Capítulo 124
María continuó diciendo: "Mi Señor, un hombre que ha conocido la Divinidad y que ha recibido los misterios de la Luz y luego los quebranta profanándolos y no se arrepiente, y por otra parte otro hombre que no ha encontrado la Divinidad ni la conoce y además es un pecador e impío. Si ambos han desencarnado. ¿Cuál de ellos sufrirá más en los juicios finales?".
El Destino del Gnóstico que peca es más terrible que el del pecador ignorante.🔗
El Salvador contestó nuevamente diciéndole a María: "Amén, amén os digo: El hombre que ha conocido la Divinidad y ha recibido los misterios de la Luz y los profana sin arrepentirse, sufrirá en los castigos de los juicios finales con grandes amarguras y juicios en más alto grado que los impíos y transgresores de la Ley que no han conocido la Divinidad. Así pues, el que tenga oídos para oír que oiga".
María interpreta lo mismo de un antiguo refrán.🔗
Luego, cuando el Salvador hubo dicho esto, María se adelantó y dijo: "Mi Señor, mi ser tiene oídos y yo he comprendido la palabra completa que tú has proferido. A este respecto, tú nos has dicho similarmente: «El esclavo que conoce la voluntad de su amo y no la cumple, recibirá grandes reveses. Pero el que no la conoce y no la cumple merecerá menos en grado más bajo. Porque a quien más se le confía más se le demanda y a quien más se le da, más se le exige». es decir, mi Señor: El que ha ya conocido la Divinidad y haya encontrado los misterios de la Luz y los haya profanado será castigado con un castigo más grande que aquél que no los conozca. Esta, es la solución a la palabra".