Capítulo XXIX. La Primera Cámara Santa de la Raíz de la Nariz
1- Habéis vencido sutiles pruebas, ¡oh ARHAT!
2- Entrad ahora, hermano mío, en la primera cámara santa que va del entrecejo al corazón.
3- Habéis comenzado a unir la mente y el corazón.
4- Entre ahora al templo, hermano mío, para celebrar la fiesta.
5- Alégrate corazón, canta hijo mío...
6- Al fin, después de tantos siglos... se va a unir la mente con tu corazón...
7- Canta, corazón, porque tu mente se ha humillado ante la majestad del ÍNTIMO...
8- Canta, corazón, porque la mente avanza entre el fuego abrasador con dirección a ti...
9- Canta, corazón, porque ahora la sabiduría se convertirá en amor...
10- Habéis entrado en la cámara santa del campo magnético de la raíz de la nariz...
11- El templo está de fiesta, hijo mío, porque el barco de tu mente está volviendo desde la otra orilla a las playas inefables del Edén, donde los ríos de agua pura de la vida manan leche y miel...
12- Canta, corazón, canta, porque la casa rebelde de Israel[1] se ha afligido y humillado ante su Dios...
13- Canta, corazón... canta, porque tu barco velero avanza hacia el puerto de la luz...
14- Canta, corazón, porque tu mente ya se liberto de toda clase de escuelas, religiones, órdenes, sectas, logias, aulas, conceptos de patria y de bandera, prejuicios, apetencias, temores, odios, envidias, intelectualismos, sofismas, teorías, etc.
15- El intelectualismo sólo puede conducir a los hombres a la magia negra, pues va acompañado siempre de orgullo y de egoísmo.
16- ¿No son acaso los orgullosos, no son acaso los eruditos del espiritualismo, aquellos que siempre nos han atacado y criticado y que iracundos han despedazado nuestras obras?
17- El intelecto por si mismo, sólo conduce a los hombres a la magia negra.
18- Aquellos que siempre nos critican, refutan y atacan, sólo lo hacen movidos por el orgullo, el egoísmo y la vanidad.
19- La Maestra H.P. Blavatsky conoció adeptos de muy mediana inteligencia, pero adeptos.
20- Los poderes de los Maestros dimanan de su pureza de vida y de los méritos del corazón.
21- Los poderes de un Maestro dimanan de su Dios interno, y de la armonía con la naturaleza y con la ley.
22- Después de cada reencarnación, cuando el EGO personal se restituye a su divina TRÍADA eternal, y abandona el cuerpo mental, éste se desintegra y sus átomos quedan esparcidos en el plano mental.
23- Estos átomos mentales son atraídos nuevamente cuando el ÍNTIMO vuelve a reconstruir su nuevo cuerpo mental para ingresar por las puertas de una nueva reencarnación a la escuela de la vida.
24- Estos átomos Manásicos, "causas" Tánhicas y de otra clase, son de la naturaleza misma del Manas, es decir, de la naturaleza misma del cuerpo mental, y vienen a componer las estructuras atómicas de este nuevo cuerpo mental.
25- En esos átomos esta encerrado nuestro karma.
26- Este proceso se viene repitiendo a través de millones de nacimientos y de muertes.
27- Cuando estos átomos de la mente se han unido con el ÍNTIMO mediante el fuego de la cuarta serpiente, entonces ya nos libertamos de la rueda de nacimientos y de muertes.
28- No obstante, para ser NIRVANI SIN RESIDUOS, debemos libertarnos, tanto del buen karma como del mal karma.
29- No debemos deber, ni que nos deban.
30- Mientras los Leones de la Ley nos deban algo, somos NIRVANIS CON RESIDUO.
31- Mientras nosotros debamos algo, somos NIRVANIS CON RESIDUOS.
32- Debemos pasar más allá del bien y del mal, debemos pasar más allá de la inteligencia, y aun más allá de las esferas inefables del amor.
33- A esas cumbres de la luz, sólo podemos subir por las gradas del amor y del sacrificio.
