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Capítulo I

LA ATLÁNTIDA🔗

Vamos a comenzar recordando a ése antiguo continente sumergido, llamado la Atlántida. En el viejo Egipto de los faraones, los sacerdotes de Sais dijeron a Solón que la Atlántida había sido destruida 9000 (Nueve Mil) años antes de conversar con él. La civilización atlante todavía no ha podido ser superada por nuestra tan cacareada civilización moderna. Conocieron la energía atómica y la utilizaron en la guerra y la paz. La ciencia ATLANTE tuvo la ventaja de estar unida a la magia, se fabricaron robots extraordinarios, ciertos tipos de elementales superiores controlaban dichos robots, dotados así de inteligencia, parecían seres humanos y servían fielmente a sus amos. Cualquier robot podía informar a su dueño de los peligros que le acechaban y en general sobre múltiples cosas de la vida práctica. Tenían los Atlantes máquinas tan poderosas y maravillosas como aquella que telepáticamente podía transmitir a la mente de cualquier ser humano preciosa in formación intelectual. Las lámparas atómicas iluminaban los palacios y templos de paredes transparentes. Las naves marítimas y aéreas fueron impulsadas por energía nuclear. Los atlantes aprendieron a desgravitar los cuerpos a voluntad. Con un pequeño aparato que cabía en la palma de la mano podían hacer levantar cualquier cuerpo por pesado que este fuera. EL DIOS NEPTUNO, gobernó sabiamente la Atlántida. Era de admirarse y verse el templo sacratísimo de este Santo Dios. Las paredes y muros plateados de dicho templo asombraban por su belleza y las cúpulas y techos eran todo de oro macizo y, de la mejor calidad. El marfil, el oro, la plata, el latón, lucían dentro del templo de Neptuno con todos los regios esplendores de los antiguos tiempos. La gigantesca escultura sagrada del muy venerado y muy sublime DIOS NEPTUNO, era de oro puro toda. Aquella inefable estatua misteriosa montada en su bello carro arrastrado por exóticos corceles y la respetable corte de cien nereidas, infundían en la mente de los devotos atlantes profunda veneración. Las ciudades atlantes fueron florecientes mientras sus habitantes permanecieron fieles a la religión de sus padres, mientras cumplieron con los preceptos del Dios NEPTUNO, mientras no violaron la ley y el orden, pero cuando las cosas sagradas fueron profanadas, cuando abusaron del sexo, cuando se mancharon[1] con los 7 pecados capitales, fueron castigados y sumergidos en el fondo del océano. Los sacerdotes de SAIS[2] dijeron a SOLÓN: "Todos cuantos cuerpos celestes se mueven en sus órbitas, sufren perturbaciones que determinan en tiempo una destrucción periódica de las cosas terrestres por un gran fuego[3]". El continente atlante se extendía y orientaba hacia el AUSTRO y los sitios más elevados hacia el septentrión, sus montes excedían en grandeza, elevación y número a todos los que actualmente existen. La famosa historia del diluvio universal cuyas versiones se encuentran en todas las tradiciones humanas, son simples recuerdos de la gran catástrofe atlante. Todas las enseñanzas religiosas de la América primitiva, todos los sagrados cultos de los Incas, Mayas, Aztecas, etc. etc, los Dioses y Diosas de los antiguos Griegos, fenicios, escandinavos, indostanos, etc., son de origen Atlante. Los Dioses y Diosas citados por Homero en la «ILIADA» y la «ODISEA», fueron héroes y reinas y reyes de la Atlántida. La Atlántida unía geográficamente a la América con el viejo mundo. Las antiguas civilizaciones indo-Americanas tienen su origen en la Atlántida. Las religiones Egipcias, Incas, Mayas, etc., fueron las primitivas religiones atlantes. El alfabeto fenicio, Padre de todos los alfabetos europeos, tiene su raíz en un antiguo alfabeto atlante, que fue correctamente transmitido a los MAYAS por los atlantes. TODOS los símbolos egipcios, mayas, provienen de la misma fuente y así se explica la semejanza, demasiado grande para ser casualidad. Los atlantes tenían un metal mas precioso que el oro, se llamaba ORICHALCUM. La catástrofe que acabó con la Atlántida fue pavorosa. No cabe duda alguna que el resultado de violar la ley es siempre catastrófico. La época de sumersión de la Atlántida fue realmente una era de cambios geológicos. Emergieron del seno profundo de los mares otras tierras firmes que formaron nuevas islas y nuevos continentes. Algunos sobrevivientes de la catástrofe atlante se refugiaron en el pequeño continente llamado GRABONZI, hoy África, el cual aumentó de tamaño y extensión debido a que otras áreas de tierra firme que emergieron de entre las aguas vecinas se sumaron al mismo. El Golfo de México, antiguamente fue un hermoso valle. Las islas de las Antillas, las Canarias, España, son pedazos de la sumergida Atlántida. El antiguo mar de KOLHIDIUS, situado al noroeste del continente recién formado entonces y conocido como ASHHARTK (ASIA), cambió de nombre y hoy se conoce con el nombre de MAR CASPIO. Las costas de este Mar Caspio están formadas por tierras que al emerger del océano se habían unido al continente del ASIA. EL ASIA, el Mar Caspio y todo ese bloque de tierra junto, es lo que hoy en día se conoce con el nombre de CAUCASO. Dicho bloque en aquellos tiempos se llamó FRIANKTZANARALI y más tarde KOLHIDISHISSI, pero hoy en día, repito se llama CAUCASO[4]. Por aquella época había un gran río que fertilizaba toda la rica tierra de TIKLIAMIS, desembocaba en el mar Caspio, ése río se llamaba entonces OKSOSERIA y todavía existe, pero ya no desemboca en el Mar Caspio debido a un temblor secundario que lo desvió hacia la derecha. El rico caudal de agua de ese río se precipitó violentamente por la zona mas deprimida del continente ASIÁTICO dando origen al pequeño Mar de ARAL; pero el antiquísimo lecho de ése viejo río llamado ahora AMU DARYA, todavía puede verse como sagrado testimonio del curso de los siglos[5]. Después de la tercera gran catástrofe que acabó con la atlántida, el antiguo país de TIKLIAMOS con su formidable capital, situada a orillas del mencionado río, fue cubierto con todos los pueblos y aldeas por arenas y ahora es sólo un desierto. Por aquella época desconocida para un CESAR CANTU y su historia universal[6], existía en ASIA otro bello País, conocido con el nombre de MARAPLEICIE, este país comerciaba con TIKLIAMIS y hasta existía entre ellos mucha competencia comercial. Más tarde este país de MARAPLEICIE vino a tomar el nombre de GOBLANDIA DEBIDO A LA GRAN CIUDAD DE GOB. GOBLANDIA y su poderosa ciudad de GOB fueron tragadas por las arenas del desierto. Entre las arenas del desierto de GOBI se hallan ocultos riquísimos tesoros atlantes, poderosas máquinas desconocidas para esta raza Aria. De cuando en cuando las arenas dejan al descubierto todos ésos tesoros, pero nadie se atreve a tocarlos porque el que lo intente es muerto instantáneamente por los gnomos, que los cuidan. Sólo los hombres de la gran sexta raza KORADI que en un futuro habitará este planeta, podrán conocer ésos tesoros y éso a cambio de una conducta recta. Muchos comerciantes de perlas se salvaron de la catástrofe atlante, refugiándose eh Perlandia, país conocido ahora como la INDIA. Los estudiantes ocultistas se llenan de profundo horror cuando revisan los archivos AKASHICOS de la naturaleza y encuentran hechos como el que relatamos a continuación. Los estudiantes recuerdan aquélla bella mujer, reina de los países del sur del sumergido continente y en la poderosa ciudad de las puertas de oro, llamada KATEBET, la de los tristes recuerdos. Realmente no existe en la historia de los BORGIA Y MEDICIS perversidad semejante. Esa bella mujer cautivaba con su belleza y nicromancias, seducía con sus encantos a príncipes, reyes, fascinaba con sus embelesos. Muchos adolecentes y niños fueron inmolados en nombre de las tenebrosas entidades del mundo interior. La Medicina sacerdotal atlante, descubrió por aquella época lo que hoy podemos llamar científicamente "LA OPOTERAPIA HUMANA", es decir la aplicación a los enfermos y caducos de los jugos glandulares de pituitina, tiroidina, adrenalina, etc. etc. Los médicos sacerdotes no solo utilizaban la química de dichas glándulas endocrinas, sino también la hiper-química de tales glándulas. Los fluidos psíquicos vitales de los chacras o centros magnéticos del cuerpo humano, íntimamente relacionados con tales centros endocrinos. Las víctimas de la inmolación después de ser retiradas de las piedras de sacrificios, eran llevadas a ciertas cámaras secretas, donde los sacerdotes médicos, extraían de los cadáveres las preciosas glándulas endocrinas tan necesarias para conservar el cuerpo de la reina fatal, con todo su encanto y la belleza de una juventud que soportó el peso de los siglos. Muchos siglos. Lo más espantoso de aquello era que los sacerdotes, después de extraer las glándulas de los cadáveres, arrojaban éstos a las fanáticas[7] muchedumbres envilecidas que sedientas se los devoraban, así ésos pueblos se volvieron antropófagos. Reflexionando sobre todas estas cosas, nos espantamos, nos horrorizamos, más todas estas barbaries se quedan pequeñas, parecen hasta ridículas, si se les compara con las atrocidades de la primera y segunda guerras mundiales, con la espantosa explosión atómica de HIROSHIMA y NAGASAKI. TODA la barbarie atlante resulta insignificante comparada con la cámara de gas, donde millones de personas, mujeres, niños, ancianos, despojados de sus vestiduras, murieron en la más infinita desesperación[8]. Nos horrorizamos de la bestialidad atlante, pero mil veces más horrorosos, fueron por los bombardeos de Londres, campos de concentración, horca, ciudades destruidas por las criminales bombas[9], enfermedades, hambre y desesperación. Nunca antes en la historia hubo perversidad mas grande que la de esta quinta raza aria, caduca y degenerada. Así como la Atlántida se sumergió con todos sus habitantes en los fondos de los océanos, así también esta Raza Aria será destruida y de ella no quedará ni la ceniza. Que se sepa de una vez y para siempre que de todo esto que la humanidad tanto estima y admira no quedará piedra sobre piedra[10].

LAS RAZAS:🔗

Todo planeta tiene 7 razas y 7 subrazas[11]. Nuestro planeta Tierra ya dio 5 razas, faltan dos. Después de las 7 razas y ya transformada por los cataclismos, se convertirá la Tierra a través de millones de años en una nueva Luna. Toda la vida involucionante y evolucionante vino de la Luna. Cuando la gran vida abandonó la Luna, ésta murió, se convirtió en desierto. En la luna también existieron 7 razas y cada una con sus 7 subrazas. El alma lunar, la vida lunar, está ahora involucionando y evolucionando en nuestro planeta Tierra. ASÍ ES COMO SE REENCARNAN LOS MUNDOS. Los aztecas dicen que los hombres de la primera raza fueron gigantes extraordinarios de color negro, muy civilizada. Una raza andrógina, asexual, semi-física, semi-etérica. Los individuos, podían reducir su tamaño al de una persona normal de la actual raza Aria. Los rituales y sabiduría fueron portentosos. La barbarie no existía en aquella época. Esta raza divina fue devorada por los tigres de la sabiduría[12]. EL REGENTE DE ESTA RAZA FUE EL DIOS TESCATLIPOCA. Cada individuo era un maestro de sabiduría. La reproducción se realizaba por el acto fisiparo, el cuál es similar al sistema de reproducción de las células orgánicas mediante el proceso de división celular. Así el organismo padre-madre se dividía en dos. El hijo andrógino seguía sosteniéndose por un tiempo del padre-madre. LA PRIMERA RAZA: Vivió en la Isla Sagrada, situada en el casquete polar Norte[13]. TODAVÍA EXISTE DICHA ISLA PERO EN ESTADO DE JINAS, DENTRO DE LA CUARTA VERTICAL. LA SEGUNDA RAZA: Fue gobernada por QUETZALCÓALTL, fue la humanidad hiperbórea. La segunda raza se degeneró y se convirtió en monos, antepasados de los monos actuales[14]. Se reproducían por el proceso de brotación tan común en los vegetales. Del tronco brotan muchas ramas. Fueron arrasados por fuertes huracanes. LA TERCERA RAZA: Fue la raza lemur, que habitó lo que hoy es el Oceáno Pacífico, perecieron arrasados por el sol de lluvia de fuego (volcanes y terremotos). Esa raza estuvo gobernada por el Dios azteca TLALOC. La reproducción era por gemación[15]. La Lemuria fue un continente muy extenso[16]. Los Lemures que se degeneraron tuvieron después rostros semejantes a pájaros. Por eso los salvajes, recordando la tradición se adornaban con plumas en la cabeza. LA CUARTA RAZA: Fueron los Atlantes. Estuvo gobernada por el Dios azteca ATONATIUH. Terminó con una gran inundación. Las tribus precolombinas de América son descendientes de esta raza, también los chinos primitivos y los primitivos egipcios, etc. QUINTA RAZA: ARIA. Somos nosotros. Terminará con un gran cataclismo. Está perfectamente descrita en el Ahau KATÚN[17], que es el décimo tercero que se cuenta; CABAL IXBACH; CHACHALACA, poblado KINCHIL COBA. CHACHALACA de ROSTRO SOLAR, es el asiento del décimo tercer KATÚN. "Se ennegrecerá el ramillete de los señores de la tierra por la universal justicia de Dios Nuestro Señor". "Se volteará el sol, se volteará el rostro de la Luna". "Bajará la sangre por los árboles y las piedras; arderán los cielos y la tierra por la palabra de Dios Padre, del Dios Hijo, y del Dios Espíritu Santo, Santa Justicia, Santo Juicio de Dios Nuestro Señor". "Nula será la fuerza del cielo y de la Tierra cuando entren en el cristianismo las ciudades grandes y los pueblos ocultos, la gran ciudad llamada MAAX, mono, y también la totalidad de los pequeños pueblos en toda la extensión del país llano de Maya Cusamil, Mayapán, Golondrina Maya su lugar estandarte venado". "Será el tiempo en que se alcen los hombres de dos días, (los homosexuales y lesbianas) en el rigor de la lascivia; hijos de ruines y perversos, colmo de nuestra perdición y vergüenza". Dedicados serán nuestros infantes a la "flor de mayo"[18], y no habrá bien para nosotros . "Será el origen de la muerte por la mala sangre al salir de la Luna, y al entrar la Luna llena acontecerá la sangre entera". "También los astros buenos lucirán su bondad sobre los vivos y sobre los muertos". Esto dice textualmente el libro de los libros de CHILAM BALAM, joya sagrada del pueblo maya. SEXTA RAZA: CORADI. Saldrá después del cataclismo de la quinta raza, vivirá en una tierra transformada. LA SÉPTIMA RAZA: Será la última. Necesario es hablar de las 7 Rondas Planetarias: Después de éstas siete razas la Tierra se convertirá en una nueva Luna. En la primera ronda, nuestra Tierra fue creada con materia del plano mental. En la segunda ronda, nuestra Tierra se condensó en sustancia del plano astral. En la tercera ronda, nuestra Tierra se condensó en forma etérea, y en la actual cuarta ronda, la Tierra cristalizó en forma física y química. Es urgente saber que la tierra físico-química evoluciona bajo las leyes del karma planetario. La futura quinta ronda se desarrollará en el mundo etérico. La sexta ronda, en el mundo astral y la séptima ronda en el mundo mental. Después vendrá la gran NOCHE CÓSMICA. En la primera ronda las evoluciones fueron muy pobres, lo mismo que en la segunda y la tercera. El fuego dio muy pocos rendimientos en esas tres precedentes rondas planetarias. El resultado lo tenemos a la vista en esta cuarta ronda en que vivimos. Es espantoso el hombre luciférico de ésta cuarta ronda. El fuego planetario poco desarrollado y sobrecargado de karma planetario por los pobres rendimientos de las rondas precedentes, ha producido en nuestro mundo físico una evolución lenta, pesada, terrible. Las otras tres rondas darán poco rendimiento debido al karma planetario. Los Dioses de la naturaleza han trabajado muchísimo para crear seres autoconscientes. Los dioses han tenido que hacer difíciles experimentos en los laboratorios de la naturaleza. Empero, es bueno saber, que la lucha de los dioses por crear al hombre, no ha terminado. Todavía el ser humano, o llamado humano, tiene que desechar mucho que estará en los jardines zoológicos del futuro. El reino de Malchut es un filtro terrible, quien quiera librarse de esta rueda fatal del sam-Sara, tiene que disolver el ego y encarnar su alma. Raros son aquellos que lo logran. El desecho del filtro es lo común y corriente y éste se lo traga el abismo. El oro, lo selecto, el hombre verdadero, es aquel que tiene encarnados su alma y su espíritu y después de la muerte vive despierto en los mundos internos. La naturaleza es implacable y el nacimiento de un ángel-hombre cuesta millones de víctimas. "Muchos son los llamados y pocos los escogidos". Aquellos que sostienen que el hombre viene del mono, están totalmente equivocados. Realmente es el mono quien viene del hombre. La transformación de las especies y la evolución darwinista son falsas. Nadie ha visto nacer una nueva especie, nadie ha visto nacer de la familia de los monos un hombre. Se abusa de la anatomía comparada, se abusa de la ley de las analogías para documentar sus posiciones falsas. Empero, nadie ha visto jamás nacer una nueva especie. Realmente, todas las especies vivientes, con excepción de algunas pocas, son desechos vivientes del reino humano. El hombre actual desciende de los gigantes antediluvianos, como anteriormente explicamos. Toda raza tiene siete sub-razas. La semilla de nuestra raza aria, es Nórdica, pero al mezclarse con los sobrevivientes atlantes dio origen a las sub-razas del tronco Ario. PRIMERA SUB-RAZA. Floreció en el Asia Central, en aquellos reinos hoy desaparecidos del Asia Central y cuyas ruinas todavía existen en los Himalayas; alrededor del país del Tibet, existieron las poderosas civilizaciones espirituales de la primera sub-raza Aria. SEGUNDA SUB-RAZA. Floreció en la India y en todo el Sur del Asia. En Perlandia, la tierra sagrada de los Vedas, en el viejo Indostán, existieron formidables culturas esotéricas y tremendas civilizaciones. Allí se desenvolvió la segunda sub-raza Aria. TERCERA SUB-RAZA. Creó poderosas civilizaciones: Babilonia, Caldea, Egipto, etc., etc..., fueron escenario de muy ricas y poderosas civilizaciones creadas por la tercera sub-raza Aria. CUARTA SUB-RAZA. Se desarrolló en Roma, Grecia, Italia, Atenas[19], la gran ciudad fundada por la diosa Atenea. Roma antes de su degeneración y destrucción fue escenario MARAVILLOSO donde se desarrollaron las poderosas civilizaciones de la cuarta sub-raza Aria. QUINTA SUB-RAZA ARIA. Es la Anglo Sajona y Teutona, la primera y segunda guerra mundial con toda su barbarie y corrupción moral, señalan con su dedo acusador a los hombres y mujeres de la quinta sub-raza aria. SEXTA SUB-RAZA. Resulta de la mezcla de los conquistadores españoles con las tribus Indo-Americanas. El trabajo de formación de la sexta sub-raza en el territorio piel roja fue muy difícil porque los conquistadores ingleses en vez de mezclarse con los indígenas, los destruyeron, los asesinaron. Sólo en forma muy insignificante e incipiente se realizó tal mezcla de sangre. Por ello la FRATERNIDAD OCULTA se vio en la necesidad de convertir al territorio Norteamericano en un crisol de fundición de razas. En los Estados Unidos todas las razas del mundo se han mezclado para formar la sexta sub-raza con enormes dificultades. La sexta sub-raza en América Latina se formó fácilmente y esto es algo que no deben de ignorar los tratadistas de la antropogénisis y del ocultismo. SEPTIMA SUB-RAZA ARIA: Todavía no existe, pero existirá, esta formada por los sobrevivientes del nuevo gran cataclismo que muy pronto destruirá a la raza Aria. De manera pues, que la raza Aria en vez de evolucionar, a in-volucionado y su corrupción ahora es peor que la de los atlantes en su época, su maldad es tan grande que ya llegó hasta el cielo. La raza Aria será destruida para que se cumplan las profecías que Ra-Mu hiciera en la sumergida Atlántida: “SI ELLOS SE OLVIDAN DE QUE DEBEN SER SUPERIORES NO POR LO QUE ADQUIEREN SINO POR LO QUE DAN, la misma suerte les tocará”. Melchisedek, el genio de la tierra, el rey del mundo, hizo en el Tibet la siguiente profecía[^24]: "Los hombres (o mejor dijéramos los mamíferos racionales) cada vez más olvidarán sus almas para ocuparse sólo de sus cuerpos. La mayor corrupción va a reinar sobre la tierra". "Los hombres se asemejarán a las bestias feroces, sedientos de la sangre de sus hermanos". "La media luna se apagará cayendo sus adeptos en la guerra perpetua. Caerán sobre ellos las mayores desgracias y acabarán luchando entre sí". "Las coronas de los reyes grandes y pequeñas ¡caerán: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, estallará una terrible guerra entre todos los pueblos". "Los océanos rugirán. La tierra y el fondo de los mares se cubrirán de osamentas. Desaparecerán reinos, morirán pueblos enteros. El hambre, la enfermedad, crímenes no previstos en las leyes, no vistos ni soñados aún por los hombres". "Vendrán entonces los enemigos de Dios y del Espíritu Divino, los cuales yacen en los propios hombres. Aquellos que levanten la mano sobre otro, perecerán también". "Los olvidados, los perseguidos, se erguirán después y atraerán la atención del mundo entero". "Habrá espesas nieblas, tempestades horribles, montañas hasta entonces sin vegetación se cubrirán de florestas". "La Tierra toda se estremecerá. Millones de hombres cambiarán las cadenas de la esclavitud y las humillaciones, por el hambre, la peste y la muerte". "Las carreteras se llenaran de multitud de personas caminando al acaso[20] de un lado para otro". "Las mayores, tas más bellas ciudades desaparecerán por el fuego. Uno, dos, tres, de cada diez mil hombres sobrevivirá uno, el cual quedará desnudo, destituido de todo entendimiento, sin fuerzas para construir su vivienda o para buscar alimentos. Y éstos hombres sobrevivientes, aullarán como los lobos feroces, devorarán cadáveres, y mordiendo su propia carne desafiarán a Dios para combate". "La Tierra toda quedará desierta y hasta Dios huirá de ella. Sobre la tierra vacía, la noche y la muerte". "Entonces yo enviaré un pueblo desconocido hasta ahora, (El Ejército de Salvación mundial), el cual con mano fuerte, arrancará las malas hierbas del terreno de cultivo y del vicio, y conducirá a los pocos que permanecen fieles al espíritu del hombre en la batalla contra el mal". "FUNDARAN UNA NUEVA VIDA SOBRE LA TIERRA PURIFICADA POR LA MUERTE DE LAS NACIONES".

