LARVAS ALCOHÓLICAS
Todo ser humano carga una atmósfera atómica perceptible para los clarividentes. Estas larvas viven en la Cuarta Dimensión. De paso tenemos que decir que ya la física moderna comienza a admitir las cuatro coordenadas, la cuarta dimensión, la cuarta vertical. El borracho carga en su atmósfera ultrasensible, larvas alcohólicas que lo estimulan en el vicio que les dio vida, impulsándolo a beber. Dichas larvas sólo se desintegran con el humo del azufre.