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Carta Abierta

A todos mis Hermanos y Hermanas del Movimiento Gnóstico Cristiano Universal, Paz Inverencial. Adorables Hermanos míos: Ha llegado la Hora de acabar con el Personalismo y con el Culto a la Personalidad. Por favor: Os ruego en forma muy encarecida que desde ahora mismo No me mandéis lisonjas y alabanzas por correo. Me apena muchísimo deciros que cualquier carta portadora de Laureles, Lisonjas y Alabanzas sera rechazada. Si algo tenéis vosotros que decir, sí algo tenéis que preguntarme, escribidme seriamente sin lisonjas, sin alabanzas, sin adulaciones, sin vanos laureles. Los antiguos miembros de nuestro Movimiento Gnóstico deben recordar que los Judas de Hoy fueron los aduladores de ayer. Esos que Hoy nos Odian y Maldicen disfrazados con el ropaje de la santidad, esos Hipócritas Fariseos, esos Sepulcros Blanqueados, son Maestros consumados en el arte de la adulación y de la Alabanza. A los Hermanos que Editan mis Obras, les suplico, les ruego encarecidamente No Alabarme en sus Prólogos, No Citarme, No Nombrarme. Quienes Prologuen mis obras deben limitarse exclusivamente a comentar la Doctrina y eso es todo. El Personalismo y el culto a la Personalidad es un tumor canceroso que debe ser Extirpado Radicalmente de entre el Seno del Movimiento Gnóstico. A los directores de los Lumisiales Gnósticos les ruego por favor, prohibir en las reuniones las alabanzas, las lisonjas y las adulaciones. Aquellos que ayer me alabaron y adularon dentro de los Lumisiales Gnósticos hoy lanzan contra mi insignificante persona toda su baba difamatoria. Ved pués, hermanos míos, cuán vana es la alabanza. Dentro de cada ser humano existe desgraciadamente un Fariseo. Reducid a polvo al Fariseo interior, os lo suplico, con todo mi corazón os lo ruego. A todos mis Hermanos aquí en México, a mis amadísimos Hermanos visitantes que vienen del extranjero, les ruego, les suplico No alabarme; No bridarme lisonjas. Soy vuestro Amigo; Amo de Verdad y por eso os ruego que también me déis el trato de Amigo. Amadísimos. Al Concluir esta Carta Abierta, francamente temo haber sido demasiado duro con vosotros, pero la Verdad es la Verdad y hay que decirla cueste lo que cueste; recordad que por la Verdad murió el Cristo Señor Nuéstro crucificado en un madero. Paz Inverencial. SAMAEL AUN WEOR Firmada en México, a los 5 días del Mes de Enero, Año 5 de Acuario. <hasta aquí el texto digitalizado>