RELACION MAYA EGIPCIA:🔗

Los mayas en sí representan la cultura atlante. Ese vasto continente que hoy yace sumergido en el fondo del océano que lleva su nombre. ATLAS, el más antiguo de sus astrólogos, fue su rey; la mente poética de los hijos de la Hélade le fungió por eso cual gigante que sustentaba sobre sus espaldas, y no sobre su mente poderosa, la máquina celeste[21]. Sus hijos, los titanes, pretendieron escalar el cielo. Mas Dios les confundió y una noche la mar y el trueno rebramaron; trémula trepidó Europa y despierta por el estruendo, no vio ya al mundo hermano[22]... Solo el TEIDE quedó para decir a la humanidad: "Aquí fue en un tiempo la famosa Atlántida". Cada raza tiene 7 sub-razas y muere. La cuarta Raza atlante tuvo también éstas sub-razas. Crecieron en orgullo los de la tercera y cuarta sub-raza (atlante) diciendo: "Somos los reyes, somos los Dioses". Tomaron esposas de hermosa apariencia de la Raza de los aún sin mente, o de "cabeza estrecha", engendrando monstruos, demonios maléficos, hombres machos y hembras y también KHADOS con mentes pobres. Construyeron templos para el cuerpo humano, rindieron culto a varones y hembras. Entonces cesó de funcionar el tercer ojo (el ojo de la intuición y de la doble vista). Construyeron hermosas y enormes ciudades. Labrando sus propias imágenes según su tamaño y semejanza, y las adoraron. Los fuegos internos habían ya destruido la tierra de sus padres (la Lemúrica), el agua amenazaba la cuarta raza (ATLANTIDA). Las primeras grandes aguas vinieron y sumergieron las 7 grandes Islas. Los buenos fueron salvados y los malos destruidos. Pocos hombres quedaron, algunos amarillos, otros color castaño y negro, y algunos rojos. Los del color de la Luna, los TUATHA, habían desaparecido para siempre[23]. Transcribimos a continuación un manuscrito maya que es parte de la famosa colección de "LE PLONGEON"[24], los manuscritos de TROANO[25] y que pueden verse en el museo Británico. “En el año 6 de kan, el II muluc, en el mes de zac[26], ocurrieron terribles terremotos que continuaron sin interrupción hasta el 13 chuen[27]. El país de las lomas de barro, la tierra de "MU", fue sacrificada”. “Después de dos conmociones, desapareció durante la noche, siendo constantemente estremecida por los fuegos subterráneos, que hicieron que la tierra se hundiera y reapareciera varias veces en distintos lugares. Al fin la superficie cedió y diez países se separaron y desaparecieron. Se hundieron 64 millones de habitantes 8000 años antes de escribirse este libro”. En los archivos antiquísimos del antiguo templo de LHASA (TÍBET) puede verse una antigua inscripción caldea, escrita 2000 años antes de Cristo, que a la letra dice: "Cuando la estrella de BAL cayó en el lugar donde ahora solo hay mar y cielo (OCEANO ATLANTICO), las siete ciudades con sus puertas de oro y templos transparentes temblaron y se estremecieron como las hojas de un árbol movidas por la tormenta". "Y he aquí que oleadas de humo y fuego se elevaron de los palacios. Los gritos de agonía de la multitud llenaban el aire". "Buscaron refugio en sus templos y ciudadelas y el sabio MU, el sacerdote de RA-MU, se presentó y les dijo: "¿No os predije esto?". Y los hombres y las mujeres cubiertos de piedras preciosas y brillantes vestiduras, clamaron diciendo: "MU sálvanos y MU replicó: "moriréis con vuestros esclavos y vuestras riquezas, y de vuestras cenizas surgirán nuevas naciones". "Si ellos, (REFIRIENDOSEA LA QUINTA RAZA ARIA), se olvidan que deben ser superiores, no por lo que adquieren sino por lo que dan, la misma suerte les tocará". "Las llamas y el humo ahogaron las palabras de MU, y la tierra se hizo pedazos y se sumergió con sus habitantes en unos cuantos meses". ¿Que pueden decir los Críticos ante estas dos historias, una del Tibet y otra de Mesoamérica?[28] Las dos relatan la catástrofe atlante. La famosa historia del diluvio Universal, cuyas versiones se encuentran en las tradiciones de todas las razas humanas, son simples recuerdos de la gran catástrofe atlante. Todos los pueblos antiguos veneraron y adoraron a los dioses santos que vivieron en la Atlántida y que hoy moran en el EMPIREO[29]. La ATLANTIDA unía geográficamente a la América y el viejo Mundo. Las civilizaciones de Indo América tienen su raíz en el continente Atlante. Momentos antes de la catástrofe Atlante se sacó el pueblo selecto. Algunos vinieron a Mesoamérica y otros a la Meseta Central del Asia. Colonizaron el Tíbet, Persia, Egipto, etc., etc. En pleno Egipto se hallan aun pirámides mayas[30]. Hay plena documentación de que el Maestro Jesús aprendió el Maya en el Tíbet y hablaba Maya[31]. Prueba de ello tenemos la frase pronunciada en el Gólgota, es una frase Maya que los Judíos no entendieron porque no hablaban Maya: "ELI LA-MAH ZABACTANI". Decían los judíos: "A Elías llama este, a ver si viene a salvarlo[32]". ¿Cómo la iban a entender? En Maya riguroso ELI LAMAH SABACTANI, significa: ME OCULTO EN LA PRE-ALBA DE TU PRESENCIA. “Se ha establecido que la ciencia religión conocida por Jesús el Cristo en Egipto, la India, y el Tíbet, era Maya. Existió un profundo ocultismo maya conocido sin duda por el Cristo, quien eligió sus símbolos (MAYAS) como sustentación de sus ideas de amor fecundante. No puede ser casualidad que haya elegido la cruz maya, la trinidad, y los doce apóstoles y muchos otros símbolos para sustentar el inmenso sentido científico religioso de sus prédicas”[33]. Los mayas-atlantes trajeron su ciencia, religión y sabiduría a Mesoamérica, Tibet, India, Persia, Egipto, etc., etc., fueron grandes civilizadores. Han pasado 12 katunes y aguardamos el katun 13, año 2043, de aquí en adelante la catástrofe final es inevitable para la raza aria que hoy perversamente puebla los continentes del mundo. El katun 13[34] es definitivo, los Mayas lo esperan. Se le preguntó a un anciano Maya: “¿TU HIJO LO VERA?” RESPONDE: “NO. MI HIJO NO LO VERA”. “– ¿TU NIETO LO VERA?”. “–MI NIETO LO VERA” . . . De manera que con el katún 13 llegará Hercólubus y se producirá el gran incendio Universal que quemará todo aquello que tenga vida, más tarde vendrá la revolución de los ejes de la tierra, con el hundimiento total, absoluto de todos los continentes que existen y de ésta podrida raza Aria que perversamente puebla los continentes no quedará ni la ceniza. Solamente un pequeño grupito de gentes selectas serán salvadas para que sirvan de semillero a la futura Sexta gran raza, que se llamará RAZA KORADI, Y HABITARÁ lo que hoy es el casquete polar. Esta perversa Raza Aria está perfectamente descrita en el Katún 13, Maya, perecerá por fuego. Con la revolución total de los ejes de la Tierra el agua acabará de consumir todo, lavar todo y todo quedará en el fondo de los mares. VENERABLE MAESTRO: ¿ES CIERTO QUE LOS MAYAS VIAJARON POR TODO EL SISTEMA SOLAR?. RESPUESTA: Los mayas como atlantes-mayas, viajaron por todo el sistema solar. Los cohetes dirigidos por Sabios mayas, realizaron estos portentosos viajes. Las naves estaban impulsadas por energía nuclear. los mayas son grandes científicos y en secreto siguen existiendo con toda su ciencia. No me refiero a los mayas que públicamente aparecen en América. Estoy hablando de los mayas que viven en el universo paralelo, la 4ta. dimensión de este planeta, que conservan sus mágicas ciudades, que continúan con sus mismas costumbres y la misma ciencia, dedicados a sus estudios y cálculos. Hay ciudades mayas dentro de la 4ta. dimensión o cuarta coordenada, o cuarta vertical. Templos maravillosos de oro macizo que no se los dejaron a los españoles, donde guardan la gran sabiduría antigua. Es claro que los científicos modernos de ésto no saben nada, tampoco lo admitirán, pero ¿qué importa a la ciencia y qué a nosotros?

  1. En el original impreso dice "marcharon", obviamente es un error.

  2. Según el diálogo de Platón titulado comúnmente «Timeo», Atenas fue fundada por la diosa Atenea antes de la segunda gran catástrofe transalpalniana (antes del hundimiento de la Atlántida) y de ese pasado que los mismos griegos ignoran es informado Solón ("en griego Σόλων (c. 638 a. C. - 558 a. C.) poeta, legislador y estadista ateniense que gobernó en una época de graves conflictos sociales producto de una extrema concentración de la riqueza y poder político en manos de los eupátridas, nobles terratenientes de la región del Ática. Su Constitución del año 594 a. C. implicó una gran cantidad de reformas dirigidas a aliviar la situación del campesinado asediado por la pobreza, las deudas (que en ocasiones conducían a su esclavización) y un régimen señorial que lo ataba a las tierras de su señor o los condenaba a la miseria"). Solón fue instruido por los sacerdotes egipcios de la ciudad de Sais, capital del territorio Saitico (el delta del Nilo), patria del rey Amasis ("Jenemibra Ahmose, Ahmose II, Amosis II, o Amasis (570 - 526 a. C.) fue faraón de la dinastía XXVI de Egipto, quien debió ser contemporáneo o de un pasado reciente respecto a los contertulios del diálogo. Como sucesor de Apries será el último gran gobernante de Egipto antes de la conquista persa. La capital se encontraba en Sais. Manetón lo denomina Amosis y comenta que reinó 42 años (según Julio Africano en la versión del monje Jorge Sincelo). Para Eusebio de Cesarea (en la versión del monje Sincelo y en la versión armenia) reinó 44 años"), acerca del acontecimiento del hundimiento de Atlántida, hecho que por sí solo podría haber conducido al descubrimiento de sus restos de la misma forma que pasó con Troya, (dejaré aparte las muchas razones por las que no ha sido así), y tratándose de asunto tan importante no hay mejor forma de contarlo que transcribir a continuación la parte del diálogo donde figura todo esto (tomada de «Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate», tomo 6, Madrid, 1872), donde el propio texto hace hincapié en aquellos puntos que el lector de la historia debe considerar: "CRITIAS: Escucha, Sócrates, una historia muy singular, pero completamente verdadera, que refería en otro tiempo el más sabio de los siete sabios. Solón. Era a la vez padre y amigo de mi bisabuelo Dropido (1), como él mismo lo dice repetidas veces en sus versos (2). Refirió a Critias, mi abuelo, y éste en su ancianidad nos lo repetía, que en otro tiempo habían tenido lugar en esta ciudad (3) grandes y admirables cosas, que habían caído en el olvido por el trascurso de los tiempos y las grandes destrucciones de los hombres, y que entre tales cosas había una más digna de consideración que todas las demás. Quizá recordándola, podremos justamente atestiguarte nuestro razonamiento; y celebrar en esta asamblea del pueblo (4), de una manera conveniente a la diosa, como sí la cantáramos un himno. SÓCRATES: Muy bien. Pero ¿qué suceso es este que Critias contaba, con referencia a Solón, no como una fábula, sino como un hecho de nuestra antigua historia? CRITIAS: Voy á referir esta historia, que no es nueva, y que oí a un hombre, que no era joven. Critias, según él mismo lo decía, tocaba entonces en los noventa años, cuando yo apenas contaba diez. Era el día Cureotís de las fiestas Apaturías (5). En la fiesta tomamos parte los que éramos jóvenes, en la forma acostumbrada, y nuestros padres propusieron premios para los que sobresalieran entre nosotros en la declamación de versos. Se recitaron muchos poemas de varios poetas, y como entonces eran nuevas las poesías de Solón, muchos las cantaron. Alguno de nuestra tribu, fuera porque así lo creyese o porque quisiera complacer a Critias, dijo, que Solón no sólo le parecía el más sabio de los hombres, sino también el más noble de los poetas. El anciano Critias, me acuerdo bien, se entusiasmó al oír esto, y dijo complacido: —Aminandro, si Solón, en lugar de hacer versos por pasatiempo, se hubiera consagrado seriamente a la poesía como otros muchos; si hubiera llevado a cabo la obra que trajo de Egipto; si no hubiera tenido precisión de dedicarse a combatir las facciones y los males de toda clase, que encontró aquí a su vuelta; en mi opinión, ni Hesiodo, ni Homero, ni nadie le hubieran superado como poeta. —¿Y qué obra era esa Critias? preguntó Aminandro. —Es la historia del hecho más grande y de más nombradía, que fue realizado por esta ciudad, y cuyo recuerdo, a causa del trascurso del tiempo y de la muerte de sus autores, no ha llegado hasta nosotros. —Repítenos desde el principio, —replicó el otro—, lo que contaba Solón, qué tradición era esa, y quién se lo contó como una historia verdadera. —Hay, dijo Critias, en Egipto, en el Delta, en cuyo extremo divide el Nilo sus aguas, un territorio llamado Saitico, distrito cuya principal ciudad es Sais, patria del rey Amasis (6), Los habitantes honraban como fundadora de su ciudad a una divinidad, cuyo nombre egipcio es Neith, y el nombre griego, si se les ha de dar crédito, es Atena (7). Aman mucho a los atenienses, y pretenden en cierto modo pertenecer a la misma nación. Solón decía, que cuando llegó a aquel país, había sido acogido perfectamente; que había interrogado sobre las antigüedades a los sacerdotes más versados en esta ciencia; y que había visto, que ni él ni nadie, entre los griegos, sabia, por decirlo así, ni una sola palabra de estas cosas. Un día, queriendo comprometer a los sacerdotes a que se explicaran sobre las antigüedades, Solón se propuso hablar de todo lo que nosotros conocemos como más antiguo, de Foroneo, llamado el primero (8), de Niobe (9), y después del diluvio (10), de Deucalion y Pyrro, con todo lo que a esto se refiere; explicó la genealogía de todos los descendientes de aquellos, y ensayó, computando los años, fijar la fecha de los sucesos. Pero uno de los sacerdotes más ancianos, exclamó: —¡Solón! ¡Solón! ¡Vosotros los griegos seréis siempre niños; en Grecia no hay ancianos! —¿Qué quieres decir con eso, replicó Solón? —Sois niños en cuanto al alma, —respondió el sacerdote—, porque no poseéis tradiciones remotas ni conocimientos venerables por su antigüedad. Hé aquí la razón. Mil destrucciones de hombres han tenido lugar y de mil maneras, y se repetirán aún, las mayores por el fuego y el agua, y las menores mediante una infinidad de causas. Lo que se refiere entre vosotros, de que en otro tiempo Faetonte, hijo del Sol, habiendo uncido el carro de su padre y no pudiendo conservarle en la misma órbita, abrasó la tierra y pereció él mismo, herido del rayo, tiene todas las apariencias de una fábula; pero lo que es muy cierto e innegable, es que en el espacio que rodea la tierra y en el cielo se realizan grandes revoluciones, y que los objetos, que cubren el globo a largos intervalos, desaparecen en un vasto incendio. En tales circunstancias los que habitan las montañas, y en general los lugares elevados y áridos, sucumben más bien que los que habitan las orillas de los rios y del mar. Con respecto a nosotros, el Nilo, nuestro constante salvador, nos salvó también de esta calamidad desbordándose. Cuando por otra parte, los dioses, purificando la tierra por medio de las aguas, la sumergen, los pastores en lo alto de las montañas y sus ganados de toda clase se ven libres de este azote; mientras que los habitantes de vuestras ciudades se ven arrastrados al mar por la corriente de los ríos. Pues bien, en nuestro país, ni entonces, ni en ninguna ocasión, las aguas se precipitan nunca desde las alturas a las campiñas; por el contrario, manan de las entrañas de la tierra. Por estos motivos, se dice, que entre nosotros es donde se han conservado las más antiguas tradiciones. La verdad es, que en todos los países, donde los hombres no tienen precisión de huir por un exceso de agua o por un calor extremado, subsisten siempre en más o en menos, pero siempre en gran número. Así es que, sea entre vosotros, sea aquí, sea en cualquiera otro país de nosotros conocido, no hay nada que sea bello, que sea grande, y que sea notable en cualquiera materia, que no haya sido consignado desde muy antiguo por escrito, y que no se haya conservado en nuestros templos. Pero entre vosotros y en los demás pueblos, apenas habéis adquirido el uso de las letras y de todas las cosas necesarias a los Estados, cuando terribles lluvias, á ciertos intervalos, caen sobre vosotros como un rayo, y sólo dejan sobrevivir hombres iliteratos y extraños a las musas; de manera que comenzáis de nuevo, y os hacéis niños sin saber nada de los sucesos de este país o del vuestro, que se refieran á los tiempos antiguos. Ciertamente esas genealogías, que acabas de exponer, Solón, se parecen mucho a cuentos de niños; porque además de que sólo hacéis mención de un solo diluvio, aunque fue precedido por otros muchos, ignoráis que la mejor y más perfecta raza de hombres ha existido en vuestro país, y que de un solo germen de esta raza que escapó a la destrucción, es a lo que debe vuestra ciudad su origen. Vosotros lo ignoráis, porque los que sobrevivieron, murieron durante muchas generaciones, sin dejar nada por escrito. En efecto, en otro tiempo, mi querido Solón, antes de esta gran destrucción mediante las aguas, esta misma ciudad de Atenas, que vemos hoy día, sobresalía en las cosas de la guerra, y superaba en todo por la sabiduría de sus leyes; y a ella se atribuyen las acciones más grandes, y las mejores instituciones de todos los pueblos de la tierra. Solón, sorprendido y lleno de curiosidad al oír este discurso, decía que había suplicado a los sacerdotes que le expusieran en todo su desarrollo y con toda exactitud la historia de sus antepasados. A lo que el sacerdote respondió: —"Con mucho gusto, Solón; lo haré, no sólo por respeto a tí y a tu patria, sino sobre todo, en consideración a la diosa, que ha protegido, instruido y engrandecido vuestra ciudad y la nuestra; la vuestra mil años antes, formándola de una semilla tomada de la tierra y de Vulcano, y la nuestra después; y nota que según nuestros libros sagrados, han pasado ocho mil años desde nuestra fundación. Voy a darte a conocer las instituciones que tenían tus conciudadanos de hace nueve mil años, y en cuanto a sus hechos, te referiré los más gloriosos. Con respecto a los detalles, otra vez, cuando tengamos más espacio, te lo contaré todo minuciosamente, teniendo a la vista los libros sagrados. Compara las leyes de la antigua Atenas con las nuestras, y hallarás que la mayor parte de ellas están hoy en vigor entre nosotros. Por lo pronto, la casta de los sacerdotes está separada de todas las demás; después sigue la de los artesanos, cada uno de los cuales ejerce su profesión sin confundirse con los demás; y a seguida la de los pastores, la de los cazadores y la de los labradores. La clase de guerreros, ya lo sabes, es también distinta de todas las demás clases; y la ley no permite que se consagren éstos a otros cuidados que a los de la guerra. Con respecto a las armas, nosotros hemos sido los primeros pueblos del Asia que hemos usado del broquel y de la lanza, habiendo aprendido su uso de la diosa, que desde un principio nos lo enseñó. En cuanto a la ciencia, ya ves el cuidado que a ella presta la ley desde su origen, elevándonos desde el estudio del orden del mundo hasta la adivinación y la medicina, que cuidan de la salud; caminando así de las ciencias divinas a las humanas, y poniéndonos en posesión de todos los conocimientos que se refieren a éstas. Tal es la constitución y tal el orden que la diosa había establecido desde un principio entre vosotros, después de haber escogido el país en que habéis nacido, sabiendo bien que la admirable temperatura de las estaciones produciría en él hombres excelentes para la sabiduría. Amiga de la guerra y de la ciencia, la diosa debía escoger, para fundar un Estado, el país más capaz de producir hombres que se parecieren a ella. Vosotros erais gobernados por estas leyes y por instituciones mejores aún; superabais al resto de los hombres en todo género de virtud, cual convenía a hijos y discípulos de los dioses. Entre la multitud de hazañas que honran a vuestra ciudad, que están consignadas en nuestros libros, y que admiramos nosotros, hay una más grande que todas las demás, y que revela una virtud extraordinaria. Nuestros libros refieren cómo Atenas destruyó un poderoso ejército, que, partiendo del Océano Atlántico, invadió insolentemente la Europa y el Asia. Entonces se podía atravesar este Océano. Había, en efecto, una isla, situada frente al estrecho (11), que en vuestra lengua llamáis las columnas de Hércules. Esta isla era más grande que la Libia y el Asia reunidas; los navegantes pasaban desde alli a las otras islas, y de estas al continente, que baña este mar, verdaderamente digno de este nombre. Porque lo que está más acá del estrecho de que hablamos, se parece a un puerto, cuya entrada es estrecha, mientras que lo demás es un verdadero mar, y la tierra que le rodea un verdadero continente. Ahora bien en esta isla Atlántida los reyes hablan creado un grande y maravilloso poder, que dominaba en la isla entera, así como sobre otras muchas islas y hasta en muchas partes del continente. Además en nuestros países, más acá del estrecho, ellos eran dueños de la Libia hasta el Egipto, y en la Europa hasta la Tirrenia. Pues bien; este vasto poder, reuniendo todas sus fuerzas, intentó un día someter de un solo arranque nuestro país y el vuestro. y todos los pueblos situados de este lado del estrecho. En tal coyuntura, Solón, fue cuando vuestra ciudad hizo brillar, a la faz del mundo entero, su valor y su poder. Ella superaba a todos los pueblos vecinos en magnanimidad y en habilidad en las artes de la guerra; y primero a la cabeza de los griegos, y después sola por la defección de sus aliados, arrostró los mayores peligros, triunfó de los invasores, levantó trofeos, preservó de la esclavitud a los pueblos, que aún no estaban sometidos, y con respecto a los situados, como nosotros, más acá de las columnas de Hercules, a todos los devolvió su libertad. Pero en los tiempos, que siguieron a estos, grandes temblores de tierra dieron lugar a inundaciones; y en un solo día, en una sola fatal noche, la tierra se tragó a todos vuestros guerreros, la isla Atlántida desapareció entre las aguas, y por esta razón hoy no se puede aún recorrer ni explorar este mar, porque se opone a su navegación un insuperable obstáculo, una cantidad de fango, que la isla ha depositado en el momento de hundirse en el abismo". Hé aquí, Sócrates, en pocas palabras, la historia del Viejo Crítias, que la había oído a Solón. Cuando hablabas ayer del Estado y de sus ciudadanos, me sorprendía al recordar lo que acabo de deciros, pensando en mi interior que por una rara casualidad, sin saberlo ni quererlo, estabas tú de acuerdo en la mayor parte de los puntos con las palabras de Solón; palabras de que no quise daros conocimiento en el acto, esperando a tomarme el tiempo necesario, para precisar bien mi recuerdo. Me pareció, pues, oportuno, repasarlas primero en mí memoria, para después referirlas. Por esta razón, acepté desde luego la tarea, que ayer me impusiste, persuadido de que lo esencial, en esta clase de conversaciones, es ofrecer a nuestros amigos un objeto conforme con sus deseos, y que éste, de que ahora se trata, debe por su naturaleza satisfacer vuestros planes. Así es que ayer, al salir de aquí, como ha dicho Hermócrates, yo les referí lo que en aquel acto me vino a la memoria; y después de haberme separado de ellos, reflexionando por la noche, he podido recordar todo lo demás. ¡Qué cierto es que tenemos la maravillosa facultad de acordarnos de lo que aprendimos siendo jóvenes! Lo que oí ayer, no estoy seguro en verdad de recordarlo por entero hoy; pero lo que aprendí hace muchos años, gran chasco llevaría, si dejara de recordar la menor cosa. Tenia entonces tanto placer, tanto gozo infantil, en oír esta historia al anciano; me instruía con tan decidida voluntad, y respondía con tanto gusto a mis preguntas, que ha quedado grabado en mi memoria con caracteres indelebles. Así que esta mañana ya se la he contado para tener con ellos un objeto de conversación. Ahora, y este es el punto a que quería venir a parar, estoy dispuesto, Sócrates, a exponer todo esto, no de una manera compendiosa, sino como yo mismo la oí, con todos sus detalles. Trasportaremos a la esfera de la realidad los ciudadanos, la ciudad misma, que nos has presentado ayer como una ficción; colocaremos tu ciudad en esta antigua ciudad ateniense, y declararemos que tus ciudadanos, tales como tú los has concebido, son verdaderamente nuestros antepasados, aquellos de que hablaba el sacerdote. Entre los unos y los otros habrá un acuerdo perfecto, y no nos separaremos de la verdad, diciendo que los ciudadanos de tu república son los atenienses de los antiguos tiempos. Haremos todos un esfuerzo y cuanto nos sea posible para llevar a cabo nuestra tarea. Ahora a tí toca, Sócrates, decidir, si el asunto es oportuno o si es preciso buscar otro. SÓCRATES: ¿Cuál otro, mi querido Critias, podemos preferir, que corresponda mejor al sacrificio que en este día se ofrece a la diosa, sobre todo cuando no se trata de una leyenda sino de una historia verdadera? ¿Dónde y cómo encontrar un objeto mejor, si abandonamos éste? No hay medio. A vosotros corresponde tomar la palabra bajo tan favorables auspicios; y con respecto a mí, después de mi discurso de ayer, debo a mi vez descansar y prestaros toda mi atención. Hasta aquí la cita del divino Platón, cuyas obras completas fueron por primera vez publicadas en Español en esta edición cuyo título previamente citado no está de más repetir: «Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate», que puede obtenerse íntegra en versión facsímil y en texto aquí. A continuación dejo las anotaciones al texto que se ven en la cita, luego vuelvo sobre lo aquí dicho y sobre cómo debemos tomarnos el relato aquí referido. (1) Véanse para la genealogía de Solón, de Dropido y de los dos Critias, las notas biográficas del Cartnides. (2) ¿Qué versos? Quizá las «Elegías a Critias», mencionadas por Aristóteles (Retórica, I, 15). (3) Atenas. (4) Las pequeñas Panateneas. (5) Las Apaturías, fiesta ateniense en honor de Baco. Duraba tres días, cada uno de los cuales tenia un nombre particular; el primero δόρπεια, se consagraba a los festejos; el segundo ανάρρυσισ, a los sacrificios; y el tercero, χουρεώτις, al canto y la declamación. (6) Sobre el origen de Amasis, véase a Herodoto, 162, 182. (7) Sobre la cuestión relativa a si la Neith de Sais es la Minerva de los griegos, véase a Herodoto, II, 28, 59,170, y 176; Pausanias II, 36; Cicerón De nat. Deor. III, 23, y Plutarco, Sobre Isis y Osiris, 9, 32 y 62. (8) Foroneo, hijo de Inaco, el primero según unos, porque fue el primero de los hombres (Inaco pudo ser un rio); según otros, porque fue él el primer mortal que reinó; y según otros, porque fue el primero que fundó a Argos. (9) Hija de Foroneo, que tuvo de Júpiter un hijo llamado Argus, el cual dio nombre a la ciudad de Argos. (10) El de Deucalion. El escoliasta refiere tres, el primero bajo Ojijio; el segundo bajo Deucalion, y el tercero bajo Dárdano. (11) Se refiere al estrecho de Gibraltar. Los eruditos de los textos clásicos tienen opiniones de todo tipo sobe si lo que narra este relato es la crónica de algo verdadero o es una ficción que viene bien al hilo del discurso de los famosos diálogos, pero los ajenos al mundillo de la cultura clásica tienen mayoritariamente la impresión de que este texto se refiere a algo ficticio. Y eso es así no porque así lo crea la comunidad estudiosa del mundo clásico sino porque lo determina "la propaganda" que llega a los no entendidos. El hecho es que esta crónica aquí referida no es ni mejor ni peor que otras que han servido de base a aquello que tenemos por cierto como hechos históricos, el problema es que se refiere a un tiempo muy anterior al que se acepta como inicio de la propia civilización. Solón vivió su edad adulta entre el año 600 y el 580 antes de Cristo, época en la que debió ocurrir su viaje a Egipto y conoció este relato. El sacerdote le dijo que Atenas fue fundada 9000 años antes, y la Atlántida se hundió –siempre y cuando la velocidad de su transcurso del tiempo se suponga equivalente a la actúal, lo cual se sospecha que no es verdad– entre la fecha del inicio de su era de Acuario (año -23958 antes de Cristo) y el del inicio de la edad de oro de la actual raza Aria (año -22230 antes de Cristo). Estos números tan precisos son meramente teóricos y son posibles en base al razonamiento siguiente: Sabemos que la era de acuario actual comenzó el 4 de febrero de 1962 entre dos y tres de la tarde hora de México. El maestro cita el tiempo en años que dura una raza en varias ocasiones: "Es bueno que ustedes sepan que una Raza no dura más que lo que dura un año sideral. Así como la Tierra tiene su año, que consiste en la vuelta de la Tierra alrededor del Sol en 365 días y algunas fracciones, con minutos y segundos; así también existe un año sideral. Y es que nuestro Sistema Solar, junto con nuestra Tierra, viaja alrededor del Cinturón Zodiacal (ese viaje equivale a unos 25968 años, ese el tiempo que dura una Raza). Nuestra Raza empezó después del Diluvio Universal, entonces se inició un viaje que comenzó en el Signo del Aguador, pero el viaje está concluyendo porque el Sistema Solar regresó, otra vez, al Signo del Aguador". (EL QUINTO EVANGELIO - LA GESTACIÓN DEL HOMBRE SOLAR –conferencia 117–). Y repite el dato en la conferencias: 120 ("EL NACIMIENTO DEL HOMBRE AUTÉNTICO"), 179 ("PROFECÍAS DEL AVATARA PARA LA ERA DE ACUARIO"), 181 ("LA PREPARACIÓN DE UN PUEBLO SECRETO"), 185 ("EL RETORNO DE LA TRAGEDIA ATLANTE"), 188 ("ATRIBUTOS Y MISIÓN DE LOS EXTRATERRESTRES"), 246 ("COMPENDIO DE VERDADES ESOTÉRICAS"), 257 ("ÉTICA, CIENCIA Y ESOTERISMO GNÓSTICO") y 264 ("PRECISIONES DOCTRINARIAS DEL VENERABLE"). Si bien en alguna de esas menciones la cifra difiere en las unidades de millar, –lo que me apresuro a asegurar que es debido a que cita el dato de memoria y es siempre el mismo dato–, en todas esas menciones siempre precisa los 968 años de pico. Obviamente son demasiadas menciones para no tener en cuenta el dato. Pero si una vuelta del sol alrededor del zodiaco dura 25968 años y una raza no dura más de lo que dura una órbita solar en torno a su centro de rotación, entonces ¿por qué desde la separación de las fuerzas mágicas en blancas y negras durante la raza Atlántida pasan hasta ahora unos 800000 años? ¿Por qué desde la caída Adámica o separación en sexos de la humanidad que ocurrió durante la Lemuria han pasado hasta ahora 18 millones de años? Es evidente que comparativamente, los tiempos de una y otra fueron más dilatados que los de la raza actual y el de lemuria mucho más que el de Atlántida, lo que pone manifiesto una cuestión que aquí llamaré: “el problema de la velocidad del paso del tiempo”. La otra cuestión es ¿qué tiene que ver un ciclo terrestre como la precesión de equinoccios con el ciclo del sol alrededor de su centro? Pues evidentemente no conocemos el ciclo de traslación del sol, pero somos capaces de discernir el paso de las eras fijándonos en la precesión (al menos así nos lo dicta la tradición astrológica) ¿guardan ambos ciclos alguna relación conocida? Pues no. Y por si todo eso fuero poco, y por último: ¿Por qué el maestro da esta cifra de 25968 años? Son unas cuantas buenas preguntas, empezaré a contestar por esta última. Entiendo que el maestro da este número o bien como parte de una experiencia interna o bien –y creo que esto es lo más probable– porque es una de las que en su tiempo definen la duración del ciclo de precesión de los equinoccios. La cifra actual es de 25776 años, este valor cambia con el tiempo para ser coherente con el valor cada vez más preciso del desplazamiento angular por precesión que actualmente está medido en 50,290966 segundos de arco por año, y que al redondear a 1° cada 71,6 años, da para el ciclo completo la consabida duración de 25776 años –resultado de multiplicar 360 por 71,6–. No obstante la cifra del maestro está muy cerca de otra aproximación mucho más inexacta que consiste en considerar un desplazamiento de 1º cada 72 años (lo que da 25920 años para el ciclo completo y una duración –considerando doce eras iguales– de 2160 años por era, lo cual, antes de complicar más la cuestión, quiero dejar escrito que “nos interesa” porque 72 es múltiplo de 9, y todos los múltiplos de nueve cumplen que sumados sus dígitos entre sí, en última síntesis dan 9, y esto será de utilidad al considerar los ciclos de tiempo mayas, pero de momento no usaré esta aproximación porque el maestro nos deja una duración concreta). Dicho esto, hay que decir que al movimiento de precesión se le superpone una componente o movimiento que se conoce como nutación. La combinación de precesión y nutación da como resultado un movimiento así: <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000201000001180000017C347195D21AE4E7EC.webp" alt="Ilustración" /> Como puede verse en la imagen de arriba, al movimiento de bamboleo de peonza o precesión de la tierra se le superpone otro movimiento llamado nutación. El movimiento de nutación de la Tierra fue descubierto en 1728 por el astrónomo inglés James Bradley, y dado a conocer en el año 1748. Hasta 20 años más tarde no se supo que la causa de este movimiento extra del eje de la Tierra era la atracción gravitatoria ejercida por la Luna. En el caso de la Tierra, la nutación se superpone al movimiento de precesión y produce el balanceo de la oblicuidad de la eclíptica de forma que no sean regulares, sino un poco ondulados, los teóricos conos que dibujaría la proyección en el espacio del desplazamiento del eje de la Tierra debido al movimiento de precesión. La nutación hace que cada 18,6 años el eje de rotación de la Tierra oscile hasta unos nueve segundos de arco a cada lado del valor medio de la oblicuidad de la eclíptica (debido a la nutación misma) y hasta unos 17 segundos a cada lado del valor medio de desplazamiento del punto Aries sobre la eclíptica (debido a la precesión de los equinoccios). Por si todo esto no fuera ya bastante frustrante, el balanceo de la oblicuidad de la eclíptica varía con el paso del tiempo. La oblicuidad en 2015 y 2016 era de 23° 26′ 14″ (23.4372º) y en 1917 fue exactamente de 23° 27′ 00", es decir: Está disminuyendo actualmente a razón de 0.47" por siglo. Bueno, asimílese con calma… En realidad el panorama no es tan terrible: la nutación estabiliza la precesión, pero sirve para mostrar que la cuestión de los movimientos de la tierra no tiene nada de simple ni de obvia, ni estamos tan cerca de comprenderla del todo. Lo único que atestigua que el movimiento del punto vernal debido a la precisión nos marca el paso de las eras es la tradición astrológica, nada más. Nadie conoce la relación armónica entre dicho movimiento y el movimiento de traslación del sol, el cual en realidad se desconoce radicalmente. Puestas así las cosas, cuando hablamos de eras zodiacales y del ciclo de casi 26000 años en que trascurren, estamos hablando de algo que determinados extraterrestres y sabios de otras humanidades nos dejaron como legado, y que conocemos fundamentalmente por tradición, no porque comprendamos la mecánica celeste implícita en tal tradición. Esto debe tenerse en cuenta para evitar acabar hablando como loros de puras elucubraciones sin sentido. Dicho todo esto, y sin entrar en contradecir al maestro la cifra de 25968 años, para establecer la división del gran año en las cuatro estaciones de primavera (edad de oro), verano (edad de plata), otoño (edad de bronce), e invierno (edad de hierro) tenemos que atender a las proporciones que guardan entre sí las cuatro estaciones en la cultura védica, que son: 120 = 48 + 36 + 24 + 12. Esta proporción, establece que para un periodo de 120 ciclos o Maha-Yuga, Satya-Yuga (SATYA-IUGA o la edad de de la verdad, es decir la edad de oro) corresponde a 48, Dwapara-Yuga (la segunda edad o DUAPARA-IUGA, que coincide con el cambio de era de libra a Virgo y que es la edad de plata), corresponde a 36. Treta Yuga (la tercera edad o edad de bronce), corresponde a 24, y Kali Yuga (la edad bélica o KALI-IUGA, la edad de hierro, que coincide con el cambio de era de Aries a Piscis) corresponde a 12. Esa es pues la proporción entre las cuatro estaciones del gran año. Si tomamos la cifra de 25968 años dada por el maestro y aplicamos una regla de tres, obtenemos los años que corresponden a cada estación: Si decimos que A es a C como B es a X, X es igual a B por C partido por A siendo para todos los cálculos A = 120, C = 25968 y para B y X los valores y resultados siguientes: B = 48 B = 36 B = 24 B = 12 X = 10387,2 X = 7790,4 X = 5193,6 X = 2596,8 La duración de cada era, considerando doce signos iguales de 30º cada uno tal como indica la tradición astrológica, equivale 25968 años divididos entre 12, lo que da 2164 años por era. Como sabemos también que el 4 de febrero de 1962 a las 14:30 hora de México entramos en la era de acuario, podemos establecer la fecha de todas las doce eras como sigue: Era de Acuario: 4 de febrero de 1962. Era de Piscis: como no existe el año cero de la era cristina, 2164 - 1962 = 202, 4 de febrero del año 202 antes de Cristo. Era de Aries: 202 + 2164 = 2366 antes de Jesús el Cristo. Era de Tauro: 2366 + 2164 = 4530 antes de Jesús el Cristo. Era de Géminis: 4530 + 2164 = 6694 antes de Jesús el Cristo. Era de Cáncer: 6694 + 2164 = 8858 antes de Jesús el Cristo. Era de Leo: 8858 + 2164 = 11022 antes de Jesús el Cristo. Era de Virgo: 11022 + 2164 = 13186 antes de Jesús el Cristo. Era de Libra: 13186 + 2164 = 15350 antes de Jesús el Cristo. Era de Escorpio: 15350 + 2164 = 17514 antes de Jesús el Cristo. Era de Sagitario: 17514 + 2164 = 19678 antes de Jesús el Cristo. Era de Capricornio: 19678 + 2164 = 21842 antes de Jesús el Cristo. Era de Acuario de la época Atlante: 21842 + 2164 = 24006 antes de Jesús el Cristo. Era de Piscis de la época Atlante: 24006 + 2164 = 26170 antes de Jesús el Cristo. Trabajando hacia atrás y con un sencillo cálculo se establece fácilmente la fecha de entrada de cada era zodiacal. Si hacemos lo mismo para las cuatro estaciones del gran año, podemos establecer el momento de entrada de cada una de las cuatro edades o estaciones, porque con cada era o mes zodiacal llega siempre uno de los doce salvadores a iniciar la era. El primero de los doce de que tenemos noticia, llegó con la era de Capricornio de la actual raza Aria, y fue Jano, el alma humana del logos Saturno, el séptimo de los siete. Él llegó en el amanecer de Capricornio, que comenzó el cuatro de febrero del 21842 antes de Cristo. Antes que él llegó el Noé Bíblico en la era de Acuario de la raza Atlante, ese fue el Manú Vaisvátsvata, y en esa era ocurrió el diluvio. Tenemos establecido también que Kali-Yuga tiene una duración de 2596,8 años y que el amanecer de la era de Acuario es el punto de partida del año Platónico o gran año. Si tenemos en cuenta algunas nociones que conocemos por la enseñanza gnóstica, sabemos que la edad negra actual empezó con la llegada de la era de Piscis, en el año 202 antes de Cristo, también sabemos que los tiempos del fin empezarán a partir del año 2043, pero que antes del amanecer de la próxima era de Capricornio o “edad del espíritu santo” de la que hablaba Gurdjieff, la nueva edad de oro tiene que haber sido ya restituida sobre la tierra. Todo eso lo sabemos y permite hacer coincidir el inicio del Kali-Yuga con el inicio de la era de Piscis. Así que 202 + 2018 = 2220. Estamos en el año 2220 de la cuarta edad o Kali-Yuga, y nos quedan: 2596,8 – 2220 = 376,8 años para la nueva edad de oro, que efectivamente llegaría dentro de esta era de Acuario que no terminará hasta el año 4126. Trabajando hacia atrás podemos establecer las anteriores tres edades: Kali-Yuga, la edad de hierro: comenzó con el amanecer de la era de Piscis, en el año 202 antes de Jesús el Cristo. Treta-Yuga, la edad de bronce: comenzó 5193,6 años antes de esa fecha, en el año 5394 (5193,6 + 202 = 5395,6). Dwapara-Yuga, la edad de plata: comenzó 7790,4 años antes (5395,6 + 7790,4 = 13186), exáctamente en el 13186 antes de Cristo, en el mismo momento en que pasábamos de la era de Libra a la era de Virgo. Y Satya-Yuga, la edad de oro, comenzó 10387,2 años antes (10387,2 + 13186 = 23573,2), a finales del año 23572 antes de Cristo, en plena era de Acuario de la pasada raza Atlante. Esto es lo poco que puede decirse de ese gigantesco relog cósmico desconocido que marca las eras zodiacales. Bueno, esto y algo más: En realidad los signos zodiacales no son doce, sino 13, correspondientes a los 13 cielos de Anahuac y los 13 mundos de nuestro sistema solar, otra noción que sólo por la tradición mitológica conocemos, pero que el maestro Samael nos refiere como cierta. Así que dejo aquí esta cuestión prevenido el lector de que en su momento tendrá que considerar la astrología de 13 signos (los doce que conocemos y el de la serpiente) y trece planetas, de la que aún sabemos menos que de la de doce, y que nos será necesario comprender para enfrentarnos a los ciclos del calendario maya. Quedan en el aire muchas de las cuestiones que nos plantea este problema de las eras, abordaré a lo largo de estas notas las que pueda.

