Capítulos

MURMURACIONES

En la práctica hemos podido verificar claramente que el visitante no viene con el propósito de escuchar al Mensajero, sino de observar su vida privada, lo que cada cual puede ver en la casa del vecino, el quehacer de las matronas, el plato en la mesa, la toalla para secarse las manos, etc., etc., etc...

Todo esto desconcierta al visitante que viene en busca de maravillas y prodigios...

Empero, como tiene la Conciencia dormida sólo percibe la vida rutinaria de siempre, las cosas de la sala y de la cocina, las ocurrencias de sobremesa, etc.

No es posible que el visitante encuentre perfecciones. ¿Pensáis acaso que estoy en un lecho de rosas?

El resultado de todo esto se llama MURMURACIÓN. El visitante defraudado al no encontrar en casa prestidigitadores o algo por el estilo, entonces se dedica a la murmuración. Así es como muchos que hubieran podido hollar la senda del filo de la navaja, se retiran del real camino...