Capítulo XXXIX. El Cielo de Júpiter
Casi contigua a la brillante Constelación de Piscis se encuentra la de Tauro, que incuestionablemente se halla íntimamente relacionada con el trabajo esotérico trascendente: "La captura del Toro de Creta". Este había sido remitido a Minos por el dios Neptuno para que se lo ofreciera como holocausto, pero el Rey, codicioso, lo retuvo indebidamente para sí, debido a lo cual el animal se tornó espantoso y amenazador, aterrorizando a todo el país. Dice la leyenda de los siglos, que Hércules, el Héroe Solar, obtuvo así fácilmente el permiso para apoderarse de él, encadenarlo y arrastrarlo por mar hasta Micenas. Es indubitable que el trabajo relacionado con los Infiernos Jupiterianos, se halla plenamente alegorizado con la Sexta Hazaña de Hércules... No está de más en estos renglones recordar al primer Júpiter de la Teogonía Griega, Padre de todos los Dioses, Señor del Universo y hermano de Urano, UR-ANAS, es decir, del Fuego y el Agua primitivos; pues es sabido según el Clásico, que en el Panteón Griego figuran cerca de trescientos Júpiter[1]. En su otro aspecto de JOVE o IOD-HEVE, es el JEHOVAH Macho y Hembra o Andróginos y colectivos ELOHIM de los libros Mosaicos, ADAM-KADMON de los CABALISTAS, el IACHO o INACHO de la Anatolia, que también es el BACO o DIONISIOS de Fenicios continuadores de la primitiva Teogonía de Sanchoniaton[2]... El carácter siempre asignado a Júpiter, el Venerable Padre de los Dioses, como "Hombre Celeste", dio lugar así mismo a no pocos típicos nombres nórdicos, tales como el de HERR-MAN y HERR-MANAS o HERMES, literalmente: "El Hombre Divino" o: "el Señor Hombre", Alcides o el Cid, precursor Teogónico de todos nuestros Cides prehistóricos del Romancero. Incuestionablemente Júpiter, en el Punjab y en el Registán, es el HARI-KULAS o Hércules, el Señor Solar, "el Prototipo de la Raza del Sol", el HARI-MUKH de Cachemira o sea el Sol en el horizonte de la vida. Júpiter o Io-Pitar, es decir el Padre de Io, es el Espíritu Divino de toda aquella antigua hueste de creadores que, al reencarnarse en cuerpos con sexos opuestos, dio lugar a la fábula griega de los amores de Júpiter con la Virgen IO (iiiii ooooo), la cual fue transformada en ternera celeste, o "Vaca Sagrada" de los Orientales, para así escapar a las iras de Juno. Júpiter y su Vaca de IO (iiii ooooo) nos facilitan el significado de otra porción de nombres arcaicos, tales como el mismo Gerión o Ferión –el que lleva las vacas–, el de Hyperión Bósphoro; literalmente: "el conductor de la Vaca", lo mismo que Gautama "el BUDDHA". Así, la hueste de los Señores o ELOHIM, Júpiter, se halla simbolizada por el Hierograma Sexual de Io (iiiiii oooooo); es ostensible que tiene docenas de nombres en cada lengua y un centenar o millar de mitos por cada nombre de éstos, en su lengua respectiva. Toda esta legión inefable de Seres Divinos, todos estos ELOHIM, constituyen, en su conjunto, el Dios único y SIN NOMBRE de los Tartesios[3], el auténtico Júpiter sublime de los antiguos tiempos... Desarrollada muy cuidadosamente esta temática trascendental, podremos deducir solemnemente lo siguiente: El Cielo de Júpiter es la Morada de los ELOHIM, el NIRVANA... Aquellos devotos de la Senda que al llegar a la Quinta Iniciación del Fuego elijan el camino espiraloide, ingresarán al NIRVANA... Desarrollo integral es diferente. En nombre de la Verdad debo confesar francamente y sin ambages, que ese fue siempre mi mejor anhelo... El pleno desenvolvimiento de todas mis posibilidades Superlativas, Nirvánicas, en toda la presencia de mi Ser Cósmico, fue mi aspiración... Empero, es incuestionable que antes de subir debemos bajar. A toda exaltación le antecede siempre una espantosa y terrible humillación... Encadenar al simbólico "Toro de Creta", fue realmente la tarea a seguir y ésta en sí misma me pareció horripilante... Por aquella época de mi actual existencia, muchas tentaciones sexuales me asediaban inclementes en el tenebroso Tartarus... AUTO-EXPLORÁNDOME psicológicamente descubrí en los trasfondos más profundos de mi propia mente, al famoso "Toro de Creta". Lo vi, si, negro, descomunal, gigantesco, amenazante y provisto de agudos cuernos... Obviamente se expresaba en mi Psiquis con fuertes impulsos sexuales, pasionales, irreflexivos... Fue urgente encadenar a la tenebrosa bestia; fue indispensable desintegrarla, reducirla a polvareda cósmica. Indubitablemente fui asistido por mi Divina Madre KUNDALINI, la Serpiente Ígnea de nuestros Mágicos Poderes... Este gran evento cósmico se celebró con una fiesta en el templo maravilloso de Júpiter... Entonces muchos Reyes y Sacerdotes de la Naturaleza, revestidos con la púrpura sagrada, me dieron la Bienvenida... Así fue como reingresé al Cielo de Júpiter, a la Morada de las DOMINACIONES, a la felicidad Nirvánica... De este modo, eliminando elementos infrahumanos, reconquisté mi puesto entre esas Jerarquías inefables, estado conscientivo que otrora había perdido, cuando en la Meseta Central de Asia, hace ya cerca de un millón de años, cometiera el error de comer del fruto prohibido...