  3. El sacerdote se refería a la llegada periódica del planeta Hercólubus, cuya perturbación destruye siempre la humanidad terrestre mediante el vuelco de los polos y la consiguiente onda de marea que acarrea, junto con perturbaciones gravitatorias que se traducen en volcanes y terremotos. Y eso nos lleva al problema de la velocidad del paso del tiempo. Ni la vida humana ni el registro de eventos permiten que la época atlante se enmarque en un solo año platónico tal y como lo tenemos definido, y mucho menos se ajusta esto para el caso de la época lemurica. Entonces ¿qué? ¿Hemos de suponer que Hercólubus llegó varias veces en esas razas? No podemos porque el maestro nos especifica que “una raza no dura más de lo que dura una vuelta del sol alrededor del cinturón zodiacal”. También nos dice que: “nuestro sol es el séptimo en órbita alrededor de Alcíone” y también nos tenemos que plantear esto: ¿es lo mismo una vuelta del sol alrededor de Alcíone que una vuelta del sol alrededor del cinturón zodiacal? La clave nos la dá una frase que la maestra Litelantes dijo una vez: “el tiempo está pasando más deprisa”. Según alguna clase de lógica que por supuesto no tenemos cómo entender, no todos los años cósmicos duran lo mismo, sino que el paso del tiempo durante la lemuria fue mucho más lento que en atlántida y este a su vez mucho más lento que el que tenemos ahora. De no ser así, Hercólubus vino varias veces en tales razas, porque también sabemos que: “el regreso de Hercólubus es una cuestión de mecánica celeste”, osea que su paso es periódico… de momento todo esto ha de quedar necesariamente oscuro.

  4. Todos estos nombres salen de los libros de G. I. Gurdjieff, dependiendo de la traducción se verán escritos de una forma o de otra porque son transliterados del armenio (alfabeto armenio) o ruso (alfabeto cirílico), o incluso griego (alfabeto griego) al inglés primero (alfabeto latino pero transliteración anglosajona) y de ahí al castellano (alfabeto latino). Esto es debido a que Gurdjieff dominaba esas tres lenguas y se permitía el lujo de intercalarlas a su antojo en sus escritos porque según él cada una es más apropiada para según qué tema (con el consiguiente apuro para los que luego tenían que traducir esas obras). Obviamente la impresión completa, genuina, de lo que pone en aquellas obras, queda sólo para el que domine todas esas lenguas y entre en sintonía personal con Gurdieff, así pasa siempre en lo tocante a autores que tienen algo de profético.

  5. El curso original del amu darya fue efectivamente desviado por una catástrofe natural, pero a eso hay que añadir que el gobierno soviético también ha desviado el curso artificialmente para disponer de aguas de riego. La siguiente noticia de EUROPA PRESS es del 26/09/2014: «La cuenca oriental del Mar de Aral se seca completamente»:**** ****"Este verano de 2014 ha marcado otro triste hito para el Mar de Aral, el otrora extenso lago en Asia Central que se ha ido reduciendo notablemente desde la década de 1960. Por primera vez en la historia moderna, la cuenca oriental del Mar de Aral Sur se ha secado completamente. De más de 60.000 kilómetros cuadrados hace solo unos decenios, este mar apenas llega ahora a un 10 por ciento de esa superficie. Dos imágenes tomadas por el instrumento MODIS a bordo del satélite Terra de la NASA muestran el mar sin su lóbulo ortiental el 19 de agosto 2014. Los cambios sustanciales son evidentes cuando se compara con una imagen del 25 de agosto de 2000. <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000000000007D0000007D037F3D74212BA18D8.webp" alt="Ilustración" /> <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000000000007D0000007D07B11750D3E58D5C1.webp" alt="Ilustración" />

















    "Esta es la primera vez que la cuenca oriental se ha secado por completo en los tiempos modernos", dijo Philip Micklin, un geógrafo emérito de la Universidad de Western Michigan y experto del Mar de Aral. "Y es probable que sea la primera vez que se haya secado por completo en 600 años, desde la desecación Medieval asociada a la desviación del río Amu Darya hacia el Mar Caspio." LA UNIÓN SOVIÉTICA DESVIÓ LOS RÍOS QUE LO ALIMENTABAN: En los años 1950 y 1960, el gobierno de la antigua Unión Soviética desvió el Amu Darya y el Syr Darya –los dos grandes ríos de la región– para irrigar tierras de cultivo. El desvío comenzó el retiro gradual del lago. Cuando se lanzó el satélite Terra en 2000, el lago ya se había separado partido en dos, con una parte al norte en Kazajstán y otra al sur en Uzbekistán. El Aral Sur se había dividido en dos lóbulos, occidental y oriental. El lóbulo oriental del Aral del Sur casi se secó en 2009 y luego registró un enorme repunte en 2010, aunque los niveles de agua continuaron fluctuando en años alternativamente secos y húmedos. Según Micklin, la desecación de este año se ha producido porque hubo menos lluvia y nieve en la cuenca que se inicia en las lejanas montañas de Pamir; esto ha reducido en gran medida el flujo de agua en el río Amu Darya. Además, grandes cantidades de agua de los ríos siguen siendo extraídas para riego. La presa Kok-Aral que conecta el Mar de Aral del norte con la parte sur ha tenido algún efecto antes para mantener los niveles de agua, pero no ha sido un factor importante de este año. "Esta parte del Mar de Aral está mostrando grandes variaciones de año a año que dependen de flujo del Amu Darya," dijo Micklin. "Yo esperaría que este patrón continúe por algún tiempo.", informa el Observatorio de la Tierra de la NASA. La directora de cine Isabel Coixet realizó un documental sobre la tragedia medioambiental del Mar de Aral para la Fundación We are the Water". Como deja ver la noticia el curso del Amu Darya ha cambiado varias veces por causas naturales y artificiales. En todo caso, no está de más señalar que la noticia de que un curso arcaico de este río quedó como testimonio de la segunda gran catástrofe transalpalniana viene de Gurdjieff.

  6. "Cesare Cantù (Brivio, 5 de diciembre de 1807 - Milán, 15 de marzo de 1895) fue un historiador y escritor italiano. Fueron sus padres Celso Cantú y Raquel Gallavresi. Neogüelfo y conservador convencido, atenuó progresivamente su oposición a Austria, sustituyéndola por una fuerte hostilidad hacia el liberalismo laico y el nuevo Estado italiano, contra el que luchó violentamente entre los años 1861 y 1867. Amigo de Manzoni, escribió un comentario a Los novios, titulándolo "Razonamientos sobre la historia lombarda del siglo XVII"; en 1838 publicó una novela histórica, Margherita Pusterla, que le dio gran fama. Escribió obras pedagógicas, históricas, críticas y biográficas. Pero su nombre está sobre todo ligado a los treinta y cinco volúmenes de su Historia Universal, publicada entre 1838 y 1846, cuyo valor radica en la magnitud del material reunido" (de Wikipedia).

  7. En la primera edición dice "fantásticas" pero en las ediciones modernas se lee: "fanáticas", lo cual es correcto pues eso de fantásticas es un gazapo.

  8. La complicación de la maldad es una constante, los atlántes en cierto sentido fueron cándidos e inocentes comparados con la humanidad actual que es ególatra y cínica en grado superlativo, y nosotros somos unos pobres monaguillos comparados con el grado de maldad al que llegarán en su kalíyuga los hombres y mujeres de la futura sexta raza. En el fondo las cámaras de gas no hacen sino salvar de manera racional el inconveniente de tener a un pelotón de fusilamiento trabajando intensivamente asesinando sin piedad a hombres, mujeres y niños, lo cual causa locura en los soldados que se ven reducidos a inhumanos verdugos. Los que presumimos de civilizados siempre gustamos de refinar las formas de quitar la vida, como si por ser menos cruento fuera menor delito.

  9. Hoy, el revisionismo histórico de la SGM no duda en calificar de genocidio el bombardeo de ciudades indefensas que se encontraban hacinadas y que se realizó con el único fin de infringir el mayor grado de sufrimiento posible tanto por el bando alemán como –y sobre todo– por los aliados vencedores, toda vez que tales genocidios eran gratuitos cuando ya el curso de la guerra estaba claramente establecido a favor suyo.

  10. Especialmente de esta era digital, de la que no quedará ni el recuerdo debido a lo frágiles que son los soportes donde tenemos toda nuestra información.

  11. Cada raza da siete subrazas.

  12. La primera raza salida perfecta de manos de sus creadores, de fuerte carga dharmica, da muchas autorrealizaciones, y todo lo que va quedando pasa a las siguientes razas, ya menos productivas en cuanto a nacimientos segundos debido al karma de los mundos. La miseria de la existencia es debida al karma de los mundos. Este planeta tierra es un mundo intensamente saturado de karma, el resultado de un error de los dioses, por eso necesitó la ayuda extra del gran paramarthasatya Jesús el Cristo.

  13. Conocida como Asgard, Thule, Avalon, etc. Del número 47 de la revista SER tomamos lo siguiente: “El regente de aquella raza fue el dios Tezcaltipoca, (en náhuatl: 'espejo negro que humea' o 'espejo humeante'), en la cultura nahua, azteca y otros pueblos mesoamericanos, es uno de los dioses más importantes, quien andaba en todo lugar, creador del cielo y de la tierra, señor de todas las cosas, con poder para premiar a los justos y castigar a los malvados, fuente de vida, tutela y amparo del hombre, fuerte e invisible. Quetzalcóatl y Tezcatlipoca son dualidad y antagonía. Quetzalcóatl es llamado también Tezcatlipoca blanco en tanto que el color de Tezcatlipoca es el negro, ellos dos son los principales creadores del Universo, de todo lo visible e invisible. El humo que sale del espejo son los vapores que cubren el espíritu divino de Dios ante los hombres, es el velo que nos separa de la realidad, de las cosas del espíritu que no alcanzamos a ver con claridad, mientras que el espejo refleja lo que somos, perfectos o imperfectos, hay quien asocia al espejo con la auto-observación psicológica y con los estados de consciencia. Su imagen casi siempre es la de un joven vestido con Maxtlatl (cinta anudada en la cintura o ceñidor) y con la cara y las piernas pintadas con rayas. En la cabeza lleva un tocado de pedernal y orejeras de oro torcidas en espiral, brazaletes de plumas de quetzal y cascabeles en los tobillos, en la espalda un adorno hecho con plumas de quetzal, en una mano lleva un escudo de plumas y una bandera ritual de papel y en la otra un adminículo u objeto pequeño llamado “mirador”. Su indumentaria es la de un dios principal. Tezcatlipoca en su aspecto femenino representa a la luna y es la matriz del mundo. Por eso se dice que Tezcatlipoca revienta en luz y la Madre se hincha, como flor de loto y al fin nace este Universo que es fecundado por el Logos. El Logos es unidad múltiple perfecta y es el Logos Quetzalcoatl quien dirige a este Universo, la consciencia cósmica gobernado, dirigiendo todo lo que es, ha sido y será”.

  14. Las gentes degeneradas de la segunda raza se cruzaron con bestias originando monos tal como recuerda la tradición de Sarmán (o Sarmoung) predicada por Gurdjieff. El pueblo Judío, descendiente y superviviente de aquella raza, conserva tradiciones que le mantienen sano y le permiten conservar la pureza de sangre limitando el cruce con otras razas al justo y necesario para no degenerar por endogamia (robo de sangre).

  15. Eso fue al principio, luego ocurrió lo que nuestros textos sagrados recuerdan como la "caída Adámica" y se produjo la división en sexos opuestos y otros acontecimientos divulgados por Sarmán de los cuales da fe Samael Aun Weor.

  16. El continente que albergó a la humanidad anterior a la Atlántida, se menciona indistintamente como MU o Lemuria, pero esas palabras han surgido bajo diferente circunstancia y son, por así decirlo, nombres "para entendernos" que en determinado tiempo sonaron como algún supuesto científico que casaba con la tradición esotérica que nos habla de este lugar (un continente donde ahora está el océano pacífico) el nombre Lemuria tiene su origen en el siglo XIX (1864) debido a científicos franceses y principalmente al geólogo inglés Philip Sclater, para explicar el hecho de que hubiera lémures, o parientes cercanos, tanto en la India como en el sur de África. Se especulaba que en los albores de la aparición de la especie humana, había un continente en el cual aparecieron y se expandieron los lémures, y que después el continente desapareció en el fondo del océano Índico. Sin embargo, al desarrollarse la teoría de la tectónica de placas este supuesto sería desestimado, lo que no fue obstáculo para que el nombre permaneciera formando parte de la tradición de determinadas escuelas. El caso de MU es bastante similar pero además encierra cierta confusión que conviene aclarar. MU es el nombre de un supuesto continente perdido cuyo concepto y nombre fueron propuestos por el escritor y viajero del siglo XIX Augusto Le Plongeon, quien afirmó que varias civilizaciones antiguas, como las de Egipto y Mesoamérica, fueron creadas por refugiados de Mu (aunque ese MU al que se refería estaba localizado en el Océano Atlántico y era sencillamente, otro nombre para la Atlántida). Para formular tales afirmaciones se apoyaba en la traducción al español (posteriormente desechada como simple invención por la propaganda cientifista en boga a medida que han progresado los estudios mayas, pero dada por buena y hasta citada por el maestro Samael) del códice maya conocido como Códice Tro-Cortesiano realizada por Brasseur de Bourbourg (En 1864, el abate Brasseur estaba intentando traducir ese códice maya usando un “alfabeto” compilado por el conquistador Diego de Landa. Ahora bien, la escritura maya era algo similar a la japonesa o la egipcia, ya que usaba ideogramas que también tenían valor fonético: por lo tanto carecía de alfabeto. Lo que el español había encontrado era un conjunto de símbolos que, leídos en voz alta, sonaban como las letras del alfabeto español. Brasseur entendió que el códice narraba una catástrofe volcánica que había destruido un continente entero. Su nombre se expresaba en dos símbolos que correspondían a las letras “M” y “U”, de ahí Mu). Apenas cuatro años después apareció en escena el coronel James Churchward, oficial del ejército británico en la India, quien asegura que se hizo amigo del sumo sacerdote de un templo hindú que tenía en su poder unas tabletas de barro que habían sido guardadas y olvidadas a lo largo de los años por los sacerdotes hindúes. Con el paso del tiempo, Churchward y el sacerdote hindú fueron descifrando la existencia de una civilización madre que había crecido, florecido y repentinamente decaído. Churchward siguió recopilando datos de este enorme rompecabezas cuyo resultado fue una extensa imagen de Mu narrada en el libro «Mu, el continente perdido». En tal libro, MU es un continente que existió en el pacífico, de modo que tenemos en realidad dos MU, el de Le Plongeon que se refiere indudablemente a Atlántida (de hecho, el testimonio de los aymaras de Perú y Bolivia constituye evidencia de esta memoria común, ya que también hacen referencia a esta tierra perdida y en la misma ubicación, aunque en este caso la isla-continente se llama Atl-Antis (tierra antigua), de cuyo nombre no puede negarse el enorme parecido con Atlántida), y el de James Churchward que se refiere a un continente perdido en el océano pacífico (más bien en el índico). Con el tiempo y una vez empieza la labor de la sociedad teosófica, estas teorías científicas de su tiempo son argumentadas para apoyar la tradición de manera que tanto MU como Lemuria terminan siendo usados indistintamente para nombrar un continente perdido en el pacífico cuyo único resto sería –y así lo acepta el maestro– la Isla de Pascua. Todo esto naturalmente no es aceptado por la propaganda cientifista actual con el pretexto de que es imposible que un continente entero se hunda en el océano en un tiempo breve, sin embargo, teniendo en cuenta que la geología actual desconoce hechos como el crecimiento de los planetas (una evidencia de esto la tenemos en la misma teoría de la tectónica de placas, según la cual América del sur encaja en África, pues bien: todavía encaja más exactamente si se considera un diámetro del planeta menor, o en otras palabras: lo que la teoría de la tectónica de placas llama resquebrajamiento de pangea es sencillemente el crecimiento del planeta), o como el de que los orbes planetarios son huecos (si se aplica la física resulta obvio que no concuerda el valor de la gravedad en las esferas planetarias con el que deberían tener de ser estas macizas, y tampoco la estabilidad de la corteza concordaría con las fuerzas de marea que se registrarían si hubiese un manto interno y núcleo líquidos, además no es lógico que en la altura de una montaña haya variación apreciable de la fuerza de gravedad si tal fuerza se debe a todo un manto y núcleo masivos cuyo espesor es el radio del planeta, y a cuya escala la altura de cualquier montaña no representa diferencia alguna, o el hecho de que en épocas remotas los organismos fuesen gigantescos indicando una gravedad menor, todo nos habla de que en realidad el planeta es hueco), en realidad una cosa es lo que la ciencia cree saber y otra muy distinta lo que sabe, y aunque la opinión cientifista pudiera ser óbice a priori, en realidad no hay base para descartar que existió tal continente del que nos hablan muchas tradiciones antiguas en todo el planeta (cuyo hundimiento es el diluvio que existe en todas las teogonías).

