Monografía Nº 14. Secretas Enseñanzas Náhuas I
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EL DIOS MURCIÉLAGO🔗
En Chiapas existe el pueblo de Tzinacatán habitado por los Tactziles (gentes del murciélago) de la familia maya, y en el valle de Toluca el pueblo de Tzinacantepec. En el Popol Vuh (la Biblia Maya) el murciélago es un ángel que bajó del cielo para decapitar a los primeros hombres mayas hechos de madera, el murciélago celeste que aconsejó qué debían hacer Ixabalanque y Hunab Ku[1] para salir victoriosos de la prueba de la caverna del Dios Murciélago. Encontramos al Tzinacan (el murciélago) dibujado en estelas, códices y vasijas mayas con la librea del dios del aire. Se le ve el apéndice nasal y los dientes triangulares saliendo hacia abajo desde las comisuras de los labios. En los códices aztecas se le dibujaba en braseros, vasos y silbatos, siempre como los vampiros de tierra caliente[2] del sur de México. La boca se caracteriza por los caninos y los incisivos inferiores tapados por la lengua, la cual en las urnas zapotecas siempre aparece de fuera[3]; las orejas grandes y bien formadas, y saliendo de las orejas, en forma de hojas, el tragus[4] en jade. Dedos cortos con garras hacia arriba para poder utilizar las ventosas de las palmas de las manos, las cuales sirven al murciélago cuando se cuelga de superficies lisas, y su apéndice nasal, en forma de silla de montar u hoja. Los templos Náhuas en forma de herradura estaban dedicados al culto de El Dios Murciélago. Sus altares eran de oro puro y orientados al Este. El Dios Murciélago tiene poder para curar cualquier enfermedad, pero también poder para cortar "el cordón plateado de la vida", el cual une al cuerpo con el alma. Los Maestros Náhuas lo invocaban para pedirle curación para sus discípulos o para sus amigos profanos. A la invocación asistían solamente iniciados, los cuales en el interior del templo formaban cadena, alternando en ella hombres y mujeres, pero sin tocarse las manos ni el cuerpo. Los extremos de la cadena comenzaban cerca de ambos lados del altar y todos permanecían sentados en cuclillas con la espalda contra la pared. En el altar, flores recién cortadas, y a sus lados, sobre dos pequeñas columnas talladas en basalto, dos braseros de barro pintados de rojo, símbolo de la Vida y de la Muerte. En los braseros ardían leños de Ciprés (símbolo de inmortalidad) cuyo aroma se mezclaba con el del sahumerio de Copalli, resinas olorosas y blancos caracoles marinos molidos. El Maestro vestía la librea del "dios del aire" y maxtlantl alrededor de la cintura. De frente, levantando las manos con las palmas extendidas, vocalizaba tres veces el Mantram ISIS, dividiéndolo en dos largas sílabas, así: IIIIIIIIIISSSSSSSSSS-IIIIIIIIIIISSSSSSSSSS Después, con un cuchillo de obsidiana con empuñadura de jade y oro, bendecía a los concurrentes y en silencio hacía la invocación ritual: "Señor de la vida y la muerte, te invoco para que bajes a sanar todas nuestras dolencias". Silencio imponente sólo interrumpido por el crepitar del sahumerio; de súbito, batir de alas y un aroma de rosas, a nardos, se extendía por todo el templo. De los braseros salía una flama que se alargaba como queriendo alcanzar el cielo, y el Maestro y los asistentes se postraban hasta poner en tierras sus frentes. La deidad de la muerte Náhuatl (el Dios Murciélago) bajaba ataviada con la librea del "dios del aire", o en forma de búho, a las pruebas fúnebres del Arcano 13. Trece escalones tenían las escalinatas de entrada a los templos de misterios Náhuas y Huehueteotl, el Dios Viejo, tiene 13 mechones en su cabellera. Dentro del recinto donde se levantaba el Templo Mayor de Tenochtitlán existió un templo circular dedicado al Sol; orientado al este, su techo permitía que el Sol penetrara hasta su altar. En el muro interior del fondo de ese templo se hallaba un gigantesco Sol de oro puro, representación visible de la gran Deidad Invisible, Ipalnemohuani. Su puerta de entrada era la boca de una serpiente con fauces abiertas; de cuyas comisuras, curvos y amenazadores, salían los colmillos y, en relieve sobre el piso, grande y bífida lengua salía de la puerta del templo; y en el frontispicio del templo, en relieve, las abiertas fauces de otra enorme serpiente de afilados colmillos que, en conjunto simboliza, el monstruo contra el cual tenían que luchar los adeptos de la augusta Orden de los Comendadores del Sol. Entre las cámaras secretas de este