34- Debemos hacer mucho bien, por amor a la humanidad...
35- Así pagamos nuestras deudas...
36- Más tarde, los Señores de la Ley también deberán pagarnos el saldo a favor...
37- Al fin, nos libertaremos del buen karma y del mal karma, y nos convertiremos en NIRVANIS SIN RESIDUOS...
38- La mente debe unirse con su divina TRÍADA, junto con los extractos anímicos de los vehículos astral, vital y físico.
39- Así es como nuestra TRÍADA es reforzada por su cuaternario inferior.
40- El MANAS inferior, junto con KAMAS FRANA y LINGA[2], refuerza a la divina TRÍADA, mediante el fuego.
41- De la misma mente, tan sólo utilizamos su comprimido anímico, para estos fines trascendentales.
42- Cuando ya el ser humano es capaz de conversar con su ÍNTIMO, frente a frente, cara a cara, ha llegado al estado de TURIYA.
43- Muchos se preguntan: ¿Cómo es el ÍNTIMO? ¿Qué figura tiene?, etc.
44- Mientras más humilde y sencilla sea una persona, más fácilmente puede comprender la naturaleza de nuestra divina TRÍADA eternal.
45- Empero, los intelectuales sólo pueden comprender la divina TRÍADA por la figura geométrica del Triángulo.
46- Cuando la mente se une con el corazón, vive en la TRÍADA y se nutre totalmente de la TRÍADA.
47- No obstante, la unión de la mente con el corazón, sólo es posible mediante el FUEGO.
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Dice aquí Israel porque IS-RA-EL es un nombre compuesto por los nombres de ISIS, RA y ELLE (ÉL, el antiguo Dios de los hebreos), simbolo del triángulo superior o corona sephirótica Padre, madre, hijo. La humana personalidad rebelde a su DIOS interno está regresando a él con la iniciación. ↩
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En fin..., esta es una de esas frases que odio, en la que un error de imprenta se mezcla con una noción un tanto rebuscada. Precisamente el error de imprenta se da porque el que hace los trabajos de impresión se confunde ante eso que no entiende y bueno..., el resultado final es que alguien como el que esto escribe tiene que venir a aclarar el entuerto, que en este caso tiene que ver con el famoso septenario teosófico. Es mejor armarse de paciencia y prepararse para una explicación en profundidad si es que queremos entender al maestro. En el cuerpo de doctrina gnóstico, es decir en la realidad objetiva, en el ocultispo palpable, tangible y comprobable por uno mismo, los siete cuerpos están separados en un ternario superior llamado Atman-Budhi-Manas (el íntimo, el alma divina y el alma humana) y un cuaternario inferior llamado Manas inferior (cuerpo mental), Kamas (cuerpo astral), Linga-sharira (también llamado: Cuerpo Vital o Áura en el animal intelectual, o mejor: To Soma Puchicón y “traje de bodas del alma” en los iniciados, no ya de la tercera iniciación de misterios mayores, sino en los que tienen cristificado tal cuerpo etérico con la segunda culebra de luz de la iniciación venusta) y luego está el Stula-sharira o cuerpo físico (en virtud, en el animal intelectual, el cuerpo físico y el etérico serían uno, pero al haber implicados dos grados diferenciados de poder del fuego y de la luz, en los iniciados se distinguen estos cuerpos en dos). En la teosofía de Helena Petrovna Blabatsky (1831-1891), las cosas son un poco diferentes y de ahí la confusión que registra esta frase, veamos este extracto de un artículo de wikipedia titulado “constitución septenaria” para hacernos una idea, hablando de la forma en que la maestra Blavatsky describe el septenario, dice: “La Tríada superior, Individuo, parte espiritual, Individualidad inmortal, arúpico o sin forma, formada por Atma, Budhi y Manas. Y el Cuaternario inferior, la Personalidad mortal, rúpico o con forma, formado por los cuatro “principios” inferiores, Kama-manas, Linga-sarira, Prana y Stula-sarira o cuerpo físico. La Tríada y el Cuaternario se mantienen unidos durante