  17. En la primera edición dice "descrita en el Ahau Katún" pero es un error por omisión, debe decir: "descrita en el 13 Ahau Katún", puesto que es –se sabe que es 13 porque la cita íntegra que se verá más adelante comienza así: "El 13 Ahau Katun es el decimotercero que se cuenta"– una fecha de la cuenta corta (la cuenta corta es de uso común en los libros de Chilam Balam y no cuenta baktunes, sino "la rueda de los katunes", un periodo de 13 katunes que abarca unos 256 años (comparado con la cuenta larga, es como cuando nosotros hablamos del año 65 o el 99 sin especificar los años 2065 o 2099 que identifican la década en el milenio, así en la cuenta corta se relacionan 13 katunes, de ahí que el maestro siempre hable de la fecha de la llegada de Hercólubus como: "katún 13 maya", aquello de los 13 baktunes, del cambio de era maya, del 21 de diciembre del 2012, etc, es otro cuento, y si el lector no quiere perderse debe evitar mezclar ambas nociones. Un katún dura 7200 días o kines, al dividir 7200 entre los 20 kines el resto es cero, de modo que el katún siempre comenzará en el día Ahau, pero dado que son 13 katunes, y la división de 7200 entre 13 da como resto 11, habrá once días de desfase entre la entrada de un katún y el siguiente, lo que se traduce en que habrá una sucesión concreta de estos 13 katunes, en los libros de chilam balam, la historia o crónicas siguen la sucesión: 8, 6, 4, 2, 13, 11, 9, 7, 5, 3, 1, 12 y 10. Después vuelve a repetirse la serie, comenzando con otro katún 8 ahau. Existen en los libros profecías katúnicas escritas en una sucesión que parece seguir un orden diferente, empieza la serie con el katún 11 y finaliza con el katún 13: 11, 9, 7, 5, 3, 1, 12, 10, 8, 6, 4, 2 y 13, es decir, una fecha se repite después de 13 katunes, o 93600 días, lo que equivale a 260 tunes o 256.25 años solares. Para que esto no quede tan oscuro son precisas algunas nociones. Empecemos por denotar que pese a que el año de 18 meses de 20 días termina con los cinco días nefastos (Uayeb), al contarse en tunes estos días no computan, de modo que un katún son 20 tunes de 360 días, es decir 7200 días (360 por 20). Como los 20 días tienen una sucesión ininterrumpida, al cumplirse 20 uniales se desplaza cinco días el inicio del próximo tún, sabiendo que el inicio de todo es el día Ahau (el 20) y dado que son 20 días, dividiendo 20 entre 5 tenemos resto 0 y la seguridad de que sólo caerá el inicio de un uinal en uno de cuatro días concretos (el 20, el 5, el 10 o el 15). Podríamos imaginar que contamos los 20 días de cada mes maya considerando una rueda de dedos entre las manos y los pies, esta seria la serie ininterrumpida de kines o días. Al hacerlo así partiendo de 20, y siguiendo con 1, 2, 3, 4, etc. las cuatro series que obtendríamos de inicio de los 36 uinales que cuentan dos túnes sería así: 1, 5, 9, 13, 17, 3, 7, 11 y 15 comenzarían el día 20, 2, 6, 10, 14, 18, 4, 8, 12 y 16 comenzarían el 5. 3, 7, 11, 15, 1, 5, 9, 13 y 17 comenzarían el día 10, y 4, 8, 12, 16, 2, 6, 10, 14 comenzarían el 15. Como puede verse sólo hay transiciones del 18 al 1 en dos días: el 20 y el 10, de modo que sólo comenzarían katunes en esos días, la serie para el 20 es: 1, 3, 5, 7, 9, 11 y 13, y para el 10: 2, 4, 6, 8, 10, 12. De modo que, en realidad, no todos los katunes caen en día Ahau, sólo los impares, y como la transición del final del katún 13 que se cuenta al primero del siguiente ciclo es el día Ahau, siempre comenzará el ciclo un día Ahau. Estoy diciendo pues lo mismo en dos formas diferentes: Si atendemos al exceso de 13 días que restan de dividir los 7200 días del katún entre los 13 de la rueda de katunes o cuenta corta, tenemos la sucesión dada al principio y seguida por la serie de profecías katúnicas, pero si queremos predecir con exactitud el final del actual ciclo de cuenta corta y saber el día que entrará el próximo katún 13 de que habla el maestro, tenemos que hacer correr los días teniendo en cuenta los cinco días nefastos al final de cada tún y que esos cinco no se reflejan en la cuenta de días pero sí cuentan el la sucesión de días del uinal, según esto, el segundo método de conteo es el indicado para pronosticar fechas futuras. En teoría sólo nos restaría saber una fecha concreta de la actual "rueda de katunes" en curso correlacionada a una fecha concreta de nuestro calendario gregoriano y tendremos determinada en forma exacta la llegada del próximo katún 13 (ya veremos que no es tan fácil). PROFECÍAS DE LAS RUEDAS KATÚNICAS: Dejaremos por ahora este problema para ocuparnos un poco de la profecía que menciona el maestro. La obra que cita el maestro es: «El libro de los libros del Chilam Balam», que está compendiado de la comparación de muchos "libros de Chilam Balam", entre ellos el mencionado por el maestro: "el Chilam Balam de Chumayel", si nos vamos a la anotación del "13 AHAU KATÚN" de la publicación: «EL LIBRO DE LOS LIBROS DE CHILAM BALAM, Traducción de sus textos paralelos por ALFREDO BARRERA VÁSQUEZ y SILVIA RENDÓN basada en el estudio, cotejo y reconstrucción hechos por el primero, con introducciones y notas» (COLECCIÓN POPULAR, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA, México, Tercera reimpresión, 1972), –que pudo ser o no la versión consultada por el maestro–, la cita textual es esta: "13 AHAU: El 13 Ahau Katun es el decimotercero que se cuenta; Cabal Ixbach, Chachalaca-poblado; Kinchil Coba, Chachalaca-de-rostro-solar, es el asiento del decimotercer katún. Se ennegrecerá el ramillete de los señores de la tierra por la universal justicia de Dios Nuestro Señor. <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/2000000900008B5B00005BF1D1A20A25A6F48AC9.webp" alt="Ilustración" /> Se volteará el Sol, se volteará el rostro de la Luna; bajará la sangre por los árboles y las piedras; arderán los cielos y la tierra por la palabra de Dios Padre, del Dios Hijo y del Dios Espíritu Santo. Santa justicia, santo juicio de Dios Nuestro Señor. Nula será la fuerza del cielo y de la tierra cuando entren al cristianismo las ciudades grandes y los pueblos ocultos, la gran ciudad llamada Maax, Mono, y también la totalidad de los pequeños pueblos en toda la extensión del país llano de Maya Cusamil Mayapan, Golondrina-maya-su-lugar Estandarte-venado. Será el tiempo en que se alcen los hombres de dos días en el rigor de la lascivia; hijos de ruines y perversos, colmo de nuestra perdición y vergüenza. Dedicados serán nuestros infantes a la Flor de Mayo y no habrá bien para nosotros. Será el origen de la muerte por la mala sangre al salir la Luna, y al entrar la Luna llena acontecerá la sangre entera. También los astros buenos lucirán su bondad sobre los vivos y sobre los muertos. Resucitarán los muertos, acontecerá el hundimiento de los cielos. Irán los virtuosos al cielo y bajarán los malos al centro de la tierra; será el fin al término del katun por la palabra de Yumil Caan Yetel Luum, Señor-del-cielo-y-de-la-tierra. Esto es lo que hay en la carga del 13 Ahau. Para el tiempo que termine este katun vendrán a implorar las aguas del renacer, para renacer; serán almas santas las que reciban el santo óleo sin violencia sino por voluntad de Dios [sic]." Elocuente... Son muchos los detalles de esta profecía que el maestro va exponiendo en sus alusiones a ella, como que "hombres de dos días" se refiere a homosexuales y lesbianas, "flor de mayo" al culto al cuerpo, etc. FUNCIONAMIENTO DE LAS RUEDAS KATÚNICAS: Volviendo al problema de la correlación, el estudio íntegro de la citada obra podría ayudar a quien se proponga establecerla, y para poner en evidencia que no se trata de nada fácil, sirva esta explicación que Diego Chi dejó escrita en 1793 y que tomo del libro ya citado, es la siguiente: "Al terminarse el 10 Ahau termina un doblez de katunes, y se repiten de nuevo 13 katunes; están pintadas sus figuras en la rueda del katun. Décimo doblez del katun se llama cuando termina su duración y se asienta otro. Al terminar, el 8 Ahau comienza de nuevo, y entonces comenzamos a escribir para que se asiente otro katún, y al terminarse el 8 Ahau, comienza de nuevo. Pero lo que escribo no es nada meritorio, sólo para que sepan las cosas en que pasaban su vida nuestros antepasados en la época de su ceguera. Lo que habían de soportar según los pronósticos, que tampoco eran ciertos, sino falsedades, porque en lo único en que debe creerse es en Dios Nuestro Señor, Único, Todopoderoso y Sus Mandamientos [sic]. Éste es el calendario de nuestros antepasados: cada 20 días hacen un mes, según decían. 18 meses era lo que contaban un año; cada mes lo llamaban "un uinal" que quiere decir mes; de 20 días era la carga de un mes; "mes uinal" decían. Cuando se cumplían los 18 por cada vez que pasaba su carga era un año; luego se asentaban los cinco días sin nombre, los días dañosos del año, los más temibles, 3 los de mayor pena por el temor de muertes inesperadas y peligros de ser devorados por el jaguar. En ellos todo era malo: mordeduras de serpientes venenosas en el monte y golpes de ramas ponzoñosas a los hombres, según decían. Esta es la razón de por qué se decía que eran los dañosos del año, los días más malos estos días sin nombre. Pero tenían un dios que adoraban, que reverenciaban, que acataban durante cuatro de estos días. Grande era el regocijo que se le ofrecía al recibirlo el primer día; se le daba gran importancia y era un día festivo. Pero al cuarto día ya no era cara su presencia, ni se le daba la importancia del primer día a su imagen, era ya otro al tercer día y no el centro de la casa; al cuarto día se le colocaba en las afueras de la casa para que allí le amaneciera; al quinto día se le echaba para que se fuese. El sexto día entonces que era el primero, el día cargador del año, en el que se asentaba el comienzo del año, del nuevo año y del primer mes llamado otra vez Poop, Estera. He aquí las letras mayas escritas para contarse o leerse los meses como en el calendario de los romanos cuya cuenta lleva la Santa Madre Iglesia para que se sepa la cuenta completa de sus días y de sus meses y la cuenta de los años del calendario de los cristianos. Tres son las columnas de mi escritura que se encontrarán aquí abajo con los doce meses del calendario; la primera parte es en castellano, allí se ven los días que hay en cada mes; la segunda parte son las figuras de las letras; los jeroglíficos de cada día que se van contando son las que tienen punto y rayas detrás. Un punto vale un año; si son dos, dos años o días; si son tres puntos así también se cuenta; si son cuatro puntos se cuentan cuatro como si son tres puntos así también. Las rayas que están encima también, si es una raya vale cinco años; si son dos rayas diez; si la raya que está encima tiene un punto se cuentan seis; si son dos los que hay sobre la raya, son siete; si tres puntos hay encima son ocho; si cuatro puntos hay sobre la línea se cuentan nueve; si son dos rayas con un punto encima son once si es uno; si son dos puntos, doce; si son tres puntos, trece. La cuarta sección son las letras que he pintado y que representan los nombres de los signos de los días de las veintenas mayas que he copiado. Entendía muy bien estas cosas el señor Don Juan Xiu de Oxkutzcab. Lo copié yo, Diego Chi, escribano de la cofradía de aquí de Maní el 16 de julio de 1689, el día que fueron de Oxkutzcab a Mérida; porque iban a entrar Lorencillo y los ingleses allí, el capitán Diego Balan Gobernador, Pedro Pue y Diego Tuin alcaldes y Pascual Noh el regidor principal. 312 años hay sobre un doblez de katun, para que se asiente en su comienzo de nuevo tal como comenzó. Estas pinturas que copié no son todas sino solamente la explicación del transcurso del 8 Ahau que corre parejo con la carga del cargador del año, del Katun 2 Ahau; transcurrido el octavo año falta aún la carga de trece para que termine el 4 Ahau en que estamos, pero yo copié los trece. No es todo, sino solamente el calendario de ellos que cotejo con el calendario romano que llevan los cristianos según el nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo, dentro del cual caen cuantas festividades se celebran dentro de los días de la cuenta de los cristianos y de la Santa Madre Iglesia. Hice la separación de la cuenta de los años y de la de los meses. Lo ajustaran mis Señores, mis padres y maestros. Que me perdonen a mí de sus hijos el peor, si no está correcto como queda explicado; si hay error lo corregirán porque no es mucha mi inteligencia, por esto es que les pido que perdonen mis yerros en él nombre de Nuestro Señor Dios dentro de mi falta de entendimiento. Hoy al finalizar el mes, 20 Seec en el signo 6 Chicchan del año de cargador 9 Muluc, es 14 de febrero de 1793; fue cuando terminé de aprender a escribir los meses uinales mayas, del calendario que los antiguos hombres mayas tenían cuando aún no comenzaba el cristianismo. Que me perdonen mis yerros mis señores padres y los altos entendidos maestros, los astrólogos acéntricos {sic} y los concéntricos {sic}, los grandes sabios que saben cómo caminan el Sol, la Luna y las estrellas y todas las cosas creadas por nuestro Padre Dios". Antes de que el lector caiga en la tentación de establecer una correlación con esta misma explicación: "transcurrido el octavo año falta aún la carga de trece para que termine el 4 Ahau en que estamos", o como luego dice: "Hoy al finalizar el mes, 20 Seec en el signo 6 Chicchan del año de cargador 9 Muluc, es 14 de febrero de 1793", le prevengo de que encontrará muchas de esas correlaciones en el libro citado y, aparte de que siempre es dudoso que el autor de esta tardía nota tenga plenamente establecida con todo conocimiento de causa la correlación del calendario maya tardío de tiempos de la conquista con la del suyo que es el nuestro, pronto uno se da cuenta de que las muchas correlaciones que da ni siquiera son coherentes entre sí. Lo mismo pasa con la famosa correlación de la cuenta larga generalmente aceptada (GMT, causa de la consabida fecha del 21 de diciembre de 2012 –por supuesto vi la película y me reí un montón–). Debemos ir un poco más profundo. El calendario Maya, aunque haya sido adoptado en distintas partes de américa sin correlación con el mismo calendario en otras, en origen nada más que es uno, y tiene ciclos encadenados sabiamente que cubren periodos incluso desconocidos hoy por la ciencia como la órbita de nuestro sol alrededor de Alcyone y otros aún más misteriosos eventos. Para aportar algo de luz a este difícil problema trato de consignar aquí aquellas nociones que nos pueden ayudar a entender el calendario pero también es preciso disentir de todo lo que los diversos autores creen saber sobre los mayas. Me propongo en esta nota dar las pautas básicas para hacernos de tal entendimiento y esclarecer en lo posible la parte esotérica de este sistema calendárico, pero no me propongo porque ya me he enfrentado al problema y sé que no es posible, dejar zanjada la cuestión: Quien quiera establecer una única correlación y poder hablar de fechas mayas equivalentes a nuestro calendario con todo rigor tiene ante sí una labor titánica. No sería de extrañar que tal cosa sea incluso imposible a estas alturas de la vida, y en todo caso ninguna correlación sería tal hasta que no se identificaran los grandes hechos astronómicos en los que se basa el calendario y se pudiera decir con rigor cuando estuvo mal aplicado incluso por los mismos mayas. La clave del katún 13 está en las ruedas katúnicas y no en la cuenta larga. ALGUNAS NOCIONES COMUNES A LAS RUEDAS KATÚNICAS Y LA CUENTA LARGA: La cuenta larga es lo más conocido del calendario maya, básicamente es una sucesión de medidas vigesimales de tiempo –con la importante excepción del tun, que cuenta por 18 y no por 20– y cuyo origen se piensa profanamente muy anterior a la propia cultura maya, pero como fueron los mayas quienes produjeron más inscripciones en el sistema de cuenta larga, esta forma de contar el tiempo ha pasado a ser conocida como "cuenta larga maya". Ellos llamaban a los días kin. Los períodos de veinte días recibían el nombre de uinal; dieciocho uinal eran equivalentes a un tun. Veinte tunes conformaban un katún y, a su vez, veinte katunes conformaban un baktún. Rara vez, los mayas emplearon otras unidades de cómputo calendárico mayores que el baktún, conocidas como piktún, kalabtún, kinchiltún, y alautún, los cuales aparecen en muy pocas ocasiones en inscripciones conmemorativas de la historia de ese pueblo. Un problema nada baladí para conocer el modo en que se articulaban los mayores períodos en la cuenta larga es que se desconoce si el primer pictún comenzaba con la conclusión de 13 ó 20 baktunes (y de ahí en adelante se ignora absolutamente todo, aunque puedo adelantar que debido a motivos no considerados aún por los materialistas estudiosos la secuencia es siempre vigesimal, siendo el katún 13 lo que tiene sentido bajo ciertas circunstancias a las que iremos llegando, y no el backtún trece como han supuesto los ignorantes atrevidos del vaticinio famoso del 21 de diciembre de 2012). En la ilustración se muestra la cara este de la estela C en Quirigua con el dato de la creaciòn en 13 (0) baktun, 0 katun, 0 tun, 0 uinal, 0 kin, 4 Ahau y 8 Cumku, determinada por la correlación GMT como correspondiente al 11 de agosto de 3114 a. C. del calendario gregoriano (motivo por el cual el "cambio de era" o baktún 13 fue anunciado el famoso 21 de diciembre de 2012). El problema de la correlación entre el calendario gregoriano y la cuenta larga mesoamericana ha tenido otras soluciones que establecen el número de días transcurridos desde esa fecha: CORRELACIONES ENTRE EL CALENDARIO MESOAMERICANO DE CUENTA LARGA Y EL CALENDARIO OCCIDENTAL (en obras posteriores a Thompson (1971), dadas en número de día juliano): Willson 438906 Smiley 482699 Makemson 489138 Spinden 489384 Teeple 492662 Dinsmoor 497879 -4CR 508363 -2CR 546323 Stock 556408 Goodman 584280 Martínez-Hernández 584281 GMT 584283 Lounsbury 584285 Pogo 588626 +2CR 622243 Böhm & Böhm 622261 Kreichgauer 626927 +4CR 660203 Hochleitner 674265 Schultz 677723 Ramos 679108 Valliant 679183 Weitzel 774078 Existen varios métodos empleados comúnmente con el propósito de facilitar la conversión de fechas en el sistema de cuenta larga al calendario gregoriano. Estos métodos o correlaciones suelen basarse en la fecha de la conquista española de Mesoamérica, tiempo en el que coincidentalmente se tenía cierta seguridad en las fechas en ambos sistemas calendáricos (como vamos a proceder nosotros). La manera más común de establecer la correlación entre el calendario gregoriano y el calendario de Cuenta Larga consiste en ubicar el número de días transcurridos desde el inicio de la fecha juliana (1 de enero de 4713 adC según GMT) y el día inicial de la creación de acuerdo con el sistema de cuenta larga, correspondiente a 0.0.0.0.0 4 ahau, 8 cumkú. Aunque se han propuesto varias correlaciones, la que cuenta con mayor aceptación es la llamada Goodman, Martínez, Thompson (GMT). La correlación GMT establece que el día 0.0.0.0.0 4 ahau, 8 cumkú, corresponde a un fecha en el cuarto milenio antes de la era cristiana, el día 6 de septiembre de 3114 a. C. en el calendario juliano, que en el calendario gregoriano corresponde al 11 de agosto de 3114 a. C., número de día juliano (NDJ) 584283 —número de días desde el inicio del período juliano—. Esta correlación está apoyada por la evidencia astronómica, etnográfica, fechamientos por radiocarbono y por materiales históricos. Sin embargo, se han propuesto otras correlaciones, la mayoría de las cuales tienen únicamente interés histórico. La excepción es la correlación de Floyd Lounsbury, que ubica el inicio de la Cuenta Larga dos días antes que la correlación GMT; ésta se mantiene vigente en varios textos sobre la cultura maya. De acuerdo con la correlación GMT, el día de hoy, 30 de mayo de 2015 (05:15 UTC) corresponde a 13 Baktun, 0 Katun, 2 Tun, 8 Uinal y 10 Kin (13.0.2.8.10) en la cuenta larga mesoamericana. EXPLICACIÓN DE LA ENORME PRECISIÓN CON QUE EL CALENDARIO MAYA ESTABLECE LA DURACIÓN DEL AÑO SOLAR Y DE CÓMO EL CALENDARIO RESULTA MUY FÁCIL DE APLICAR AUNQUE NO SE COMPRENDA POR QUÉ FUNCIONA: Los numerales empleados en la cuenta larga y los nombres de días y meses son los siguientes: <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/1000A206000019A200001D8F28800FE6CCD03B8A.webp" alt="Ilustración" />