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En esto de Júpiter hay mucho que explicar. Primeramente observesé que el maestro está hablando de que Júpiter es hermano de Urano. Si uno a malas penas conoce la mitología clásica esto le puede chocar porque por la teogonía de Hesiodo sabemos que Zeus es hijo de Cronos y este lo es de Urano ¿entonces qué es eso de un Júpiter hermano de Urano? Pues en realidad es correcto. Para empezar existe prueba lingüística: en griego el nombre del dios es Ζεύς que es Zeús en el caso nominativo y Διός Diós en el genitivo (Dios como alusión a la divinidad en general, es decir en el mismo sentido que en Español decimos: DIOS). Zeus, poéticamente llamado con el vocativo Zeu pater (‘Zeus padre’), es una continuación de Di̯ēus, el dios protoindoeuropeo del cielo diurno, también llamado Di̯eus ph2tēr (‘Padre Cielo’). El dios es conocido bajo este nombre en védico (comp. Dyaus/Dyaus Pita), latín (comp. Júpiter, de Iuppiter, derivado del vocativo pIE dyeu-ph2tēr), derivado de la forma básica dyeu- (‘brillar’), y en la mitología germana y nórdica (comp. Tīwaz > AAA Ziu, nórdico antiguo Týr), junto con el latín deus, dīvus y Dis (una variante de dīves), del sustantivo relacionado deiwos. Para los griegos y romanos, el dios del cielo era también el dios supremo, mientras que esta función era desempeñada por Odín entre las tribus germánicas, por lo que no identificaban a Zeus/Júpiter con Tyr ni con Odín, sino con Thor (Þórr). Zeus es la única deidad del panteón olímpico cuyo nombre tiene una etimología indoeuropea tan transparente. De todo esto podemos concluir que el dios del cielo diurno es hermano del dios del cielo nocturno Urano. Este primer Júpiter aquí aludido es JOVIS-PATAR, hermano del URANO, un Júpiter diferente al Zeus olímpico de la mitología clásica. Por HUIRACOCHA sabemos aquello de: "Diodoro (asumo que se refiere a Diodoro Sículo), dijo: "sabed que entre todos los dioses, el más elevado, es I.A.O.", y luego sigue: "I.A.O., es Jovis Pater, es Júpiter ("el primer Júpiter"), a quien llaman los judíos sin derecho Yahvé (es cierto que lo llaman Yahvé, pero en realidad lo que está mal es llamar al tetragrama Yahvé, la identificación de este con Jovis, o más bien con la antigua y medieval variante Latína del sánscrito Djovis, que quiere decir "dios del cielo o dios brillante del cielo" ocurre como se ha dicho arriba en el caso genitivo (el caso genitivo es un caso de los sustantivos que indica que un nombre es un complemento nominal de otro. Normalmente la relación: "(el) X de Y" se expresa en las lenguas que tienen caso genitivo como: "(el) X Y*", donde el asterisco * indica que la palabra que representa Y tiene una terminación especial o lleva un morfema específico que indica que tiene caso genitivo). JOVE, JOVES, JOVIS. Jove, de otra forma conocido como Júpiter, era el dios principal del panteón Romano. El nombre Jo-ve se convirtió en una alternativa poética después de que Júpiter ganara precedencia durante el periodo Romano clásico. Júpiter, se deriva de Sánscrito Dyaus-pater, Ju=cielo + pater=padre "padre-cielo", esa raíz Dyaus (DIOS) la encontramos en todas las lenguas indoeuropeas, veamos: Dievs (Védico/Hindu), Dyaus (Hindú), Dyaus o Zeus (según sea caso genitivo o nominativo, esto para el Griego), Deus (Latín genitivo), Jove, Jupater (Latín nominativo) Jove (o más bien JEVE, Hebreo, transliterado como: YHVH, es la forma que como dice Diodoro Sículo usan sin derecho los judíos para identificar a Júpiter con Yahvéh, yah-o-ve, yahoveh, yahvéh, yihavah). Luego está Iao (Grecia/Ionianos, "Iao-ianos," "Yah-o-ianos") y Jivah (Sánscrito, dios del cielo (u=yava/java) lo mismo que Jihvah), DIOS (Español, representa a cualquier dios), DEUS (latín, representa a cualquier dios, como DEI = dios. Vimos que en sánscrito DYAUS = JIVAH = día del cielo (yava/java). Por