III PARTE
Lucifer vestido como un Señor elegante pero con sus llamativos cuernos, aparece en escena.
La feliz pareja embriagada por los encantos del amor se sorprende ante el siniestro personaje.
LUCIFER: Sois dichosos, os encuentro en estado paradisíaco, sois felices, mas todavía no sois dioses. Yo puedo convertiros en dioses si me sabéis obedecer, todo el secreto está en la fruta prohibida.
Lucifer da tres palmadas con sus manos y aparecen tres mujeres vestidas como esclavas, trayendo la del centro una gran manzana entre una bandeja de plata, la de la derecha porta una gran copa de plata llena de vino, la de la izquierda lleva un cesto en el que aparecen algunos panes. Habla lucifer:
LUCIFER: Aquí tenéis feliz pareja el secreto de los secretos.
Muestra la manzana ante los ojos de la pareja paradisíaca. Dirigiéndose luego a la esclava de la izquierda, saca de entre el cesto un gran pan y dice:
LUCIFER: Este es el mercurio de los sabios.
Posteriormente toma la copa de vino de la esclava de la derecha y exclama con todas las fuerzas de su alma:
LUCIFER: Aquí está el azufre sagrado.
URANIA: ¿Qué puedo hacer yo? Él no quiere comer el fruto prohibido.
LUCIFER: Eso es lo que vamos a ver. tengo muchos servidores y os convertiré en dioses, cueste lo que cueste.
Lucifer y las esclavas se retiran quedando sola la pareja. Osiris mirando a su amada tiernamente, dice:
OSIRIS: Es la luz del día la que me ilumina ¿o es el recuerdo de tu presencia? Por doquiera dirija mi vista el mundo me parece lleno de tu imagen: en el rayo del sol que vacila en el agua y que juguetea sobre las hojas, no veo más que la semejanza de tus ojos. ¿En qué consiste este cambio? ¿Qué ha alterado mi ser? Y ¿Qué ha cambiado la presencia del universo?
Urania con la manzana en la diestra invita a su marido diciendo:
URANIA: Mejor es que comamos de esto, amor mío, para que seamos como los dioses, conociendo el bien y el mal.
Osiris toma la manzana y come ella también.