    Número Días solares (kin) Meses (uinal) 1 Imix Pop 2 Ik Uo 3 Ak'bal Zip 4 K'an Zotz 5 Chikchan Tzec 6 Kimi Xul 7 Manik Yaxkin 8 Lamat Mol 9 Muluk Chen 10 Ok Yax 11 Chuen Zac 12 Eb Ceh 13 Ben Mac 14 Ix Kankin 15 Men Muwan 16 Kib Pax 17 Kaban Kayab 18 Etz'nab Cumkú 19 Kawak Uayeb 20 Ajau – Pese a la buena reputación de la correlación GMT, vasta estar un poco despierto para darse cuenta de que es manifiestamente absurda. En primer lugar data una fecha basada en el periodo baktún ignorando las unidades mayores que califica sin ningún derecho de "míticas". Las unidades mayores se basan en sincronías cósmicas y no podemos establecerlas rigurosamente porque nuestro conocimiento astronómico es incipiente, pero sí sabemos que los mayas no ignoraban la historia de la tierra y de sus razas, siendo la nuestra "el quinto sol". Veamos las unidades de la cuenta larga tal como personalmente creo que eran: UNIDADES DE CÓMPUTO DE LA CUENTA LARGA: Nombre maya Días años millones de años Equivalencia kin 1 — — — uinal 20 — — 20 kines tun 360 0,986 — 18 uinales katún 7.200 19,713 — 20 tunes baktún 144.000 394,259 — 20 katúnes pictún 2.880.000 7.885,179 — 20 baktunes kalabtún 57.600.000 157.703,577 0,16 20 pictunes kinchiltún 1.152.000.000 3.154.071,549 3,15 20 kalabtunes alautún 23.040.000.000 63.081.430,981 63,08 20 kinchiltunes Un año terrestre (trópico) dura 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos (365,242190 días, para los mayas el año duraba 365,2422 días, la similitud en la precisión no se suele explicar y queda como algo misterioso, de modo que la voy a consignar aquí para bien de nuestros estudiantes. El calendario maya no tiene una mecanismo de corrección del tipo año bisiesto entonces debe recurrir a relacionar mediante un hecho astronómico dos ciclos originalmente independientes. Estos ciclos serían el haab y la cuenta larga. Se obtiene ese valor asumiendo que existe una precesión del haab a lo largo de las estaciones de tal forma que completa dos vueltas de la tierra al sol (dos años) desde la fecha 0.0.0.0.0 hasta 7.13.0.0.0 (1101600 días o 7 baktunes y 13 katunes). Dicho en otras palabras: del día siguiente a 19.19.19.17.19 (0.0.0.0.0) hasta el día 7.13.0.0.0 estimaron que dos años completos de 365 días habían sido contados sin haber transcurrido debido a la cuenta de días del haab corrigiendo la entrada del año mediante este procedimiento: (de yahoo, y este a su vez de www.neomundo.com.ar / Boletín UNAM-DGCS-126): “"El año bisiesto, que cada cuatro años se agrega al calendario gregoriano en las culturas occidentales, estaba considerado de forma implícita en la concepción maya", explicó Daniel Flores Gutiérrez, investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM. "Hay ciertos datos y fuentes que indican que los mayas llevaron la cuenta de los días por grupos de cuatro años, a los que llamaban año del norte, sur, este y oeste". "Los días no empezaban a la misma hora. En los años del Este comenzaban a la salida del Sol, y los siguientes al mediodía, a la puesta del Sol y, finalmente, a la medianoche", detalló. "De este modo, cada grupo de años integraba un cuarto de día de ajustes, que juntos significaban cuatro cuartos o un día más, que no necesitaba un nombre, pues era un ajuste intrínseco", añadió el experto en arqueoastronomía". Por tanto, podemos obtener un valor para la estimación maya del año dividiendo 1.101.600 por 365 y restando luego 2 años al resultado (considerados simplemente como dos vueltas de la tierra al sol en exceso), y tomando el monto total de días 1.101.600, usarlo como divisor suyo, lo que nos da una duración en días para cada una de las vueltas de la tierra al sol realmente acontecidas que es: 365.242036 días, ligeramente más precisa que la de 365.2425 días del calendario gregoriano. La razón de esta división es sencilla: cada 4 años se gana un día debido a que los cuatro años son correlativamente del tipo norte, sur, este y oeste, iniciándose en diferente hora y dando un día de exceso en los cuatro años. Si se divide el monto total de días entre 365 se obtiene el número de "años de 365 días contados", si el resultado se divide entre cuatro tenemos el número de días añadidos (754,5205479), que como se ve es prácticamente dos años, pero no es ese número exacto de días en años lo que se descuenta al monto en años (que sería 2,067179583 años de 365 días, sino el entero 2, porque lo que conceptualmente saben los usuarios el calendario es que en el tiempo transcurrido de 0.0.0.0.0 a 7.13.0.0.0 se han contado de más dos años solares completos debido a la corrección de hora de inicio (2 vueltas de la tierra al sol, sin que nada nos diga si los mayas eran conscientes de lo que dura el año). De esta manera, independientemente del conocimiento que uno pueda tener del calendario, al aplicarlo como decía la tradición este resultaba exacto, sin problemas acumulativos de desfase con las estaciones verdaderas debidos a la precesión de los equinoccios (lo que sugiere que el calendario está diseñado con plena conciencia de todos los ciclos pero para ser aplicable por cualquiera aunque ignore por completo tales ciclos). Vista la cuestión a este nivel de detalle puede argumentarse que esta precisión aparente podría, sin embargo, ser una simple coincidencia, pero como vamos a ver no es así: "Aunque se ha dicho que es posible que esta explicación tenga una influencia de la visión occidental, por ser la manera que los europeos tenían de corregir su año, este mecanismo está reflejado en láminas de códices como el Códice Boban, el Códice Magliabecchi, el Códice Telleriano-remensis o el Chilam Balám de Maní, además de ser mencionado y descrito no sólo por los cronistas europeos, sino por sus informantes nativos: "En lo que dice que faltaron en el bisiesto es falso, pues en la cuenta de su calendario contaban 365 días y cada cuatro años contaban 366." (Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España. Tomo I.) "Cada cuatro años cae un día sin nombre." (Chilam Balam, Códice de Maní) "Tenían (los mayas) su año perfecto como el nuestro, de 18 (veintenas) más cinco días y seis horas. De estas hacían cada cuatro años un día y así, tenían de cuatro en cuatro años uno de 366 días." (Diego de Landa, Relación de las cosas de Yucatán) "Dábanle (los zapotecas al año) 18 meses de a 20 días y otro más de cinco. Este, al cabo de cuatro años, como nuestro bisiesto, lo variaban a seis días, por las seis horas que sobraban cada año… Y llamaban en su lengua a aquellos seis días ‘mes menguado, errático’." (Francisco de Burgoa, Geográfica descripción II.24)" (tomado del artículo de wikipedia: "los calendarios méxicas"). ¿Los mayas calcularon que un año de 365 días de precesión transcurría en dos ocasiones a través de todas las estaciones del año hasta 7.13.0.0.0? Parece un poco artificioso. Y si lo hicieron, supongamos que estimasen que el 7.13.0.0.0 días habían correspondido a 2,067179583 ciclos en lugar de 2 ciclos del año de 365 días como en realidad dicen los cálculos, entonces la precisión empeoraría a 365,2501714, pero aún así sigue siendo una buena precisión de la que no se percatarían en cientos de años usando el calendario"... Así podemos pensar, sin embargo esa perversa suposición no es la verdad porque 7.13.0.0.0 es una fecha demasiado perfecta estéticamente para ignorar la mano de una sabiduría superior tras la confección del calendario. Resulta que el calendario es usado con distintos nombres en toda américa, un continente que se extiende de norte a sur, pero con idéntica mecánica de aplicación porque sólo así resulta exacto y práctico (y porque nadie sabe cómo alterar esa mecánica sin alterar la precisión). Esa mecánica de aplicación consiste en la corrección de la hora de inicio del año en una sucesión de cuatro años, esta se producía de esta manera: Los años del este, el año comenzaba a la salida del sol. Los años del oeste, al mediodía. Los años del Norte, a la puesta del sol. Los años del Sur, a media noche, como una consecuencia de la concatenación de ciclos calendáricos que puede ser incluso más compleja que cuenta larga y haab, y con el formidable resultado de que se consigue hacer sin incluir artificios más o menos arbitrarios como nuestro año bisiesto que alteran la simple cuenta de días... Bien, hasta aquí la explicación de por qué el calendario funciona. Con los parcos conocimientos de hoy en día considero que la fecha baktun 13 no tiene ningún significado especial como ha querido dársele, igualmente considero absurdo que se relacione la fecha de la mencionada estela C de Quirigua con la fecha de arranque "oficial" de la cuenta larga (nótese que se asume que la cuenta larga se basa en 13 baktunes y se abusa de la suposición para decir que la fecha de la estela (13.0.0.0.0 4 Ahau 8 Kumku) es equivalente a un inicio de la cuenta en (0.0.0.0.0.0.0.0.0 (no sabemos qué combinación de días Tzolkin-Haab acompaña a este arranque de la cuenta larga, no tiene por qué ser el primer día de uno y otro calendario). Tal suposición se basa sencillamente en que fechas anteriores a la de la mencionada Esquela C de Quirigua se consideran míticas y se han desestimado en los intentos de cuadrarlas con eventos datables, y eso es lo que necesariamente encontraremos en cualquier solución racional dada por alguien que más tarde pasará a ser considerado "respetable" en el mundo académico (lo que no tiene nada que ver con cuánto se acerque a la verdad). En primer lugar debemos entender qué son estos ciclos tan grandes. Para responder a eso fijémonos en algunas estelas con este tipo de fechas: Varios monumentos mayas muestran el empleo de estos períodos mayores de cómputo calendárico. La inscripción de la Estela F de Quiriguá muestra la fecha 9.16.10.0.0, 1 ahau, 3 zip (15 de marzo del 761 en el calendario gregoriano según la correlación de Thomson). Al sustraer esta fecha de la inscripción completa 1.8.13.0.9.16.10.0.0 se obtiene 1.8.13.0.0.0.0.0.0.0 1 ahau, 13 yaxkín, que corresponde a 91 millones 683 mil 930 años en el pasado. Otro de los monumentos de Quiriguá, la llamada Estela D proporciona la fecha 9.16.15.0.0, 7 ahau, 18 pop (17 de febrero de 766 en el calendario gregoriano –nuevamente según la correlación mayoritariamente aceptada–), a la que se añade 6.8.13.0.9.16.15.0.0 para dar 1.3.13.0.0.0.0.0.0.0. La fecha en la inscripción corresponde a un día ocurrido más de 400 millones de años antes de la erección del monumento conmemorativo... CLAVE QUE DA EL MAESTRO SOBRE LA VALIDEZ CÓSMICA DEL CALENDARIO MAYA: El maestro Samael sólo dió que yo sepa una clave para ahondar en estos misterios. Está en estas frases entresacadas de una conferencia suya titulada: “ATRIBUTOS Y MISIÓN DE LOS EXTRATERRESTRES” (Quinto Evangelio, página 1851): Discípulo. ¿Qué se mide, según la medida “Katún” de los Mayas, a nuestro tiempo, Katún-13, a nuestro tiempo? Maestro. Con el mayor gusto daré respuesta a esa interesante pregunta. El KATÚN-13 es muy importante. Recuerden ustedes que nuestro Sistema Solar tiene 13 MUNDOS; y eso se les hará raro a ustedes, pero los voy a mencionar: primero,** Tierra; segundo, Mercurio; tercero, Venus; cuarto, Sol; quinto, Marte; sexto, Júpiter; séptimo, Saturno; octavo, Neptuno; noveno, Urano; décimo, Plutón**; (2)** onceavo (1), Vulcano**; (3) doceavo (1),** Perséfone**; (3) y treceavo (1),** Clarión** (4). Los científicos, hoy por hoy, están empezando a captar las vibraciones de Vulcano, el onceavo, pero deben avanzar un poquito más hasta que capten las vibraciones de Clarión. Esos 13 Katunes guardan relación con los 13 Mundos, y también guardan relación con los 13 CIELOS de que hablan los códices de nuestros antepasados de Anáhuac. Grandes Sabios han dicho que “el mundo fue creado un 13 de Marzo”. Y es que, en realidad de verdad, cada raza se divide 13 TIEMPOS. Obviamente, esos 13 Tiempos deben dividirse matemáticamente en 13 pedazos de el GRAN DÍA SIDERAL, que tiene 25968 años. De manera que los 25968 años deben dividirse por 13 y sacar el correspondiente resultado. Conclusión: 13 partes de un Día Sideral que consta de 25968 años. Cada uno de los 13 Katunes guarda relación con los 13 Mundos; también guarda relación con los 13 SEPHIROTHS de la Kábala y los 13 CÍRCULOS DEL ABSOLUTO; guarda relación con los 13 PLANETAS del Sistema Solar (como son 13 partes del GRAN AÑO SIDERAL de 25968 años). Así que, en realidad de verdad, todas las profecías que se han hecho en relación con los 12 Katunes que han ido pasando, se han cumplido matemáticamente; y aguardan los Mayas la última parte, la treceava (1)... ALGUNAS NOCIONES SOBRE EL SISTEMA SOLAR: (1) onceavo, doceavo, treceavo, entiéndase por undécimo, duodécimo, decimotercero, etc. (2) Plutón está hoy día "descatalogado" como planeta sencillamente porque se sabe que en el cinturón de Kuiper e incluso más allá de él hay múltiples cuerpos como él ahora llamados planetas enanos, ejemplos: ERIS (el más grande, antes llamado 2003 UB313, un 27% más masivo que Plutón). Caronte, Sedna, Orcus, Quaoar, 2002 TC302, Varuna, 2002 UX25, 2002 TX300, (19308) 1996 TO66, 2002 AW197, Ixión, 2007 OR10 y 2012 VP113 (hasta 2013 el objeto más lejano que se conocía en órbita al sol). Al igual que existe un cinturón de asteroides entre las órbitas de marte y júpiter, entre la de Neptuno y el aún no descubierto aunque ya demostrado planeta nueve existe un gigantesco cinturón de asteroides conocido como "cinturón de Kuiper". La siguiente infografía sirve para hacernos una idea de sus dimensiones, las órbitas aparecen a escala, los cuatro anillos concéntricos centrales son las órbitas de los planetas mercurio, venus, tierra y marte, entre ellas y la de júpiter vemos el cinturón de asteroides, donde se han situado asteroides astronómicos reales, igualmente a partir de la órbita de Neptuno hallamos el cinturón de Kuiper, con datos precisos de cientos de objetos reales detectados en él: <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/1000020100000E89000009292D5959054A38117F.webp" alt="Ilustración" /> La órbita amarilla destaca el planeta enano 2015 RR245, de menos de la mitad de diámetro que Plutón, pero que era importante cuando se hizo la infografía porque era el objeto conocido en órbita al sol que más se alejaba de él (eso como seguiremos viendo ha quedado anticuado). Se descubren nuevos objetos cada día, de hecho existe una página web donde pueden seguirse estos descubrimientos a diario (es aquí) si se consulta para el momento de escribir estas líneas (5 de enero de 2018), el resultado que nos encontramos es este: “A partir del viernes 5 de enero de 2018 existen: 10 objetos que casi seguramente son planetas enanos, 27 objetos que muy probablemente sean planetas enanos, 71 objetos que probablemente sean planetas enanos, 150 objetos que son probablemente planetas enanos, y 693 objetos que son posiblemente planetas enanos.” Tras este resumen se accede a una tabla con datos de los 10 planetas enanos considerados como tales y los 27, 71, 150 y 693 objetos de cuatro clases que seguramente también lo son. Casi a diario, alguna de las cinco categorías ingresa nuevos miembros. Ese es el motivo por el que Plutón ya no es tan especial. Cabe preguntarse: ¿Es alguno de estos planetas enanos uno de los planetas desconocidos de que habla el maestro? ¿Serían Eris o Makemake –dado que el maestro no desdeña a Plutón, y Pluton no es ni el mayor ni el más lejano de los planetas enanos– alguno de los mundos que él llama Perséfone o Clarión? La respuesta corta es No. <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000000000004040000037C9532E8CD0E09A2F8.webp" alt="Ilustración" /> <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/1000000000000332000002D263A15B96242E4239.webp" alt="Ilustración" /> <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000201000002D00000021C238F9B91B905CBDC.webp" alt="Ilustración" /> Precisamente el astrónomo que quitó a Plutón el rango de planeta, Michael E. Brown, firma junto con Konstantín Batyguin la evidencia de un noveno planeta de unas diez masas terrestres en la órbita dibujada en la infografía siguiente. Descubrimiento que respalda Carlos de la Fuente Marcos y su equipo (Universidad Complutense de Madrid). <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000000000006400000038445428603CA7F2BAA.webp" alt="Ilustración" /> En 2011, Michael E. Brown y su equipo de Caltech, habían ya descubierto 14 objetos transneptunianos utilizando el telescopio Hale de 5 metros del Observatorio Palomar. Entre estos hay dos planetas enanos: Makemake (2005) y Eris (2005), pero sobre todo es famoso por su libro «How I Killed Pluto and Why It Had It Coming» (Cómo maté a Plutón y por qué se lo merecía), publicado en 2010. En resumen, las objeciones de los astrónomos modernos a Plutón se resumen en esta infografía: <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/10000000000002EC0000019D41841CF7F64CCB21.webp" alt="Ilustración" /> A la vista de los últimos descubrimientos, no sólo no parece que los mundos enanos sean los planetas no descubiertos a que se refiere el maestro, sino que lo verdaderamente malo de tal lista sería que Plutón se acepta en ella como planeta, pues el recién descubierto plantea nueve bien puede identificarse con el desconocido Perséfone o con el verdadero Plutón, pero si el maestro asume como planeta a Plutón, no lo son menos Eris o Makemake, con lo cual la cuenta de mundos se hará mucho más larga de trece. De modo que estamos tan a oscuras como al principio o debemos empezar a suponer que el Plutón al que se refiere el maestro es una forma de llamar al verdadero planeta más allá de Neptuno y no el plutón que ahora tenemos clasificado como planeta enano y que incluso ha sido visitado por una misión espacial, ideada sin duda en tiempos en que se le consideraba el cuerpo más lejano en órbita al Sol y no un mundo de segundo orden sin importancia alguna como se le considera ahora… Es evidente que yo no voy a cerrar la cuestión en estas notas, el asunto está muy lejos de poderse comprender en mi tiempo. (3) Vulcano es un planeta que se creyó que existe entre en una órbita interior a la de Mercurio, pero ha "dejado de buscarse" o al menos de "interesar" que se encuentre. De vez en cuando algún astrónomo anuncia haber visto este planeta pero cualquier aviso es sistemáticamente ignorado, esta sería una primera aproximación al tema: "Después de que el astrónomo Johann Galle descubriera Neptuno en 1846 gracias a los cálculos de John Couch Adams y de Urbain Jean Joseph Le Verrier, éste sugirió la existencia de un planeta más cercano al Sol que Mercurio, al que llamó Vulcano. Aunque no pudo observarlo nunca y murió sin confirmar o desmentir su existencia, se basó en el testimonio de varios astrónomos de su época, fundamentalmente el de Edmond Lescarbault, que aseguraban haber visto con su telescopio un planeta cruzando en tránsito el disco solar de la misma forma que lo hacen Mercurio y Venus. Los datos de Lescarbault, así como observaciones de otros astrónomos que le enviaron sus informes, impulsaron a Le Verrier a anunciar la existencia de Vulcano. Su hipótesis estaba sustentada también por los cambios que sufría la órbita de Mercurio, cuyo perihelio —su posición más cercana al Sol— registraba oscilaciones que, aparentemente, sólo podían explicarse por las alteraciones gravitatorias de algún planeta cercano y no observado hasta entonces. Por ello, durante la segunda mitad del siglo XIX gran parte de la humanidad estuvo convencida de que Vulcano habitaba el infernal espacio existente entre el Sol y Mercurio, aunque la opinión de los astrónomos estaba muy dividida al respecto. Debido a la cercanía de su órbita al Sol, las únicas opciones para poder observarlo se debían dar, supuestamente, durante los eclipses solares o en las fechas en las que Vulcano hiciera un tránsito por el disco solar, de la misma forma que Venus lo hizo en la madrugada del 5 al 6 de junio de 2012. Por ello, Le Verrier incitó a la comunidad astronómica a buscar Vulcano durante los eclipses de Sol y vaticinó que el misterioso planeta cruzaría el Sol en tránsito el día 22 de marzo de 1877, coincidiendo con el equinoccio de primavera. Antes de ello, el eclipse total de sol del 18 de julio de 1860 se convirtió en la primera gran cita mundial con Vulcano. Aquel eclipse tuvo una gran repercusión en España, porque la franja de visibilidad de la fase de totalidad cruzaba parte de Baleares y la Península, que recibió a varios grupos científicos internacionales para la observación del fenómeno. Uno de ellos, liderado por Warren de la Rue, se estableció en la localidad alavesa de Ribavellosa, mientras que otro, encabezado por el jesuita Angelo Secchi, director del Observatorio del Colegio de Roma, lo hizo desde el Desierto de Las Palmas (Castelló). Los resultados de este último equipo tuvieron gran eco internacional, ya que se lograron excelentes fotografías de la corona y las protuberancias solares. Estas imágenes no fueron obra de Secchi, sino del científico valenciano José Monserrat y Riutort, cuya trayectoria y obra conocemos muy bien actualmente gracias a la investigación de profesores como Antonio Ten, Joaquín Castro y José María López Piñero entre otros. Monserrat fue el astrofotógrafo de aquel importante eclipse y sus imágenes pasaron a la posteridad, aunque al final la autoría de las imágenes de la expedición se atribuyeron con el tiempo al profesor Secchi, una de las autoridades astronómicas de la época, tal como subrayan los investigadores Víctor Navarro y Jesús Catalá en su estudio histórico sobre la Universidad de Valencia. Pero lo cierto es que ni el grupo de Secchi en el Desierto de Las Palmas ni el de Warren de la Rue en Álava vieron durante el eclipse nada que permitiese confirmar que Vulcano andaba por ahí. Allí, como en el resto de lugares donde se observó el eclipse, el planeta dio plantón a los astrónomos. Diecisiete años después se depositaron todas las esperanzas en la profecía de Le Verrier: el tránsito de Vulcano previsto por él para el 22 de marzo de 1877, pero el planeta tampoco acudió a la cita. Le Verrier murió seis meses más tarde, en septiembre de aquel mismo año, y lo hizo convencido de la existencia del planeta, pero la realidad es que con su desaparición también murió la expectación popular. No fue solamente que al apagarse la labor científica del astrónomo se acalló el rumor sobre la existencia del planeta, sino que la hipótesis recibió varios golpes fatales en las décadas posteriores. Primero, el astrónomo norteamericano Simon Newcomb aportó estudios muy precisos sobre las características que debía tener un hipotético planeta tan cercano al Sol, y sus cálculos daban a entender que, si estaba ahí, era prácticamente imposible que no se hubiese visto en ningún eclipse. Después, la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein y sus postulados sobre la curvatura del espacio hicieron el resto. En el eclipse de Sol de 1919 se comprobó que, efectivamente, la luz de algunas estrellas se curvaba por la gravedad en las inmediaciones del Sol, tal como teorizaba Einstein. Esto aportaba una explicación a las alteraciones del perihelio de Mercurio, sin necesidad de que algún planeta las causara con su influjo gravitatorio. La astronomía y el resto del mundo se olvidaron de Vulcano, aunque, eso sí, su leyenda sigue escrita en la literatura astronómica y, si bien nadie ha demostrado que exista, tampoco nadie ha hecho lo contrario". (del artículo de Vicente Aunpí "Vulcano: ¿Planeta o leyenda?"). En el extracto anterior el autor se ciñe a los hechos plausibles por el establecimiento acedémico, pero hay otro autor que trató este tema allende el tiempo –Charles Fort–, dedicando un capítulo entero –el 14– de su inmortal obra de 1919: «El libro de los condenados» a esta cuestión, que nos puede ofrecer un panorama del tema bastante a tono con la idea de que Vulcano sí ha sido visto y sí existe. Lo extraordinario de este autor es que se ciñe a datos comprobados a lo que nadie más parece querer mirar. Ahí va el capítulo 14 íntegro: "Vemos las cosas convencionalmente. Y no sólo pensamos, actuamos, hablamos y vestimos todos de la misma manera, como por rendición unicelular a la tentativa social de una entidad, sino que también vemos lo que se considera como «conveniente» de ver. Resulta casi ortodoxo asegurarle a un niño que un caballo no es un caballo, y preguntarle a un necio si una naranja es una naranja. Siempre me ha parecido interesante recorrer una calle, observar lo que me rodea y preguntarme a qué se parecerían todas esas cosas si no se me hubiera enseñado a ver caballos, árboles y casas allí donde hay caballos, árboles y casas. Estoy persuadido de que, para una visión superior, los objetos no son más que compulsiones locales, amalgamándose indistintamente unos con otros en un gran todo global. Creo que puede ser muy verosímil el sostener que, en varias ocasiones, Elvera, Monstrator y Azuria han atravesado los campos telescópicos de nuestra visión sin ser percibidos, porque no era «conveniente» que fueran percibidos, ni respetable, ni respetuoso porque esto sería insultar las viejas osamentas, provocar las influencias malignas de las reliquias de San Isaac. Mis datos: vastos mundos sin órbitas, navegando o flotando a la deriva en las corrientes y mareas interplanetarias. La cuestión es inevitable: estos otros mundos o estas superconstrucciones celestes, ¿han sido vistos por los astrónomos? A mi modo de ver, sería torpe considerar a todos los astrónomos como mirones bizcos que se contentaran con ver lo respetable y lo respetuoso. Es fácil decir que se sumergieron en un estado de hipnosis, puesto que todo astrónomo, mirando fijamente a la Luna, se deja sugestionar por ella. Pero los mundos en cuestión visitan o cruzan la Luna, o se bailan en suspensión momentánea por encima de la misma, lo que nos llevaría a creer que, en más de una ocasión, han debido de caer en el diámetro de una hipnosis de astrónomo. De hecho, al igual que los océanos terrestres son surcados por naves de las líneas regulares, pero también por buques errantes, en los superocéanos del espacio debe de haber igualmente, además de los planetas regulares, algunos mundos errantes. Los astrónomos son como puristas mercantiles que negaran el vagabundeo comercial. Sostengo, pues, que existen, en el espacio celeste, mundos vagabundos que los astrónomos ha excluido porque su falta aparente de seriedad constituía una afrenta directa a lo puro, a lo preciso y a lo positivo. Y también porque se les percibe muy raramente. Los planetas reflejan obstinadamente la luz del Sol y, sobre esta uniformidad, se ha construido todo un sistema que yo titularía Astronomía Primaria. El material de la Astronomía Avanzada se compondrá, por el contrario, de fenómenos celestes tanto oscuros como luminosos, o variables a la manera de algunos satélites jupiterianos, pero llevados a un mayor alcance. Oscuros o luminosos, tales fenómenos han sido vistos y señalados tan a menudo, que la única razón importante de su exclusión parece ser su poca aptitud a doblegarse a las conveniencias. Nadie puede escaparse de cierta forma de provincianismo: yo me preocuparía muy poco de los cuerpos oscuros exteriores a nuestro sistema solar. Antiguamente, estos cuerpos oscuros del espacio exterior hubieran sido malditos: actualmente, son sancionados por el profesor Barnard. Y si él los acredita, pueden ustedes dirigirles un pensamiento sin ningún miedo al ridículo o al sacrilegio, tan próximo es el parentesco entre lo malo y lo absurdo. Lo ridículo, ¿no es acaso la escoria de lo malo? Esto ocurre por ejemplo, con el compañero oscuro de Algol, admitido por los puristas y los positivistas. En los Proceedings of the National Academy of Science [304], el profesor Barnard habla de un «objeto» citado en Cepheus. Piensa que hay cuerpos oscuros y opacos en el exterior del sistema solar. Después, más adelante, modifica su punto de vista hablando en el Astrophysical Journal [305]. Esto no es atractivo. Soy de la opinión de que Venus, por ejemplo, ha sido visitado a menudo por otros mundos o por superconstrucciones de las que caen cenizas y carbón, y que a veces estos objetos han reflejado luces que los señalan a los astrónomos profesionales. Este capitulo, ya lo van a ver, está compuesto enteramente por Brahmanes malditos, que continuarán, por hipnosis o por inercia, queriendo imponerse, al igual que tantos sabios del siglo XIX han continuado admitiendo el poder del sistema precedente so pena de pulverizar la Continuidad. ¡Y corro el peligro de ser transferido instantáneamente al Positivo Absoluto! Recalco, de paso, que mis datos malditos están sacados de las observaciones de astrónomos de gran renombre, excomulgados por astrónomos de idéntico renombre, pero sostenidos por la dominante de su Época, y para los cuales el espíritu debe equilibrarse o sumirse en la nada. En este libro puedo mostrar la actitud de enfrentarme a los dogmatismos y las pontificaciones de varios sabios eminentes, pero esto no es más que pura comodidad, porque parece necesario personalizar. Si hojeamos las Philosophical Transactions o las publicaciones de la Real Sociedad de Astronomía, leeremos, por ejemplo, que Herschell era tan impotente como un muchachito con gemelos, cuando se trataba de hacer aceptar una observación que no armonizaba con el sistema que se desarrollaba, independientemente de él y de sus compañeros, lo mismo que un embrión en fase de desarrollo impulsa a todas las células a revestir las apariencias según al diseño inicial, al desarrollo del programa preestablecido del conjunto. Visitantes en Venus: En 1845, un cuerpo, demasiado largo como para parecerse a un satélite, fue observado cerca de Venus [306]. Una observación semejante fue señalada cuatro veces en la primera mitad del siglo XVIII. La última data de 1797. Un cuerpo largo fue observado siete veces en las proximidades de Venus [307]. Un astrónomo al menos, Houzeau, aceptó estas observaciones y denominó a este mundo, este planeta o esta superconstrucción: «Neith». Menciona de pasada su punto de vista, aunque sin suscribirlo definitivamente [308]. Ya sea Houzeau o un autor de folletín, la oscuridad externa le parecerá siempre completamente idéntica. La aparición de un nuevo satélite en el sistema solar puede parecer turbadora, aunque las fórmulas de Laplace, consideradas en su tiempo como definitivas, hayan sobrevivido a la admisión de quinientos o seiscientos cuerpos que no se incluían en las mismas. Un satélite de Venus puede aparecer como perturbador, pero explicable, mientras que un cuerpo alargado acercándose a un planeta, retrasándose un poco, desapareciendo después, para volver un poco más tarde y, digamos, echar el ancla… esto es lo que hará Neith aún más impopular que Azuria. Un cuerpo [309] que reflejaba la luz o, al menos, una mancha brillante, se acercó a Marte el 25 de noviembre de 1894, como lo atestiguan el profesor Pickering y sus colegas del observatorio de Lowell. Luminoso por sí mismo, según parece, planeó por encima de la parte oscura del planeta Marte. Se le tomó por una nube, pero se estimó que se hallaba a treinta y cuatro kilómetros del planeta. Una mancha luminosa se colocó a través del disco de Mercurio en 1799, según Harding y Shroeter [310]. En el primer boletín publicado por el observatorio de Lowell, en 1903, el profesor Lowell describía un cuerpo observado el 20 de mayo de 1903 cerca de Marte, que fue negado el 27 de mayo, para ser desplazado a más de cuatrocientos cincuenta kilómetros de su punto de aparición, y al que se identificó finalmente como «una nube de polvo». En octubre y noviembre de 1911, se vieron sobre el disco de Marte manchas extremadamente brillantes [311]. Así fueron aceptadas, aunque no regularizadas, las seis o siete observaciones que permitieron a un astrónomo bautizar con el nombre de «Neith» a un mundo, un planeta o un satélite desconocido. Monstrator, Elvera, Azuria y Super Románimus. Así pues, la herejía, la ortodoxia y la unidad de toda apariencia, mis medios, mis maneras y mis métodos vuelven a lo mismo. Y si nombro cosas que no pueden existir, no soy el único en hacerme culpable de una nomenclatura de ausencias. Pero volvamos a Leverrier. Leverrier y «Vulcano». Para demostrar que una espuma es susceptible de hundirse, basta con plantar una aguja en su burbuja mayor. La Astronomía y la inflación: por inflación, designo la expansión de lo atenuado. La Ciencia de la Astronomía es una tensa película fantasmal de filamentos mitológicos, pero se acerca mucho más a la sustancialidad que el sistema precedente. Si ustedes forman parte de aquellos a quienes los astrónomos han hipnotizado para poder a su vez distribuir la hipnosis (puesto que el dominio del hipnotizador no es el poder magistral que se supone, sino la simple transferencia de un mismo estado en un hipnotizado a otro), si, pues, ustedes forman parte de estas víctimas, no serán tampoco capaces de recordar a Leverrier y al «planeta Vulcano». De aquí a unas diez páginas, la anécdota se habrá borrado de su mente como las habichuelas sobre un imán, o los datos de meteoritos fríos en la mente de un Thomson. Pero, al menos, tendrán la impresión momentánea de un fracaso histórico que sólo se produce en la cuasi-existencia. En 1859, el doctor Lescarbault, astrónomo aficionado en Orgères, Francia, anunció que, el 26 de mayo, había observado un cuerpo de importancia planetaria atravesar el Sol. Abordamos aquí un tema tan profano para el presente sistema como lo eran mis propios temas para el sistema precedente. Pero pocos libros de texto olvidan enteramente esta tragedia. El método sistemático consiste en dar muy pobres ejemplos de lo profano, para poder disponer en seguida de ellos. Si quisieran negar la existencia de las montañas, registrarían algunas observaciones de muy ligeras prominencias en las cercanías de Orange, en New Jersey, para arrojar en seguida el descrédito sobre estas observaciones poco dignas de interés. Los libros de texto mencionan algunas de las «supuestas» observaciones del «planeta Vulcano», para pasar en seguida a otra cosa. El doctor Lescarbault escribió a Leverrier, quien acudió precipitadamente a Orgères. Esta información correspondía a sus propios cálculos sobre la existencia de un planeta entre Mercurio y el Sol. Puesto que nuestro sistema solar no ha alcanzado jamás una Regularidad Positiva, hay, tanto para Mercurio como para Neptuno, fenómenos irreconciliables con toda fórmula, así como movimientos que revelan una influencia exterior. Se dijo que Leverrier «se sintió satisfecho en cuanto a la exactitud sustancial de la observación señalada» [312]. El relato de su investigación es magnífico, no quiero infligir a este pequeño necio mis estragadas rudezas, pero es divertido observar la ingenuidad de una época de la que los dogmas actuales son una supervivencia. Leverrier acudió corriendo a Orgères, pero no reveló su identidad a Lescarbault. Entró en su casa y «sometió al doctor a un severo contrainterrogatorio»: como si ustedes y yo nos permitiéramos el lujo de hacer irrupción en casa de no importa quién y de hacernos los malos. «Lo puso contra la pared, planteándole una pregunta tras otra». Y fue solamente cuando se sintió plenamente satisfecho que se dignó presentarse. Supongo que Lescarbault expresó alguna sorpresa. Hay, en esta historia, algo utópico: uno se siente lejos de la indiferencia neoyorkina. Leverrier bautizó el objeto con el nombre de «Vulcano». Por los mismos medios gracias a los cuales se supone, aún hoy, que se descubrió Neptuno, habían anunciado ya la probable existencia de un cuerpo (o de un grupo de cuerpos) intramercuriano. Reunió cinco observaciones además de la de Lescarbault y, en concordancia con las hipnosis matemáticas de su época, estudió aquellos seis pases y extrajo de ellos elementos que atribuían a «Vulcano» un periodo de veinte días y una fórmula permanente de longitud heliocéntrica. Pero localizó en 1877 el mejor año para la observación de este planeta. Considerando el hecho de que le quedaban aún bastantes años de vida, pudo concederse una buena dosis de paciencia. Si no conociéramos ya un poco el campo de la hipnosis, podríamos sorprendernos de que, habiendo «descubierto» Neptuno por un método casi tan recomendable como el del «descubrimiento» de las brujas, se lanzara a esta aventura. Habiendo acertado a propósito de Neptuno, podía equivocarse con respecto a «Vulcano» y caer por debajo del standard de los cartománticos, quienes jamás trabajan sobre una base del cincuenta por ciento. El 22 de marzo de 1877, fecha memorable, el mundo científico se envaraba en sus asientos, con la nariz dirigida al cielo. La cosa se llevó a cabo con espléndida autoridad: jamás un papa se pronunció con tal aspecto de finalidad. Si se ponían seis observaciones, una junto a otra, no hacía falta nada más. El redactor de Nature, una semana antes de la fecha de la predicción, parecía encontrar difícil explicar cómo seis observadores, desconocidos entre ellos, podían haber formulado sus datos, si no se trataba de fenómenos relacionados entre sí. Pero es ahora cuando sobreviene la mayor crisis de este libro. Las fórmulas están en contra nuestra. Pero fórmulas astronómicas, basadas en observaciones concordantes, efectuadas a tantos años de distancia y calculadas por un Leverrier, ¿pueden tener tan poco sentido, positivamente hablando, como todos los demás pseudofenómenos estudiados hasta ahora? La víspera del 22 de marzo de 1877, se hicieron numerosos preparativos. En Inglaterra, el Astrónomo Real se hallaba en la más apremiante expectativa de su carrera: notificó a los observadores de Madrás, Melbourne, Sydney, Nueva Zelanda, Chile y Estados Unidos. Struve había preparado las observaciones en el Japón y en Siberia. Finalmente, el 22 de marzo de 1877. Yo mismo, sin la menor hipocresia, lo encuentro patético. Si alguien quisiera poner en duda la sinceridad de Leverrier en aquellas circunstancias, quiero precisar, sea esto o no significativo, que murió algunos meses más tarde. Creo que voy a volver a Monstrator, pese a que el tema sea tan amplio que tal vez sea conveniente volver a tratarlo en más de otra ocasión. El 9 de agosto, M. de Rostan, de Basilea, Suiza, tomaba la altitud del sol en Lausana cuando vio un cuerpo en forma de huso, de tres dedos de ancho y nueve de largo, avanzar lentamente atravesando el disco solar, «a la mitad de la velocidad de lo que lo hacen las manchas solares ordinarias» [313]. No desapareció hasta el 7 de setiembre, al alcanzar el limbo del sol. En razón a su carácter fusiforme, me inclino a pensar en un superzepelin, pero otra observación parece indicar que se trataba de un mundo: aunque opaco y «eclipsado al sol», estaba rodeado de una especie de nebulosidad, ¿tal vez una atmósfera? Una penumbra indicaría ordinariamente una mancha solar, pero algunas observaciones prueban que el objeto estaba a una considerable distancia del Sol. Otro observador, estudiando el Sol a la misma hora en París; no vio el objeto, pero M. Croste, de Sole, es decir a unos doscientos setenta y un kilómetros al norte de Lausana, lo observó, descubriendo la misma forma de huso, pero discutiendo un poco su envergadura. Y, detalle importante: Croste y De Rostan no lo vieron en el mismo lugar sobre el Sol. Es un asunto de paralaje, y de gran paralaje, si se piensa en la invisibilidad de París: de ello saco la conclusión de que, durante el verano de 1762, un gran cuerpo opaco en forma de huso atravesó el disco solar a una gran distancia del Sol. El redactor del Register escribió: «En una palabra, no conocemos nada del cielo a lo cual se pueda recurrir para explicar este fenómeno». Tengo la idea de que este señor no era el esclavo encadenado a toda explicación, y que debía ser muy abierto en sus hábitos. En cuanto a mí… Monstrator. En Monthly Notices of the R.A.S. [314], Leverrier, que no perdió jamás su confianza hasta el último día, publicó las observaciones que había formulado sobre un cuerpo desconocido de dimensiones planetarias. Aquí están: Fritsche, 10 de octubre de 1802; Stark, 9 de octubre de 1819; De Cuppis, 30 de octubre de 1839; Sidebotham, 12 de noviembre de 1849; Lescarbault, 26 de marzo de 1859; Lummis, 20 de marzo de 1862. Si no tuviéramos el hábito de la Ciencia en los aspectos esenciales de la Omisión, nos sentiríamos mistificados e impresionados, como el redactor de Nature, por tan bonita formulación de datos. Pero pensamos que con tal número de omisiones, los astrónomos y los videntes pueden formular no importa qué (me comprometo, por mi parte, a formular las periodicidades de una muchedumbre en Brooklyn), por ejemplo, que todos los miércoles por la mañana un hombre de gran estatura, con una sola pierna y un ojo negro, llevando una planta artificial de caucho, pasará frente al Singer Building a las diez y cuarto. Y si un miércoles por la mañana un muchacho empujando un barril de cerveza o una negra gorda llevando su semanal ropa sucia acertaran a pasar por el lugar indicado, la práctica de la omisión haría la predicción muy aceptable para toda cuasi-existencia. Digo, pues, que Leverrier no formuló jamás observaciones, sino que eligió observaciones que podían ser formuladas; que, hipnotizado, transfirió su condición a tantísimas personas que, el 22 de marzo de 1877, hizo que la Tierra se erizara de telescopios, manejados por igual número de astrónomos rígidos y casi inanimados. ¿Y creen ustedes que la Astronomía sufrió en lo más mínimo en su prestigio cuando no ocurrió nada? En absoluto. El espíritu de 1877 estaba ya superado. Si, en un embrión, algunas células no sobreviven a los fenómenos de su era, las otras respetarán las apariencias previstas. Las células del estadio de reptil no son falsas más que desde el momento en que el embrión llega al estadio de mamífero. Creo que, entre tantos informes igualmente auténticos de alargados cuerpos planetarios aproximándose al Sol, Leverrier debió de escoger seis. Al no creer que los demás datos concernieran también a cuerpos planetarios importantes y eliminándolos arbitrariamente, hipnótica o heroicamente, tuvo, para formularlos, que excluir falsamente. Puesto que el desenlace debió de matarlo, no tengo la intención de situarlo junto a los Grays, Hitchcocks y Symons. Quizá fue pérfido al fijar una fecha tan lejana, pero tuvo el valor de sostenerla hasta el último momento: creo que Leverrier debió ser transferido al Positivo Absoluto. Los datos rechazados: el 26 de julio de 1819, Gruthinson observa dos cuerpos atravesando juntos el sol. Según el astrónomo J. R. Hind, Benjamín Scott, Chamberlán de la ciudad de Londres, y Mr. Wray, vieron en 1847 un cuerpo completamente idéntico a «Vulcano» atravesar el Sol [315]. Observación idéntica de Hind y Lowe, el 12 de marzo de 1849 [316]. Un cuerpo del tamaño aparente de Mercurio fue observado el 29 de enero de 1860 por E. A. R. Russell y otros cuatro observadores, atravesando el sol [317]. Observación de Le Vico, el 12 de julio de 1837 [318]. Otro astrónomo aficionado, M. Coumbray, de Constantinopla, le había escrito a Leverrier que el 8 de marzo de 1885 vio un punto negro claramente recortado atravesar el disco solar, destacándose de un grupo de manchas solares cerca de la corona, cita el L’année Scientifique. Según el diagrama de M. Coumbray, un paso central hubiera tomado un poco más de una hora. Dicha observación fue rechazada por Leverrier, porque su fórmula hubiera necesitado de una velocidad cuatro veces mayor. Lo importante es que todas estas observaciones son tan auténticas como las de Leverrier, por lo que, sobre datos tan satisfactorios como los de «Vulcano», cabe suponer la existencia de otros «Vulcanos». De aquí la omisión heroica y desafiante que consiste en formular uno y suprimir a todos los demás, los cuales, según la fórmula ortodoxa, deberían haber influido al primero, si se hallaban todos en el relativamente restringido espacio comprendido entre Mercurio y el Sol. Otro cuerpo idéntico fue objeto de una observación por Mr. Weber, de Berlín, el 4 de abril de 1876, del cual Wolf informó a Leverrier en agosto de 1878 [319]… lo cual no ocasionó la menor diferencia para este notable positivista. Otras dos observaciones fueron anotadas por Hind y Denning [320]. Después vienen [321]: Standacher, en febrero de 1862, Lichtenberg, el 19 de noviembre de 1762; Hoffman, mayo de 1764; Dangos, 18 de enero de 1798; Stark, 12 de febrero de 1820. Una observación hecha por Schmidt, el 11 de octubre de 1847, se opina que es dudosa. Pero en la página 192 se asegura que dicha duda proviene de una traducción errónea, citándose otras dos observaciones hechas por Schmidt el 14 de octubre de 1849 y el 18 de febrero de 1850, y después otra por Lofft, el 6 de enero de 1818. Finalmente, una observación de Steinheibel, en Viena, el 27 de abril de 1820 [322]. Haase reunió, por su lado, informes de veinte observaciones parecidas a las de Lescarbault, cuya lista fue publicada por Wolf en 1872. Pastorff [323] señala que vio, dos veces en 1836 y una vez en 1837, dos manchas redondas de tamaño desigual moverse a través del sol, una cambiando de posición con relación a la otra, tomando una dirección, si no una órbita, distinta cada vez, y que en 1834 vio otros cuerpos semejantes atravesar seis veces el disco solar, pareciéndose mucho a Mercurio en sus pases. La sombra del 22 de marzo de 1877: Pero recalcar la pobre media de Leverrier descubriendo planetas sobre una base del cinco por ciento, sería poner de relieve el pequeño porcentaje de realidad que caracteriza la tela casi mística de que se compone todo el sistema. No acuso a los libros de texto de omitir este fracaso, pero les hago sospechosos de buscar distraer la atención del público. Se trata de paliar el error de Leverrier y de censurar al pobre Lescarbault, ese aficionado. El ataque proviene del señor Lias, director de la Inspección de costas brasileñas, el cual, en el momento de la autodicha observación de Lescarbault, vigilaba el Sol: en lugar de ver tan sólo las manchas solares normales, notó que la región del «pretendido pase» era de una intensidad uniforme. Esta intensidad uniforme me sirve tanto como me perjudica: un día, alguien encontrará el medio de aniquilar la tercera ley de Newton, si toda reacción o toda resistencia es o puede ser interpretada en términos de estimulante. Si eso pudiera realizarse dentro de la mecánica, el inventor podría adueñarse del mundo. En esta circunstancia específica, la «intensidad uniforme» significa que Lescarbault no vio una mancha solar ordinaria, puesto que significa la ausencia de toda mancha solar. Persigo la interpretación de una resistencia bajo la forma de una asistencia (preguntándome cuáles serían sus aplicaciones al vapor y a la electricidad), insistiendo en que la invisibilidad en el Brasil significaba el paralaje tanto como la ausencia, y en la medida en que «Vulcano» demostraba estar alejado del Sol, interpreto toda denegación como una confirmación, lo cual es, por supuesto, el método de todo sabio, político, teólogo u orador universitario. Así, pues, los libros de texto, sin habilidad especial, puesto que no se les exige, conducen a sus lectores a despreciar al aficionado de Orgères y a olvidarse de Leverrier; lo cual no impide que los datos existan. Si un hombre eminente presintiera un terremoto y éste no se produjera, el profeta quedaría desacreditado, pero los datos de antiguos terremotos seguirían siendo completamente válidos. Es fácil reírse de las ilusiones de un único aficionado. Pero las observaciones de Fristche, Stark de Cuppis, Sidebotham, Lescarbault, Lummis, Gruthinson, De Vico, Scott, Wray, Russell, Hind, Lowe, Coumbray, Weber, Standacher, Lichtenberg, Dangos, Hoffmann, Schmidt, Lofft, Steinheibel, Pastorff… son lo bastante formidables como para evitar el olvido: y no son aún más que una vanguardia. A partir de ahora, los datos de los grandes cuerpos celestes, unos oscuros y otros luminosos, pasarán y pasarán y volverán a pasar. Y quizá, sí, quizá después del paso de la procesión, algunos de nosotros recordaremos aún algo. Brahmanes doblemente garantizados en relación a los bautizados, los objetos del 29 de julio de 1878 saltan tan fuerte a la vista, que sólo una indiferencia, lindante con la monotonía, puede explicar la recepción que les hizo el Sistema: en el momento del eclipse total del 29 de Julio de 1878, el profesor Watson, de Rawlins, Wyoming, y el profesor Swift, de Denver, Colorado, señalaron la presencia de dos objetos brillantes a considerable distancia del Sol. Está en concordancia con mi opinión general el hecho de que no hay un planeta intermercuriano, sino más bien diferentes cuerpos y varios enormes objetos, a veces cerca de la Tierra, a veces en las proximidades del Sol: mundos sin órbitas (que concibo, vista la aparente ausencia de colisiones, dotados de un mando gobernable), o superconstrucciones dirigibles. El profesor Watson y el profesor Swift publicaron sus observaciones, lo cual sitúa a la indiferencia científica en el lugar de las exclusiones racionales. Los rutinarios de los libros de texto estiman que estos dos testimonios estaban en mutuo desacuerdo: y aun testimoniando el más vivo pesar, especialmente en relación al profesor Swift, llegaron a una coincidencia que sugestionó, a centenares de kilómetros de distancia, a dos astrónomos a observaciones contradictorias. Pero el profesor Swift escribió en Nature [324] que su observación era muy aproximada a la del profesor Watson; más aún: en Observatory [325], dijo que sus cálculos y los de Watson «se confirmaban mutuamente». Los fieles insistieron entonces en el hecho de que Watson y Swift habían debido tomar dos estrellas por dos cuerpos extraños. El profesor Watson insistió, en Observatory [326] sobre el hecho de que había censado previamente todas las estrellas que rodeaban el Sol hasta la séptima magnitud: de todos modos fue condenado. Demostración del mecanismo de exclusión: antes de que se pronunciara la excomunión, Lockyer escribía tajantemente, sobre este tema [327]: «No hay ninguna duda: el profesor Watson ha descubierto un planeta intramercuriano. Estoy seguro de que se integrará en las órbitas de Leverrier». No se integró. «No he hecho jamás —dijo el profesor Swift [328]— una observación más válida, más indudable». Fue condenado de todos modos. Cuerpos que parecían oscuros, y luces que podían ser reflejos solares sobre objetos, masas o construcciones interplanetarias. Luces observadas sobre o cerca de la luna. Herschel señaló, en Philosophical Transactions [329], varios puntos luminosos localizados sobre o cerca de la Luna, en el curso de un eclipse. Podemos preguntarnos cómo podían ser luminosos, si la propia Luna estaba oscura. Pero examinaremos más tarde el hecho de que numerosos objetos luminosos han o no han cruzado la Tierra en plena noche. La abundancia de estas luces es un factor nuevo, o una nueva complicación en mis exploraciones. Un nuevo aspecto del hábitat o de la ocupación interplanetaria. Mundos en hordas y seres alados. No me sentiré sorprendido si termináramos por descubrir ángeles, o animales-máquinas, galeones de los viajeros celestes. En 1783 y en 1787, Herschel señaló otras luces próximas a la Luna, que supuso eran de origen volcánico. Pero la palabra de un Herschel no tiene más peso, en el caso de divergencia no ortodoxa, que la de un Lescarbault. Sus observaciones fueron relegadas al olvido. En noviembre de 1821, se vieron vivas manchas cerca de la Luna[330]. Loomis cita cuatro casos [331]. Otra se parecía a una estrella cruzando la Luna, «cosa que supe, inmediatamente, que pertenecía al campo de lo imposible», comenta el observador [332]. «Era una luz fija y persistente situada en el lado oscuro de la Luna». Supongo que la palabra fija designaba el brillo de la citada luz. Rankin informa en 1847, en el Report [333] haber visto puntos luminosos sobre la parte oscura de la Luna, en el curso de un eclipse. Los tomó por reflejos de estrellas, lo que no resulta muy razonable; pero otra luz, señalada en el Annual Register [334], no tiene relación con las estrellas, puesto que se mueve con la Luna. Fue observada durante tres noches seguidas y señalada por el capitán Kater [335]. En el observatorio de Cape Town se informa la presencia de una mancha blanca acompañada de luces más pequeñas en el lado oscuro del borde lunar [336]. Siento, en relación a los datos que siguen, la atracción de la positividad en sus aspectos de unicidad, de homogeneidad, de unidad o de perfección. Un Leverrier estudia más de veinte observaciones: es tentador suponer que todas estén relacionadas con un fenómeno único. Es la expresión de una inclinación cósmica. La mayor parte de observaciones se aplican tan irrevocablemente a la aceptación de mundos dirigibles sin órbitas que da la espalda a las dos terceras partes de las mismas, seleccionando solamente seis que le darán la ilusión de la perfección o de su relación con un solo planeta. Me gusta poseer los datos de múltiples cuerpos oscuros, tiendo casi irresistiblemente a concebir a uno de ellos corno el jefe supremo de los cuerpos oscuros. Entre todos los que flotan o navegan en el espacio interplanetario, debe haber un Príncipe de los Cuerpos Oscuros. Melanicus. Vasto cuerpo tenebroso de alas de murciélago, o superconstrucción negra como el azabache, mejor aún, una de las esporas de lo Maligno. 1883, el año extraordinario: en Egipto, el 24 de setiembre de 1883, Hicks Pashaw vio a través de un telescopio «una inmensa mancha negra» en la parte inferior del Sol (London Times, 17 de diciembre de 1883). Una mancha solar quizá. Un día un astrónomo, el doctor Wolf, contemplaba el cielo, cuando algo oscureció una estrella durante tres segundos y medio [337]. Había sido observado un meteoro por los alrededores, pero su rastro no había sido visto más que momentáneamente. El dato siguiente es uno de los más sensacionales que poseo, pese a que sea muy corto. Un objeto oscuro fue observado por el profesor Heis, a once grados de altitud, desplazándose lentamente a través de la Vía Láctea [338]. Una de mis pseudorazones para creer que los mundos sin órbitas son dirigibles es la ausencia casi completa de colisiones. Pueden, por supuesto, aun desafiando la gravitación y sin dirección comparable a la nuestra, ajustarse entre sí, como los anillos y las volutas de humo. Pero en Knowledge [339], se han publicado dos fotografías del cometa de Brooks, demostrando la evidencia de su colisión con un objeto oscuro en octubre de 1893. El profesor Barnard formulo así el hecho: «El cometa encontró un medio denso que lo pulverizó». Quizá fuera un campo de hielo. Melanicus. Sobre las alas de un gigantesco murciélago, sobrevuela la Tierra y los demás mundos, extrayendo, tal vez, de los mismos su alimento, planea sobre sus apéndices en forma de alas como un monstruo maléfico que nos explota. Maléfico porque nos explota. Oscurece una estrella, trastorna después un planeta, es un vampiro, vasto, negro y terrorífico. Mr. W. R. Brooks, director del Observatorio Smith, vio pasar lentamente un objeto oscuro y redondo a través de la Luna, en dirección horizontal [340]. En Science, 14 de setiembre de 1896, un corresponsal expresa su opinión de que se trataba de un meteoro opaco. El astrónomo holandés Muller vio, el 4 de abril de 1892, un fenómeno completamente idéntico [341]. Por otro lado, en Science Gossip [342], se precisa que el objeto de Brooks tenía un diámetro aparente tres veces menor que el de la Luna, y que atravesó el disco lunar en tres o cuatro segundos. El redactor escribió que el 27 de junio de 1806, a la una de la madrugada, miraba él mismo la Luna con un telescopio astronómico de dos pulgadas, de potencia 44, cuando un largo objeto negro pasó de oeste a este, durante tres o cuatro segundos. Lo tomó por un momento por un pájaro, pero no pudo observar ningún movimiento secundario. En cuanto al doctor Brendel, de Griefswald, Pomerania, cuenta en Astronomische Nachrichten [343], que el factor Ziegler y algunos otros observadores vieron un cuerpo de dos metros de diámetro atravesar el disco solar. El objeto fue observado un cuarto de hora antes de alcanzar el Sol, y necesitó más de una hora para atravesarlo, tras lo cual fue visible aún cerca de una hora. Lo cual indica que estaba lejos tanto de la Tierra como del Sol. Finalmente, el doctor Harris hace constar [344] que vio el 27 de junio de 1912 un «objeto intensamente negro», de cuatrocientos kilómetros de largo por ochenta de ancho, destacarse sobre el disco lunar. «Se hubiera dicho un cuervo perchado sobre la Luna, tan cerca como le era posible». Unas nubes interrumpieron la observación. «No puedo dejar de pensar —escribió el doctor Harris— que acababa de producirse un fenómeno extraño». Un vampiro enorme y negro, que a veces se cierne sobre la Tierra y sobre otros mundos". Hasta aquí el sorprendente Charles Fort, a continuación pongo sus notas aludidas entre corchetes en el texto, las cuales sirven al menos para dejar constancia de que los hechos que menciona se publicaron en prensa y así fueron recopilados por él: [304] Proceeding of the National Academy of Science, 1915-394. [305] Astrophysical Journal, 1916-1. [306] (Evans: *Way of the Planets *, p. 140.) [307] (Science Gossip, 1886-178.) [308] (Trans. N. Y. Acad., 5-249.) [309] Astrophysical Journal, 1-172. [310] (Monthly Notice of the R.A.S, 38-338.) [311] (Popular Astronomy, vol. 19, nº 10.) [312] (Monthly Notices, 20-98) [313] (Annual Register, 9-120.) [314] Monthly Notices of the R.A.S., febrero de 1877. [315] (Nature, 14-469.) [316] (L'Année Scientifique, 1876-9.) [317] (Nature, 14-505.) [318](Observatory, 2-424.) [319] (L'Année Scientifique, 1876-7.) [320] (London Times, 3 de noviembre de 1871 y 26 de marzo de 1873.) [321] (*Monthly Notices of the R.A.S., *20-100.) [322] (Monthly Notices, 18-62.) [323] (Amer. jour. Sci., 2-28-446.) [324] Nature, 19 de setiembre de 1878. [325] Observatory, 2-161. [326] Observatory, 2-193. [327] La Nature, 20 de agosto de 1878. [328] La Nature, 21-1301. [329] Philosophical Transactions, 82-27. [330] (Proc. London Roy. Soc., 2-167.) [331] (Treatise on Astronomy, p. 174.) [332] (Phil. Trans. 84-429.) [333] *Report of the Brit. Assoc. *1847-18. [334] Annual Register, 1821-687. [335] (Quart. Journ. Roy. Inst, 12-133.) [336] (Phil. Trans., 112-237.) [337] La Nature, 86-528. [338] (Greg's Catalogue, Rept. Brit. Assoc., 1867-426.) [339] Knowledge, febrero de 1894. [340] (Science, 31 de julio de 1896.) [341] (Scientific American, 75-251.) [342] Science Gossip, n.s.., 3-135. [343] Astronomische Nachrichten, nº 3477. [344] Popular Astronomy, 20-298. Bien, para acabar esta "nota dentro de la nota", sólo alegar que como quedó para la posteridad en «el libro de los condenados», posiblemente los planetas de los que habla el maestro están ahí frente a nuestros ojos, pero habríamos de volvernos astrónomos para discernirlos porque sobre la divulgación científica existe, como sobre todo, una cuestión de oportunidad omnipresente en estos tenebrosos tiempos, donde todo es hipotético y dependiendo del acaso, puede o no ser oportuna la teoría en cuestión. Si Vulcano está ahí o no, tendremos que comprobarlo por nosotros mismos. (3) Como curiosidad: Antes de que 2003 UB313 fuese llamado definitivamente Eris, tubo como nombre provisional: “Perséfone”, pero esto en principio no guarda relación con el planeta que menciona el maestro. El sistema solar debe ser seguramente mucho más grande de lo que ahora suponemos y junto a los planetas enanos descubiertos ha de haber otras sorpresas. (4) Hemos hablado de Plutón, de Vulcano, de Perséfone, y nos queda el otro gran desconocido: Clarión: Truman Bethurum fue uno de los contactados más famosos de la década de los años 50 del pasado siglo XX y habló alto y claro de él, pero cualquier búsqueda actual de su obra conduce sólo al escarnio y la burla que de ella se hace. Sin embargo el maestro Samael lo ratifica a él como un auténtico contactado y a Clarión como uno de los trece mundos. Después de una aparición en televisión, Bethurum fue visitado en su domicilio por un oficial de la Fuerza Aérea, quien dijo que había recibido más de 200 informes de pilotos que habían visto el mismo tipo de nave que Bethurum afirmó haber abordado. Aura Rhanes –la capitana de la nave que lo contactó– había dicho a Bethurum que Clarion se encuentra “detrás de la Luna”. Cuando se le presionó para obtener una explicación de por qué los astrónomos no lo habían localizado, él dijo que “detrás de la Luna” sólo significaba más allá de la Luna, en los confines del espacio. Su explicación simplista llevó al Dr. Edward Condon, del famoso Informe Condon, a dedicar dos páginas a la idea de que Clarion no podría existir, y utilizar el caso de Bethurum para afirmar que las personas que creían en la hipótesis ET de los ovnis estaban lamentablemente equivocadas. Así está la cuestión del planeta Clarion. Sabemos que habitantes de tal planeta han contactado con nosotros, pero no sabemos donde está. El problema que hay respecto a todos estos planetas desconocidos es que quienes hablan de su existencia no pueden en su mayoría aportar cálculos que respalden los datos que dan (otros si los dan, pero estos desaparecen rápidamente de la circulación) porque la información no les viene del proceso de deducción. Cuando los intelectuales se dan a la tarea de desacreditar esas revelaciones místicas, demuestran su ceguera cebándose en aspectos muy parciales y concretos en su desacreditación, pero la cuestión central que podríamos formular así: "¿puede haber en el sistema solar otros planetas que desconocemos?" No se atreven a abordarla porque o bien es absurdo intentarlo o han de hacerlo basándose en puras especulaciones. Aquí en estas líneas no deseo poner mentiras ni dar pretendidas pruebas de lo que no puedo probar, sólo quiero enfrentarme a la posibilidad de que las cosas sean como el maestro nos ha dicho. Toda esta cuestión de los planetas del sistema solar, del paso de Hercólubus, de en torno a qué gira el Sol, etc. son cruciales para entender el calendario maya porque este calendario está ingeniosamente concebido para marcar todos esos ciclos. En la Profecía 996 (Centuria I, cuarteta 84), de Nostradamus, que se refiere al paso del planeta Hercólubus, dice así: "La Luna oscurecida en profundas tinieblas. Su hermano [el Sol] pasará a estar de color ferruginoso. El grande oculto largo tiempo bajo las tinieblas entibiará hierro en la presa sanguinolenta". El grande oculto largo tiempo alude a Hercólubus, de mayor tamaño que Júpiter, la presa sanguinolenta es la humanidad actual, afligida por muchos sufrimientos ajenos a este planeta, del que sin embargo le vendrá su fin. Antes de seguir con nuestro análisis de los ciclos conviene estudiar la cuestión mal planteada y peor difundida de los cinco soles de Anahuac. Cuya ilustración más portentosa es la famosa piedra del Sol (mal llamada calendario Azteca), en ella la duración de los cinco soles o eras está expresada en años, aunque no hay que leerlas a la letra muerta. <book_image path="books/45-los-misterios-mayas/1000000000000889000008993BE5D2E216FFD368.webp" alt="Ilustración" /> De hecho lo común a las cifras 676, 364 y 312 expresadas en la piedra es que son múltiplos de 52, y 52 años es la duración de 1 siglo azteca, y por eso los intelectuales se conforman con decir que expresan una cantidad determinada de siglos aztecas. De ese modo, 676 años son 13 siglos aztecas; 364 años son 7, y 312 años son 6 siglos aztecas. La secuencia es 13, 7, 6 y 13 (y también 7 más 6 es 13). En total son 39 siglos aztecas, que es múltiplo de 13, o sea 13+13+13. También los 52 años de un siglo azteca es múltiplo de 13. Así son 13+13+13 siglos aztecas de 13+13+13+13 años cada uno, y por tanto el total de años de 39 siglos aztecas, que es 2028 años (13 por 156). Así es como piensan los dormidos. La realidad es bastante diferente. 13 es muerte, y es 13 tiempos (1 año platónico). Los hijos del primer sol fueron devorados por ozelotes (por los tigres de la sabiduría, es decir: se autorrealizaron), los hijos del segundo sol se degeneraron (de ahí el 7: pruebas, dolor), los hijos del tercer sol cayeron en la generación animal (de ahí el 6), los hijos del cuarto sol perecieron por el diluvio universal (de nuevo 13 tiempos). Nosotros somos los hijos del quinto sol. También, 312 años (6 siglos aztecas) pueden referirse a un ciclo maya, y pueden ser años mayas o Haab de 365 días sin el resto 0,2422. Así 312 años haab (311,8 años naturales) son 113.880 días en los que sincronizan el Tzolkin (260 días x 438), el ciclo sinódico de Venus (584 días x 195) y el ciclo sinódico de Marte (780 días x 146). A la luz de lo explicado por el maestro se refiere a un ciclo donde 13 partes vienen a constituir un año platónico de 25968 años. Sea como fuere, el calendario maya tenemos un ciclo de ese orden ampliamente conocido por estudiosos del calendario comprendido por 5 eras baktún. Una era baktún es la sucesión de 20 ruedas de katunes (de 7200 días, por trece, cada rueda es 93600 días (256,2383 años), las 20 ruedas son 5125,3663 años trópicos, que por cinco son 25626,8313 años, (el valor actual del desplazamiento del eje de rotación terrestre es de 50,290966" por año, o alrededor de 1° cada 71,6 años. Por lo tanto: 71,6 años/grados x 360 grados = 25.776 años (fuente: Western Washington University Planetarium, 2010)). Contemplemos con asombro la belleza del calendario maya: 20 ruedas katúnicas contienen 260 katunes, uno por cada día del calendario sagrado Tzolkin, esos 260 katunes son divisibles sin resto entre 13 con resultado 20, en otras palabras: da lo mismo hablar de cinco eras baktún de 20 ruedas katúnicas cada una que de 13 baktunes comprendidos de 20 katunes cada uno. Aún en otras palabras, cada cuenta larga de cinco dígitos tomada como sencillamente es, marca una treceava parte del año sideral. 1 era baktun = 20 ruedas katúnicas = 20 × 13 = 260 katunes 13 baktunes = 20 katunes por baktún 13 veces = 260 katunes 1 era baktún = 13 baktunes 1 año platónico = 5 eras baktún = 5 × 13 = 65 baktunes = 65 × 20 = 1300 katunes Tal como dice el maestro, el día sideral o año platónico debe dividirse en trece tiempos, según eso, tenemos que: 65 / 13 = 5 baktunes por mes del año platónico. 1300 / 13 = 100 katunes por mes del año platónico. En otras palabras: la entrada de las eras astrológicas –que serían 13 y no 12– podrían incluso estar sincronizadas con esas 13 centenas de katunes. 1 era pictun = 20 ruedas baktúnicas = 20 × 13 baktunes = 260 baktunes = 5200 katunes = 400 ruedas katúnicas = 4 años platónicos. Llegados a este punto, podemos caer en la tentación de suponer una correlación de ajuste teniendo en cuenta que 25626,8313 años difiere de 25776 en 149,17 años. El maestro da aquí una cifra exacta de años: 25968 ¿de dónde sale este número divisible por 12 pero no por 13?, la fuente hemos de buscarla en la tradición astrologica con su tradición de 12 signos y sus eras (basadas en la precesión) de 2164 años. Si porque somos partidarios del maestro entendemos preferible la cifra que el maestro da, nuestra perversa tentación nos pondría ante un ajuste de 341,1687 años, pero con todo lo ya visto, mejor es esperar que la simetría del diseño del calendario nos permita cuadrar esos años en el siguiente ciclo ya mencionado como era pictun. A la luz de estos números y teniendo en cuenta que el maestro enseña que una raza no dura más que un año sideral (que en principio puede o no ser un año platónico, pero que es de esperar que guarde alguna relación con él), si la correlación entre una órbita del sol en torno a su centro y un giro de peonza debido a la precesión de los equinoccios es de uno a uno, cada sol sería un año platónico y estaríamos al final del quinto sol. Sin embargo ¿a qué debemos achacar la diferencia? ¿cúal valor es más exacto? En este ciclo tan largo la imprecisión de esos casi 150 años no es tan importante como el hecho de que la relación de un ciclo astronómico con un ciclo del calendario nos marque un periodo de 13.0.0.0.0 baktunes correlacionado con el año platónico. ¿Qué tan seguros estamos de que el piktun se estructura en 20 y no en 13 baktunes? pues tanto como lo sugiere el hecho de que 13 por 20 baktunes tenga algún sentido astronómico. La mejor pista para averiguar a qué se sincronizan estos ciclos la encontraremos estimando la duración de la órbita del Sol alrededor de su centro gravitatorio. Obviamente, como hoy día los cosmólogos estiman que el sol orbita en torno al centro galáctico en una órbita paraelíptica que tiene superpuesto un movimiento de subida y bajada que corta el plano galáctico, esta estimación nadie la ha podido demostrar y sencillamente se basa en el comportamiento gravitatorio previsto por las ecuaciones que una bola en movimiento de las dimensiones y velocidad del sol tendría sobre una distribución de masa discoidal con mayor densidad en su centro como es la galaxia. Jugando al mismo juego que los cosmólogos, si establecemos Alcyone como centro orbital del sol podemos calcular cómo sería la órbita que describe el sol y la duración de su revolución. Esto se ha intentado en varias ocasiones atendiendo a la diferente posición registrada por esta estrella en el cielo en el curso de la historia. Entre todos esos intentos destaca la "teoría del sol central" impulsada por el astrónomo alemán que hizo el primer mapa de Marte y el primer atlas preciso de la luna, Johann Heinrich von Mädler (29 de mayo de 1794, Berlín - 14 marzo 1874), la cual ha sido hoy día olvidada sencillamente porque al no tener partidarios que la secunden, la fuerte propaganda en apoyo de otras teorías la ha barrido del panorama público (uno puede leer las actuales teorías que dicen que el sol orbita el centro de la galaxia, y ver que toda la construcción teórica reposa en pocos hechos y muchos supuestos que son necesarios en otras teorías). En la obra de 1846 en que Von Mädler dio a conocer su teoría («Die centralsonne»), el astrónomo estimó que: "el período orbital del Sol alrededor de Alcyone como una primera aproximación, es de 16200000 años". Esa estimación de 16,2 millones de años no nos dice demasiado al dividir ese periodo entre la duración de unidades de tiempo como el Kinchiltún y el kalabtún, pero si al repetir sus cálculos con los mejores datos de paralaje que tenemos hoy ese cociente se aproximase a 20 para alguna de las unidades, tendríamos un punto de partida para deducir a qué corresponde cada uno de esos periodos de tiempo. Puesto que una raza no dura más de lo que dura un año estelar de este tipo debido a que en cierto punto el planeta Hercólubus se cruza con la tierra provocando un cataclismo final, podríamos determinar por este camino la duración precisa de lo que se llama "un sol", es decir una vuelta completa del sol a su centro. Como es sabido nosotros vivimos en el quinto sol de Anahuac, lo que se podría interpretar como que desde que se estableció este calendario el sol ha completado cuatro vueltas y está en la quinta. Si esa estimación es correcta, cualquier persona ducha en astronomía podría establecer la posibilidad de esto estimando cómo sería la órbita de nuestro Sol, suponiendo que este orbitase a Alcyone efectivamente. Aquí hay que hacer un inciso, para la astronomía actual: "El Sol orbita alrededor del núcleo galáctico de nuestra galaxia (en el que se encuentra un agujero negro supermasivo llamado Sagitario A*) a una velocidad de 217,215 Km/s y tarda en dar una vuelta completa alrededor de él 226 millones de años". Obviamente esta conclusión se basa en investigaciones muy serias ¿donde está entonces el problema? ¿por qué difieren la tradición esotérica y la ciencia oficial? La razón es que en el origen de la teorías actuales se hacen suposiciones tempranas a tono con las ideas materialistas de los ateos cosmólogos que llevan el posterior desarrollo de la teoría a verdaderos absurdos que sólo mucho más tarde son superados. Para poder sortear ese escollo uno mismo debe volverse astrónomo y plantearse a su entender la cuestión prescindiendo de dar nada por sentado. En lo personal a lo más que he llegado es a establecer que no es tan descabellado que nuestro sol sea, comparado con las principales pléyades, el séptimo sol en órbita alrededor de Alcyone tal y como nos dicen las tradiciones esotéricas (los números iniciales no excluyen esa posibilidad, esto lo descubrí al calcular por paralaje la distancia de las principales pléyades a Alcíone y compararlas con la distancia de Alcíone al Sol, el estudio de estos datos lo puede el lector descargar aquí), pero esta estimación de la órbita ya sobrepasa mis conocimientos en astronomía de posición. Una pregunta que me hago en esta cuestión es esta: ¿es incompatible la órbita del sol en torno al centro galáctico con la órbita en tono a Alcyone? ¿acaso no es posible que ambas cosas sean ciertas? ¿no podría ser que orbitemos a Alcyone y que a su vez ese sistema estelar orbite otro mayor o directamente el centro galáctico que de todos modos es lo que orbita toda la galaxia en última síntesis? De hecho se sabe que las pléyades son un sistema estelar (donde por definición un número de estrellas orbita otra estrella) ¿y está descartado por los datos actuales que no formamos parte de tal sistema como creyeron en su momento algunos astrónomos? Al tratar estas cuestiones siempre revolotea el fantasma de la congelación y posterior mitificación de conocimientos científicos punteros de la época de tal o cual autor ocultista que quedan asumidos como revelación para posteriores autores, pero sé de buena tinta que este no es el caso del maestro Samael, pues él toma sus revelaciones astronómicas de fuentes extraterrestres. Siendo mal pensados podríamos caer en la tentación de reducirlo todo a la mera búsqueda de datos publicados previamente que le pueden haber servido como fuente (por ejemplo en los escritos de la secta de contactados que venera a la fuente extraterrestre Ramatis son la primera fuente escrita en que aparece el nombre del sistema solar de Ors y del sistema Tylar, dando a entender que tales nombres son extraterrestes) ¿el maestro simplemente tomó esos relatos como ciertos y ocultó la fuente de la información? No es su manera de proceder, si él tubo conocimiento de estas nociones a partir de esos escritos u otros derivados de ellos, sometió todo a su método de análisis y es después de eso que los divulgó, pero nosotros que todavía dependemos demasiado de la mente animal tenemos que apoyarnos en las muletas del vano intelectualismo para darnos cuenta de que no estamos tratando con falacias. La logia negra abruma a la gente con la jerga cientifista y no deja francamente libertad de pensamiento ni de palabra, sabedora de que el ganado humano se contenta con rumiar los eslóganes de sus voceros pagados. Nosotros debemos desmarcarnos de todo eso y respetar la libertad de pensamiento desde la que pretendemos traer algo de luz al animal intelectual sometido a la tiranía del discurso único. A tono con todo esto, sospecho que en este caso nos encontramos simplemente ante un tema de censura. Probablemente el conocimiento preciso de la órbita que describe el sol en torno a su centro existe en algún estrato del mundo académico y simplemente está omitido en la propaganda divulgativa de la que el común de la gente saca sus nociones sobre astronomía, pero en todo caso hay que encarar el hecho de que la doctrina gnóstica nos habla de unas nociones astronómicas que entran en franco desacuerdo con las creencias actuales. Lo que no siempre se plantea cada uno desde su punto de vista de gran público, es que la información que es divulgada es tendenciosa a determinados intereses económicos y geoestratégicos en cuya administración y control descansa uno de los pilares del poder globalizado de estos tenebrosos tiempos. La cuestión de que nuestro Sol orbita Alcyone fue puesta en consideración en primer lugar por el insigne astrónomo Edmud Haley. Por dar una fuente del dato: "Los movimientos propios estelares fueron puestos de manifiesto por E. Halley durante la segunda mitad del siglo XVIII. Al comparar las posiciones estelares del catálogo de Ptolomeo “Almagesto” (siglo II) con las del catálogo de Flamsted (siglo XVIII) se dio cuenta de que existían diferencias significativas solamente en algunas de ellas. Además, algunas de estas diferencias eran tan grandes que no podían ser atribuidas a errores en la astrometría" (práctica sobre movimientos propios, Máster en Astronomía y Astrofísica Profesor VIU: Pascual D. Diago Nebot, 2009). Como los movimientos de las estrellas sólo son notorios en largos periodos de tiempo, una vez dado por Haley el pistoletazo de salida muchos astrónomos imaginaron que podían deducir el centro de gravitación del Sol tomando en consideración los registros históricos del movimiento propio de algunas estrellas (anteriormente hemos visto el caso de J. H. von Mädler, quien sostuvo este punto de vista en el siglo XIX y viene a ser la fuente científica de que el sol gira alrededor de Alcyone). Si contáse con información contundente que desmiente como un imposible la olvidada teoría del sol central sostenida por Mädler, valdría la pena referirla y analizarla, pero no siendo así, hemos de seguir el camino seguido por Mädler por nosotros mismos. El primer paso consiste en analizar el movimiento propio del sol. Y como verá el lector ahí mismo ya quedaríamos atorados: "El movimiento relativo del Sol con respecto a su vecindario de estrellas y la dirección del mismo fue descubierto en 1783 por William Herschel. En esta época todavía imperaba la teoría heliocéntrica y se pensaba que el resto de estrellas orbitarían al Sol. Sin embargo, al observar el movimiento propio de las estrellas más cercanas se comprobó que sus movimientos eran en apariencia caóticos y no parecían orbitar al Sol en absoluto. William Herschel razonó que si el resto de estrellas no orbitaban al Sol, éste también podría seguir un movimiento propio en lugar de permanecer fijo en el centro del universo. Para determinar este movimiento consideró el hecho de que las estrellas más lejanas al Sol se ven más próximas entre sí que las cercanas, de forma que si un grupo de estrellas se acerca al Sol parecerán separarse entre sí y si se aleja del Sol parecerá que dichas estrellas convergen en un punto. Los puntos de los que aparentemente se separarían o acercarían las estrellas constituyen el ápex y el antápex respectivamente y determinarían la dirección de desplazamiento del Sol con respecto a las estrellas de su vecindario. Este movimiento aparente de las estrellas quedaría parcialmente enmascarado por el movimiento propio de las estrellas pero no totalmente. Siguiendo este razonamiento y basándose en el pequeño número de movimientos propios de las estrellas que se conocían en aquella época, Herschel determinó que el Sol se mueve hacia cierto punto situado en la constelación de Hércules, no muy lejos del ápex que conocemos hoy en día (se refiere al Apex solar, punto situado, calculado a partir de observaciones en el rango visual del movimiento propio de las estrellas vecinas, en (18h 28m 0s α, +30° δ) expresado en coordenadas ecuatoriales, o en (56,24° l, 22,54° b) expresado en coordenadas galácticas. Las observaciones de radio dan una posición ligeramente diferente: (18h 03m 50,2s α, +30° 00′ 16,8″ δ) ó (58,87° l, 17,72° b). Ambos puntos se sitúan en la constelación de Hércules, al suroeste de la estrella Vega (Alfa Lyrae), fijando el antápex en las proximidades de la estrella ζ Canis Minoris" (de Wikipedia). La velocidad a la que el Sol se mueve hacia el ápex es de unos 16,5 km/s. Esta velocidad no debe confundirse con la velocidad a la que el Sol orbita el centro de la galaxia (en torno a los 220 km/s) y que ya se incluye en el movimiento del sistema de reposo local, sino que es la velocidad con que se mueve hacia el Apex con referencia al SRL. (En astronomía, el sistema de reposo local o SRL hace referencia al movimiento medio de la materia de la Vía Láctea en las vecindades del Sol. La trayectoria de esta materia no es exactamente circular. El Sol recorre una órbita moderadamente excéntrica (e < 0,1) alrededor del centro galáctico a una velocidad de 220 km/s en sentido horario si es observado desde el polo norte galáctico. La órbita solar tiene un radio de ≈ 8 kpc respecto al centro de la galaxia, próximo al agujero negro supermasivo Sagitario A*, presentando tan sólo una pequeña desviación hacia el ápex en relación al SRL. La velocidad del SRL y por tanto con la que el sol orbita el centro galáctico, está comprendida entre 202–241 km/s. Y así es como las ideas de la astronomía actual dejan atrás aquella estimación temprana de Von Mädler acerca de que el Sol orbita Alcíone en 16,2 millones de años terrestres... Bueno, para terminar quiero trascribir una locución de radio bastante curiosa: "Dejemos bien claro, una vez más, que las velocidades son relativas, dicho de otra manera, sólo podemos conocer cómo se mueve un objeto respecto a otro. No sabremos jamás cuál es la velocidad absoluta de un objeto porque para ello tendríamos que conocer un punto totalmente inmóvil en el Universo y, nos guste o no, ese punto de referencia universal, no existe. Dicho así, la pregunta inicial tendría una respuesta muy simple: no sabemos a qué velocidad nos movemos por el Universo. Ahora bien, si no podemos dar una velocidad absoluta, al menos podemos calcular las velocidades relativas hasta donde alcancen nuestros conocimientos. Toda carrera comienza por la salida así que, para emprender una loca carrera por el Universo hay que escoger un buen punto de partida. Les recomiendo uno estupendo: el sillón más cómodo que tengan en su casa. Agárrese porque ¡comenzamos el viaje! Cómodamente sentados, miramos a nuestro alrededor, y, comparado con las paredes y demás objetos que nos rodean, nosotros y nuestro sillón estamos inmóviles. Así pues, nuestra velocidad de partida es ¡cero! VELOCIDAD RESPECTO AL EJE TERRESTRE: Estamos sobre un punto de la superficie terrestre y toda la superficie de la Tierra se mueve alrededor de su eje. Si nuestra casa estuviera en el Polo, nuestro movimiento consistiría en un giro lento sobre nosotros mismos hasta completar una vuelta completa en un día, 24 horas. A medida que nuestro lugar de residencia esté más alejado de los polos, más lejos estamos también del eje de rotación de la Tierra y describimos una circunferencia más amplia alrededor de él. He aquí algunos ejemplos: una persona que esté en Ushuaia, en Tierra de Fuego, la población más al sur de Argentina, describe alrededor del eje terrestre una circunferencia de unos 3.700 km de radio cada día y la recorre a 962 km/h. Otra persona que viva un poco más al Norte, en Punta Arenas (Chile) por ejemplo, se mueve a 1.000 km/h, nosotros, en Madrid, describimos una circunferencia más amplia y nos desplazamos a 1280 km/h. Para terminar con estos ejemplos, las que van más rápido son aquellas personas que describen la circunferencia más grande en 24 horas, es decir los que se sitúan muy cerca del Ecuador , así, si usted nos escucha desde Quito, Ecuador, sujétese bien al sillón porque se mueve a la escalofriante velocidad de 1670 km/h en números redondos. ¡Más rápido que el sonido! VELOCIDAD RESPECTO AL SOL: La Tierra se mueve alrededor del Sol arrastrándonos con su movimiento, describe una órbita que tiene 150 millones de kilómetros de radio, por término medio, en un año. Su velocidad de traslación es de 107.208 km/h, 87 veces más rápido que el sonido. Si a esta velocidad le sumamos la que llevamos en cada momento debida al movimiento de rotación de la Tierra (tengan en cuenta que debido a la rotación unas veces vamos en la misma dirección que la Tierra alrededor del Sol y otra en la contraria) obtendremos nuestra velocidad respecto al Sol. VELOCIDAD ALREDEDOR DEL CENTRO DE LA VÍA LÁCTEA: El Sol es una de las miles de millones de estrellas que giran alrededor del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Y la Vía Láctea es tan inmensa que las unidades de medida habituales no nos sirven de mucho. Para hacernos una idea, el radio de la órbita del Sol alrededor del centro galáctico expresado en kilómetros sería 250000000000000000. Es una cantidad tan grande que hemos tenido que inventar otra unidad de medida, el año-luz, que es la distancia que recorre la luz a lo largo de un año y, aun así, la distancia del Sol al centro de la Vía Láctea es de 25.000 años-luz. Bien pues, el Sol se mueve alrededor del centro galáctico describiendo una órbita inmensa que recorre a la velocidad de 792.000 kilómetros por hora (220 km/s). A esa velocidad podrían dar 20 vueltas a la Tierra en cada hora. VELOCIDAD EN EL GRUPO LOCAL: La Vía Láctea pertenece a un grupo de galaxias que se conoce como Grupo Local. Es un cúmulo de un total de 30 galaxias entre las cuales hay dos que mandan por tamaño: la Via Láctea y Andrómeda. Ambas Galaxias se mueven una hacia la otra a una velocidad de 468.000 km/h (130 km/s). Si continúan así, ambas galaxias chocarán en el futuro, pero la distancia que las separa es tan grande que eso no sucederá hasta dentro de 5.000 millones de años. VELOCIDAD HACIA EL GRAN ATRACTOR: El Grupo Local está inmerso en otro mayor, llamado Cúmulo de Virgo, pero medir su velocidad ha sido muy difícil. Hubo un tiempo en el que se pensaba que el Universo era uniforme y, miráramos donde miráramos, sería imposible determinar en qué dirección y a qué velocidad se mueve nuestro grupo de galaxias. Sin embargo, los científicos, ayudados por nuevos y potentes instrumentos astronómicos, comenzaron a medir las velocidades relativas de un número ingente de galaxias y descubrieron que el Universo no es uniforme en absoluto. Las galaxias, al menos varios millones de ellas en el espacio alrededor de la Vía Láctea, se mueven en su conjunto en una dirección concreta del Cosmos. En 1987, un grupo de siete astrónomos que han recibido el nombre de guerra de “Los siete Samuráis”, versión japonesa anterior a la famosa película “Los Siete Magníficos”, midió el movimiento coordinado de varios millones de galaxias a nuestro alrededor. Los Siete Samuráis llegaron a la conclusión de que el conjunto, la Vía Láctea entre ellas, se mueve a la tremenda velocidad de 600 km/s, es decir, 2.160.000 kilómetros por hora. Al parecer, una enorme super-estructura que ha recibido el nombre de “Gran Atractor”, es la causante de ese tirón gravitatorio (la historia de este Gran Atractor ha evolucionado durante los últimos años y merece, por sí sola, otro programa). Resumiendo, es difícil dar un número concreto sobre la velocidad de conjunto a la que nos movemos porque las velocidades que he ido mencionando apuntan en diferentes direcciones y, por lo tanto, unas se suman y otras se restan, dependiendo del momento concreto en el que se calculen. No obstante, no sé a ustedes, pero a mí, tanta velocidad, me da un vértigo horroroso". Después de tanto darle vueltas, lo único que sé es que no resolveré esto con la mente, habrá que esperar mejores resplandores, o hacerse amigos extraterrestres, preferiblemente pleyadianos como nosotros, que nos expliquen esta cuestión desde su visión ya superada de nuestras limitadas nociones.