la vida física por el llamado ’’Hilo de Plata’’ o Antakarana”. Bien, si se examina la frase del maestro en cuestión aquí, dice: “El MANAS inferior, junto con KAMAS FRANA y LINGA, refuerza a la divina TRÍADA, mediante el fuego”. ¿Frana? ¿cómo que frana? ¿qué es eso de frana? pues un simple error de imprenta: ahí debería poner: “PRANA” tal como se ve en la descripción teosófica del septenario (puede buscar el lector en toda la obra del maestro y no hallará más menciones a ese famoso FRANA, porque es PRANA, la referencia al cuerpo vital de sabor marcadamente teosófico). Asumido que FRANA es PRANA, Manas inferior o mente es el cuerpo mental (se dice inferior para distinguirlo de Manas superior que es voluntad o alma y que se refiere tanto a la esencia o Bhuddata como al alma humana del hombre causal), como cuerpo manásico que es, el mental ya es propio de los dioses, por eso es que se dice que el que pasa la cuarta iniciación de fuego ya ingresa con pleno derecho al mundo de los dioses, de hecho: “antes se hace uno dios que hombre verdadero u hombre causal”. Kamas es el cuerpo astral según la teosofía, Frana es Prana, el aliento vital pero también el cuerpo vital y Linga, se refiere aquí no al cuerpo vital (Linga-Sharira), sino a Lingam de los misterios, al pene, al poder sexual y por extensión de él al cuerpo físico. El sentido de la frase es que: “el cuerpo mental, unido con el astral, vital y físico con su culebras de fuego ya levantadas, refuerza a la tríada espiritual ATMAN-BUDHI-MANAS mediante el fuego, (y tanto que la refuerza: como que gracias a los cuerpos de fuego ya puede expresarse en la humana personalidad el ser, gracias al fuego, y no sólo el ego, o dicho en otras palabras: la catexis ligada, el ser en su majestad, que está muerto en el animal intelectual, resucitado por el fuego puede expresarse a través de sus cuatro cuerpos inferiores en este mundo físico, incluso aunque no esté disuelta la catexis suelta o ego. Conviene hacer énfasis, ya que estamos diciendo todo esto acerca de los cuerpos internos en los que ya han progresado en su trabajo con las culebras de fuego, en el estado común de la gente vulgar, en cómo son las cosas para todos nosotros antes de estos trabajos iniciáticos: «Los Indostanos hace mucho tiempo vienen hablando del Cuerpo Vital; ellos lo denominaron en todas las épocas con el nombre de “Linga-Sharira”. Así que tienen base. Lo curioso es que los científicos Rusos creen que ellos son los primeros en haberlo descubierto. No hay tal, el Cuerpo Vital es conocido por los Sabios de todas las épocas, siempre ha sido analizado. Tiene cuatro clases de Éteres: el primero es el ÉTER QUÍMICO, que está íntimamente relacionado con los procesos químicos del organismo; el segundo es el ÉTER DE VIDA, se encuentra relacionado, precisamente, con la cuestión de la reproducción animal; el tercero es el ÉTER LUMINOSO, mediante el cual es posible las percepciones, las calorías, etc.; y por último tenemos el ÉTER REFLECTOR, ése es el centro de la imaginación y de la voluntad. De manera que un Cuerpo Físico sin su Asiento Vital, es obvio que no existiría. Pero, ¿qué es lo que hay más allá del Cuerpo Físico con su Asiento Vital? Más allá encontramos nosotros al EGO. ¿Y qué cosa es el Ego? Es una suma de distintos factores psicológicos, es UNA MULTIPLICIDAD, es un montón de gente. Esto significa que el Yo no es Yo, sino Yoes o “Yos”. El Yo existe en forma pluralizada. Cada uno de nuestros defectos psicológicos está personificado por algún fantasma, por algún Yo, y como quiera que tenemos muchos defectos, obviamente tenemos muchos Yoes. La ira es un Yo, la codicia es otro, la lujuria otro, la envidia otro, el orgullo otro, la pereza otro, la gula otro, y de ahí para allá, siguen millares de Yoes. Cada Yo parece una verdadera persona: Tiene Centro Intelectual, tiene Centro Emocional, y