otros sistemas cerebrales, con el fin de perpetuar su especie, habré de explicártelo con todo detalle. Pues bien; como resultado de todo esto, y debido a que tan sólo se trata de seres Keschapmartianos, y que la extracción normal de sus presencias de esta sagrada sustancia que constante e inevitablemente se produce en ellos, sólo puede entrar en actividad con la presencia del sexo opuesto cuando se halla destinada a la perpetuación de la especie, mediante el sagrado proceso «Elmooarno», y debido también a que no estaban acostumbrados a utilizarlo con el fin de recubrir sus cuerpos eserales superiores, estos supervivientes tricerebrados que acertaron a salvarse, es decir, aquellos que ya habían vivido en la forma impropia de seres tricerebrados, quiero decir, aquellos que durante varios años habían vivido sin seres del sexo opuesto, comenzaron a adoptar diversos medios antinaturales para la extracción de la sagrada sustancia Exioëhary en ellos formada. Los individuos del sexo masculino adoptaron entonces las costumbres antinaturales denominadas «Moordoorten», y «Androperastia», o, como dirían los seres contemporáneos, «onanismo» y «homosexualidad» y estas costumbres antinaturales los satisfacían por completo. Pero para los seres tricerebrados del sexo pasivo o, para decirlo con la expresión terráquea, las «mujeres», dichos métodos antinaturales no resultaron lo bastante satisfactorios, de modo que las pobres «mujeres huerfanitas» de aquella época, mucho más astutas e ingeniosas que los hombres, comenzaron a perseguir y adiestrar a seres de otras formas para convertirlos en sus «compañeros». Pues bien; fue a raíz de estas «asociaciones» por lo que comenzaron a aparecer en nuestro Gran Universo seres tales que, como diría nuestro estimadísimo Mullah Nassr Eddin, «no son ni chicha ni limonada». En cuanto a la posibilidad de este cruce anómalo entre dos clases diferentes de Exioëhary para la concepción y nacimiento de un nuevo cuerpo planetario eseral, no estará de más que te explique lo siguiente: En el planeta Tierra, exactamente igual que en otros planetas de nuestro Universo habitados por seres tricerebrados, Keschapmartianos, es decir, seres tricerebrados cuya formación de Exioëhary con el fin de crear un nuevo ser debe llevarse a cabo necesariamente en las presencias de dos sexos independientes y distintos, la diferencia fundamental entre los sagrados Exioëhary formados en las presencias de los sexos distintos y opuestos de seres Keschapmartianos, esto es, en «hombres» y «mujeres», consiste en que en el Exioëhary formado en las presencias de los individuos pertenecientes al sexo masculino participa la sagrada fuerza «afirmativa» o «positiva» del sagrado Triamazikamno, en tanto que en la formación del Exioëhary en la presencia de los seres pertenecientes al sexo femenino, desempeña un papel de suma importancia la sagrada fuerza «negativa» de la misma sacrosanta ley. Y debido también a la misericordiosa previsión y loables designios de nuestro PADRE de Todo Cuanto Existe en el gran Universo, y conforme a las materializaciones de la gran madre Natura, en ciertas condiciones ambientales y con la participación de la tercera fuerza sagrada, de localización independiente, del sagrado Triamazikamno, es decir: la santa fuerza «Conciliadora», la fusión de estos dos Exioëharis, producidos en los dos seres independientes, da lugar, debido al proceso conocido con el nombre de «proceso del sagrado Elmooarno» que se desarrolla entre los individuos de sexo opuesto, al principio del nacimiento de un nuevo ser. La posibilidad, en el caso que nos ocupa, de una fusión anómala entre dos clases diferentes de Exioëhary surgió tan sólo como consecuencia de cierta ley cósmica conocida con la expresión de la «afinidad del número total de vibraciones» que tuvo su origen, a su vez, en la segunda perturbación transpalniana sufrida por ese infortunado planeta. En cuanto a esta ley cósmica que acabo de mencionar, es absolutamente imprescindible que te diga cuanto antes que se hizo presente y comenzó a actuar en el Universo, después que la ley sagrada y fundamental del Triamazikamno fue modificada por NUESTRO CREADOR con el fin de tornar inofensivo al Heropass, y después de que sus santas partes, previamente en completa independencia, comenzaron a depender de ciertas fuerzas provenientes del exterior. Entenderás perfectamente esta ley cósmica cuando, según ya te prometí, te haya explicado con el más mínimo detalle todas las leyes fundamentales de acción general que rigen la creación del mundo y su existencia. Mientras tanto, has de saber, en lo relativo a este asunto, que en general, en todos los planetas de vida normal que integran nuestro Gran Universo, el Exioëhary formado en la presencia de un ser tricerebrado dotado de órganos perceptivos y transformadores para la localización de la santa parte afirmativa del sagrado Triamazikamno, es decir, un ser Keschapmartiano de sexo masculino, no puede nunca, debido a la ley que acabo de mencionarte, fusionarse o mezclarse con el Exioëhary formado en la presencia de un ser bicerebrado Keschapmartiano del sexo opuesto. Al mismo tiempo, el Exioëhary formado en el individuo Keschapmartiano tricerebrado de sexo femenino, puede, a veces —en aquellos casos en que se produce una combinación especial de las fuerzas cósmicas de fusión, haciendo que entre en acción la referida ley— fusionarse completamente, en