← Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica
Afecciones a los Costados
Cuézanse miel de abejas y mézclese con leche de cabra, déjese enfriar y aplíquese paños mojados sobre el costado, luego tomará el enfermo un purgante de aceite de almendras. Al acostarse se dará un ligero sudor de agua de borraja y vira-vira, o en su defecto se empleará el cocimiento de la contra-yerba. Todos estos remedios sencillos y antiguos serán nuevamente usados por la humanidad moderna, cuando ya cansada y desengañada de la quimioterapia y otras murgas regrese al seno de la Madre Natura.