tiene Centro Motor-Instintivo-Sexual. Así pues, dentro de una persona viven muchas personas y éstas son los “Yos”.» La cita es tomada de la conferencia del quinto evangelio titulada: “CONCIENCIA CAÓTICA Y CONCIENCIA INTELIGENTE”, y es sumamente importante porque representa la revelación en sí misma. De forma totalmente práctica y directa, cuando uno apenas se sostiene por unos momentos despierto fuera del cuerpo físico, al invocar a un familiar o amigo fallecido, nos encontramos con uno de esos tantos yoes: el amigo se volvió múltiples personas, resulta que nuestro amigo allegado era un particular yo de esos, con unas facciones que nos recuerdan a él, pero animalescas (la cara del yo es humana, parecida a la cara de nuestro allegado, pero deformada de manera que recuerda la figura de un animal: un horangután, un zorro, un cerdo, etc.). El difunto aparece ante la conciencia despierta de uno totalmente dormido, allí, en presencia de él, uno comprueba hasta la saciedad que el yo es ayer y que vive permanentemente preocupado por el ayer, pensando en el ayer, cuidando las costumbres del ayer, etc. mientras que la conciencia está en el presente, se percata de lo nuevo, se da cuenta que uno está fuera del cuerpo físico, se da cuenta de la dormidez del interlocutor cual un individo sobrio se percata en una pachanga de aquél que va ebrio mientras que el ebrio ignora lo terrible de su estado y sólo siente la euforia del demonio Algol, etc.m De modo que en la gente vulgar no hallamos cuerpos de ninguna especie, sólo esencia asimilada a distintos yoes-demonio, multiplicidad egoica, confusión e ignorancia tal cual la hallamos en este mundo físico (cuando en este mundo físico estamos despiertos ante cualquier bribón del intelecto, advertimos que este sólo se mueve por las vibraciones satánicas de su guardián del umbral mental: sentimos sus tinieblas), en cambio, cuando uno está ante un maestro de misterios mayores de la logia blanca, ante un dios, ante hombres o mujeres verdaderos, allí puede apreciarse la omnipotencia mágica de estos individuos, ellos aparecen ante uno guapos como los bebes, la humana alma les hace bellos, adorables, tiernos, benignos, etc. Hay ausencia total de esa belleza maligna que exhiben los jerarcas de la magia negra, no existe ni es posible apreciar en estas criaturas del fuego esa frialdad de los maestros tenebrosos, todo en ellos es amor: la serpiente los ha devorado para su bien, los ha transformado en dioses, han quedado cambiados para ser seres dichosos, paradisíacos, inefables. Instantes sublimes son aquellos en que uno de estos seres se digna a cruzar unas palabras con un demonio con atisbos de conciencia despierta como uno, lo único triste de tal experiencia, el único regusto amargo, es darse cuenta de cuan distantes estamos de ser como esas criaturas, pero esa pena bendita, se ve con creces compensada por el hecho de la experiencia en sí. Nadie puede regalarnos la experiencia de la conciencia despierta, esta es como la chispa que salta espontáneamente del choque violento de nuestras aspiraciones de conciencias caídas con la realidad de este mundo físico, de nuestra voluntad egoísta que quiere lo fantástico con la realidad pura y dura que paga nuestros afanes con lo contrario de lo que pretendíamos: de ahí, del sabio reconocimiento de la causa y efecto, de la conformidad de reconocer la verdad pese a todo, brota de pronto la conciencia: nadie puede regalárnosla, ni aún el ser: es nuestra si es que nos dignamos a reconocerla, como lo es la paternidad o la maternidad, como lo es la salud o su carencia: nuestra inevitablemente... “Ármate con voluntad de acero, recuerda buen lector que sin la ESPINA que punce, que hiera, no salta la chispa, no brota la luz” -así dice el maestro Samael-. Bueno, creo con esto el lector ha entendido de sobra esto de los cuerpos a efectos prácticos. ↩