← Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica
Suspensión de la Orina
Para evitar el sondeo, lo que no siempre es posible, por carencia de medios o por otros inconvenientes imprevistos e invencibles, se toman dos onzas de estiércol de caballo, se disuelven en un buen vino, el que debe ser tibio, se cuela y se da a beber al enfermo.
Este procedimiento ha curado casos gravísimos de suspensión de la orina.