← Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica
Marañón (ANACARDIUM OCCIDENTALE)
El elemental de este árbol tiene poderes mágicos. Si el mago quiere hacer venir un amigo distante, o suspender las rencillas de un matrimonio, deberá operar mágicamente en la siguiente forma:
Cogerá entre sus manos la fruta del marañón, diciendo: "A la ayuda de Dios. Padoria, padoria, padoria".
Este Mantram se pronunciará con voz recia, imperiosa, ordenándole al elemental de este árbol que trabaje sobre la mente de la persona que se trata de influenciar. Durante esta operación mágica se deberá pinchar con un alfiler la cáscara de la fruta, y el fenómeno se realizará matemáticamente.
Yo conozco a fondo la psicología de ciertos súper-transcendidos. Cuando lean estas líneas nos calificarán de magos negros, y como a nosotros, a todos aquellos que practiquen la magia vegetal y la Elemento-Terapia. Si a nosotros nos cupiera el calificativo de magos negros, por el hecho de manipular los elementales de las plantas, ¿qué calificativo se daría a los ángeles por manipular los Tatwas por medio de sus poblaciones elementales?
La vida manifestada es la expresión de las esencias monádicas y éstas se componen de conciencias focales revestidas con vehículos de distinta densidad. A dichas conciencias focales las llamamos "elementales", "hombres", "dioses", "bestias", "ángeles", "arcángeles", etc., etc.
Cada planta es la expresión física de una Mónada. Y estas "mónadas" vegetales las llamamos "elementales". ¿A quién se le puede ocurrir pensar que sea malo conocer y manipular la vida de los vegetales? ¿Cuántos estultos, dechados de hipócrita y barata sabiduría, desearán ver siquiera, ya que no podrán ejercer poder sobre ellos, a los elementales de la naturaleza?