Capítulo XVI. Cámara Diez
1. — ¿Sabes, ¡OH, BUDDHA!, lo que es el dolor de perder lo más amado?
2. — ¿Sabes tu, ¡OH, BUDDHA!, lo que es perder aquello que más queremos?
3. — La rueda de la fortuna gira incesantemente, y nosotros prendidos a la rueda damos muchas vueltas.
4. — Esta es la carta diez del TAROT: LA RETRIBUCIÓN.
5. — ¿Veis, ¡OH, BUDDHA!, ese gigantesco precipicio?
6. — ¿Veis esas rocas inexpugnables, y ese abismo aterrador?
7. — El Maestro se sostiene al borde de un abismo, y la rueda de la fortuna da muchas vueltas; el humilde será ensalzado y el ensalzado será humillado.
8. — "Padre Mío, no me dejes caer en el abismo, no me dejes salir de la LUZ".
9. — Se abre una Cámara, entra hermano mío al templo incrustado entre las rocas vivas de este horrible precipicio.
10. — La puerta del templo se va abriendo lentamente, produciéndose un sonido profundo y misterioso, entra, ¡OH, BUDDHA!, entra a tu cámara para celebrar esta fiesta deliciosa.
11. — Ya veis, ¡OH, BUDDHA!, el terrible precipicio.
12. — El Maestro se sostiene siempre en el borde de un abismo, y hasta los mismos ángeles pueden caerse.
13. — Ya veis, ¡OH, BUDDHA!, lo que es la Alquimia Sexual, tu Quinta Serpiente va subiendo por la fina Médula de tu cuerpo Causal, conforme practicáis Magia Sexual intensamente con la MUJER.
14. — Adelante, ¡OH, BUDDHA!, Adelante y no desmayes.