ciertas condiciones ambientales, con el Exioëhary formado en los seres Keschapmartianos bicerebrados de sexo masculino, pero sólo como factor activo en el proceso de la materialización del sagrado Triamazikamno fundamental. En suma: durante aquellos terribles años vividos por el planeta Tierra se produjeron cosas sumamente extrañas en el Universo, es decir, que fue posible la fusión de los Exioëharis de dos seres Keschapmartianos de sexo opuesto pertenecientes a diferentes sistemas cerebrales; y el resultado de ello fueron los antecesores de estos maltrechos seres terrestres, conocidos en la actualidad con el nombre de monos, que no han dado tregua a tus favoritos, y que invariablemente, de tiempo en tiempo, hacen presa de su interés, agitando su extraña Razón. Pero cuando transcurrido dicho período, terrible para el destino terráqueo, volvió a establecerse el proceso relativamente normal de la existencia ordinaria, los individuos de sexo diferente volvieron una vez más a buscarse entre sí y a compartir sus existencias, de modo tal que la perpetuación de la especie correspondiente a los simios se llevó a cabo en lo sucesivo de forma similar a la de los demás seres Keschapmartianos. Y esta perpetuación de la especie a cargo de los simios anormalmente concebidos, pudo tener efecto dado que la concepción del primero de estos anómalos seres había tenido lugar en las mismas condiciones externas antes mencionadas, que determinan generalmente las presencias de estos futuros Keschapmartianos de sexo activo y pasivo. El resultado más interesante de esta manifestación, ya de suyo, por demás anormal, de los Seres tricerebrados que habitan tu planeta favorito, fue la generación de gran número de especies de simios, de forma exterior marcadamente distinta, que existen todavía en la actualidad y que guardan, todas ellas, una definida semejanza con cierta forma de cuadrúpedos bicerebrados que habitan actualmente en el planeta Tierra. Esto sucedió debido a que la fusión del Exioëhary de los seres tricerebrados Keschapmartianos de sexo «femenino» que sirvieron como punto de partida para la generación de los antecesores de los monos actuales, tuvo lugar con el Exioëhary activo de dichos cuadrúpedos. Y por cierto, querido nieto, que en la época de mi último viaje personal al planeta Tierra, acerté, en el transcurso de mis numerosos viajes, a encontrar diversas especies independientes de simios, y cuando, por una costumbre mía que ha llegado a convertirse en una segunda naturaleza para mí, los observé detenidamente, pude comprobar, sin lugar a dudas, que la totalidad del funcionamiento interno de lo que se conoce con el nombre de «postura automática» de cada especie independiente de estos monos contemporáneos, era exactamente igual al existente en la presencia de ciertos cuadrúpedos que allí se desarrollan, conforme a las leyes universales normales, y que incluso los denominados «rasgos faciales» se parecían definidamente a los de dichos cuadrúpedos. Pero, en cambio, lo que se denomina «rasgos psíquicos» de todas las especies diversas de simios son absolutamente idénticos, incluso en sus menores detalles, a los del psiquismo de los seres tricerebrados de sexo femenino que habitan el planeta Tierra. En este momento de su relato, Belcebú hizo una larga pausa, y mirando en los ojos a su favorito Hassein, con una sonrisa que claramente quería expresar dos cosas distintas, continuó diciendo: —En el texto del heterograma que acabo de recibir me dicen también que a fin de determinar, esta vez definitivamente, quién desciende de quién —si los tricerebrados terráqueos de los monos o los monos de ellos—, tus favoritos han llegado incluso a decidir la realización de experimentos científicos, y que en este momento muchos de ellos ya se han puesto en marcha hacia el continente de África, donde habitan muchas especies de simios a fin de procurarse el número necesario de individuos para llevar a cabo sus investigaciones «científicas». A juzgar por este heterograma, tus queridos terráqueos han vuelto a caer en sus propias «trampas». Gracias a todo lo aprendido en mis viajes por la Tierra, puedo prever que este «experimento científico» habrá de interesar, por supuesto, a todos tus favoritos, sirviendo, durante largo tiempo, de inapreciable material a sus extrañas Razones para interminables discusiones y polémicas. Y todo esto no estará sino en el orden de cosas habitual en aquel rincón del universo. En cuanto al «experimento científico» en sí mismo, puedo afirmar con toda certeza, de antemano, que, por lo menos en su primera parte, tendrá un «éxito maravilloso». Y tendrá un éxito maravilloso debido a que los propios monos, como auténticos hijos del proceso «Terbeiniano», y a causa de su peculiar naturaleza, son ya de por sí en extremo amantes de todo lo que sea «titilaciones» y por lo tanto, habrán de participar con el mayor interés de su parte en dicho «experimento científico». Y en cuanto a los individuos encargados de llevar a cabo este «experimento científico» y en cuanto al beneficio a extraer del mismo por los demás seres tricerebrados del planeta, es sumamente fácil representárselo, si se recuerda la sabia y prudente expresión de nuestro honorable Mullah Nassr Eddin, que dice: «Feliz el padre cuyo hijo se halla ocupado, aunque no sea más que con crímenes y robos, pues de este modo no tendrá tiempo para acostumbrarse a la práctica de la titilación»".