último, en Egipcio IAH = dios, dios del cielo, dios de la luna: yah. En fin, la argumentación que denuncia Huiracocha sería esta: “El Jove Romano es un dios único cuyo reconocimiento es con frecuencia nublado por religiones zelotes que no desean que su verdadera identidad sea conocida. Parece que su deidad fue injertada en la cultura Romana donde él llegó a ser identificado como el Griego IAO. Zeus es el dios Griego de la tierra. Se dice que él creó a la primera mujer Pandora y también al dios que envió un diluvio mundial para destruir a los mortales. Júpiter Olimpico es la réplica Romana de Zeus. Jove está asociado con Zeus, pero es el Júpiter (mal identificado Yahvéh aunque bien identificado con YHVH). El nombre Jove primero parece ser el nombre de un dios Judío a quien los Israelitas en su apostasía tomaron prestado del Ia o Ya Babilónico. Este dios fue adoptado por los Judíos de entre los Amoritas y Cananitas y comúnmente referido como Yahwi pero en título como Baal. El consorte de Jove o Baal era Astarot. Astarot es la réplica de la diosa Griega Hera y la diosa Romana Juno (por quien se le da el nombre a Junio y es el origen de las novias de Juno); El hijo de Jove/Baal y Astarot era Tammuz. En el panteón Griego, Astarot es reconocida como Hera/Juno. Tammuz es reconocido como Apolo. ¿Quién entonces es Jove? Según algunos estudiosos Jove se pronuncia Jo-ve. Algunos dicen que la letra "J" no es correcta ya que ellos declaran que no hubo letra "J" o sonido de "J" hasta el 15to siglo d.C. El sonido de la letra "J" se regresa por lo menos 4,000 a.C. Es la letra "J" que es moderna para el sonido que ahora representa. Así que ellos reemplazan la letra "J" con la letra "I" para formar "Iove." Estos mismos estudiosos luego afirman que la "I" Griega es la misma que la "Y" Hebrea o yod y por ende el nombre aparece como "Yove" y pronunciado por algunos como "ya-o-ve." Algunos Yahveístas afirman que las letras YHWH cada una se pronuncian "Y=e; H=ah; W=o; H=ah" para formar "e-ah-o-ah. El tetragrámaton YHVH sería entonces "e-ah-va-ah." Con el Jove Griego/Romano podemos ver que éste sería pronunciado como "J-ah-va-ah." Y tomando el "Jah" y convirtiendo la "J" a una "Y" tendríamos entonces "Yah" y finalmente "Yah-va-ah." Si convertimos la "v" en una "w" como es hecho entre YHVH y YHWH el nombre sería "Yah-wa-ah" o "Yahwaah. Jove entonces no es ningún otro que Yahwah o Yahvéh. Algunos estudiosos afirman que el "Jo" Griego cuando es comparado a traducciones en la Septuaginta (LXX) es "Yah" para que así tengamos Jo-Yah y por ende Jove se Yah-vé”. Esta explicación en realidad nos la aclara el maestro en el siguiente párrafo al que estoy comentando diciendo que Júpiter es también Yehovah (dioses y diosas: es decir el dimiurgo gnóstico o dios creador). En todo esto vemos más allá de la asociación de nombres mejor o peor traída que Júpiter es identificado como un Dios supremo que sólo más tarde se confunde con el Júpiter olímpico al adoptar él esa posición suprema. Dice otra frase, creo que de Krumm Heller, citada en el matrimonio perfecto: "I.A.O., ofrece el sustancioso vino de vida, mientras Júpiter (el olímpico) es un esclavo del Sol". Ahí vemos de nuevo los dos Júpiter diferenciados, está vez más en condiciones de entender habida cuenta de que no todo es la forma del mito más famosa que hemos conocido. Y esto nos lleva a otro tema interesante. En otra versión (libia) del mito de la teogonía relatada precisamente por Diodoro Sículo (siglo I a. C.), se dice que Crono o Saturno, hijo de Urano y Titea, reinó sobre Italia, Sicilia y el Norte de África. Diodoro cita como evidencia los picos de Sicilia que en su época eran llamados Cronia. Crono, junto a los Titanes, luchó y terminó derrotando a su hermano Júpiter (nótese que aquí Júpiter es hermano de Crono), que reinaba en Creta, y a su cuñado Hamón, que