  18. La expresión significa que los niños serán criados para morir en guerras o bajo malas condiciones de vida, en otro sentido en valores falsos y absurdos, atendiendo sólo al aspecto adorable de su infancia, bellos en la edad de la luna, pero sin forjarlos como hombres y mujeres, por esa falta de preparación para descubrir y afrontar su destino morirán de "tristeza" (en la práctica: depresión, locura, inadaptación, alienación y otras conductas conducentes a la imposibilidad de vivir una vida adulta plena). La leyenda de "la Flor de Mayo" o Nicté (en maya: nicte': flor;) –llamada así por la enciclopedia alfabética Yucatán en el Tiempo– es una leyenda de Yucatán compilada en el libro «Leyendas Mayas» por el escritor yucateco Clemente López Trujillo, la cual se refiere al árbol Plumeria o Flor de Mayo y a la constelación estelar Cruz del Sur. En el libro mencionado, esta leyenda se llama: "La Flor de Mayo". Otras publicaciones especializadas que recogen esta leyenda la identifican también como "la Leyenda de la Flor de Mayo". La canción del grupo español Mecano "hijo de la luna" es una variante de esta misma leyenda. Narra la leyenda que un indígena maya casado pero sin descendencia, pasaba gran parte de su tiempo en actitud contemplativa observando las estrellas de la Cruz del Sur particularmente en las cálidas noches del mes de mayo. Se condolía el hombre de no tener hijos y rogaba a los dioses le concedieran una hija tan bella como las estrellas que observaba. Su súplica se vio satisfecha y su mujer dio a luz una niña bella y blanca como sus sueños. La niña creció bella pero enfermiza pasándose el tiempo observando las estrellas. Al llegar a su adolescencia, su melancolía y su condición enfermiza se agravaron a pesar de los esfuerzos de los curanderos de la región que nada podían hacer frente a una enfermedad desconocida. Un mes de mayo la niña murió profundamente triste, cuando la Cruz del Sur estaba más resplandeciente que nunca. Al día siguiente de su muerte el padre soñó que su hija había volado hacia las estrellas donde ella pertenecía. Los dioses, escuchando el ruego del hombre, habían enviado una de las estrellas de la constelación para satisfacerlo, cobrando ésta forma humana. Después de obsequiarlo un tiempo, la estrella había vuelto al firmamento. La pequeña fue enterrada y al año, cuando apareció de nuevo la Cruz del Sur, en el pie de su tumba nació un árbol que hoy se conoce con el nombre de la flor de mayo (Sak Nicté en maya), porque desde entonces florece en tal mes para recordar la muerte de la niña triste. Existe además otra versión llamada "La Capilla de la Flor de mayo", la cual aparece en el libro «Leyendas Izamaleñas» del escritor Ramiro Briceño López, donde se explica el suceso extraordinario que motivó la construcción de dicha capilla y se manifiesta la costumbre de los lugareños de ofrendar en el mes de mayo ramilletes de esta flor a la Virgen María. Ambas leyendas tienen un mismo hilo conductor: narran la historia de una niña devota que se enferma y después fallece en el mes de mayo por designio divino; y en mayo del año siguiente, sobre el sitio de su muerte, aparece milagrosamente la flor de mayo.