templo de misterios existió el Tzinacalli (la casa del murciélago), espacioso salón con aspecto interior de sombría caverna donde tenían lugar los rituales de iniciación, para alcanzar los altos grados de Caballero Ocelotl (tigre) y Caballero Cuauhcoatl (águila)[5]. Sobre el dintel de la pequeña puerta disimulada en el muro interior del fondo de la caverna, la cual daba paso al templo, colgaba un gran espejo de obsidiana, y frente a esa pequeña puerta, ardía en el suelo una hoguera de leña de pino. El candidato a la iniciación era llevado al Tzinacalli, donde quedaba solo a altas horas de la noche. Se le había indicado que caminara a través de la oscuridad hacia la luz de una hoguera y que frente a ella hablara al guardián del umbral: "Soy un hijo de la Gran Luz; tinieblas apártense de mí". Sobre la cabeza del candidato los murciélagos comenzaban a revolotear y a chillar. La leña de pino se iba apagando, sólo quedaba en ella el rescoldo, cuyo fuego se reflejaba en el espejo. De repente, ruidoso batir de alas, un alarido aterrador y una sombra humana con alas de murciélago y maxtlatl alrededor de la cintura, emergía de la oscuridad y, con su pesada espada, amenazaba decapitar al intrépido invasor de los dominios. ¡Ay del candidato que retrocedía aterrado! Una puerta que hasta entonces había permanecido hábilmente disimulada en la roca, se abría en silencio y en el quicio aparecía un extraño señalando el camino del mundo de los profanos de donde el candidato había venido. Pero si el candidato tenía la presencia de ánimo suficiente y resistía impávido la embestida de Comazotz (el dios de los murciélagos), la pequeña puerta oculta frente a él se abría suavemente y uno de los Maestros se adelantaba a su encuentro para descubrir, oculta entre las sombras de la caverna, la efigie del candidato modelada en papel de amate, y la incineraba mientras los demás Maestros daban al candidato la bienvenida y lo invitaban a entrar en el templo. Ritual que simboliza la muerte de las pasiones de la personalidad del iniciado en su paso de las sombras a la luz. A través de las pruebas de la ordalía a que eran sometidos los candidatos a iniciados en las antiguas escuelas de misterios Náhuas, el alma animal de éstos se retrataba a veces como murciélago porque, como el murciélago, el alma de ellos estaba ciega y privada de poder por falta de luz espiritual, el Sol. Como vampiros, los depravados y avaros se arrojan sobre sus presas para devorar las sustancias vivas que hay en ellas, y después deambulando perezosamente regresan a las sombrías cavernas de los sentidos, donde se ocultan de la luz del día como todos los que viven en las sombras de la ignorancia, de la desesperación y el mal. El mundo de la ignorancia está gobernado por el temor, el odio, la codicia y la lujuria. En sus sombrías cavernas vagan los hombres y mujeres que sólo se mueven al vaivén de sus pasiones. Sólo cuando el hombre realiza las verdades espirituales de la vida escapa de ese subterráneo, de esa maldita caverna de murciélagos donde Comazotz, que muchas veces mata con su sola presencia, permanece oculto acechando a sus víctimas. El Sol de la Verdad se levanta en el hombre e ilumina su mundo cuando este eleva su mente desde la oscuridad de la ignorancia y el egoísmo hacia la luz de la sabiduría y el altruismo. Símbolo de este estado de conciencia en el hombre son los ojos de águila que, sobre los tarsos de los pies de Coatlicue, tratan de ver hacia el infinito.
PRÁCTICA🔗
Le recomendamos que escoja un lugar privado en sus habitaciones para que en él, sobre un pequeño escritorio o mesa, estudie sus monografías cada semana. Sobre ese escritorio no debe faltar un mantel blanco, una pequeña cruz de madera o metal y luz de dos velas de cera o parafina. Escoja una hora de cualquier día de la semana, por ejemplo, el jueves de 9 a 10 ó de 10 a 11 p.m. Tres días antes de efectuar la invocación de "El Dios Murciélago" o de Camazotz, debe alimentarse exclusivamente con frutas, legumbres, pan negro y leche. No tema invocar a Camazotz con quien tiene usted que enfrentarse para seguir con éxito en nuestros estudios. El alma purificada por el amor y la sincera devoción a su Dios interno no debe temer a nada ni a nadie, sino al temor. Inmediatamente despuñes de esta su iniciación, infórmenos detalladamente sobre lo que experimentó, vió u olló durante la misma, y guarde solamente para usted esta experiencia de su vida en el sendero. El Maestro.