  4. De todos modos resulta difícil poder hablar de algo con base en los registros akásicos, porque no hay en ellos visión de conjunto, sino auténticas películas vivientes de cada acontecimiento, acceder a esos registros equivale a vivir la escena de nuevo formando parte en ella como si fuéramos un fantasma que nadie ve, podemos movernos por la escena, escuchar lo que se dijo, incluso lo que se pensó, podemos acceder a toda la información en la forma normal de la quinta dimensión (deseamos acceder a algún momento y lugar y aparecemos en el, escuchamos hablar en nuestro idioma, recibimos cierta sensación que nos permite discernir si lo percibido es pasado, presente, futuro, realidad, símbolo, etc.), pero luego traer esos detalles al cerebro físico y más aún escribirlos con propiedad es otra cosa muy distinta (especialmente para narrarle o contarle algo a quien siquiera cree que existan tales registros), el lector se dará cuenta de eso cuando acceda en persona a tales registros.

  5. Lamentáblemente este pronóstico no se ha cumplido y si ha sido así, como es apenas normal en un mundo de mentiras que se hacen pasar por verdades, el descubrimiento no ha llegado al gran público.

  6. El maestro cuenta el caso en una conferencia de «El quinto evangelio», que casualmente figura citada entre estas notas, ahí da más detalles.

  7. "Ludwig Andreas Feuerbach (Landshut, Alemania, 28 de julio de 1804 - Rechenberg, Alemania, 13 de septiembre de 1872) fue un filósofo alemán, antropólogo, biólogo y crítico de la religión. Es considerado el padre intelectual del humanismo ateo contemporáneo, también denominado ateísmo antropológico. Para él la inmortalidad es una creación humana y constituye el germen básico de la antropología de la religión. El materialismo crítico de Feuerbach tendrá un efecto profundo tanto en el pensamiento de Max Stirner (1806-1856) y Bakunin (1814-1876) como en las teorías de Marx (1818-1883) y Engels (1820-1895) y, en general, en todo el denominado materialismo histórico" (de Wikipedia).

  8. Aquí creo que se refiere al Hipercubo, una figura abstracta que al seccionarla, su sección es un cubo tridimensional.