  19. En el original impreso, la redacción de este párrafo es la siguiente: “CUARTA SUB-RAZA. Se desarrolló en Roma, Grecia, Italia, Atenas y la gran ciudad fundada por la diosa Atenea: Roma antes de su degeneración y destrucción fueron escenario MARAVILLOSO donde se desarrollaron las poderosas civilizaciones de la cuarta sub-raza Aria.” Da a entender que es Roma la ciudad fundada por la diosa Atenea, creo que se debe a un error en la impresión del párrafo, Atenea fundó dos ciudades que se sepa: Atenas en grecia y Sais en Egipto. No existe noticia alguna que relacione a Atenea con la fundación de Roma, por tanto el párrafo se ha modificado como acaba de leerse.

  20. El original impreso dice “ocaso” pero es una errata, para mostrarlo, transcribo aquí íntegro el capítulo final de la obra referida en la nota anterior, en el cual aparece esta profecía: “CAPITULO IV, LA PROFECIA DEL REY DEL MUNDO EN 1890: El Hutuktu de Narabanchi me refirió lo siguiente cuando tuve ocasión de visitarle en su monasterio al empezar el año 1921: La vez que el rey del mundo se apareció a los Lamas de nuestro monasterio, favorecidos por Dios, hace treinta años, hizo una profecía relativa a los cincuenta años inmediata y correlativamente venideros. Hela aquí: “Cada día más se olvidarán los hombres de sus almas y se ocuparán de sus cuerpos. La corrupción más grande reinará sobre la Tierra. Los hombres se asemejarán a animales feroces, sedientos de la sangre de sus hermanos. La media luna se borrará y sus adeptos se sumirán en la mendicidad y en la guerra perpetua. Sus conquistadores serán heridos por el sol, pero no subirán dos veces; les sucederá la peor de las desgracias y acabarán entre insultos a los ojos de los demás pueblos. Las coronas de los reyes, grandes y pequeños caerán: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho… Habrá una guerra terrible entre todos los pueblos. Los océanos enrojecerán… La tierra y el fondo de los mares se cubrirán de esqueletos, se fraccionarán los reinos, morirán naciones enteras…, el hambre, la enfermedad, los crímenes desconocidos de las leyes…, cuanto el mundo no habrá contemplado aún. Entonces vendrán los enemigos de Dios y del Espíritu Divino que residen en el hombre. Quienes cojan la mano de otro, perecerán también. Los olvidados, los perseguidos se sublevarán y llamarán la atención del mundo entero. Habrá nieblas y tempestades. Las montañas peladas se cubrirán de bosques. Temblará la Tierra… Millones de hombres cambiarán las cadenas de la esclavitud y las humillaciones por el hambre, las enfermedades y la muerte. Los antiguos caminos se llenarán de multitudes que irán de un sitio a otro. Las ciudades mejores y más hermosas perecerán por el fuego…, una, dos, tres… El padre luchará con el hijo, el hermano con el hermano, la madre con la hija. El vicio, el crimen, la destrucción de los cuerpos y de las almas imperarán sin frenos… Se dispersarán las familias… Desaparecerán la fidelidad y el amor… De diez mil hombres, uno solo sobrevivirá…: un loco, desnudo, hambriento y sin fuerzas, que no sabrá construirse una casa, ni proporcionarse alimento… Aullará como un lobo rabioso, devorará cadáveres, morderá su propia carne y desafiará airado a Dios… Se despoblará la tierra. Dios la dejará de su mano. Sobre ella esparcirán tan solo sus frutos la noche y la muerte. Entonces surgirá un pueblo hasta ahora desconocido que, con puño fuerte, arrancará las malas hierbas de la locura y del vicio y conducirá a los que hayan permanecido fieles al espíritu del hombre a la batalla contra el mal. Fundará una nueva vida en la tierra purificada por la muerte de las naciones. Dentro de cincuenta años no habrá más que tres grandes reinos nuevos que vivirán felices durante setenta y un años. En seguida vendrán dieciocho años de guerras y cataclismos… Luego los pueblos de Agharti saldrán de sus cavernas subterráneas y aparecerán en la superficie de la tierra”. Más tarde, viajando por Mongolia oriental, camino de Pekín, me pregunté frecuentemente: “¿Qué sucedería, qué sucedería si todos estos pueblos y tribus tan distintos y de tan diferentes razas y religiones comenzasen a emigrar al Oeste?” Ahora, en el momento de escribir estas últimas líneas, mi mirada se dirige involuntariamente a ese vasto corazón del Asia Central, teatro de mis correrías y aventuras. A través de los torbellinos de nieve o de las tempestades de arena del Gobi, veo el rostro del Hutuktu de Narabanchi cuando con tono reposado me descubría el secreto de sus íntimos pensamientos, señalando al horizonte con su mano fina de aristócrata. Cerca de Karakorum, a orillas del Ubsa Nor, contemplo los inmensos campanarios multicolores, los rebaños de toda clase de ganado, las yurtas azules de los jefes. Sobre esto se alzan los estandartes de Gengis Kan, de los reyes del Tíbet; de Siam; del Afganistán y de los príncipes indios; los signos sagrados de los pontífices lamaístas, los escudos de las tribus mongolas del Norte. No oigo el ruido de la agitada multitud. Los cantores no cantan los aires melancólicos de las montañas, de las llanuras y de los desiertos. Los jinetes mozos no disfrutan corriendo en sus ágiles caballos. Masas y masas de innumerables ancianos, mujeres y niños ocupan el terreno, y más allá al Norte y al Oeste, hasta donde la vista puede alcanzar, el cielo se tiñe con rojeces de llama y se oye el retumbar y el crepitar del incendio y el estruendo horrísono de la batalla y la matanza que lleva a los guerreros asiáticos, entre ríos de sangre propia y de los enemigos, a la conquista de Europa. ¿Quién guía a esas multitudes de ancianos sin armas? En ellas domina un orden severo, una comprensión profunda y religiosa del fin que se proponen, la paciencia y la tenacidad. Es la nueva emigración de los pueblos, la última marcha de los mongoles. Quizá Karma ha abierto una nueva página en la Historia. ¿Qué ocurrirá si el rey del mundo está con ellos? Pero ese gran misterio de los misterios continúa siendo impenetrable”. Hasta aquí el capítulo final de la parte quinta del libro “bestias, hombres, dioses”, toda la parte quinta está dedicada a Melkisedek, el lógos planetario de este mundo tierra, merece la pena leerla por más que el autor ni se asome en sus divagaciones a la trascendencia de su propio relato. Hagamos unos números: la profecía se dijo en 1890, habla de 50 años, luego habla de 71 años y luego de 18 años. Veamos: 1+8+9+0 = 18, 5+0 = 5, 7+1 = 8, 1+8 = 9. El resultado es: “enemigos ocultos, magia negra, la ley cae sobre el mundo, pruebas y dolor, y finalmente la novena esfera, el sexo”. Esto lo estamos viviendo. Antes del juicio final del 12 de abril de 1950 la magia negra, los enemigos ocultos del arcano 18 tenían cercada toda la tierra, no existía salvación posible, la humanidad estaba en un callejón sin salida. Siguiendo el mandato de Hécate-Proserpina, el maestro Samael abrió ese callejón sin salida con la divulgación del gran arcano AZF, el karma ha caído sobre el mundo y estamos en esos años de pruebas y dolor, finalmente la humanidad será tragada por el abismo y descenderá hasta la novena esfera, nosotros los gnósticos descendemos antes voluntariamente, pero no para ser tragados por el aspecto tenebroso de la divina madre, sino para realizar la gran obra y evitar el filtro de Malchut, para resurgir como dioses del día. El pueblo secreto, el pueblo que practica el arcano, no perecerá en el gran cataclismo. Ahora bien, existen gentes que toman estos plazos de la profecía a la letra muerta y hablan de un fin del mundo a partir de 2029 situando la tercera guerra mundial 18 años antes, es decir en 2011, estamos en 2017 y nada ha pasado que pueda calificarse como guerra mundial. Yo sinceramente no comparto esas interpretaciones a letra muerta, los que las han hecho tienen un motivo, pero este motivo es sórdido: algunos los tienen por maestros y ellos como saben sumar han hecho la simple suma de las décadas que da la profecía y han aventurado la tan cacareada guerra mundial la cual nadie duda que sucederá y lo que no sabemos es cuándo. En vez de eso, es mejor interpretar los números como haríamos en un sueño. En cuanto a la frase que resalté en la cita: “Dentro de cincuenta años no habrá más que tres grandes reinos nuevos que vivirán felices durante setenta y un años”. Los tres reinos son los tres superestados previos al futuro gobierno mundial: la unión europea, la unión americana y la unión asiática. Tres super estados impuestos por los amos del dinero como estadio previo al gobierno mundial, como está previsto en la agenda para la esclavitud global, sólo que para cuando quieran los adeptos de Moloch implementar su tiránico sistema mundial, las ondas de marea pronosticadas en el tercer secreto de fátima barrerán el mundo provocando inundaciones nunca vistas, el paso de Hercólubus será un hecho, el reino material que los tenebrosos han construido con tanto celo será fulminado.

  21. En el original impreso dice “Helada” y “fingió”, obviamente son erratas. Lo interesante del párrafo es que nos da un origen para la astrología.

  22. Se refiere a la tercera gran catátrofe, la última, el diluvio, la que hundió a la Atlántida.

  23. Los Thuata de Danand (“los hijos de la diosa”), pueblo del célebre Nuada célta y de otros dioses, de tez blanca color de luna, son hoy día un pueblo jinas.

  24. “Augustus Le Plongeon (Jersey, 4 de mayo de 1825 - Brooklyn, Nueva York, 13 de diciembre de 1908) fue un fotógrafo, anticuario y arqueólogo británico. Realizó estudios de diversos yacimientos arqueológicos precolombinos, particularmente de la civilización maya en la península de Yucatán. A pesar de que sus escritos contienen nociones rechazadas por la conservadora comunidad científica, el material fotográfico de las ruinas arqueológicas y los glifos de la escritura maya de Le Plongeon son una fuente inapreciable, antes de que muchos de estos fueran dañados por el tiempo y los saqueadores. Gracias a esto se le considera un mayista. También puede ser visto como uno de los primeros proponentes del mayanismo (no confundir con los mayistas), por sus ideas de carácter esotérico y mesmerista. Escribió una historia en la que expuso la hipótesis de la fundación del Antiguo Egipto por los mayas, pueblo que, según su teoría, también habría habitado la Atlántida. Le Plongeon, quien practicó la franco masonería, estaba convencido de que las semillas de tal escuela de pensamiento habían sido sembradas por la civilización maya. Sus teorías fueron consideradas fantasiosas por sus coetáneos también mayistas, como Désiré Charnay, Teoberto Maler y Alfred Maudslay”. (…) “Le Plongeon también es conocido por su tentativa de traducir el Códice Troano, una parte del Códice de Madrid. Esta traducción fue vista en su época con gran escepticismo y actualmente reconocida por los expertos como totalmente errónea, producto solamente de la imaginación de su autor. Pretendía Le Plongeon, por ejemplo, que en el códice se relataba la destrucción de Mu, que él asoció a la Atlántida. En los años 1880 cuando otros mayistas habían ya aceptado que la civilización maya era posterior a la egipcia, Le Plongeon siguió insistiendo en lo contrario y fustigó a los arqueólogos de escritorio que, según él, no podían contradecir científicamente su teoría, que había sido demostrada en el terreno. Pero las pruebas rápidamente se volvieron irrefutables y Le Plongeon fue finalmente ignorado por la comunidad científica. Los trabajos de Le Plongeon se encuentran actualmente en el Centro Getty de Los Ángeles, California” (todo es textual de Wikipedia, el maestro tomó más en serio a Le Plongeon que a los mayistas oficiales, y un estudio de la actual antropología denota que los perdidos antropólogos han leído y tomado y dejado a su gusto la antropología gnóstica del maestro Samael).

  25. Los manuscritos de troano o el códice troano son una parte del códice de madrid o códice Tro-Cortesano: “El Códice de Madrid habla sobre horóscopos y tablas astrológicas y es el producto de ocho diferentes escribas. Se encuentra en el Museo de América en Madrid, España. Tiene 112 páginas, que se separan en dos secciones, conocidas como el Códice Troano y el Códice Cortesano. Ambas secciones fueron reunidas en 1888. Quizá fue enviado a Carlos I de España por Hernán Cortés, junto al Quinto Real. En la primera carta de relación, Cortés describe: "Más dos libros de los que aquí tienen los indios". López de Gómara en su crónica describe que "pusieron también con estas cosas algunos libros de figuras por letras, que usan los mexicanos, cogidos como paños, escritos por todas partes. Unos eran de algodón y engrudo, y otros de hojas de metl, que sirven de papel; cosa harto de ver. Pero como no los entendieron, no los estimaron." Cuando se envió la primera carta, la expedición de Cortés ya había tenido intercambios con los mayas en la isla de Cozumel, y con los mayas chontales después de la batalla de Centla” (de Wikipedia).

  26. En el texto impreso pone “mes de zrc”, pero es una errata, lo correcto es “mes de zac” (los 16 meses mayas del Haab son: Pop, Uo, Zip, Zotz, Txec, Xul, Yaxkin, Mol, Chen, Yax, Zac, Ceh, Mac, Kanhin, Muwan, Pax, Kayab y Cumku).

  27. El nombre de los 20 días del calendario TZOLKIN es: Imix, Ik, Akbal, Kan, Chikchan, Kimi, Manik, Lamat, Maluk, Ok, Chuen, Eb, Ben, Ix, Men, Kib, Kaban, Etznab, Kawak y Ajau. Aquí no importan los meses porque cada día del TZOLKIN tiene una denominación única en el ciclo completo de 260 días.

  28. Aquí el maestro hace un gran esfuerzo por mostrar al lector lo que fue el diluvio universal, pero de todas maneras los críticos escépticos no aceptarán ninguno de los argumentos, Le Plongeon ha sido convenientemente tachado de loco y mentiroso a los efectos de considerar su trabajo como serio, y la inscripción de Lhasa nos llega a través de un autor no menos sospechoso que Le Plongeon a los ojos del crítico escéptico. En su libro: «El continente perdido de Mu» encontramos el origen de esta historia de Lhasa: “EL REGISTRO LHASA: Este registro fue descubierto por Schliemann en el antiguo Templo Budista de Lhasa, Tíbet. Schliemann lo descifró y lo tradujo. Es evidente que no proviene del mismo registro original que el Manuscrito Troano y el Códice Cortesiano. Es más moderno y no está escrito con caracteres mayas”. Quien dice esto es James Churchward, autor de varios libros sobre la Atlántida. De hecho quienes ridiculizan estas pruebas suelen argumentar que Le Plongeon llamó MU a un continente en el pacífico (Lemuria) mientras James Churchward llama MU a la Atlántida..., algo de eso hay, pero es innegable que Atlántida deviene de Atl-antik, “tierra antigua” en Nahua, y además el vocablo está en los escritos de Platón, con lo que tenemos la misma denominación de una tierra a las dos orillas del Atlántico ¿eso también lo negarán los escépticos? Tal vez dirán que la tierra es redonda y tampoco queda claro que el continente al que se refieren los vocablos está en el atlántico porque también el pacífico da a dos orillas..., en fin, la realidad es que no estamos para convencer a escépticos, eso del escepticismo se cura practicando el ocultismo. Tanto Le Plongeon como James Churchward fueron hombres de buena voluntad dispuestos a soportar el escarnio público en tal de decir lo que de verdad creían que pasó. Puede que se equivoquen en tal o cual asunto concreto, pero tenían un instinto y se apoyaban en fuertes indicios de la verdad, vale más confiar en personas así que en los que defienden sus intereses económicos asociados a tal o cual puesto en tal o cual ámbito académico. La mentira de este mundo es muy grande, detrás de instituciones como las universidades donde debería primar el conocimiento y la verdad, en la práctica no hay más que interés económico, de vez en cuando, alguien innova de forma tan incontestable que estas instituciones no tienen más remedio que reconocer a esa persona y su obra, y se deja de contar que el tal o la cual las pasó canutas antes de verse reconocido. No sabemos hacerlo de otra forma, es una consecuencia del sueño de la conciencia: nadie sabe de quien fiarse.

  29. El Empireo es “el cielo de Neptuno” y se relaciona por opsición con el noveno círculo dantesco, si en aquél penan los traidores, en este gozan los fieles.

  30. Se trata de las famosas pirámides de Gizev, llamadas Keops, Kefren y Micerinos. Tales moles, si bien han sido relacionadas con los referidos faraones, no fueron construidas por ellos pues son muy anteriores. De hecho ya eran viejas cuando los egipcios empezaron con su arquitectura y ponerse a explicarlo es meterse en un jardín porque ya los discursos se radicalizaron: de un lado la arqueología cientifista que ya tiene sus pruebas de quien y cuando se hicieron las pirámides, de otro algunos a los que no les importa perder un dineral diciendo lo que piensan sin pensar lo que dicen… Esta se la dejo como ejercicio al lector, ya no me da tiempo a cerrar la nota debidamente.

  31. El maestro se refiere a los estudios de los autores Le Plongeon y James Churchward.

  32. En el original impreso pone: “A Elías llama ver si viene a salvarlo”, se añadió “ este, a” entre Elías y llama.

  33. Todo esto es textual de la obra de Honorato Ignacio Magaloni Duarte de 1969: «Educadores del mundo: mayas, toltecas, náhuas, quchúas, incas». De esa misma obra e incluso de los mismos comentarios que pone aquí el maestro, se hace eco Andreas Faber-Kaiser en la suya sobre Jesús de 1976: «Jesús vivió y murió en Cachemira». Honorato Ignacio Magaloni Duarte (1898 - 1974) fue un poeta y periodista mexicano nacido en la ciudad de Mérida (Yucatán) y fallecido en México D. F. Hermano del también poeta Humberto Magaloni Duarte con quien estuvo asociado literariamente publicando en coautoría el libro «Horas líricas» en 1944, tiene un ensayo anterior del mismo tema que el aquí referido publicado en 1966 y titulado: «Teoría panamericana de la evolución cósmica, México en el génesis universal».

  34. El maestro siempre habla del katún 13 y no de baktum 13, y como ya se ha visto en estas notas el motivo de esto son las profecías katúnicas del libro de los libros del Chilam-Balam y el concepto de “ruedas katúnicas”.