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En la primera edición este nombre viene escrito: “Hu-Nahpu”. ↩
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“Vampiros de tierra caliente” ¡vaya expresión!, ¿no? para ilustrar lo que significa veamos esta noticia del Miércoles, 30 de Abril de 2014 05:30, reportada por Juan Manuel Robles Salas: “CIUDAD ALTAMIRANO, GRO. Debido a que la Tierra Caliente de Guerrero es una zona endémica, son constantes los ataques de los murciélagos o vampiros hematófagos, explicó este martes el director de la Unidad Académica de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Luis Miguel Camacho Díaz. Es así que en municipios como Coyuca de Catalán y Cutzamala de Pinzón se han reportado ataques de murciélagos, que se traducen en que los animales, principalmente los bovinos, sufren del llamado derriengue o rabia paralítica, que es cuando el animal pierde en control motriz, dijo el directivo de la Unidad dependiente de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro). Camacho Díaz informó que el único alimento de los murciélagos hematófagos es la sangre que toman de otros vertebrados, y para ello están perfectamente adaptados por la naturaleza con dos cortos y filosos dientes incisivos, con los que cortan la piel de sus víctimas, mientras que la lengua es convexa en la superficie superior, formándose en la inferior un canal a cada lado, que le permite alimentarse. En cuanto al consumo diario de sangre de un murciélago hematófago, ha sido estimado en condiciones de laboratorio en aproximadamente 20 mililitros, y en condiciones naturales en el campo dicho consumo debe ser semejante, por lo que, la cantidad que anualmente requeriría un solo murciélago hematófago es de 7 litros de sangre. Aún no se ha estimado con exactitud la vida promedio de un murciélago hematófago. En condiciones de cautiverio se han mantenido por cerca de 20 años y se desprende que en el campo, se les estima un promedio de vida de alrededor de 15 años, de esto, se puede deducir que una sola de estas criaturas que pesa 30 gramos, consume durante su prolongada vida 105 litros de sangre. Debido a que existe una variedad de refugios en donde el murciélago puede habitar, como cuevas, cavernas, casas abandonadas, bajo puentes, minas, troncos huecos, alcantarillas, su extinción no es sencilla, pero los lugares en donde habita, requieren ciertas condiciones, principalmente la temperatura, la cual debe estar entre los 21 y 23 grados centígrados y que al humedad de estos lugares sea de al menos el 45 por ciento. Por lo anterior, dijo el directivo universitario que todo aquel ganadero que haya sufrido agresión del murciélago a su hato, tiene la obligación de hacer el reporte ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), a la misma Secretaría de Salud o a Veterinaria, con la finalidad de darle seguimiento a los casos. Camacho Díaz destacó que hay medidas preventivas, entre ellas la vacunación de los animales para prevenir la rabia paralítica bovina, al cual se transmite por la saliva de los animales enfermos, a los cuales previamente el vampiro mordió e infectó, en un proceso que no va más allá de las 72 horas y donde invariablemente viene la muerte para los animales infectados. Debido a que se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, que se trasmite de los animales al hombre, lo que se recomienda a la hora de estar manejando la enfermedad es que no haya una herida de por medio y que se logre contagiar con la saliva del animal, siendo la única vía de contaminación y por tanto, es prevenible. Precisó que la transmisión de la rabia al ganado bovino no viene exclusivamente de las mordeduras del murciélago o vampiro sino que también de algunos roedores o de los mismos perros, pero en el caso concreto, se trata de la rabia transmitida por el murciélago hematófago”. Como siempre, he prefierido citar extensamente... ↩
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“de fuera”, significa: Hacia afuera. ↩
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Tragus ¿qué será? Debe ser algo así como un piercing o pendiente, ya que la prominencia de la oreja situada delante del conducto auditivo se llama: “trago”. ↩
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En el original impreso esto viene un poco cambiado: “Caballero Ocelotl y Caballero Guautli (águila)”, preferimos ponerlo como está en las ediciones modernas. ↩