reinaba en Nisa, una isla del río Tritón, en algún lugar de África. Crono tomó a su hermana Rea de Hamón para que fuera su propia esposa. A su vez, Crono fue derrotado por Baco o Dioniso, el hijo de Hamón, quien designó al hijo de Crono y Rea, Júpiter Olimpo (esta vez sí el Júpiter hijo de Crono), gobernante de Egipto. Baco y Júpiter Olimpo unieron entonces sus fuerzas para derrotar a los Titanes que quedaban en Creta, y a la muerte de Baco, Júpiter Olimpo heredó todos los reinos, convirtiéndose en señor del mundo. Vemos pues aquí otra vez mezclados dos Júpiter, pero también hay otra cosa interesante en este mito: casa perfectamente con el misterioso pasado de la religión de Jano (la religión de los jinas, que es también la religión de la edad de oro de la raza Ária). En la mitología griega se conoce a Crono o Cronos (en griego antiguo Κρόνος Krónos, en latín Cronus) como el principal (y en algunos mitos el más joven) de la primera generación de Titanes, descendientes divinos de Gea (la tierra) y Urano, (el cielo). Según las mismas versiones del mito (Hesiodo), Crono derrocó a su padre Urano y gobernó durante la célebre edad dorada, hasta que fue derrocado por sus propios hijos, Zeus, Hades y Poseidón, y encerrado en el Tártaro (o enviado a gobernar el paraíso de los Campos Elíseos en otras versiones del mito). Igualmente se le solía representar con una hoz o guadaña, que usó como arma para castrar y destronar a su padre, Urano. Siempre es difícil entender estos mitos porque las relaciones bélicas entre sus protagonistas no son lo que parecen ni lo que interpreta el profano. En Atenas se celebraba el duodécimo día de cada mes (Hekatombaion) una fiesta llamada Cronia en honor a Crono para celebrar la cosecha, sugiriendo que, como resultado de su relación con la virtuosa edad dorada, seguía presidiendo como patrón de la cosecha. Crono también fue identificado en la antigüedad clásica con el dios romano Saturno y es conocida la fiesta romana de las Saturniales. Se dice en la “liturgia” de estas Saturniales que: “Saturno desterró a Jano a la tierra”, esto esotéricamente significa que el bodhisattva del arcángel Oriphiel (que es el nombre hebreo del dios Saturno) era el dios Jano, fundador de la religión quiritaria de los Jinas, y que su padre Saturno le hizo dar a la humanidad la religión de la edad de oro, como bajar aquí a hacer esa misión es doloroso para el bodhisattva, por eso se dice que su padre “lo desterró”, de ahí la vinculación que tiene Saturno con la edad de Oro. De esa religión de Jano tenemos el Júpiter que como hemos visto es dios en todas las lenguas y que es en realidad el más elevado de todos los dioses que decía Diodoro: IAO. ↩
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De Wikipedia: “Sanjuniatón o Sanchoniaton (en griego Σαγχουνιάθων, Sankhouniáthōn, probablemente del fenicio SKNYTN "[El dios] Sakon ha dado") fue un escritor fenicio nativo de Beirut o de Tiro, parte de cuyos libros fueron traducidos al griego por Filón de Biblos en la segunda mitad del siglo I. Se le considera uno de los máximos exponentes de la literatura fenicia, aunque todo lo que resta de su obra son los fragmentos que aparecen en la Preparatio Evangelica de Eusebio de Cesárea, que resumió y citó las traducciones de Filón. Los fragmentos que se han conservado conforman el texto religioso más extenso conocido sobre la mitología fenicia: una especie de Teogonía que incluye pasajes de cosmogonía, historias heroicas, vida de los dioses y uso de rituales con serpientes. Eusebio también atribuye a Sanjuniatón la autoría de un tratado titulado: "Sobre el alfabeto fenicio"”. ↩
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Creo que es más fácil encontrar referencias de ese pueblo como: “los Tartesos”, habitaron en la península Ibérica antes de la romanización, a orillas del río Guadalquivir. ↩